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EEUU planteará en el G-20 imponer un impuesto a las multinacionales

La secretaria del Tesoro de EE UU, Janet Yellen, ha anunciado ayer lunes su intención de trabajar con los países del G20 para implantar un impuesto de sociedades mínimo a escala global para las multinacionales, una de las propuestas en las que lleva tiempo trabajando la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El objetivo es que el gravamen favorezca “sistemas fiscales estables y justos” y frene la carrera a la baja que está sufriendo este tributo. Yellen ha expuesto su postura en su primera comparecencia como titular de la economía estadounidense ante el Council on Global Affairs de Chicago.

Yellen denunció esa carrera a la baja “de los últimos 30 años” en un discurso virtual. Por ello, subrayó, es importante asegurar que “los Gobiernos cuenten con sistemas impositivos estables que recauden suficientes ingresos y que todos los ciudadanos compartan de manera justa la carga financiera del Gobierno”. En el foro de Chicago, Yellen también denunció el aislacionismo del expresidente, Donald Trump, al señalar que el “América primero” ―el lema del republicano― nunca debe significar “América en solitario”.


El objetivo de esa tasa global es evitar que las grandes corporaciones se instalen en jurisdicciones con una tributación más baja y resten recaudación a las arcas públicas, más aún ante la enorme factura que dejará la crisis causada por la pandemia, que EE UU pretende mitigar con un ambicioso plan de estímulos valorado en 1.9 trillones de dólares, ya aprobado por el Congreso. Ese tipo mínimo global, incidió Yellen, se podrá emplear para que la economía “se desarrolle con más igualdad de oportunidades” y “estimule la innovación, el crecimiento y la prosperidad”.


Para la expresidenta de la FED, la credibilidad en el extranjero “empieza con la credibilidad en casa”, y por eso puso como ejemplo la proyectada subida del impuesto de sociedades en EE UU, un eventual aumento que enfrenta mucha resistencia por parte de la clase empresarial. La semana pasada, Biden presentó los detalles de su programa de infraestructuras, una de las piezas clave para reconstruir y modernizar la economía en la fase pospandemia, con una inversión de dos billones de dólares.

Parte de este plan, que tendrá que recibir luz verde en el Congreso en un proceso que se augura tormentoso pero que los demócratas esperan poder cerrar para el próximo 4 de julio, se financiará elevando el tipo del impuesto de sociedades del 21% actual ―antes de la reforma fiscal de Trump en 2017, estaba en el 35%― al 28%, y fijando en el 21% el tipo mínimo a abonar por parte de las empresas estadounidense por sus ganancias en el extranjero.

La semana pasada, en una comparecencia ante el Senado, Yellen había defendido el aumento del gravamen, debido al hecho de que el país recauda “una cantidad muy pequeña” mediante esa figura fiscal.

Biden propuso plan de infraestructura para crear “millones de empleos”

El presidente de Estados Unidos de América, Joe Biden, propuso ayer miércoles invertir 2 billones de dólares en infraestructura, con el objetivo declarado de crear “millones” de puestos de trabajo y enfrentar a China en el escenario económico mundial y luchar contra el cambio climático.

“Es grande, sí. Es audaz, sí. ¡Y podemos hacerlo!”, afirmó el mandatario demócrata, quien desde que llegó al poder hace menos de tres meses busca probar su voluntad de reforma.

“Esto creará la economía más resistente, fuerte e innovadora del mundo”, agregó, enfatizando que quiere “ganar” la competencia con China.

“Estas son inversiones que no podemos dejar de hacer”, subrayó desde Pittsburgh, Pensilvania, donde hace dos años lanzó su campaña hacia la Casa Blanca.

La primera fase de su programa “Build Back Better” (Reconstruir mejor) implica inversiones que se extenderían a lo largo de ocho años y se financiarían con un aumento del impuesto a la renta empresarial del 21 por ciento actual al 28 por ciento.

“No se trata de penalizar a nadie”, dijo Biden. “No tengo nada contra los millonarios y los multimillonarios. Yo creo en el capitalismo estadounidense”.

“Estoy abierto a otras ideas”, aseguró, siempre y cuando no impliquen aumentos de impuestos a las personas de ingresos más bajos.

