Tag: DONALD J. TRUMP

¿Qué pasa ahora con Trump y cómo seguirá influyendo en la política de Estados Unidos?

El juicio político de Donald Trump en el Senado de Estados Unidos solo duró cinco días.

Como estaba ampliamente pronosticado, el veredicto final del pasado sábado fue que el expresidente no era culpable de incitar la insurrección en el Capitolio de Estados Unidos en enero.

En la historia de Estados Unidos, solo hubo cuatro juicios de acusación presidencial y este fue, por mucho, el más corto.

Sin embargo, lo que le faltó en duración, lo compensará en consecuencias.

Este proceso sentó un precedente: el de un expresidente a juicio.

Las reputaciones de algunos se redefinieron y se creó un escenario turbulento para futuras batallas políticas.

Aquí ofrecemos un vistazo sobre algunos de los jugadores clave y cómo quedaron parados en este momento de la historia de Estados Unidos.

Donald Trump

Nuevo juicio, mismo resultado.

Una vez más, Trump evitó la condena del Senado porque sus compañeros republicanos, en general, se mantuvieron a su lado.© EPA El Senado de Estados Unidos absolvió a Trump de su segundo juicio político el pasado sábado.

Y aunque la mayoría de los senadores votó por condenarlo (incluidos siete republicanos), la cuenta final de 57 a 43 no llegó a los dos tercios que requiere la Constitución.

Eso, en su nivel más básico, es una victoria para el expresidente. Todavía es elegible para postularse a la presidencia nuevamente en 2024, si así lo desea.

Su apoyo político, según todos los indicios, sigue en gran parte intacto, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado.

La mayoría de los legisladores republicanos se opusieron al proceso de juicio político. Quienes rompieron filas ya enfrentan feroces críticas y, en algunos casos, reprimendas formales de sus electores republicanos.

En un comunicado de prensa, el expresidente celebró su absolución, condenó a los demócratas y dijo que su movimiento político apenas comienza.

Sin embargo, Trump y su movimiento, no salieron ilesos de este juicio político.

Una de las partes más memorables del caso de la acusación fueron los nuevos videos de los partidarios de Trump, con gorras de Make America Great Again y ondeando banderas de Trump, saqueando el Capitolio.

Esas imágenes estarán asociadas para siempre a la marca Trump.© Getty Images El expresidente celebró su absolución, pero ni él ni su movimiento salieron ilesos de este juicio político.

Cada acto de campaña que celebre a partir de ahora evocará recuerdos de esos incidentes.

Puede que no le cueste entre las bases republicanas, pero es poco probable que los votantes independientes y los moderados lo olviden.

Republicanos en el Congreso

Hace un año, solo un senador republicano, Mitt Romney de Utah, votó a favor de condenar a Trump. Esta vez, se le unieron otros.

Sin embargo no fueron suficientes. Más votos republicanos para condenarlo habrían provocado la ira de los votantes, muchos de los cuales verían este giro contra Trump como una traición.

Pero en estados tradicionalmente republicanos, un desafío de compañero conservador es una preocupación mucho más apremiante que cualquier demócrata que se enfrente a ellos en las próximas elecciones.

Tal vez el que tiene una situación más comprometida es el senador por Kentucky y líder de los republicanos, Mitch McConnellque apoyó la absolución de Trump pero no se guardó las críticas.

“No hay duda de que el presidente Trump es práctica y moralmente responsable de provocar los eventos del día”, afirmó McConnell.

Dijo que su voto de no culpable se debió a que considera que no es constitucional que los expresidentes sean sometidos a juicio político.

Los críticos de McConnell verán eso como una excusa, no como una postura de principios.

El tiempo dirá si sus compañeros republicanos están satisfechos con su voto, o con sus palabras.© Reuters Mitch McConnell apoyó la absolución de Trump pero no se guardó las críticas.

Y en definitiva mucho dependerá de lo que haga Trump a partir de ahora.

