Tag: DESACUERDOS

Congreso de EEUU entrará en receso sin aprobar un nuevo estímulo económico

A pesar de que los senadores republicanos planean confirmar de manera acelerada a la sustituta en la Corte Suprema de la jueza Ruth Bader Ginsburg, el Congreso se prepara para salir de Washington esta semana hasta después de las elecciones sin aprobar un proyecto de ley de alivio económico por el coronavirus.

La falta de acción del Congreso sobre un estímulo ha sacudido a Wall Street, ha preocupado a las personas que luchan para poner comida en sus mesas, y ha frustrado a los propietarios de negocios que creen que un mayor estímulo del gobierno podría haberlos ayudado a mantenerse a flote y mantener a los trabajadores empleados.

John Thune, senador de Dakota del Sur y segundo en rango del liderazgo republicano, y el senador republicano de Alabama Richard Shelby, que preside el Comité de Asignaciones de la Cámara alta, dijeron el miércoles que están tratando de completar esta semana una acción sobre un proyecto de ley de financiamiento del gobierno que aprobó el marte la Cámara de Representantes.

Eso debería permitir que los legisladores abandonar la ciudad durante gran parte del mes de octubre y que los miembros que buscan la reelección comiencen la campaña en sus comunidades, aunque se espera que regresen para emitir sus votos para confirmar la elección del presidente Donald Trump para la Corte Suprema.

Coronavirus: cumbre de la UE dividida por fondo de recuperación económica

Los 27 jefes de Estado y de Gobierno de la UE se reunen en el centro de conferencias “Space Egg” de Bruselas, por primera vez en persona desde el comienzo de la pandemia.

Casi todo es diferente ahora. El edificio parece estar vacío. No se permite la entrada a los periodistas. A los jefes sólo se les permite traer a unos pocos asistentes. El personal del Consejo Europeo, los funcionarios, los técnicos, las fuerzas de seguridad, están reducidos al mínimo.

La gran sala de conferencias en el segundo piso del edificio del consejo tiene capacidad para 300 personas. Pero solo unas 50 pueden entrar en la sala para esta cumbre extraordinaria especial, dedicada exclusivamente al presupuesto y a un paquete de estímulo económico, que suman un total de casi 1,8 billones de euros.

Casi todos los jefes de Estado y de Gobierno usan una máscara cuando caminan sobre la alfombra roja en la sala de entrada, pero el presidente permanente del Consejo, Charles Michel, no la usa. La actual presidenta del Consejo de la UE, la Canciller Angela Merkel, lleva una mascarilla y se detiene un momento. Recién cuando el lugar frente a la cámara de televisión es desocupado por otro jefe de gobierno, ella da un paso adelante para hacer su declaración. El distanciamiento tiene máxima prioridad también aquí.

Merkel con sentimientos mixtos

Queda por ver si también será posible mantener la distancia en las largas noches de negociaciones que ahora seguirán. Después de todo, la reunión “física” ha sido programada para que se puedan forjar acuerdos en pequeñas sesiones o en diálogos intensivos. “No se puede realmente discutir en las videoconferencias”, dice un diplomático de la UE que estuvo ocupado con la preparación de la cumbre.

Muchas sillas quedan vacías por el coronavirus.

Angela Merkel, sobre la que pesan enormes expectativas como presidenta en turno del Consejo de la UE y representante del mayor país del club, se muestra cautelosa. “Las diferencias son todavía muy grandes y no puedo decir si llegaremos a un resultado esta vez. Sería deseable”, indicó.

Merkel habló de “negociaciones muy, muy difíciles” para los días siguientes. La cumbre especial está programada para dos días. Pero podría extenderse hasta el lunes, dicen los diplomáticos de la UE. Si fracasa este intento, habrá otra cumbre especial.

El presidente francés, Emmanuel Macron, que junto con Merkel propuso un “fondo de reconstrucción” para la economía post-Corona por un monto de 500.000 millones de euros, se muestra más optimista. “Tenemos que encontrar un acuerdo y estoy seguro de que lo lograremos”, dijo Macron a su llegada a Bruselas. Este es “el momento de la verdad para nuestras ambiciones europeas”, dijo el presidente francés.

Presupuesto para siete años

Sobre la mesa se encuentra la primera propuesta para un acuerdo. El volumen del presupuesto común de la UE para los próximos siete años sería de 1,1 billones de euros. A eso se sumaría un fondo de recuperación de 750.000 Millones de euros, que se financiaría inicialmente a través de créditos. Dos tercios de esa suma se pagarían entre 2021 y 2023 como subsidio a los estados miembros sacudidos por el coronavirus. De momento no queda claro quién recibiría cuánto dinero y según qué criterios.

Angela Merkel en Bruselas: “Simplemente tenemos que trabajar duro”.

Se han formado varias alianzas entre los 27 estados miembros, que luchan por sus intereses. Para la mediadora, Angela Merkel, el reto es ahora desentrañar la extremadamente compleja red de intereses. Los llamados “cuatro ahorrativos”, los Países Bajos, Suecia, Dinamarca y Austria, cuestionan tanto la cantidad como el plan de un fondo de recuperación. Los “amigos de la cohesión”, es decir, los estados que reciben mucho dinero de los fondos agrícolas y estructurales, quieren evitar recortes a favor de los estados del sur que sufren particularmente por la pandemia. Los países que más sufren, por otro lado, piden altos subsidios sin mayores controles.

Budapest amenaza  

Al final debe haber un arreglo. Esto les queda claro a todos los participantes, porque el presupuesto y el fondo de recuperación deben ser aprobados por unanimidad. Después, el Parlamento Europeo también debe dar su aprobación. Debido a que es la primera vez que la Comisión de la UE toma dinero prestado, también es necesaria la ratificación en los 27 parlamentos de los estados miembros.

Así que no es una gran ayuda que un parlamento nacional, el parlamento húngaro, amenace ya con un veto. Si la UE no detiene el procedimiento contra Hungría por no garantizar el Estado de derecho, el presupuesto será bloqueado, amenaza el parlamento. Otros estados miembros también han definido sus “líneas rojas”. “Simplemente tenemos que trabajar duro”, dijo la canciller Angela Merkel en la apertura de la primera reunión.