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Coronavirus: cumbre de la UE dividida por fondo de recuperación económica

Los 27 jefes de Estado y de Gobierno de la UE se reunen en el centro de conferencias “Space Egg” de Bruselas, por primera vez en persona desde el comienzo de la pandemia.

Casi todo es diferente ahora. El edificio parece estar vacío. No se permite la entrada a los periodistas. A los jefes sólo se les permite traer a unos pocos asistentes. El personal del Consejo Europeo, los funcionarios, los técnicos, las fuerzas de seguridad, están reducidos al mínimo.

La gran sala de conferencias en el segundo piso del edificio del consejo tiene capacidad para 300 personas. Pero solo unas 50 pueden entrar en la sala para esta cumbre extraordinaria especial, dedicada exclusivamente al presupuesto y a un paquete de estímulo económico, que suman un total de casi 1,8 billones de euros.

Casi todos los jefes de Estado y de Gobierno usan una máscara cuando caminan sobre la alfombra roja en la sala de entrada, pero el presidente permanente del Consejo, Charles Michel, no la usa. La actual presidenta del Consejo de la UE, la Canciller Angela Merkel, lleva una mascarilla y se detiene un momento. Recién cuando el lugar frente a la cámara de televisión es desocupado por otro jefe de gobierno, ella da un paso adelante para hacer su declaración. El distanciamiento tiene máxima prioridad también aquí.

Merkel con sentimientos mixtos

Queda por ver si también será posible mantener la distancia en las largas noches de negociaciones que ahora seguirán. Después de todo, la reunión “física” ha sido programada para que se puedan forjar acuerdos en pequeñas sesiones o en diálogos intensivos. “No se puede realmente discutir en las videoconferencias”, dice un diplomático de la UE que estuvo ocupado con la preparación de la cumbre.

Muchas sillas quedan vacías por el coronavirus.

Angela Merkel, sobre la que pesan enormes expectativas como presidenta en turno del Consejo de la UE y representante del mayor país del club, se muestra cautelosa. “Las diferencias son todavía muy grandes y no puedo decir si llegaremos a un resultado esta vez. Sería deseable”, indicó.

Merkel habló de “negociaciones muy, muy difíciles” para los días siguientes. La cumbre especial está programada para dos días. Pero podría extenderse hasta el lunes, dicen los diplomáticos de la UE. Si fracasa este intento, habrá otra cumbre especial.

El presidente francés, Emmanuel Macron, que junto con Merkel propuso un “fondo de reconstrucción” para la economía post-Corona por un monto de 500.000 millones de euros, se muestra más optimista. “Tenemos que encontrar un acuerdo y estoy seguro de que lo lograremos”, dijo Macron a su llegada a Bruselas. Este es “el momento de la verdad para nuestras ambiciones europeas”, dijo el presidente francés.

Presupuesto para siete años

Sobre la mesa se encuentra la primera propuesta para un acuerdo. El volumen del presupuesto común de la UE para los próximos siete años sería de 1,1 billones de euros. A eso se sumaría un fondo de recuperación de 750.000 Millones de euros, que se financiaría inicialmente a través de créditos. Dos tercios de esa suma se pagarían entre 2021 y 2023 como subsidio a los estados miembros sacudidos por el coronavirus. De momento no queda claro quién recibiría cuánto dinero y según qué criterios.

Angela Merkel en Bruselas: “Simplemente tenemos que trabajar duro”.

Se han formado varias alianzas entre los 27 estados miembros, que luchan por sus intereses. Para la mediadora, Angela Merkel, el reto es ahora desentrañar la extremadamente compleja red de intereses. Los llamados “cuatro ahorrativos”, los Países Bajos, Suecia, Dinamarca y Austria, cuestionan tanto la cantidad como el plan de un fondo de recuperación. Los “amigos de la cohesión”, es decir, los estados que reciben mucho dinero de los fondos agrícolas y estructurales, quieren evitar recortes a favor de los estados del sur que sufren particularmente por la pandemia. Los países que más sufren, por otro lado, piden altos subsidios sin mayores controles.