Su plan incluye inyectar 620.000 millones de dólares en transporte, modernizar más de 32.00 kilómetros de carreteras y autopistas y reparar unos 10.000 puentes en Estados Unidos.

Esta nueva ofensiva legislativa llega poco después de que el Congreso aprobara un plan de recuperación para hacer frente a la pandemia de COVID-19, también estimado en cerca de unos 2 billones de dólares.

Pero este discurso de Biden es solo el comienzo de una amarga batalla en el Congreso, cuyo resultado es incierto. Con mayorías demócratas estrechas, las negociaciones prometen ser complicadas.

Ya las primeras voces disonantes provienen del ala izquierda del propio Partido Demócrata. Para la congresista de Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez, los montos son simplemente “insuficientes”.

Para el senador republicano de Wyoming John Barrasso, en cambio, este proyecto es sólo un “caballo de Troya” para permitir a los demócratas “gastar más y subir los impuestos”.

La única certeza es que los próximos meses pondrán a prueba las cualidades negociadoras de Biden, un buen conocedor del funcionamiento de Washington por su pasado como legislador y vicepresidente. 

Nuevas infraestructuras

El plan prevé amplificar “la revolución de los vehículos eléctricos” con, por ejemplo, el pasaje a la electricidad del 20 por ciento de los famosos autobuses escolares amarillos.

También buscará que las nuevas infraestructuras sean más resistentes a los cambios vinculados al calentamiento global.

Nadie duda de la necesidad de renovar infraestructuras que en muchos casos datan de la década de 1950. Pero construir un consenso político no es tarea fácil. Los dos predecesores de Biden, el republicano Donald Trump y el demócrata Barack Obama, también habían hecho grandes promesas en materia de infraestructura, que terminaron quedando en letra muerta.

El exrival de Biden en las primarias demócratas y ahora secretario de Transporte, Pete Buttigieg, sostiene que esta vez los astros conseguirán alinearse.

“Tenemos una oportunidad extraordinaria de lograr el apoyo de los dos partidos para pensar en grande y dar pruebas de audacia en infraestructuras”, dijo.

“No se precisa explicarle a los estadounidenses que debemos trabajar en infraestructura y la realidad es que no se puede separar la dimensión climática” de este desafío, afirmó.

En una agresiva declaración, Trump acusó a su sucesor de proponer una estrategia de “capitulación económica total”.

Denunciando una “monstruosidad”, estimó que el aumento del impuesto a las empresas sería “un gran regalo” para China.

“El cruel ataque de Joe Biden al sueño americano nunca debe convertirse en ley (…). ¡Nuestra economía será destruida!”, concluyó.

Biden aseguró que un aumento al 28 por ciento en el impuesto a corporaciones aún dejaría la tasa más baja de lo que fue durante casi 70 años entre la Segunda Guerra Mundial y 2017, el año en que llegó Trump al poder.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos, que hasta ahora había acogido con beneplácito muchas de las decisiones de Biden, desde el regreso al Acuerdo de París sobre el clima hasta el plan de rescate para la economía, también expresó su claro desacuerdo con la iniciativa.

Si bien aprueba el deseo de hacer de la infraestructura una prioridad, cree que el presidente demócrata está “peligrosamente” equivocado en la forma de financiar su programa.

Aseguran que Biden subirá de impuestos, a tasas mayores de la esperada

Después de meses de rumores y semanas de debate dentro de la Casa Blanca, el presidente de EEUU, Joe Biden, está a punto de presentar el que será su segundo gran proyecto legislativo de su mandato. Este miércoles, en la zona industrial de Pittsburgh, en su Pensilvania natal, Biden presentará su plan de inversión e infraestructuras y una subida de impuestos para pagarlo. Un proyecto que ha ido aumentando de tamaño con las semanas y que quiere igualar en ambición al New Deal de Franklin Roosevelt o a la Gran Sociedad de Lyndon Johnson, los dos grandes referentes demócratas del Siglo XX con los que el actual presidente aspira a codearse en los libros de Historia.

