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Donald Trump lanza su propia plataforma digital

El expresidente de Estados Unidos Donald Trump (2017-2021) lanzó ayer su propia plataforma digital con el objetivo de comunicarse con sus seguidores, más de tres meses después de haber sido vetado o suspendido de forma temporal en redes sociales como TwitterFacebook e Instagram, entre otras.

La plataforma From the Desk of Donald J. Trump (Desde el despacho de Donad J. Trump) recoge vídeos del expresidente republicano, sus declaraciones en los comités de acción política (PAC, por sus siglas en inglés) enviadas por correo electrónico y otras noticias. Además, permite hacer contribuciones.

Como presentación de los principios que sustenta su plataforma, Trump declara que “Save America (las palabras que encabezan su sitio web) trata de construir” sobre los logros alcanzados por su Administración y “apoyar a los valientes conservadores que definirán el futuro del movimiento America First (Estados Unidos Primero)”. Y añade que su objetivo es “garantizar” el “mantenimiento” de America First en la política exterior e interior del país y el orgullo de “enseñar la verdad sobre nuestra historia y celebrar la rica herencia y tradiciones nacionales”.

Entre los compromisos que defiende y propone su plataforma se encuentra la defensa de las “vidas inocentes y los valores judeocristianos de nuestra fundación”, así como la noción recogida en la Declaración de Independencia de que Dios “nos ha hecho iguales a todos y que todos deben ser tratados por igual ante la ley”.

Quienes sean usuarios pueden registrarse para recibir notificaciones cuando Trump envíe un mensaje desde la nueva plataforma y, aunque no hay un mecanismo de respuesta a las publicaciones del exmandatario, sí pueden dar un “me gusta” y compartirlas a través de sus propias cuentas en las redes sociales.

El sitio web indica que la plataforma está dirigida por Nucleus, una empresa digital que, según el diario digital The Hill, fue creada por Brad Parscale, exdirector de campaña de Trump.

Trump, que reside en Palm Beach (Florida) desde que dejó la Casa Blanca, permanece todavía vetado en la gran mayoría de las redes sociales a raíz del asalto al Capitolio de EE. UU. del pasado 6 de enero por parte de cientos de sus simpatizantes, algunos de ellos armados, que antes habían asistido a un mitin del todavía entonces presidente.

El exmandatario ha calificado de ataque a la libertad de expresión el veto en las redes sociales y, en Florida, el gobernador Ron DeSantis, seguidor de Trump, ha promovido un proyecto de ley para impedir que las plataformas puedan tomar ese tipo de medidas en este estado.

Donald Trump se burla del bajo rating de la entrega de los Oscars

En un escrito emitido desde la Oficina del expresidente Donald Trump, se burló de las calificaciones del Premio de la Academia, se quejó de que es aburrido y políticamente correcto y señaló que la gente de la televisión pasó todo su tiempo promoviendo un partido político que “destruye nuestro país”.

La declaración de 129 palabras directamente de Mar-a-Lago se produjo después de la ceremonia anual de los 93° premios, según los informes registra las calificaciones más bajas de la historia, dejando caer el 58.3% del 14 millones el año pasado a 9.85 millones de televidentes domingo por la noche.

“Lo que solía llamarse Los Premios de la Academia, y ahora se llama los Oscar, un nombre mucho menos importante y elegante, tuvo las calificaciones de televisión más bajas en la historia registrada, incluso mucho más baja que el año pasado, que estableció otro récord bajo”, comentó Trump.

Trump asegura que entregó a administración de Biden la frontera más segura de la historia

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, nuevamente arremetió contra la política migratoria que está llevando a cabo el gobierno de Joe Biden al asegurar que cuando dejó la Casa Blanca entregó “la frontera más segura de la historia”.

Todo lo que tenían que hacer era mantener un sistema que funcionaba sin problemas en piloto automático -opinó-. En cambio, en el lapso de unas pocas semanas, la Administración de Biden ha convertido un triunfo nacional en un desastre nacional”, señaló Trump en un comunicado.

Donald Trump también calificó las intervenciones del Secretario de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), Alejandro Mayorkas, en las televisiones de “patéticas”, “inútiles” y de “desgracia nacional”: “Su presentación autocomplaciente en medio de una crisis masiva que él mismo ha ayudado a crear es una prueba más de que es incapaz de liderar el DHS”, sentenció.