Budapest amenaza  

Al final debe haber un arreglo. Esto les queda claro a todos los participantes, porque el presupuesto y el fondo de recuperación deben ser aprobados por unanimidad. Después, el Parlamento Europeo también debe dar su aprobación. Debido a que es la primera vez que la Comisión de la UE toma dinero prestado, también es necesaria la ratificación en los 27 parlamentos de los estados miembros.

Así que no es una gran ayuda que un parlamento nacional, el parlamento húngaro, amenace ya con un veto. Si la UE no detiene el procedimiento contra Hungría por no garantizar el Estado de derecho, el presupuesto será bloqueado, amenaza el parlamento. Otros estados miembros también han definido sus “líneas rojas”. “Simplemente tenemos que trabajar duro”, dijo la canciller Angela Merkel en la apertura de la primera reunión.

Air France confirma la supresión de 7.580 puestos de trabajo en tres años

La dirección del grupo aéreo Air France informó la puesta en marcha de un plan de reajuste que pretende suprimir 7.580 puestos en el país en los próximos tres años para hacer frente al «duro golpe» que ha supuesto la crisis sanitaria del coronavirus.

Las salidas afectarán a 6.560 empleados de Air France, que representa el 16 % de sus más de 40.000 empleados, y unos 1.020 de HOP!, su filial regional, como indicaban las informaciones filtradas esta semana por los interlocutores sociales.

La decisión les fue confirmada hoy durante un comité extraordinario que duró buena parte del día, mientras que cientos de empleados se concentraban ante la sede de la empresa en Nantes (oeste) y Roissy (periferia parisina) para denunciar las medidas, para las que no descartan aplicar despidos directos.

Estadounidenses tienen hasta el 15 de octubre para solicitar cheque de estímulo

Aunque millones de ciudadanos ya recibieron sus cheques de estímulo, aún existen muchas personas que no lo han obtenido. Si tú estás en este caso, a continuación, te decimos qué es lo que debes hacer. Si presentaste una declaración de impuestos para 2018 o 2019 y obtuviste un reembolso mediante depósito directo, entonces el IRS tiene tus datos bancarios en sus archivos, según se informó en el portal The Motley Fool.

Por esta razón, si aún no has recibido un pago de estímulo de la primera ronda de cheques que se envió bajo la Ley CARES, podría deberse a que tus ingresos son demasiado altos para ser elegible.

Por otro lado, si no presentaste una declaración de impuestos para 2018 o 2019, no estás cobrando el Seguro Social y no estás teniendo beneficios de jubilación de veteranos, entonces deberás usar los formularios de no declarantes que el IRS ha creado para que las personas que están en estos casos reciban su cheque de estímulo.

Toma en cuenta que solo tienes hasta el 15 de octubre de este año para hacer esto. Si no lo haces, correrás el riesgo de perder el dinero de este apoyo.

Para completar este formulario, necesitarás información como tu número de Seguro Social, número de licencia de conducir y algunos datos de tu cuenta bancaria, en caso de que quieras que te depositen el cheque directamente. Si no tienes una cuenta bancaria, el IRS te enviará el pago de estímulo por correo.

América Latina enfrenta la peor recesión de su historia en medio de la pandemia

Latinoamérica se alista para afrontar la mayor recesión económica de su historia debido a una pandemia que ha causado ya más de 23.000 muertes, entre más de 400.000 contagiados, en la región, reportó la agencia EFE.

La Organización Mundial de la Salud confirmó este miércoles que el número de personas infectadas en el mundo por el nuevo coronavirus asciende a 4,17 millones y las muertes se elevan a 287.399, con 4.278 fallecidos en la última jornada.

El recuento de ayer confirma que el nuevo foco de la pandemia se encuentra en el continente americano, que ha sobrepasado a Europa en número de infecciones.

Datos de la Universidad Johns Hopkins indican que Estados Unidos sigue siendo el país más afectado del mundo, al reportar unos 1,4 millones de contagiados y más de 83,000 fallecidos.

La peor situación dentro de Estados Unidos la vive el estado de Nueva York, considerado el epicentro mundial de la pandemia por registrar más de 340,000 enfermos y 27,000 fallecidos.