El proyecto contaba con un presupuesto de unos 3 billones de dólares, pero ha ido aumentando con las semanas y se espera que finalmente alcance los 4 billones de coste. Este miércoles, lo que Biden pondrá sobre la mesa será la primera parte: grandes inversiones en infraestructuras, como carreteras, puentes o redes eléctricas, con un foco especial en la energía renovable. Por ejemplo, la senadora Elizabeth Warren ha propuesto inversiones de 500 millones para descarbonizar las flotas de autobuses locales del país, y la crisis eléctrica vivida en Texas el mes pasado anima a los que quieren aumentar la inversión en baterías eléctricas y redes de suministro.

Para más adelante queda la segunda parte: una reforma del sistema sanitario, cuidado infantil y otros programas de bienestar social, según explicó el secretario de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki. Esta parte es una de las más simbólicas para el partido, e incluiría hacer permanentes las ayudas a familias con hijos en riesgo de pobreza o el establecimiento de bajas remuneradas por maternidad, así como una mejora del ‘Obamacare’, la ley sanitaria aprobada en 2010 por el anterior Gobierno demócrata.

Un paquete mastodóntico que se une a los 1,9 billones que ya ha inyectado el nuevo Gobierno en la economía con el programa de estímulo aprobado hace unas semanas. Por ello, y para evitar disparar el déficit del país, que los recortes de impuestos de Donald Trump llevaron ya a cifras históricas, los consejeros de Biden han ido aumentando constantemente el otro lado del balance: los ingresos. Las subidas de impuestos también apuntan a ser históricas, con cifras que rondan los 3 billones de dólares.

El plan de Biden, que ha ido deslizando en las últimas semanas, es subir los impuestos a los ciudadanos que cobren más de 400.000 dólares anuales y a las grandes empresas, deshaciendo gran parte de los recortes aprobados en 2017 por Trump y aumentando otras cuantas tasas. Una reforma fiscal al alza que sería la mayor en cuatro décadas, y probablemente la mayor de la historia si se realiza de una sola tacada.

Biden tiene claro es que su escasa y frágil mayoría puede desaparecer algo menos de dos años, y quiere hacer todo lo que pueda ahora

Políticamente, aprobar una subida total sería brutal para cualquier partido en EEUU. Pero Biden cuenta con dos esperanzas a su favor: el hecho de que las encuestas muestran un enorme apoyo popular a la gestión del mandatario en la economía y el coronavirus, los temas que más preocupan a la población, lo que le da un mayor margen de maniobra; y la esperanza de que la sombra de Trump domine las elecciones legislativas de 2022 y polarice tanto al electorado que le ahorre el castigo que todo presidente suele sufrir a mitad de mandato.

Con información de El Economista.es

Biden presentará paquete de recuperación económica esta semana

 El presidente de EEUU, Joe Biden, presentará la primera parte de su paquete multimillonario de recuperación económica esta semana, enfocándose en la reconstrucción de carreteras, puentes y otra infraestructura, seguido de un plan separado a finales de abril que abordará la atención infantil y médica.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, confirmó hoy los planes de la administración de dividir el paquete en dos propuestas legislativas, como parte de un esfuerzo por obtener el apoyo de los republicanos del Congreso. Pero agregó que “trabajaremos con el Senado y la Cámara de Representantes para ver cómo debe avanzar”.

Biden dará a conocer detalles en un discurso el miércoles en Pittsburgh sobre su propuesta de inversiones federales en infraestructura física, un tema que ha atraído el apoyo de los republicanos a pesar de la cautela sobre un paquete costoso tan poco después de la aprobación del plan de estímulo por 1,900 billones para paliar los efectos económicos del coronavirus en Estados Unidos.
Mientras tanto, los demócratas han estado apuntando a un paquete más amplio que podría incluir cambios de política sobre energía verde, inmigración y otros temas, así como hacer permanente parte de la asistencia covid-19 recién aprobada, como los créditos fiscales por hijos. Muchos están dispuestos a pasar por alto a los republicanos, si es necesario.

El bitcoin se desinfla y pierde más de 5% en los mercados

Son muchos los analistas y expertos que comparan al bitcoin con el oro, sin embargo los movimientos de la criptodivisa en los últimos años, sobre todo desde 2020, revelan algo muy diferente: el bitcoin se comporta como un activo de riesgo, no como un activo refugio (como el oro). Así lo está volviendo a demostrar en los últimos días. Las turbulencias en las bolsas y los mercados financieros están vapuleando la cotización del bitcoin, que ha llegado a caer más de un 10% esta jornada y perder los 51.000 dólares por unidad. Al cierre de Wall Street, la criptomoneda recorta pérdidas hasta el 5,2% y ronda los 52.400.

