DONALD TRUMP

Trump visita oficinas del Departamento de Bomberos y Policía de Nueva York

El expresidente republicano, Donald Trump, no se unió a otros expresidentes en las ceremonias con motivo del 20 aniversario de los atentados contra las Torres Gemelas, en Nueva York y en el Pentágono.

Por el contario, lanzó un video en el que habló sobre la tristeza del 11 de septiembre y arremetió contra su sucesor, Joe Biden, por su retirada de Afganistán.

El magnate también visitó las oficinas del Departamento de Bomberos y Policía de la ciudad de Nueva York, donde expresó que el “11-S” se trataba de un “día triste por muchas razones”.

“Ustedes son los mejores de Nueva York, son personas increíbles (…) Si tuvieran el liderazgo adecuado, podría enderezar esta ciudad en una semana”, dijo Trump a los oficiales, a quienes les agradeció su esfuerzo durante lo ocurrido hace 20 años.

“Son grandes personas. Vengo del edificio de al lado y sé que ustedes se aman unos a otros, a los ‘azules’. Amamos a los azules, lo diré fuerte aunque se supone que no debería, pero amamos a los ‘azules’”, dijo el republicano lo que provocó risas entre los bomberos por el juego de palabras para referirse a los policías que también hace referencia al color con que se identifican los demócratas.

Encuesta: el 11 de septiembre aún influye en actividades de los estadounidenses

A medida que Estados Unidos se acerca al vigésimo aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre que mataron a casi 3.000 personas, muchos estadounidenses dicen que el evento aún les afecta la vida, indica una encuesta de Gallup.

La encuesta encontró que hoy en día, el 26% de los estadounidenses “expresan renuencia” a volar, el 27% siente lo mismo acerca de ir a rascacielos y el 36% siente lo mismo acerca de viajar al extranjero. El 37% se sentía incómodo por asistir a eventos en los que participaban grandes multitudes.

Inmediatamente después de los ataques, esas cifras fueron del 43%, 35%, 48% y 30%, respectivamente.

Los estadounidenses de bajos ingresos mayores de 50 años y sin un título universitario eran más propensos a sentirse reacios a participar en esas actividades.

Trump dice que el “salvaje” ataque en Kabul “nunca debería haberse permitido”

El expresidente de Estados Unidos Donald Trump consideró este jueves que el “salvaje” ataque en las cercanías del aeropuerto de Kabul, en el murieron al menos 12 soldados estadounidenses, “nunca debería haberse permitido”.

Trump no llegó a criticar directamente a su sucesor, el demócrata Joe Biden, contra el que sí ha arremetido en los últimos días por la precipitada salida estadounidense de Afganistán.

“Esta tragedia nunca debería haberse permitido, lo que hace que nuestro dolor sea aún más profundo y más difícil de entender”, afirmó en un comunicado Trump, que gobernó EE.UU. entre 2017 y 2021.

Con un tono menos agresivo que en otras ocasiones, trasladó sus condolencias y las de la ex primera dama Melania Trump a los “valientes” miembros de las Fuerzas Armadas.

“Nuestros pensamientos están con las familias de los civiles inocentes que murieron hoy en el salvaje ataque de Kabul”, dijo.

Las declaraciones de Trump se suman a las críticas que han ido emitiendo durante todo el día miembros del Partido Republicano en el Congreso, incluido el líder de la minoría conservadora en el Senado de EE.UU., Mitch McConnell.

En un comunicado, consideró que los “repugnantes” ataques de Kabul son una muestra de “las cosas terribles” que pasan “cuando se deja a los terroristas operar libremente” y pidió “redoblar los esfuerzos globales” en contra de estos “enemigos bárbaros”.

Asimismo, se mostró “enfurecido” por los “repugnantes” atentados y criticó la retirada de tropas de Afganistán ordenada por Biden.

“Pasan cosas terribles cuando se deja a los terroristas operar libremente”, subrayó en la nota.

McConnell agregó que este “mortífero” ataque ofrece “el recuerdo posible más claro” de que los terroristas “no dejarán de combatir contra EE.UU. solo porque nuestros políticos se cansen de pelear contra ellos”.