¿Se lanzará nuevamente de lleno a la política, recordando a sus partidarios -y a sus críticos- estas batallas de juicio político a medida que se acerca el próximo día de elecciones? ¿O se quedará recluido en sus clubes privados y campo de golf?

Creo que todos sabemos cuál es más probable.

Joe Biden

La estrategia del presidente actual para manejar el juicio político de su antecesor fue mantener la distancia.

No estaba siguiendo de cerca las audiencias, aseguraron desde la Casa Blanca.

Durante el juicio mantuvo una apretada agenda de eventos relacionados con la pandemia del coronavirus.

Cuando Biden hizo un comentario fue solo para referirse a los nuevos videos que se mostraron sobre la violencia del Capitolio, imágenes que se habían reproducido repetidamente en las noticias de televisión.

Trump estuvo más grave de lo reportado cuando se contagió del Coronavirus

El expresidente Donald Trump estuvo más grave de lo reportado cuando se contagió de coronavirus el pasado octubre.

Nueva información recogida por el New York Times indica que el magnate tuvo los niveles de oxígeno en la sangre extremadamente bajos en un momento y un problema pulmonar asociado con la neumonía causada por el coronavirus.

Ese diagnóstico llevó a pensar que Trump necesita ser conectado a un respirador en el hospital Walter Reed. El expresidente llegó a tener los niveles de oxígeno en la sangre por debajo de 80, 10 puntos menos de la cifra que determina que una persona sufre un COVID-19 severo.

En su momento sólo se conoció que Trump tuvo problemas al respirar. Al exmandatario se le trató con un coctel de anticuerpos de la farmacéutica Regeneron que la FDA aprobó para uso general días después.

Resistió ir al hospital

De acuerdo con el reporte, Trump resistió ir al hospital en un principio. El presidente estuvo hospitalizado por tres días y allí se le dio el esteroide dexametasona, además del antiviral remdesivir.

Trump saludó al público desde un balcón de la Casa Blanca a su regreso pero era notorio que sufría para respirar. El magnate, de 74 años y con obesidad, siempre fue considerado una persona de alto riesgo.

La sombra de Trump divide al Partido Republicano

Donald Trump ya no está en la Casa Blanca, pero la influencia del expresidente estadounidense todavía se siente intensamente en Washington, donde los disturbios del 6 de enero provocados por sus partidarios han creado profundas divisiones dentro del Partido Republicano.

Los republicanos de la Cámara de Representantes se reunieron el miércoles para decidir el futuro de dos miembros de su caucus en lados opuestos del debate sobre Trump: la congresista  Liz Cheney, de Wyoming, una de las líderes republicanas en la Cámara de Representantes, y la congresista novata Marjorie Taylor Greene, de Georgia, quien ha expresado su apoyo a teorías conspirativas de extrema derecha, incluyendo las del movimiento QAnon.

Se trata de decidir si despojar a la trumpista Greene de sus asignaciones en el comité de Educación y retirar a Cheney del equipo de líderes republicanos por su voto en favor de abrir un nuevo juicio político contra Trump. Estas decisiones forzarán un recuento sobre si los republicanos siguen siendo leales a Trump y sus partidarios, o si se distancian de su influencia.

Diez republicanos de la Cámara de Representantes votaron con los demócratas el 13 de enero para acusar a Trump por incitar a la insurrección en el Capitolio de Estados Unidos el mes pasado. Cheney, la única mujer en el liderazgo de su partido, fue la republicana de más alto rango en votar por el impeachment. Ella publicó una declaración condenando a Trump tan enérgicamente que fue citada por los gestores demócratas del juicio político en sus informes.

“Nunca ha habido una mayor traición”

“Nada de esto habría ocurrido sin el presidente”, escribió Cheney en una declaración del 12 de enero asignando la culpa por el motín en el Capitolio que dejó cinco personas muertas, incluido un oficial de policía, y detuvo temporalmente el escrutinio de los votos del Colegio Electoral que ratificó al demócrata Joe Biden como el ganador de las elecciones de noviembre.