El expresidente instó a reanudar la construcción del muro en la frontera con México, una de sus propuestas estrella y que fue paralizada por Joe Biden en su primer día en la Casa Blanca, y aseguró que por la frontera están entrando drogas a Estados Unidos, además de haber tráfico sexual y de personas.

“Las políticas temerarias de esta Administración están permitiendo y alentando crímenes contra la humanidad. ¡Nuestro país está siendo destruido!”, señaló Donald Trump.

Trump recomienda por primera vez vacunarse contra el COVID-19

El expresidente de Estados Unidos Donald Trump recomendó este martes a los estadounidenses que se vacunen contra la COVID-19y en especial a sus votantes, el grupo que más resistencia está mostrando a inocularse.

Trump y su mujer, la exprimera dama Melania Trump, se vacunaron contra la COVID-19 antes de abandonar el poder, aunque no lo hicieron público en su momento.

De hecho, los Trump fueron el único matrimonio expresidencial que no participó en una campaña de vacunación que han protagonizado Barack y Michelle Obama (2009-2017), George W. y Laura Bush (2001-2009), Bill y Hillary Clinton (1993-2001), y Jimmy y Rosalynn Carter (1977-1981).

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, instó precisamente este lunes a Trump a “alzar la voz sobre la seguridad y eficacia” de la vacuna al destacar que “todos los otros” expresidentes lo han hecho y dijo que el Gobierno de Biden apoyaría ese gesto.

En la entrevista con Fox News, Trump dijo que la vacuna contra la covid-19 “es buena, es segura y es algo que funciona”.

“Pero, de nuevo, tenemos nuestras libertades y tenemos que vivir con ello y eso también lo apoyo”, afirmó Trump al referirse a la gente que ha decidido no vacunarse.

Una encuesta reciente de CBS News indicó que el 34 % de votantes republicanos no tiene intención de vacunarse y que un 24 % todavía lo está sopesando, mientras que entre los demócratas tan solo un 10 % no quiere la vacuna y un 20 % todavía está indeciso.

El gobernador de Georgia -el estado que menos gente ha vacunado de todo el país-, Brian Kemp, dijo la semana pasada que se están encontrando “vacilación” entre el grupo de republicanos blancos a la hora de vacunarse.

En Estados Unidos, unos 72,1 millones de personas (un 21,7 % de la población) han recibido al menos una dosis de las vacunas de Pfizer, Moderna o Johnson&Johnson, de las cuales 39 millones (11,8 %) están ya completamente inoculadas.

La mayoría de estados con un menor número de población vacunada son sureños y tradicionales feudos republicanos como la misma Georgia, Alabama, Tennessee o Texas.

Trump: con Biden la frontera con México está fuera de control

El expresidente Donald Trump afirmó que la frontera con México “está totalmente fuera de control gracias al desastroso liderazgo” del actual gobernante, Joe Biden, y lo instó a poner fin a lo que definió como una “pesadilla fronteriza”.

“Nunca ha habido un momento en nuestra frontera sur como el que está sucediendo ahora, pero lo que es más importante es lo que está a punto de suceder: (…) los inmigrantes ilegales de todos los rincones de la Tierra descenderán a nuestra frontera y nunca serán devueltos”, subrayó Trump en un comunicado de su oficina, basada en Palm Beach (Florida), donde reside desde enero pasado.

El expresidente trazó un panorama apocalíptico en el que es su mensaje más agresivo contra la Administración del demócrata Biden desde que este lo reemplazó en la Casa Blanca, y vertió elogios hacia el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, al que calificó como “maravilloso”.

La Casa Blanca responde

La jefa de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, respondió en su rueda de prensa diaria a preguntas sobre la andanada lanzada por Trump contra Biden.

Psaki dijo que no se dejan aconsejar en cuestiones migratorias por el expresidente, cuya política en esa materia “no solo fue inhumana sino ineficaz”.

“Vamos a seguir nuestro propio camino y eso incluye tratar a los niños con humanidad y respeto y asegurar que estén seguros cuando cruzan nuestras fronteras”, agregó.

Trump acusó al gobierno demócrata de haber faltado al respeto a la Patrulla Fronteriza y al Servicio de Inmigración (ICE).

Según el exmandatario, que durante su presidencia aplicó una política de “tolerancia cero” a la inmigración “ilegal” y avanzó en la construcción de un muro de separación con México, “cada hora ocurre una incursión masiva en el país por parte de personas que no deberían estar aquí, que empeora a cada minuto”.