“Necesitamos redoblar nuestros esfuerzos globales para confrontar a estos enemigos bárbaros que quieren matar estadounidenses y atacar nuestra patria”, sostuvo en un comunicado en el que no cita por su nombre al actual mandatario estadounidense.

La Casa Blanca ha informado que Biden ofrecerá en breve un discurso a la nación sobre los atentados de Kabul.

El ataque se produce a cinco días de la fecha marcada por Biden para el final de la misión de evacuación y la retirada de tropas de Afganistán, el 31 de agosto.

Es la primera vez que mueren militares de EE.UU. en Afganistán desde febrero de 2020, cuando perdieron la vida dos soldados estadounidenses.

EE.UU. cree que un suicida del grupo terrorista Estado Islámico (EI) detonó una bomba en uno de los accesos al aeropuerto de Kabul, la llamada Abbey Gate, mientras que otro hizo estallar los explosivos que llevaba encima cerca del Hotel Baron, situado en las proximidades del aeródromo, lo que fue seguido por un ataque armado.

Fuentes sanitarias de Afganistán han informado, además, de la muerte de 60 civiles afganos y que otros 150 han sufrido heridas.

Reino Unido y EE. UU. pactan cumbre del G-7 sobre Afganistán

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el primer ministro británico, Boris Johnson, acordaron ayer martes (17.08.2021) convocar una cumbre virtual de líderes del G7 la próxima semana sobre Afganistán, tras la toma de Kabul por parte de los talibanes.

Biden conversó por teléfono con Johnson, el primer líder de otro país con el que ha hablado sobre la situación en Afganistán desde la caída de Kabul, informó la Casa Blanca en un comunicado.

“Ambos acordaron celebrar una reunión virtual de líderes del G7 la semana que viene, para discutir una estrategia y un enfoque comunes” en Afganistán, indica la nota.

El Reino Unido, que ostenta la presidencia de turno del G7 (los países más ricos del mundo), ya había anunciado este martes que Johnson planeaba organizar una reunión virtual de ese grupo para evaluar la situación en el país centroasiático tras el triunfo de los insurgentes.

En su llamada, Biden y Johnson “abordaron la necesidad de seguir con una coordinación cercana entre aliados y socios democráticos sobre su política hacia Afganistán de ahora en adelante”, señaló la Casa Blanca.

Desesperación en Afganistán

En concreto, estudiaron cómo “la comunidad global puede proporcionar más asistencia humanitaria y apoyo a los refugiados y otros afganos vulnerables”, agregó.

Ambos líderes “destacaron la valentía y profesionalismo de su personal militar y civil, que trabajan juntos en Kabul para evacuar” a los ciudadanos de ambos países y “a los afganos que ayudaron” a sus respectivas tropas durante la intervención aliada en Afganistán.

La llamada se produjo poco después de que el asesor de seguridad nacional de Biden, Jake Sullivan, reconociera en una rueda de prensa que el presidente estadounidense no había llamado a ningún líder de otro país para comentar la situación en Afganistán, a pesar de los múltiples contactos que se han producido entre dirigentes europeos.

Biden dice que irá a la frontera y Trump estalla contra él

El presidente Joe Biden afirmó que viajará a la frontera con México, ante el aumento de la llegada de migrantes indocumentados, mientras que su predecesor, Donald Trump, lo acusó de haber creado “un desastre nacional”.

Preguntado sobre si pensaba visitar el linde con el país vecino, Biden respondió: “En algún momento, lo haré, sí”, indicó el presidente, sin precisar una fecha, en declaraciones a los periodistas a su regreso a la Casa Blanca tras pasar el fin de semana en Camp David.

Biden aseguró que conoce cuál es la situación en los centros de detención de migrantes en la frontera, cuando uno de los reporteros le dijo si con esa visita deseaba conocer de primera mano las condiciones en ese tipo de instalaciones.

El mandatario subrayó que, aparte del mensaje de su Administración de recomendar no viajar a quienes estén pensando en dirigirse a EE.UU. a través de su frontera sur, su Ejecutivo va a adoptar más medidas.

“Estamos en el proceso ahora, incluyendo garantizar que restablecemos lo que había antes, que era que puedan (los inmigrantes) quedarse y presentar sus casos desde sus países de origen”, explicó.