Dentro del continente, los países más impactados después de EE.UU. son Brasil (188,974 infectados y 13,149 fallecidos), Perú (más de 76,000 casos y 2,100 decesos), Canadá (unos 73,000 contagiados y 5,400 muertos), México (38,000 casos y 3,900 fallecidos), Chile (34,300 infectados y más de 340 defunciones). Tras ellos se ubican Ecuador (más de 30,400 enfermos y 2,300 defunciones) Colombia (unos 12,900 contagios y 509 muertes) y República Dominicana (más de 11,000 enfermos y 400 fallecimientos).

Con esto, el continente supera los 1,8 millones de casos y las 111,000 muertes. Unos 406,000 de esos contagios y 23,300 fallecimientos corresponden a Latinoamérica.

La universidad ubica ya a Brasil en el sexto lugar entre los países con más casos de coronavirus, después de EE.UU., Rusia, Reino Unido, España e Italia; y por delante de Francia y Alemania.

Pese a la expansión de la enfermedad, en Brasil se mantiene la polémica por la posición del presidente Jair Bolsonaro, quien ha llegado a calificar la enfermedad de “gripecita” y presiona por reabrir ya hasta los gimnasios y las peluquerías.

La mayor recesión de la historia

Cálculos publicados este miércoles por la ONU apuntan a que la pandemia del coronavirus provocará en Latinoamérica y el Caribe la mayor recesión económica en la historia de la región, con un retroceso del 5,4 % en 2020, lo que llevará a que la renta media per cápita retroceda a su nivel más bajo en más de una década, con un fuerte aumento del desempleo y grandes cantidades de ciudadanos cayendo a la pobreza.

En ese terreno el COVID-19 ha golpeado con especial dureza a Brasil, Ecuador y Perú, pese a que todos los países han tomado medidas importantes para contener la enfermedad, como la imposición del confinamiento.

Estas son las seis condiciones que cambiarán al viajar en avión debido al Coronavirus

Lo hemos escuchado ya muchas veces: la pandemia que estamos experimentando hoy cambiará muchos aspectos de nuestra vida cotidiana para crear una nueva realidad a la que tendremos que adaptarnos. Los vuelos no serán, claro, la excepción, especialmente debido a las fuertes medidas sanitarias que será necesario adoptar para evitar que los contagios vuelvan a extenderse por todo el mundo.

Un artículo publicado en el diario israelí Haaretz, adelanta algunos aspectos de lo que podría ser la nueva realidad para los pasajeros de las aerolíneas. Y muchas de estas condiciones que cambiarían al viajar en avión debido al coronavirus, no son nada alentadoras.

Mayor espera

¿Llegar dos o tres horas antes del vuelo ya te parecía engorroso? Pues olvídalo: ahora tendrás que llegar al menos cuatro horas antes o más, pues a los controles de seguridad se le sumarán varios controles de salud y procesos de desinfección que tomarán un buen rato.

El texto adelanta que probablemente los viajeros deban mostrar certificaciones médicas para abordar un avión. Aerolíneas como Emirates anunció que someterá a sus pasajeros a un análisis de sangre rápido antes de volar, para saber su estado de salud, pero se desconoce cuánto tiempo adicional tardaría esta revisión de cada persona.

Desinfección de equipaje y uso de mascarillas

Todo el equipaje se rociaría con un desinfectante efectivo para eliminar el coronavirus COVID-19. Los pasajeros deberían volar con mascarilla y guantes de manera obligatoria, así como mantener la distancia en todo momento en los aeropuertos y las aeronaves. Todo esto no facilita el proceso.

Dentro del avión

Luego de todo estos controles, desinfectantes, revisiones y retrasos, una vez que logremos abordar el avión, el uso de las mascarillas será obligatorio durante todo el vuelo, no importa qué tan largo sea.

Las aerolíneas se verán obligadas a hacer más exigentes sus procesos de limpieza y desinfección, al punto que deberían invertir mucho más en sofisticados sistemas de aire acondicionado y filtrado de aire. Desde  luego, el mayor problema radica en si estos sistemas serán capaces de filtrar también el virus expedido por algún pasajero infectado a bordo del avión.