“Muchos tienen antecedentes penales y muchos otros tienen y están propagando la covid-19”, agregó.

¿Qué pasa ahora con Trump y cómo seguirá influyendo en la política de Estados Unidos?

El juicio político de Donald Trump en el Senado de Estados Unidos solo duró cinco días.

Como estaba ampliamente pronosticado, el veredicto final del pasado sábado fue que el expresidente no era culpable de incitar la insurrección en el Capitolio de Estados Unidos en enero.

En la historia de Estados Unidos, solo hubo cuatro juicios de acusación presidencial y este fue, por mucho, el más corto.

Sin embargo, lo que le faltó en duración, lo compensará en consecuencias.

Este proceso sentó un precedente: el de un expresidente a juicio.

Las reputaciones de algunos se redefinieron y se creó un escenario turbulento para futuras batallas políticas.

Aquí ofrecemos un vistazo sobre algunos de los jugadores clave y cómo quedaron parados en este momento de la historia de Estados Unidos.

Donald Trump

Nuevo juicio, mismo resultado.

Una vez más, Trump evitó la condena del Senado porque sus compañeros republicanos, en general, se mantuvieron a su lado.© EPA El Senado de Estados Unidos absolvió a Trump de su segundo juicio político el pasado sábado.

Y aunque la mayoría de los senadores votó por condenarlo (incluidos siete republicanos), la cuenta final de 57 a 43 no llegó a los dos tercios que requiere la Constitución.

Eso, en su nivel más básico, es una victoria para el expresidente. Todavía es elegible para postularse a la presidencia nuevamente en 2024, si así lo desea.

Su apoyo político, según todos los indicios, sigue en gran parte intacto, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado.

La mayoría de los legisladores republicanos se opusieron al proceso de juicio político. Quienes rompieron filas ya enfrentan feroces críticas y, en algunos casos, reprimendas formales de sus electores republicanos.

En un comunicado de prensa, el expresidente celebró su absolución, condenó a los demócratas y dijo que su movimiento político apenas comienza.

Sin embargo, Trump y su movimiento, no salieron ilesos de este juicio político.

Una de las partes más memorables del caso de la acusación fueron los nuevos videos de los partidarios de Trump, con gorras de Make America Great Again y ondeando banderas de Trump, saqueando el Capitolio.

Esas imágenes estarán asociadas para siempre a la marca Trump.© Getty Images El expresidente celebró su absolución, pero ni él ni su movimiento salieron ilesos de este juicio político.

Cada acto de campaña que celebre a partir de ahora evocará recuerdos de esos incidentes.

Puede que no le cueste entre las bases republicanas, pero es poco probable que los votantes independientes y los moderados lo olviden.

Republicanos en el Congreso

Hace un año, solo un senador republicano, Mitt Romney de Utah, votó a favor de condenar a Trump. Esta vez, se le unieron otros.

Sin embargo no fueron suficientes. Más votos republicanos para condenarlo habrían provocado la ira de los votantes, muchos de los cuales verían este giro contra Trump como una traición.

Pero en estados tradicionalmente republicanos, un desafío de compañero conservador es una preocupación mucho más apremiante que cualquier demócrata que se enfrente a ellos en las próximas elecciones.

Tal vez el que tiene una situación más comprometida es el senador por Kentucky y líder de los republicanos, Mitch McConnellque apoyó la absolución de Trump pero no se guardó las críticas.

“No hay duda de que el presidente Trump es práctica y moralmente responsable de provocar los eventos del día”, afirmó McConnell.

Dijo que su voto de no culpable se debió a que considera que no es constitucional que los expresidentes sean sometidos a juicio político.

Los críticos de McConnell verán eso como una excusa, no como una postura de principios.

El tiempo dirá si sus compañeros republicanos están satisfechos con su voto, o con sus palabras.© Reuters Mitch McConnell apoyó la absolución de Trump pero no se guardó las críticas.

Y en definitiva mucho dependerá de lo que haga Trump a partir de ahora.

¿Se lanzará nuevamente de lleno a la política, recordando a sus partidarios -y a sus críticos- estas batallas de juicio político a medida que se acerca el próximo día de elecciones? ¿O se quedará recluido en sus clubes privados y campo de golf?

Creo que todos sabemos cuál es más probable.

Joe Biden

La estrategia del presidente actual para manejar el juicio político de su antecesor fue mantener la distancia.