El Gobierno de Biden se afanó en defender su gestión de la crisis migratoria y en mandar un mensaje claro: “No vengan a EE.UU.”

Para ello, el máximo responsable de inmigración de su Ejecutivo, el secretario de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), Alejandro Mayorkas, hizo una ronda de entrevistas por algunas de las principales televisiones del país, en las que culpó de la situación actual en la frontera a la Administración de Trump.

Poco después, el exmandatario, quien pese a haber abandonado la Casa Blanca es el líder más popular entre los republicanos, reivindicó su legado en un comunicado y afirmó que entregó al Gobierno de Biden “la frontera más segura de la historia”.

“Todo lo que tenían que hacer era mantener un sistema que funcionaba sin problemas en piloto automático -opinó-. En cambio, en el lapso de unas pocas semanas, la Administración de Biden ha convertido un triunfo nacional en un desastre nacional”.

Trump calificó las intervenciones de Mayorkas en las televisiones de “patéticas”, “inútiles” y de “desgracia nacional”: “Su presentación autocomplaciente en medio de una crisis masiva que él mismo ha ayudado a crear es una prueba más de que es incapaz de liderar el DHS”, sentenció.

El expresidente instó a reanudar la construcción del muro en la frontera con México, una de sus propuestas estrella y que fue paralizada por Biden en su primer día en la Casa Blanca, y aseguró que por el linde están entrando drogas a EE.UU., además de haber tráfico sexual y de personas.

“Las políticas temerarias de esta Administración están permitiendo y alentando crímenes contra la humanidad. ¡Nuestro país está siendo destruido!”, clamó Trump.

Seguidores de Trump organizaron marcha en su apoyo en DC

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, desde su caravana saludó a cientos de sus seguidores reunidos en el Freedom Plaza, Washington DC A lo largo del día, se planean marchas pro-Trump en la capital estadounidense, mientras los manifestantes se hacen eco de las acusaciones, sin pruebas, del presidente de la “fraude” electoral.


El viernes, el mandatario dijo que “podría pasar por” una de las concentraciones previstas para hoy.
El New York Times informa que las manifestaciones de hoy incluyen una “Marcha del millón de MAGA”, una manifestación “Stop the Steal” y un evento “Mujeres por Trump”; sin embargo, no estaba claro a quién asistiría Trump. “Es reconfortante ver todo el tremendo apoyo que hay”, dijo el presidente en Twitter el viernes por la tarde.
Las milicias de derecha como los Proud Boys también han planeado organizar protestas, lo que provocó una gran presencia de seguridad en la capital para evitar enfrentamientos con eventos separados contra Trump que se planearon fuera de la Corte Suprema.

¿Quién decide realmente el ganador de las elecciones en Estados Unidos?

Las elecciones presidenciales de Estados Unidos todavía no tienen un ganador oficial, aunque a Joe Biden le dicen ya ampliamente presidente electo de ese país.

Así es desde que el pasado sábado 7 de noviembre, según las proyecciones de resultados, el aspirante demócrata sobrepasó la cifra de 270 votos del Colegio Electoral (de 538) necesarios para llegar a la presidencia.

Y Biden pronunció ese mismo día su discurso de victoria, precedido por la vicepresidenta electa Kamala Harris, y desde entonces ha comparecido públicamente en distintas ocasiones para hablar de sus planes de gobierno.

Sin embargo, esas proyecciones sobre quien es el “presidente electo” que hacen los grandes medios con el trabajo de expertos han venido acompañadas tradicionalmente del reconocimiento por parte de quien ha perdido.

Pero este año, el presidente Donald Trump no ha reconocido la derrota y su equipo de campaña ha presentado una serie de demandas legales en varios estados clave para disputar los resultados.

En una de sus múltiples reacciones en redes sociales, el mandatario afirmó que ni los medios ni las encuestadoras tienen la potestad de declarar quién es el presidente.

¿Cómo se decide entonces?

Un sistema complejo

A diferencia de muchos otros países, Estados Unidos no tiene un órgano electoral central que dirima y certifique los resultados de los comicios nacionales.