El baño es otro tema crítico. Algunas aerolíneas ya experimentan con procesos para desinfectar estas instalaciones en segundos. La comida sólo podrá distribuirse si está empaquetada y sellada.

Los destinos

Es probable que los vuelos disminuyan de manera dramática en el corto plazo. Con todas estas nuevas condiciones, las aerolíneas sólo podrán viajar a las grandes ciudades, donde es más rentable tener vuelos. Los itinerarios a ciudades pequeñas podrían desaparecer. De la misma manera se reducirá el número de pasajeros en cada vuelo para mantener la distancia.

Al aterrizar

Una vez que se toque tierra firme en el destino, es posible que el proceso de los controles sanitarios y de desinfección vuelva a ocurrir. Los viajeros deberán someterse a las condiciones particulares que se exijan en el destino e incluso se adelanta un tipo de selección más riguroso para las personas a las que se les permita entrar a ciertos territorios.

Altos costos… aún más

Todas estas nuevas circunstancias, aunadas a la crisis económica mundial derivada de la pandemia, obviamente desencadenará altos costos en los ya de por sí costosos vuelos. ¿Los pasajeros estaremos dispuestos a pagarlos? ¿Podremos pagarlos? ¿Las aerolíneas y los establecimientos aeroportuarios podrán invertir para realizar todos estos cambios en sus instalaciones?

La pregunta final es si valdrá la pena someterse a todos estos nuevos procesos para realizar un viaje de placer. Cuando hablamos de viajes de negocios, estudios o que son estrictamente necesarios, no tenemos muchas posibilidades de elección.

Mientras el desempleo azota a EEUU los subsidios europeos mantienen a obreros trabajando

A casi dos meses de iniciada una contracción económica mundial sin precedentes, la tasa de desempleo de Estados Unidos se disparó a 14,7 por ciento, una situación peor a la registrada en Europa y otros países desarrollados como Japón e Inglaterra.

Los efectos del coronavirus han significado un brusco retroceso para Estados Unidos, que en años anteriores a la pandemia del coronavirus disfrutaba de uno de los mercados laborales más fuertes del mundo desarrollado. Hace apenas unos meses, la tasa nacional de desempleo era de 3,5 por ciento, la más baja en 50 años y muy por debajo de la tasa prometio de 6,2 por ciento en la Unión Europea.

El reporte de empleo publicado por el Buró de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS, por sus siglas en inglés) indicó que el país ha perdido 20,5 millones de empleos en un período de un mes que cerró a mediados de abril, una cifra abrumadora y sin precedentes en su historia económica. Las pérdidas de empleo afectaron todas las industrias, con las de entretenimiento y hotelería siendo las más afectadas.

La publicación de los datos del BLS se produce un día después que el Departamento del Trabajo reportara que unos 3,2 millones de estadounidenses adicionales habían presentado solicitudes de cobertura del programa de desempleo en la última semana. Con esto, en las siete semanas desde que inició el confinamiento por el coronavirus, 33,5 millones de estadounidenses estarían en el desempleo

EE.UU: Trabajadores federales solicitan beneficios por desempleoEE.UU: Trabajadores federales solicitan beneficios por desempleo

Las cifras de estadounidenses recibiendo ayuda por desempleo fluctúa pues no todos los que piden ayuda son aprobados, y otros encuentran nuevos trabajos. El Departamento del Trabajo también monitorea las solicitudes que son contínuas, el número de personas que actualmente reciben beneficios. Ese número, que es reportado una semana después que se publica el número de solicitudes, aumentó a 22,6 por ciento en la semana que terminó el 25 de abril, la cifra más alta en los registros.

El ritmo de los despidos en la economía más grande del mundo no se había visto desde los tiempos de la Gran Depresión, en los años 1930.

En Europa, en contraste, la tasa promedio de desempleo ha aumentado de forma mucho menos dramática, y se espera que aumente a aproximadamente un 9,5 por ciento en el 2020, según las proyecciones publicadas el miércoles por la Comisión Europea.
 