“El presidente podría haber intervenido de inmediato y con fuerza para detener la violencia. No lo hizo. Nunca ha habido una mayor traición a su cargo y a su juramento a la Constitución por parte de un presidente de Estados Unidos”, acusó.

Sepa cómo será el ‘impeachment’ a Trump

Aunque los demócratas rechazan que solamente sea un espectáculo político queda claro que el ‘impeachment’ al expresidente Donald Trump atraerá la atención en el Senado, ¿pero es posible que le impidan competir el 2024?

La respuesta a la anterior pregunta entra al terreno de “es complicado”, debido a que los demócratas necesitan 67 votos para condenar al exmandatario acusado de “incitacióna la insurrección” por el ataque al Capitolio, donde murieron cinco personas.

Este lunes, el líder de la mayoría en el Senado, Chuck Schumer (Nueva York), dio a conocer el acuerdo sobre cómo será el juicio político al exmandatario.

“Me complace que todas las partes, los gerentes (fiscales), el abogado del expresidente y el líder (Mitch) McConnell, hayan acordado este plan para garantizar un juicio de juicio político bipartidista justo y honesto contra Donald J. Trump”, dijo Schumer.

La parte acusadora, es decir representantes de la Cámara, y la defensa del expresidente Trump, tendrán hasta cuatro horas para presentar sus argumentos sobre la constitucionalida del juicio.

“Siguiendo estos argumentos, el Senado votará, en un umbral de mayoría simple, sobre si el Senado tiene jurisdicción bajo la Constitución para juzgar al expresidente”, indica la primera regla.

Este paso es fundamental, ya que de aprobarse entonces se procederán a los siguientes niveles del proceso, que contempla hasta 16 horas cada una de las partes a partir del miércoles 10 de febrero a las 12:00 p.m. Este.

Luego vendrá un periodo de preguntas de lo senadores, para lo cual se destinarán cuatro horas como máximo.

“Dichos cuestionamientos deben ser por escrito y serán leídos en el juicio”, explicó Jesse Lee, vicepresidente de Comunicaciones del Center for American Progress Action Fund.

Luego de esas preguntas habrá un debate de dos horas divididas equitativamente para el posible llamado de testigos y la presentación de documentos. Esto deberá ser aprobado en el pleno.

“Si se citan testigos o documentos, ambas partes podrán deponer testigos y realizar un cuestionamiento apropiado”, se indica. “En ese caso, las disposiciones específicas para la realización de las deposiciones y el testimonio de testigos en el Senado, si así lo ordena el Senado, se incluirán en una resolución posterior”.

El experto Lee indicó que los senadores podrían llamar a policías del Capitolio que enfrentaron a la turba violenta, así como a oficiales estatales de elecciones, si se busca abordar las acusaciones infundadas del expresidente sobre el fraude electoral.

Los alegatos finales tendrán duración máxima de cuatro horas divididas en forma equitativa; luego habrá un tiempo de deliberación entre senadores, quienes emitirán el voto sobre el artículo de acusación emitido por la Cámara, que señala “incitación a la insurrección”.

Las reglas indican que el abogado del expresidente Trump solicitó un periodo de receso entre viernes después de las 5:00 p.m. o el sábado, por lo que el Senado se volverá a reunir como Tribunal de Enjuiciamiento eel domingo 14 de febrero.

Republicanos serían “neutrales” sobre candidatura de Trump

La presidenta del Comité Nacional Republicano, Ronna McDaniel, se rehusó el miércoles a alentar al expresidente Donald Trump a que se postule para la Casa Blanca en 2024, y afirmó que el Partido Republicano se mantendría “neutral” en sus próximas primarias presidenciales.

El Partido Republicano nacional, bajo el liderazgo de McDaniel, pasó los últimos cuatro años enfocado casi por completo en la reelección de Trump en 2020. Pero si el expresidente se vuelve a postular en 2024 —y ha indicado públicamente y en privado que eso desea_, la infraestructura del partido no apoyaría sus ambiciones más que las de otros posibles candidatos, de conformidad con las reglas del partido, señaló McDaniel.