Y los medios hacen sus proyecciones cuando su equipo de expertos está muy seguro de que se trata de algo irreversible. Tanto es así que ese anuncio suele ser suficiente para hablar de un ganador de las elecciones, aunque no haya sido oficialmente confirmado.

Un ejemplo de esto es la reacción de Ivanka Trump, hija del presidente, cuando la agencia Associated Press proyectó el miércoles la victoria de su padre en Alaska:

En 2020, sin embargo, estamos ante una situación anómala por varias razones.

Por un lado, la pandemia de coronavirus y las consecuentes precauciones fomentaron que el voto por correo aumentara enormemente, lo que ha hecho que el recuento en algunos lugares sea más lento.

Por otro, hay un presidente que no está dispuesto a asumir las proyecciones de los estados que pueden terminar por darle la victoria a Biden, rompiendo con una tradición en la que el perdedor reconoce la derrota y ofrece su colaboración al presidente electo.

En lugar de eso, la campaña de Trump y su equipo legal han presentado demandas en algunos estados clave para bloquear el proceso por el que sus autoridades electorales certifican los resultados.

¿A qué nos referimos?

En qué consiste la certificación

La certificación de resultados es un paso que los estados adoptan para que el ganador de las elecciones en ese territorio pueda ser oficialmente confirmado.

Los resultados que se dan en la noche electoral se consideran no oficiales y las autoridades de cada estado se toman un tiempo después de los comicios para terminar de contar las boletas.

Para verificar los resultados, los funcionarios vuelven a comprobar los totales de los votos y confirman que el manejo de las papeletas fue el adecuado.

El acto de la certificación lo hace típicamente el jefe del órgano electoral estatal, el gobernador o una junta de miembros de las campañas.

Cada estado tiene procesos diferentes para verificar el conteo final de votos antes de que las autoridades certifiquen formalmente los resultados.© Reuters El Congreso puede jugar un papel de árbitro en la designación del presidente.

El proceso dura unas semanas, en las que cada condado certifica los resultados de su región y los presenta ante las autoridades electorales estatales dentro de un plazo que varía de un lugar a otro.

Muchos de los estados han cumplido ya ese trámite, pero en varios de los territorios clave el plazo de certificación sigue abierto:

  • En Nevada, la fecha límite es el 16 de noviembre.
  • En Wisconsin, los condados deben suministrar los resultados certificados a la comisión electoral del estado antes del 17 de noviembre.
  • En Georgia, donde hasta este jueves no se había proyectado ganador y Biden aventajaba a Trump por unos 15.000 votos, el plazo concluye el 20 de noviembre.
  • En Michigan y Pensilvania, los condados deben certificar los resultados para el 23 de noviembre.
  • En Arizona, que hasta este jueves tampoco tenía ganador, la fecha límite es el 30 de noviembre.

En dos de esos estados, Wisconsin y Georgia, se ha anunciado que habrá recuento de votos, una acción que solo puede comenzar una vez hecha la certificación.

Por qué es importante

Las autoridades electorales de cada estado se toman su tiempo en verificar los resultados para asegurar la precisión del cómputo final y detectar posibles problemas técnicos, errores humanos o fraude; esto último, según datos históricos, es muy poco común en EE.UU.

Estos pasos de verificación y el acto de certificación no suelen producir drásticos cambios respecto a las proyecciones.

Líder republicano del Senado respalda que Trump no reconozca victoria de Biden

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, hizo público este lunes su respaldo a la decisión del presidente Donald Trump de emprender acciones legales contra los resultados electorales que dieron la victoria al presidente electo Joe Biden.

McConnell, que consiguió conservar su escaño en la Cámara Alta, considera que el magnate está “cien por cien en su derecho” de solicitar un nuevo conteo y de impugnar las elecciones. Sin embargo, Trump no ha aportado evidencia de fraude electoral.

En su intervención ante el Senado, el republicano repitió el mantra de “los votos legales” en el que Trump ha insistido en los últimos días, a pesar de que tampoco tienen argumentos para justificar que unos sufragios sean legales y otros no.