Europa sin duda afrontará una contracción económica severa como resultado de la pandemia. Esta semana, el Pronóstico de Primavera 2020 de la Comisión Europea, pronosticó “una profunda y dispareja recesión” y “una recuperación incierta”. Algunos países, como Italia, Grecia y España, que ya afrontaban tasas de desempleo de dos dígitos desde antes de la pandemia, verán sus tasas subir a casi un 20 por ciento, según el reporte.

El mercado contraste entre las cifras de desempleo de Estados Unidos y los de la mayoría de los países europeos refleja las distintas opciones de políticas tomadas por los legisladores en Washington y en Europa. Casi de forma general, los gobiernos europeos han venido subsidiando los salaries de los trabajadores de empresas privadas, en algunos casos llegando a pagarles para que se queden en casa.

“Los gobiernos europeos están optando por usar sus fondos para desempleo para mantener a los trabajadores ligados a las empresas para las que trabajan mediante lo que se conoce como trabajo-compartido, o programas de compensación de corto plazo”, dijo Robert E. Scott, economista y director de comercio y políticas de manufactura con en el Instituto de Políticas Económicas de Washington.

“Eso significa que los trabajadores mantienen los beneficios relacionados con esos empleos”, dijo. “Pero también, más importante, mantiene a los empleados ligados a la empresa y no en el desempleo”.

Estos programas cumplen dos funciones. La más inmediata es que garantizan que millones de personas que podrían afrontar un desastre financiero si perdiesen sus fuentes de ingresos, pueden mantenerse solventes. En el largo plazo, los programas son diseñados para mantener la conexión entre trabajadores y empleadores, facilitando la reactivación de las empresas una vez pase la crisis.

VOA: EE.UU. y Europa adoptan nuevas medidas contra pandemia de COVID-19Las autoridades en EE.UU. y Europa adoptan nuevas medidas contra la pandemia de COVID-19, mientras dos congresistas estadounidenses dan positivo al coronavirus. Desde la Voz de América en Washington informa Luis Alberto Facal.

En Francia por ejemplo, el programa chômage partiel, que significa “desempleo parcial”, tiene a más de la mitad de los trabajadores del sector privado recibiendo pagos de subsidios gubernamentales a pesar de que o no están trabajando o trabajan jornadas sustancialmente reducidas.

En Alemania, el gobierno ha activado un programa llamado Kurzarbeit, que significa “trabajo de corto plazo” para cubrir hasta dos terceras partes del salario de los trabajadores. El programa alemán es uno que ha ayudado a mantener la viabilidad económica en crisis económicas anteriores.
Medidas similares han sido adoptadas en todo el continente, con los gobiernos cubriendo, en algunos casos, más del 80 por ciento del salario de los trabajadores.

En Estados Unidos, los legisladores han intentado crear programas similares mediante el Programa de Protección de la Planilla, el cual fue creado por la Ley de asistencia para atender el coronavirus. El esfuerzo de 669.000 millones busca ofrecer préstamos condonables a las empresas que usen los fondos para mantener a los empleados en planilla.

La implementación del programa sin embargo ha sido complicado. Muchos negocios no lograron acceder a los fondos en tiempo razonable, algunos aún no han recibido los fondos prometidos, y cientos de millones de dólares fueron a parar a manos de grandes empresas que cotizan en bolsa y que no estaban supuestas a beneficiarse del programa.

Los legisladores han indicado que otros paquetes adicionales de asistencia relacionados al coronavirus serán considerados en Estados Unidos, pero aún si eso ayuda a reducir las futuras solicitudes de ayuda por desempleo, el aumento de estadounidenses desempleados tendrá un efecto negativo en el proceso de recuperación de la economía.

“Los beneficios macroeconómicos de tener un programa de compensación de corto plazo, como el de Alemania, o incluso los de Inglaterra o Canadá, son que si se mantiene el flujo de ingresos de los trabajadores, eso significa que podrán pagar por comida, pueden pagar alquileres, y no acumulan deuda durante el confinamiento”, dijo Scott.

“Y entonces,  cuando se reactive la economía y, si en algún momento se reactivará, los gastos de esos consumidores se recuperarán mucho más rápido que en Estados Unidos”.