El partido tiene que mantenerse neutral. No le estoy diciendo a nadie que se postule o no en 2024”, comentó McDaniel a The Associated Press cuando se le preguntó si quería que Trump volviera a postularse en las próximas elecciones presidenciales. “Eso va a depender de esos candidatos a partir de ahora. Sin embargo, lo que realmente quiero que él haga es ayudarnos a recuperar las mayorías en 2022”.

Varios prospectos republicanos ya han empezado a maniobrar para posicionarse rumbo a la contienda de 2024. McDaniel está mucho más enfocada en las elecciones legislativas de 2022, cuando los republicanos tendrán una oportunidad de acabar con el monopolio de los demócratas en el Congreso.

¿Cómo serán las finanzas de Donald Trump tras dejar la presidencia de Estados Unidos?

Aunque no de manera literal, podría decirse que el expresidente Donald Trump, por voluntad, salió por la puerta trasera de la Casa Blanca. Pero es claro que el magnate tampoco se va como si no tuviera dinero en su cartera tal como si hubiera sido cualquier otro tipo de empleado de Estados Unidos. Decidió irse a Florida desde muy temprano para no asistir a la toma de protesta de Joe Biden. Cuestionable o no su forma de dirigir al país durante 4 años, ahora nos preguntamos: ¿cómo serán sus finanzas tras dejar la presidencia?

En 2005, el periodista Timothy O’Brien publicó el libro “TrumpNation”, afirmando que el patrimonio neto de Trump rondaba entre $150 y $250 millones de dólares. Esto enfureció a Trump, quien lo demandó por difamación. Según Yahoo! Financela mayoría de los observadores interpretaron esa demanda en el sentido de que Trump no era multimillonario.

Nunca ha quedado claro el capital que contiene el expresidente debido a que su principal negocio son las bienes raíces. El sector inmobiliario entre propiedades, edificios y tierras no tienen liquidez, lo que las hace difíciles de valorar.

El año pasado, The New York Times informó que Trump no había pagado impuestos porque registró grandes pérdidas. Los reporteros concluyeron que entre pérdidas comerciales, deudas y una auditoría fiscal que podría costarle $100 millones de dólares, las finanzas del entonces presidente eran precarias.

El “valor neto” son los activos menos los pasivos de una personas. Aunque pudiera ser, de nada le sirve a Donald Trump si tuviera mil millones de dólares en activos, si también tiene mil millones de dólares en pasivos. Así no eres multimillonario, simplemente no tienes nada.

Bill Clinton y Barack Obama son dos exmandatarios que se hicieron más ricos de lo que eran antes de ocupar el cargo; para Trump no se vislumbra el mismo panorama. Si bien Clinton estaba endeudado por costos legales, no debía nada en comparación con los $2.5 mil millones de dólares que se rumorean que la Organización Trump le debe a Deutsche Bank. Al menos $340 millones de eso vencerán en los próximos años, según CNN Business.

Tras los últimos acontecimientos, incluidos la toma del Capitolio el 6 de enero, Trump ha perdido importantes contratos. La PGA anunció que no celebrarían el torneo de la PGA 2022 en el club de Trump en Bedminster, Nueva Jersey, ni realizaría eventos futuros en propiedades del exmandatario; la ciudad de Nueva York canceló sus contratos con la Organización Trump para administrar dos pistas de patinaje sobre hielo, un carrusel y un campo de golf; las Girl Scouts de la misma ciudad están tratando de salir de su contrato de arrendamiento en un edificio de Trump; y Cushman y Wakefiel anunciaron que ya no manejarían el arrendamiento en las propiedades de Trump.

Si bien Donald Trump no salió como empleado despedido por la puerta trasera de la Casa Blanca siendo pobre, es posible que el futuro cercano del magnate no tenga tanto brillo en sus finanzas como pareciera.