El senador demócrata Chuck Schumer rebatió a McConnell recordándole que “las demandas deben estar fundamentadas en hechos y evidencias. Y no se equivoque, no ha habido evidencia de ningún fraude electoral significativo o generalizado. Joe Biden ganó esta elección [de manera] justa y honesta. Los márgenes de su victoria crecen día a día”.

Trump enfrenta adversidades en lucha contra conteo de votos

Los vicarios republicanos del presidente Donald Trump reanudaron el lunes su batalla legal para tratar de suspender el escrutinio de votos en estados clave, como Pensilvania y Michigan, pero enfrentaban un camino cuesta arriba dado el conteo del Colegio Electoral y recientes fallos de las cortes que no encontraron pruebas de un fraude electoral generalizado.

Aunque algunos funcionarios republicanos estatales repitieron la frase de Trump de que sólo deberían contarse los “votos legales”, otros salieron a contrarrestar la narrativa y exhortaron a los votantes, y quizás al presidente, a apoyar los resultados.

“El proceso no ha fallado en nuestro país en más de 200 años, y no va a fallarle a nuestro país este año”, dijo la senadora republicana Susan Collins, quien ganó su reelección y ha felicitado al demócrata Joe Biden por su victoria en la elección presidencial.

Sin embargo, los abogados de Trump estuvieron al pie del cañón seis días después de las elecciones, tal como el abogado personal del mandatario, Rudy Giuliani, había prometido que estarían durante una conferencia de prensa el fin de semana afuera de una empresa de jardinería en el noreste de Filadelfia.

Giuliani criticó el conteo de votos de la ciudad, que favoreció 4-1 a Biden, dándole al demócrata la victoria el sábado tanto en Pensilvania como en las elecciones de Estados Unidos, y afirmó que era “sumamente inquietante”.

A lo largo y ancho del país, los republicanos se han quejado sobre problemas con las firmas, sobres secretos y matasellos en las papeletas, así como de la incapacidad de sus observadores para inspeccionarlos y las extensiones otorgadas para recibir los votos por correo.

Sin embargo, los jueces en todo el país rechazaron en gran medida las impugnaciones republicanas presentadas en los últimos días mientras la campaña buscaba suspender el conteo de votos a medida que la balanza se inclinaba hacia Biden. Trump no ha reconocido su derrota en las elecciones, incluso aunque Biden ya se declaró ganador y empezó a trabajar en los planes de transición.

En la Corte Suprema del país, 10 fiscales generales republicanos presentaron un informe amicus curiae el lunes para apoyar una demanda contra la decisión de Pensilvania de contabilizar los votos por correo que llegaron hasta el viernes. La Corte Suprema de Pensilvania había apoyado de manera unánime la extensión de tres días impuesta por los funcionarios estatales preocupados por las demoras del Servicio Postal y la pandemia de COVID-19. Los fiscales dijeron que la corte usurpó un poder reservado para los legisladores estatales.

La Corte Suprema federal había rechazado acelerar la impugnación, pero la votación fue de 4-4, y tres magistrados expresaron reservas. Los republicanos esperan volver a intentarlo con la nueva jueza Amy Coney Barrett presente en el máximo tribunal estadounidense.

“La decisión ofreció un periodo luego del día de las elecciones, cuando se anunciaron los resultados preliminares, en el que actores sin escrúpulos pudieron tratar de influenciar una apretada elección presidencial”, dijo en un informe la Asociación de Fiscales Generales Republicanos.

Horas antes, un centro de leyes contra el aborto de Michigan presentó una demanda para quejarse sobre los procedimientos de conteo de votos en el condado de Wayne. Un tribunal de apelaciones del estado, en tanto, pidió a la campaña de Trump volver a entablar un caso presentado la semana pasada, señalando que la apelación estaba incompleta.

Y en Arizona, la campaña de Trump pidió en una querella interpuesta el sábado el derecho a inspeccionar miles de votos emitidos en persona el día de las elecciones en la zona metropolitana de Phoenix, alegando que los trabajadores electorales las habían manejado mal.

En Georgia, donde Biden tiene una ligera ventaja sobre Trump pero la contienda sigue demasiado apretada para declarar a un ganador, un funcionario electoral del estado prometió el lunes investigar cualquier problema que encuentren que esté relacionado con la votación.