No estaba siguiendo de cerca las audiencias, aseguraron desde la Casa Blanca.

Durante el juicio mantuvo una apretada agenda de eventos relacionados con la pandemia del coronavirus.

Cuando Biden hizo un comentario fue solo para referirse a los nuevos videos que se mostraron sobre la violencia del Capitolio, imágenes que se habían reproducido repetidamente en las noticias de televisión.

Trump estuvo más grave de lo reportado cuando se contagió del Coronavirus

El expresidente Donald Trump estuvo más grave de lo reportado cuando se contagió de coronavirus el pasado octubre.

Nueva información recogida por el New York Times indica que el magnate tuvo los niveles de oxígeno en la sangre extremadamente bajos en un momento y un problema pulmonar asociado con la neumonía causada por el coronavirus.

Ese diagnóstico llevó a pensar que Trump necesita ser conectado a un respirador en el hospital Walter Reed. El expresidente llegó a tener los niveles de oxígeno en la sangre por debajo de 80, 10 puntos menos de la cifra que determina que una persona sufre un COVID-19 severo.

En su momento sólo se conoció que Trump tuvo problemas al respirar. Al exmandatario se le trató con un coctel de anticuerpos de la farmacéutica Regeneron que la FDA aprobó para uso general días después.

Resistió ir al hospital

De acuerdo con el reporte, Trump resistió ir al hospital en un principio. El presidente estuvo hospitalizado por tres días y allí se le dio el esteroide dexametasona, además del antiviral remdesivir.

Trump saludó al público desde un balcón de la Casa Blanca a su regreso pero era notorio que sufría para respirar. El magnate, de 74 años y con obesidad, siempre fue considerado una persona de alto riesgo.

La sombra de Trump divide al Partido Republicano

Donald Trump ya no está en la Casa Blanca, pero la influencia del expresidente estadounidense todavía se siente intensamente en Washington, donde los disturbios del 6 de enero provocados por sus partidarios han creado profundas divisiones dentro del Partido Republicano.

Los republicanos de la Cámara de Representantes se reunieron el miércoles para decidir el futuro de dos miembros de su caucus en lados opuestos del debate sobre Trump: la congresista  Liz Cheney, de Wyoming, una de las líderes republicanas en la Cámara de Representantes, y la congresista novata Marjorie Taylor Greene, de Georgia, quien ha expresado su apoyo a teorías conspirativas de extrema derecha, incluyendo las del movimiento QAnon.

Se trata de decidir si despojar a la trumpista Greene de sus asignaciones en el comité de Educación y retirar a Cheney del equipo de líderes republicanos por su voto en favor de abrir un nuevo juicio político contra Trump. Estas decisiones forzarán un recuento sobre si los republicanos siguen siendo leales a Trump y sus partidarios, o si se distancian de su influencia.

Diez republicanos de la Cámara de Representantes votaron con los demócratas el 13 de enero para acusar a Trump por incitar a la insurrección en el Capitolio de Estados Unidos el mes pasado. Cheney, la única mujer en el liderazgo de su partido, fue la republicana de más alto rango en votar por el impeachment. Ella publicó una declaración condenando a Trump tan enérgicamente que fue citada por los gestores demócratas del juicio político en sus informes.

“Nunca ha habido una mayor traición”

“Nada de esto habría ocurrido sin el presidente”, escribió Cheney en una declaración del 12 de enero asignando la culpa por el motín en el Capitolio que dejó cinco personas muertas, incluido un oficial de policía, y detuvo temporalmente el escrutinio de los votos del Colegio Electoral que ratificó al demócrata Joe Biden como el ganador de las elecciones de noviembre.

“El presidente podría haber intervenido de inmediato y con fuerza para detener la violencia. No lo hizo. Nunca ha habido una mayor traición a su cargo y a su juramento a la Constitución por parte de un presidente de Estados Unidos”, acusó.

Sepa cómo será el ‘impeachment’ a Trump

Aunque los demócratas rechazan que solamente sea un espectáculo político queda claro que el ‘impeachment’ al expresidente Donald Trump atraerá la atención en el Senado, ¿pero es posible que le impidan competir el 2024?

La respuesta a la anterior pregunta entra al terreno de “es complicado”, debido a que los demócratas necesitan 67 votos para condenar al exmandatario acusado de “incitacióna la insurrección” por el ataque al Capitolio, donde murieron cinco personas.