Fuente: Solo dinero.com

Partidarios de Trump lo reciben en Palm Beach tras no asistir a toma de posesión del presidente Biden

Donald Trump dejó calladamente de ser presidente de Estados Unidos este miércoles en su club Mar-a-Lago de Palm Beach (Florida), adonde llegó poco antes de que el demócrata Joe Biden asumiera la Presidencia en una ceremonia en Washington de la que él estuvo ausente por voluntad propia.

Acompañado de su esposa, Melania, su hija Tiffany y el flamante prometido de esta, Michael Boulos, Trump, que aún no concedió la victoria de Biden, llegó a Palm Beach siendo todavía presidente a bordo del Air Force One, que había partido de la base Andrews, en Maryland.

En contra de su costumbre, no hizo declaraciones en el aeropuerto y se dirigió directamente a Mar-a-Lago, la mansión convertida en un club privado donde estableció su domicilio particular desde fines de 2019.

No hubo mítines ni tampoco multitudes para darle la bienvenida a Florida, su nuevo hogar, como se esperaba.

Los canales de televisión, incluido Fox News, que fue su fiel seguidor en los cuatro años de su Presidencia, no cortaron la transmisión de la ceremonia de investidura de Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris, primera mujer en llegar a ese cargo en la historia de Estados Unidos, para mostrar la llegada de Trump.

A lo largo del camino que lleva desde el aeropuerto, situado en West Palm Beach, a Palm Beach, una isla plagada de lujosas mansiones y unida al continente por varios puentes, se apostaron partidarios de Trump con banderas, carteles, gorras y camisetas.

La comitiva no se paró en ningún punto del recorrido, que se hace en unos 13 minutos, y Trump solo saludó a sus seguidores desde el interior del vehículo que lo transportaba.

Joe Biden releva a Donald Trump en la investidura más tensa desde la Guerra de Secesión

Estados Unidos celebra hoy la transferencia de poderes presidenciales más tensa en 160 años, desde que Abraham Lincoln asumió el cargo rodeado de hombres armados después de que siete estados hubieran declarado unilateralmente la independencia ante el temor de que el nuevo presidente limitara la expansión de la esclavitud hacia los nuevos territorios del Oeste. Cinco semanas después, estalló la guerra civil entre los secesionistas defensores de la esclavitud y los defensores de la unidad nacional opuestos a su expansión. Ése no es el caso de EEUU en 2021. Nadie teme una guerra civil entre los partidarios del presidente saliente, Donald Trump, y el ganador de las elecciones del 3 de noviembre.

En este reporte del periodista Pablo Pardo de El Mundo.com, se señala que la tensión es enorme. De hecho, Lincoln, al menos, tuvo público. Unas 25.000 personas asistieron al acto. Y también tuvo el respeto de su predecesor. El presidente saliente, James Buchanan, cumplió con la tradición y acompañó al presidente electo al Capitolio, el edificio que alberga las dos cámaras del Congreso de EEUU y en el que tiene lugar la ceremonia de jura del cargo o, como se la conoce en Estados Unidos, la inauguración. Buchanan no se había presentado a la reelección. En su lugar, lo había hecho su vicepresidente, John Breckinridge, que, a pesar de su derrota, estaba en el Capitolio esperando al presidente electo. Joe Biden no tendrá nada de eso. Por primera vez desde que George Washington juró el cargo el 30 de abril de 1789 en la ciudad de Nueva York (en un acto en el que el barco de la Armada española Galveston disparó trece salvas en honor del nuevo presidente), no habrá público en la inauguración. El Mall – el gran parque que ocupa el centro de la capital de Estados Unidos, famoso por su presencia en películas de Hollywood – estará totalmente vacío, ante el temor de que los seguidores del presidente saliente lleven a cabo actos violentos como el del 6 de enero, cuando asaltaron el Capitolio, en una acción sin precedentes en la Historia de Estados Unidos en la que murieron cinco personas, entre ellas un policía. Lo único que habrá en el Mall serán 200.000 banderas estadounidenses en homenaje a todas las personas que no han podido acudir a ver la ceremonia.