“Cuando los márgenes son tan cerrados, cualquier cosa pequeña importa”, comentó Gabriel Sterling, quien dirigió la implementación de un nuevo sistema de votación para la oficina del secretario de Estado local.

Sin embargo, expresó frustración con los intentos de mermar la confianza del público en el sistema electoral.

“Los hechos son los hechos, sin importar el resultado”, puntualizó Sterling.

Biden se mantiene confiado en los resultados e insiste en que “se debe contar cada boleta”

El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, insistió este jueves en que “se debe contar cada boleta” y pidió calma a los estadounidenses, mientras prosigue el escrutinio de votos en varios estados clave.

“Esta es la voluntad de los electores, nadie ni nada más elige al presidente de Estados Unidos de América, por lo que cada papeleta debe ser contada”, indicó Biden desde Wilmington (Delaware).

En una breve comparecencia ante la prensa, en la que no aceptó preguntas, Biden pidió a los estadounidenses que mantengan “la calma” porque el resultado se sabrá “pronto”.

Seguimos sintiéndonos muy bien sobre cómo están las cosas, y no tenemos ninguna duda de que cuando el escrutinio acabe, la senadora (Kamala) Harris y yo seremos los ganadores“, pronosticó.

El exvicepresidente marcaba así un contraste con la actitud de su rival, el presidente Donald Trump, que ha desafiado por la vía legal el escrutinio en varios estados clave e insiste en que hay un fraude, sin aportar pruebas. El republicano ha pedido incluso “parar el conteo”.

“A veces la democracia es complicada, a veces se necesita un poco de paciencia. Pero esa paciencia se ha recompensado durante 240 años con un sistema de Gobierno que es la envidia del mundo”, aseguró el candidato demócrata.

Biden subrayó que “el proceso está funcionando” y se mostró tranquilo, acompañado de Harris, con la que acababa de asistir a sesiones informativas sobre el impacto de la pandemia de la covid-19 y los problemas económicos en el país.

El candidato demócrata suma ya 264 delegados en el Colegio Electoral, a un paso de lograr los 270 que le darían las llaves de la Casa Blanca, frente a los 214 que acumula Trump.

En una breve comparecencia ante la prensa, en la que no aceptó preguntas, Biden pidió a los estadounidenses que mantengan “la calma” porque el resultado se sabrá “pronto”.

Seguimos sintiéndonos muy bien sobre cómo están las cosas, y no tenemos ninguna duda de que cuando el escrutinio acabe, la senadora (Kamala) Harris y yo seremos los ganadores“, pronosticó.

El exvicepresidente marcaba así un contraste con la actitud de su rival, el presidente Donald Trump, que ha desafiado por la vía legal el escrutinio en varios estados clave e insiste en que hay un fraude, sin aportar pruebas. El republicano ha pedido incluso “parar el conteo”.

“A veces la democracia es complicada, a veces se necesita un poco de paciencia. Pero esa paciencia se ha recompensado durante 240 años con un sistema de Gobierno que es la envidia del mundo”, aseguró el candidato demócrata.

Biden subrayó que “el proceso está funcionando” y se mostró tranquilo, acompañado de Harris, con la que acababa de asistir a sesiones informativas sobre el impacto de la pandemia de la covid-19 y los problemas económicos en el país.

El candidato demócrata suma ya 264 delegados en el Colegio Electoral, a un paso de lograr los 270 que le darían las llaves de la Casa Blanca, frente a los 214 que acumula Trump.

Sin embargo, Biden no quiso hacer cábalas sobre cuándo habrá proyecciones de los medios sobre el ganador de las elecciones, con las cosas muy ajustadas en Pensilvania, Georgia, Nevada y Carolina del Norte.

Biden triunfa en Michigan y adelanta: “vamos a ganar”

El exvicepresidente Joe Biden logró imponerse en Michigan, lo que lo acerca a los 270 votos electorales camino a la Casa Blanca.

En una conferencia de prensa, el demócrata pidió respetar la decisión de los votantes, luego de que más de 150 millones de personas salieron a emitir su voto.