Este lunes, el líder de la mayoría en el Senado, Chuck Schumer (Nueva York), dio a conocer el acuerdo sobre cómo será el juicio político al exmandatario.

“Me complace que todas las partes, los gerentes (fiscales), el abogado del expresidente y el líder (Mitch) McConnell, hayan acordado este plan para garantizar un juicio de juicio político bipartidista justo y honesto contra Donald J. Trump”, dijo Schumer.

La parte acusadora, es decir representantes de la Cámara, y la defensa del expresidente Trump, tendrán hasta cuatro horas para presentar sus argumentos sobre la constitucionalida del juicio.

“Siguiendo estos argumentos, el Senado votará, en un umbral de mayoría simple, sobre si el Senado tiene jurisdicción bajo la Constitución para juzgar al expresidente”, indica la primera regla.

Este paso es fundamental, ya que de aprobarse entonces se procederán a los siguientes niveles del proceso, que contempla hasta 16 horas cada una de las partes a partir del miércoles 10 de febrero a las 12:00 p.m. Este.

Luego vendrá un periodo de preguntas de lo senadores, para lo cual se destinarán cuatro horas como máximo.

“Dichos cuestionamientos deben ser por escrito y serán leídos en el juicio”, explicó Jesse Lee, vicepresidente de Comunicaciones del Center for American Progress Action Fund.

Luego de esas preguntas habrá un debate de dos horas divididas equitativamente para el posible llamado de testigos y la presentación de documentos. Esto deberá ser aprobado en el pleno.

“Si se citan testigos o documentos, ambas partes podrán deponer testigos y realizar un cuestionamiento apropiado”, se indica. “En ese caso, las disposiciones específicas para la realización de las deposiciones y el testimonio de testigos en el Senado, si así lo ordena el Senado, se incluirán en una resolución posterior”.

El experto Lee indicó que los senadores podrían llamar a policías del Capitolio que enfrentaron a la turba violenta, así como a oficiales estatales de elecciones, si se busca abordar las acusaciones infundadas del expresidente sobre el fraude electoral.

Los alegatos finales tendrán duración máxima de cuatro horas divididas en forma equitativa; luego habrá un tiempo de deliberación entre senadores, quienes emitirán el voto sobre el artículo de acusación emitido por la Cámara, que señala “incitación a la insurrección”.

Las reglas indican que el abogado del expresidente Trump solicitó un periodo de receso entre viernes después de las 5:00 p.m. o el sábado, por lo que el Senado se volverá a reunir como Tribunal de Enjuiciamiento eel domingo 14 de febrero.

Republicanos serían “neutrales” sobre candidatura de Trump

La presidenta del Comité Nacional Republicano, Ronna McDaniel, se rehusó el miércoles a alentar al expresidente Donald Trump a que se postule para la Casa Blanca en 2024, y afirmó que el Partido Republicano se mantendría “neutral” en sus próximas primarias presidenciales.

El Partido Republicano nacional, bajo el liderazgo de McDaniel, pasó los últimos cuatro años enfocado casi por completo en la reelección de Trump en 2020. Pero si el expresidente se vuelve a postular en 2024 —y ha indicado públicamente y en privado que eso desea_, la infraestructura del partido no apoyaría sus ambiciones más que las de otros posibles candidatos, de conformidad con las reglas del partido, señaló McDaniel.

El partido tiene que mantenerse neutral. No le estoy diciendo a nadie que se postule o no en 2024”, comentó McDaniel a The Associated Press cuando se le preguntó si quería que Trump volviera a postularse en las próximas elecciones presidenciales. “Eso va a depender de esos candidatos a partir de ahora. Sin embargo, lo que realmente quiero que él haga es ayudarnos a recuperar las mayorías en 2022”.

Varios prospectos republicanos ya han empezado a maniobrar para posicionarse rumbo a la contienda de 2024. McDaniel está mucho más enfocada en las elecciones legislativas de 2022, cuando los republicanos tendrán una oportunidad de acabar con el monopolio de los demócratas en el Congreso.

¿Cómo serán las finanzas de Donald Trump tras dejar la presidencia de Estados Unidos?

Aunque no de manera literal, podría decirse que el expresidente Donald Trump, por voluntad, salió por la puerta trasera de la Casa Blanca. Pero es claro que el magnate tampoco se va como si no tuviera dinero en su cartera tal como si hubiera sido cualquier otro tipo de empleado de Estados Unidos. Decidió irse a Florida desde muy temprano para no asistir a la toma de protesta de Joe Biden. Cuestionable o no su forma de dirigir al país durante 4 años, ahora nos preguntamos: ¿cómo serán sus finanzas tras dejar la presidencia?