LOS DOS ESCENARIOS DE LA CEREMONIA

Ese ‘campo de banderas’’ será todo lo que quede de los cientos de miles de personas –el récord, forjado por Barack Obama en 2008, es 1,8 millones– que asisten a estos eventos. Los únicos testigos en carne y hueso de la jura del cargo del cuadragésimo sexto presidente de Estados Unidos serán el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, los congresistas, los embajadores extranjeros y el ‘pool’’ de medios que cubre a diario la Casa Blanca. Todas las demás invitaciones han sido canceladas. Habrá, también, 25.000 soldados con armas de guerra, que ayer concluyeron su despliegue en Washington, una ciudad de apenas 705.000 habitantes, protegiendo el acto. Al menos una docena de ellos fueron ayer relevados de sus funciones después de que el FBI descubriera que son seguidores de la teoría conspiratoria QAnon, que afirma que Trump lucha en solitario contra una red de pederastas que controla el mundo.

OBSTÁCULOS DE PROTECIÓN DEL PERÍMETRO DE SEGURIDAD

Es otro recuerdo de la inauguración de Lincoln cuando, como relató la escritora Julia Taft, que entonces tenía apenas 15 años y estuvo presente en el acto, “en cuanto ocupamos los lugares que nos habían sido asignados, vimos una hilera de francotiradores vestidos con casacas verdes subir al tejado. El rumor era que iban a disparar a cualquiera que se acercara al carruaje del presidente”. En esta inauguración, tampoco estará el presidente saliente, Donald Trump. Es la primera vez que eso sucede desde que en 1841 Martin Van Buren no fue a la jura del cargo de William Henry Harrison. Trump deja Washington a las 8 de la mañana (2 de la tarde hora peninsular de España), justo en el momento en el que comienzan los preparativos para el acto de sucesión. También por vez primera desde que se instauró esta tradición, en 1825,

 Donald Trump y su esposa, Melania, no recibirán en su residencia oficial a su sucesor. Cuando lleguen los Biden, les recibirá el intendente de la Casa Blanca, es decir, la persona encargada del mantenimiento de la residencia oficial. Se llama Timothy Harleth, y ocupa ese cargo desde que en mayo la primera dama, Melania, lo llevó desde el Hotel Trump de Washington. Trump se irá en el Air Force One desde la base aérea de Andrews, en las afueras de Washington. El presidente saliente ha demandado alfombra roja y 21 salvas de honor en su despedida. Pero las Fuerzas Armadas no solo han rechazado esa petición, sino que, encima, han cancelado el acto de despedida que rinden al jefe del Estado desde hace 40 años.

Trump, así, se va sin reconocer su derrota en las urnas, abandonado por los suyos. Anoche no estaba confirmado que el vicepresidente, Mike Pence, fuera a asistir a la marcha de Trump, pero sí que lo haría a la jura de Biden. Y el líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell, que había sido uno de los mayores aliados de Trump, declaró que el asalto al Capitolio “fue provocado por el presidente”. Sin embargo, cuatro quintas parte de los 74 millones de estadounidenses que votaron por Trump insisten en que hubo fraude electoral. El resultado es la inauguración más tensa en 120 años.

Trump se despide orgulloso de no crear “nuevas guerras” y pide orar por el próximo gobierno

En un video emitido este 19 de enero, el presidente saliente Donald Trump hizo un balance sobre sus cuatro años de Gobierno. Resaltó ser el primer presidente en décadas que no creó nuevas guerras, destacó su política exterior en Medio Oriente e instó a respetar la próxima Administración, aunque sin mencionar ni reconocer todavía la victoria de Joe Biden.

Donald Trump se despide. En un tono que dista de la retórica de confrontación de la que el mundo fue testigo durante cuatro años, en su último día de mandato el presidente de Estados Unidos pidió orar por el nuevo Gobierno que asumirá este 20 de enero.

“Esta semana inauguramos una nueva Administración y oramos por su éxito en mantener a Estados Unidos seguro y próspero (…) Extendemos nuestros mejores deseos y también queremos que tengan suerte”, aseguró el mandatario, aunque en ningún momento mencionó a su exrival en las urnas, Joe Biden, a quien sigue sin reconocer públicamente como el nuevo mandatario de los estadounidenses.