La criptomoneda más importante por capitalización ha pasado de tocar los 60.000 dólares hace una semana a caer por debajo de los 52.000 dólares en la jornada de este jueves. La corrección del bitcoin coincide con la caída que se está produciendo en los activos de riesgo del mercado como las acciones y el petróleo. 

De este comportamiento vienen advirtiendo hace tiempo los analistas de JP Morgan o los de BNP Paribas. Los primeros aseguraron en una nota publicada en enero que el bitcoin tenía una correlación mayor con los activos de riesgo. Cuando las acciones suben, el bitcoin también se aprecia, aunque es cierto que en los últimos meses la revalorización de la criptodivisa ha sido muy superior a la de las acciones en general. No obstante, también es verdad que entre febrero y marzo de 2020, el bitcoin cayó desde los 10.000 dólares a los 5.000, evidenciando que no es un buen seguro contra el riesgo. “El bitcoin es riesgo puro” (refiriéndose al tipo de activo), frente a los tradicionales refugios como el yen, el franco suizo o el oro.

Desde BNP Paribas comentan en una nota “su correlación con otras divisas es casi nula, por ejemplo con el tipo de cambio del euro, del yen o del franco (todas analizadas en su cambio con el dólar). Esto significa que los factores que impulsan el precio de bitcoin son distintos de los que impulsan las monedas tradicionales”.

Estos expertos aseguran que si se analiza la evolución del bitcoin desde 2017 “existe cierta correlación entre el precio de bitcoin, por un lado, y las acciones y las expectativas de inflación, por otro lado. Las otras correlaciones son muy bajas. Curiosamente, la correlación es un poco más alta desde el comienzo de 2020, particularmente entre el bitcoin y el cobre, las acciones y, en particular, con las expectativas de inflación. Esto indicaría que los inversores recurren a bitcoin cuando las expectativas de inflación van en aumento”.

Con información de El Economista.es

Industria mundial de cruceros se reactiva en junio

El grupo Norwegian Cruise Line informó ayer martes (16.03.2021) que postergará hasta el 30 de junio el reinicio de sus cruceros en todo el mundo, suspendidos hace un año por la pandemia de coronavirus, mientras el gobierno de Bahamas anunció la reanudación de las travesías turísticas a partir del 4 de julio próximo.

La firma que controla las marcas Norwegian Cruise Line, Oceania Cruises y Regent Seven Seas Cruises, había tomado una decisión similar el mes pasado.

En un comunicado, la compañía explicó que continúa “trabajando en su plan de retorno al servicio” que debe responder a las exigencias de las autoridades sanitarias estadounidenses.

El año pasado, las imágenes de turistas padeciendo interminables cuarentenas en barcos de crucero por casos de infecciones de coronavirus a bordo dieron la vuelta al mundo.

Mientras, en Bahamas, las autoridades anunciaron la reanudación de los cruceros a lo largo de las islas del archipiélago atlántico a partir del próximo 4 de julio, una medida largamente esperada por el sector turístico.

AstraZeneca multiplica ganancias por 3.200 millones de dólares en 2020

La farmacéutica anglosueca AstraZeneca, que ha desarrollado una de las vacunas contra COVID-19, anunció hoy (11.02.2021) que obtuvo un beneficio neto de 3.200 millones de dólares en 2020, un 159 por ciento más que el año anterior.

Los ingresos totales en 2020 llegaron a 26.617 millones de dólares, un alza del 9,1 por ciento frente a 2019, añadió la compañía, que ha destacado los importantes ingresos generados por el rápido desarrollo de nuevos fármacos, así como los avances para producir la vacuna contra COVID-19.

Asimismo, la compañía tuvo menores ingresos de otros productos cuya distribución se vio frenada por la pandemia, en particular en oncología, debido al aplazamiento de tratamientos para dar prioridad a la lucha contra el coronavirus.