“Aquí, la gente manda. El poder no se puede tomar ni hacer valer. Proviene de la gente… Y es su voluntad la que determina quién será presidente de los Estados Unidos y sólo su voluntad”, expresó.

El demócrata dio un discurso en Wilmington, Delaware, donde celebró la participación de los votantes, que le dieron el triunfo en el voto popular con más de 70 millones.

Adelantó que ganará, pero no quiso celebrar antes de tiempo.

“No estoy aquí para declarar que hemos ganado. Pero estoy aquí para informar cuando el conteo ha terminado, creemos que vamos a ganar”, expresó.

Al demócrata le fue reconocido el triunfo en Wisconsin y suma 253 votos electorales contra 213 del presidente Donald Trump.

En tanto, la campaña del republicano prepara acciones legales en Wisconsin, Michigan y Pensilvania.

Más de 23 millones ya votaron a 18 días de las elecciones en Estados Unidos

Más de 23 millones de ciudadanos en Estados Unidos han votado en 40 estados y el Distrito de Columbia cuando faltan 18 días para el día de las elecciones nacionales, indicó este viernes la plataforma U.S. Election Project (USEP).

La pandemia de la COVID-19 llevó este año a que una mayoría de los estados del país abriera la opción del voto anticipado, para la concurrencia personal del votante a los puestos electorales.

Otras dos opciones, que requieren que el votante solicite una boleta oficial de sufragio en la oficina electoral de su distrito, son el depósito del voto en urnas especiales y el envío del voto por correo.

El presidente Donald Trump repudia el voto por correo y ha señalado, sin pruebas, que es vulnerable al fraude.

En los 15 estados donde las boletas devueltas por correo identifican el partido, los datos de USEP muestran que 55.3 % de los sufragios provinieron de votantes registrados como demócratas, 23.8% de votantes registrados como republicanos y 20,3 % de votantes sin filiación partidista.

“Con tantos demócratas que votan por correo mientras que los simpatizantes de Trump le escuchan denigrando el voto postal, no me sorprendería si el voto anticipado en persona resulta inusitadamente fuerte para el presidente”, comentó Michael McDonald, profesor de la Universidad de Florida y director de USEP.

“El Día de la Elección podría ser un brillante día ‘rojo’ (el color de los republicanos) y veremos para qué lado se inclina la balanza cuando esto termine”, añadió.

Por su parte el Instituto de Liderazgo Hispano de Estados Unidos (USHLI) señaló en un comunicado que “millones de estadounidenses han salido a votar con anticipación, y eso aun cuando el voto anticipado no se ha iniciado en todos los estados”.

“Y ello a pesar de que los secretarios de Estado en Florida, Georgia y Texas están haciendo todo lo posible por frenar el proceso al no estar preparados adecuadamente a fin de desalentar a que la gente vote debido a las largas esperas”, añadió USHLI, con sede en Chicago (Illinois).

“No les funciona. La gente ha esperado cuatro años para votar en esta elección y la espera ha terminado”, señaló este grupo.

Los estados con mayor concurrencia de votantes anticipados hasta hoy, según USEP, son Texas con 2.44 millones, California con 2.38 millones, y Florida con 2.27 millones.

A nivel nacional la cifra de votos anticipados equivale a casi 16 % de los votos contados en la elección general de 2016, en la cual la candidata presidencial demócrata Hillary Clinton obtuvo 3.2 millones de votos más que el republicano Donald Trump, quien ganó la Presidencia por mayoría en el Colegio Electoral.

Según los datos de USEP, los votos anticipados que ya se recibieron en Vermont equivalen al 38.8 % de los votos emitidos hace cuatro años, y en Nueva Jersey el voto anticipado de este año y hasta hoy equivale al 32.7 % de los sufragios en 2016.

De acuerdo con este proyecto, este año habrá casi 240 millones de personas habilitadas para votar, pero no todas ellas están registradas para hacerlo, y muchas no participan en las votaciones.

En la anterior elección presidencial, hace cuatro años, hubo 138.8 millones de votos, aproximadamente 60 % del contingente de votantes habilitados.

Los analistas estiman que este año habrá unos 150 millones de votos, lo cual indicaría la concurrencia de votantes más alta en casi un siglo.