El jefe de Estado saliente, acorralado por las fuertes críticas y un segundo juicio político que avanza en su contra por incitar a la insurrección, rechazó la violencia, a diferencia de su primera intervención el mismo día del ataque.

“Todos los estadounidenses estaban horrorizados por el asalto a nuestro Capitolio. La violencia política es un ataque a todo lo que apreciamos como estadounidenses. Nunca podrá ser tolerado”, dijo.

Asimismo, el mandatario señaló que cumplió con sus promesas de campaña, especialmente con su lema de “Estados Unidos primero”. Aunque Estados Unidos vivió una estabilidad económica en su primera parte de mandato, su gestión de la pandemia dio un fuerte revés con millones de desempleados y más de 24 millones de contagios que hoy tienen a su país como el más afectado a nivel global por el Covid-19.

“Hicimos lo que vinimos a hacer y mucho más (…) Asumí las batallas más duras, las peleas más duras, las decisiones más difíciles porque para eso me eligieron”, aseguró el magnate.

Trump se proclama como “el primer presidente en décadas que no ha comenzado nuevas guerras”

El mandatario republicano también exaltó su política militar en el extranjero. Desde su campaña electoral impulsó un retorno de las fuerzas armadas de su país y en los últimos días redujo a 2.500 las tropas en Irak y en Afganistán, el número más bajo de militares estadounidenses en cada país desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.

“Estoy especialmente orgulloso de ser el primer presidente en décadas que no ha comenzado nuevas guerras”, resaltó.

Biden mantendrá las restricciones de llegada de extranjeros por covid pese a la decisión de Trump de levantarlas

En un ejemplo más del agitado traspaso de poder en Estados Unidos, el presidente saliente, Donald Trump, emitió este lunes un decreto que fue rápidamente corregido por la portavoz del presidente electo, Joe Biden.

El resultado: durante menos de media hora, parecía que se rescindían las restricciones de entrada a Estados Unidos de los extranjeros que hayan estado en Brasil, Reino Unido, Irlanda o uno de los 26 países del espacio europeo Schengen en los 14 días previos a su viaje.

Así lo resolvió Trump en un decreto que firmó este lunes y que establece que el levantamiento de las restricciones entra en vigor el 26 de enero, seis días después de la investidura de Biden.

El decreto mantiene el veto a los extranjeros procedentes de China e Irán.

“Esta acción es la mejor forma para continuar protegiendo a los estadounidenses de la covid-19 al tiempo que se permite que los viajes se reanuden de manera segura”, señaló Trump en un comunicado difundido por la Casa Blanca.

Sin embargo, antes de que las agencias de viajes pudieran empezar a aceptar reservas, llegó la respuesta de quien dentro de dos días será la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki.

Trump se irá de la Casa Blanca en el último minuto

Donald Trump se desplazará la mañana del miércoles próximo a su club Mar-a-Lago de Florida para pasar allí sus últimas horas como presidente de Estados Unidos, mientras asume en Washington su reemplazo, el demócrata Joe Biden, en medio de extremas medidas de seguridad, informaron este viernes los medios.

Trump ya había anunciado que no asistiría a la toma de posesión de Biden, prevista para el 20 de enero, una ruptura histórica con la tradición, después de pasar meses haciendo acusaciones infundadas de fraude electoral en un intento de deslegitimar la presidencia de Biden.

Trump dejará Washington el miércoles por la mañana, justo antes de la toma de posesión de demócrata, señaló el diario Washington Post citando fuentes oficiales.

La Casa Blanca no ha informado hasta el momento los planes oficiales para el día de la asunción, pero medios en Florida señalaron que Trump dejará la Casa Blanca y después tendrá una ceremonia de salida en la base aérea de Andrews, en las afueras de Washington.

El vicepresidente Mike Pence ya había informado en días pasados que él sí asistirá a la toma de posesión de Biden en Washington.