En 2005, el periodista Timothy O’Brien publicó el libro “TrumpNation”, afirmando que el patrimonio neto de Trump rondaba entre $150 y $250 millones de dólares. Esto enfureció a Trump, quien lo demandó por difamación. Según Yahoo! Financela mayoría de los observadores interpretaron esa demanda en el sentido de que Trump no era multimillonario.

Nunca ha quedado claro el capital que contiene el expresidente debido a que su principal negocio son las bienes raíces. El sector inmobiliario entre propiedades, edificios y tierras no tienen liquidez, lo que las hace difíciles de valorar.

El año pasado, The New York Times informó que Trump no había pagado impuestos porque registró grandes pérdidas. Los reporteros concluyeron que entre pérdidas comerciales, deudas y una auditoría fiscal que podría costarle $100 millones de dólares, las finanzas del entonces presidente eran precarias.

El “valor neto” son los activos menos los pasivos de una personas. Aunque pudiera ser, de nada le sirve a Donald Trump si tuviera mil millones de dólares en activos, si también tiene mil millones de dólares en pasivos. Así no eres multimillonario, simplemente no tienes nada.

Bill Clinton y Barack Obama son dos exmandatarios que se hicieron más ricos de lo que eran antes de ocupar el cargo; para Trump no se vislumbra el mismo panorama. Si bien Clinton estaba endeudado por costos legales, no debía nada en comparación con los $2.5 mil millones de dólares que se rumorean que la Organización Trump le debe a Deutsche Bank. Al menos $340 millones de eso vencerán en los próximos años, según CNN Business.

Tras los últimos acontecimientos, incluidos la toma del Capitolio el 6 de enero, Trump ha perdido importantes contratos. La PGA anunció que no celebrarían el torneo de la PGA 2022 en el club de Trump en Bedminster, Nueva Jersey, ni realizaría eventos futuros en propiedades del exmandatario; la ciudad de Nueva York canceló sus contratos con la Organización Trump para administrar dos pistas de patinaje sobre hielo, un carrusel y un campo de golf; las Girl Scouts de la misma ciudad están tratando de salir de su contrato de arrendamiento en un edificio de Trump; y Cushman y Wakefiel anunciaron que ya no manejarían el arrendamiento en las propiedades de Trump.

Si bien Donald Trump no salió como empleado despedido por la puerta trasera de la Casa Blanca siendo pobre, es posible que el futuro cercano del magnate no tenga tanto brillo en sus finanzas como pareciera.

Fuente: Solo dinero.com

Partidarios de Trump lo reciben en Palm Beach tras no asistir a toma de posesión del presidente Biden

Donald Trump dejó calladamente de ser presidente de Estados Unidos este miércoles en su club Mar-a-Lago de Palm Beach (Florida), adonde llegó poco antes de que el demócrata Joe Biden asumiera la Presidencia en una ceremonia en Washington de la que él estuvo ausente por voluntad propia.

Acompañado de su esposa, Melania, su hija Tiffany y el flamante prometido de esta, Michael Boulos, Trump, que aún no concedió la victoria de Biden, llegó a Palm Beach siendo todavía presidente a bordo del Air Force One, que había partido de la base Andrews, en Maryland.

En contra de su costumbre, no hizo declaraciones en el aeropuerto y se dirigió directamente a Mar-a-Lago, la mansión convertida en un club privado donde estableció su domicilio particular desde fines de 2019.

No hubo mítines ni tampoco multitudes para darle la bienvenida a Florida, su nuevo hogar, como se esperaba.

Los canales de televisión, incluido Fox News, que fue su fiel seguidor en los cuatro años de su Presidencia, no cortaron la transmisión de la ceremonia de investidura de Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris, primera mujer en llegar a ese cargo en la historia de Estados Unidos, para mostrar la llegada de Trump.

A lo largo del camino que lleva desde el aeropuerto, situado en West Palm Beach, a Palm Beach, una isla plagada de lujosas mansiones y unida al continente por varios puentes, se apostaron partidarios de Trump con banderas, carteles, gorras y camisetas.

La comitiva no se paró en ningún punto del recorrido, que se hace en unos 13 minutos, y Trump solo saludó a sus seguidores desde el interior del vehículo que lo transportaba.