Un estricto dispositivo en torno al traspaso de mando se lleva a cabo en Washington, después de que seguidores de Tump asaltaran violentamente el Capitolio el pasado 6 de enero, en hechos que causaron cinco muertos, entre ellos un policía.

El diario Palm Beach Post se hizo eco de la posibilidad de que Trump realice un acto proselitista al tiempo de la posesión de Biden para anunciar su campaña 2024, según informaciones recogidas en diciembre pasado, antes de la toma violenta del Capitolio.

Sin embargo, esos planes que Trump estaba considerando son inciertos ahora, pero se prevé que este sábado habrá manifestaciones de apoyo de sus seguidores en Florida.

La salida de Trump, según señalaron los medios, basado en fuentes que pidieron el anonimato, será similar a las que se realizan cuando hay visitas de Estado, con una alfombra roja, un guardia, una banda militar y un saludo de 21 cañones.

En su último tuit, la semana pasada, antes de que Twitter lo silenciara, Trump dijo que no asistiría a la toma de posesión de Biden, rompiendo una tradición continua entre los presidentes salientes que data de 1877.

Trump abandonará Washington enfrentando un juicio político, el segundo durante su mandato de cuatro años, acusado de incitar a su seguidores una insurrección violenta que terminó con el asalto del Capitolio.

Twitter suspende la cuenta de Trump de manera «permanente»

Twitter suspendió al presidente Donald Trump de su plataforma, informó la compañía este viernes.

«Después de una revisión detallada de los tuits recientes de la cuenta @realDonaldTrump y el contexto que los rodea, hemos suspendido permanentemente la cuenta debido al riesgo de una mayor incitación a la violencia», dijo Twitter.

«En el contexto de los horribles eventos de esta semana, dejamos claro el miércoles que violaciones adicionales de las reglas de Twitter podrían resultar en esta misma acción»

Twitter dice que publicaciones de Trump violaron política contra glorificación a la violencia

La decisión de Twitter ocurrió luego de dos publicaciones de Trump este viernes, que terminarían siendo las últimas de la cuenta @realDonaldTrump. Los tuits violaron la política de la compañía contra la glorificación de la violencia, dijo la plataforma. Y «estos dos tuits deben leerse en el contexto de eventos más amplios en el país y las formas en que las declaraciones del presidente se pueden movilizar por diferentes audiencias, incluso para incitar a la violencia. Así como en el contexto del patrón de comportamiento de esta cuenta en las últimas semanas «, señaló Twitter.

El primer tuit fue sobre los partidarios de Trump.

«Los 75.000.000 grandes patriotas estadounidenses que votaron por mí, ESTADOS UNIDOS PRIMERO, y HACEN QUE ESTADOS UNIDOS SEA GRANDE OTRA VEZ, tendrán una VOZ GIGANTE en el futuro. ¡¡¡No serán irrespetados ni tratados injustamente de ninguna manera o forma !!!»

La segunda publicación indicaba que Trump no planeaba asistir a la toma de posesión de Joe Biden.

«A todos los que me han preguntado, no iré a la toma de posesión el 20 de enero», se leía.

Twitter dijo que el mensaje sobre la toma de posesión podría entenderse como una declaración más de que la elección no fue legítima. También dijo que el tuit podría interpretarse como que el presidente indicó que la toma de posesión sería un objetivo «seguro» para la violencia porque él no asistiría.

La otra declaración de Trump sobre los patriotas estadounidenses sugirió que «planea continuar apoyando, empoderando y protegiendo a quienes creen que ganó las elecciones», señaló la compañía.

Facebook también tomó medidas

Por su parte, Facebook extendió este jueves las restricciones a la cuenta de Donald Trump durante al menos dos semanas y tal vez «indefinidamente», según informó el presidente ejecutivo de la compañía Mark Zuckerberg. Esta decisión marcó una escalada importante por parte de Facebook. Justamente, mientras ha sido objeto de una intensa presión para bloquear a Trump luego de su retórica incendiaria que alentaba la insurrección.