Reportará resultados de ventas de vacuna por separado

El grupo también registró un aumento de costes, especialmente de logística y equipamiento, debido a la pandemia.

“Los éxitos de nuestros medicamentos en desarrollo, la aceleración de nuestros resultados comerciales y los progresos de la vacuna COVID-19 demuestran lo que podemos conseguir”, dijo Pascal Soriot, el director general.

Para el próximo año, AstraZeneca espera un crecimiento de las ventas de entre el 1 y 4 por ciento y una “aceleración” de los beneficios, pero subraya que esta previsión no incluye las ventas de la vacuna contra el virus, de la que publicará resultados por separado a partir del próximo trimestre.

Asimismo, AstraZeneca también anunció que ha iniciado ensayos de fase 3 de un fármaco basado en anticuerpos para la prevención y el tratamiento del COVID-19.

La empresa logró en diciembre la aprobación de emergencia para empezar a distribuir su vacuna en el Reino Unido, y luego obtuvo el visto bueno de India, Argentina, México, Marruecos y la de Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

Segundo cheque de estímulo no podrá ser embargado por cobradores de deudas

Los padres cuyo primer cheque de estímulo fue redirigido para el pago de manutención de menores atrasado, no enfrentarán el mismo escenario con el segundo pago que distribuye el Servicio de Rentas Internas (IRS).

Disposiciones en la nueva Ley de Asignaciones Suplementarias en Respuesta y Alivio al Coronavirus del 2021, aprobada en diciembre, establecen que las autoridades no pueden confiscar al pago del destinatario para compensar una deuda de pensión alimenticia.

La ley CARES, bajo la que se distribuyeron los primeros cheques de estímulo, facultaba al Programa de compensación del Tesoro (TOP), que recauda deudas federales y estatales, para incautar los fondos y desviarlos como crédito para la parte afectada en caso de deuda de manutención.

Aunque se supone que ésa fuera la única que podría ser saldada con el cheque de estímulo, la falta de protecciones en la ley permitió que otros cobradores de deuda privados se hicieran con parte del dinero de los beneficiarios.

Sin embargo, bajo la nueva ley, ninguna deuda pendiente podrá ser liquidada con el llamado “Pago de impacto económico”.

“Su segundo pago no será acreditado a ninguna deuda federal o estatal y está protegido de embargo”, indicó el IRS.

Este viernes, 15 de enero, se cumple el plazo establecido por ley para que el IRS y el Departamento del Tesoro culminen la entrega de la mayoría de los cheques de estímulo de la segunda ronda.

Las personas elegibles que no lo hayan recibido para esa fecha o en los días subsiguientes deberán reclamar el pago como un crédito en su próxima declaración de impuestos.

Las agencias federales distribuyen los pagos desde finales de diciembre cuando empezaron a depositar el dinero a cuentas bancarias de millones de contribuyentes.

Banco Mundial rebaja crecimiento global preocupado por avance de la pandemia

El Banco Mundial divulgó este martes un diagnóstico pesimista de la economía mundial, enferma de covid-19, y advirtió que su recuperación dependerá en gran medida de la rapidez con que se desplieguen campañas masivas de vacunación.

La institución redujo su previsión de crecimiento en el mundo para 2021, aunque considera que la caída de la economía en 2020 fue “menos fuerte” de lo temido, con un retroceso de 4,3% frente al 4,5% pronosticado en junio pasado. 

Se espera que el PIB mundial crezca un 4% este año, una reducción de 0,2 puntos porcentuales en comparación con la última proyección, detalla la institución en su perspectiva económica mundial. 

Las nuevas previsiones son reflejo del panorama sanitario a finales de 2020 en todo el globo, donde siguen incrementándose los contagios de covid-19 y han surgido nuevas variantes del coronavirus, todo lo cual conduce a nuevas restricciones que perturban aún más la actividad económica, particularmente en Estados Unidos y Europa. Las previsiones de crecimiento del Banco Mundial por regiones© Gustavo IZUS Las previsiones de crecimiento del Banco Mundial por regiones

Estos contratiempos, cuya consecuencia es la ralentización del crecimiento, también han provocado, según el Banco Mundial, una reducción “considerable” de ingresos públicos y privados. Por un lado los ingresos fiscales han caído y por otro los despidos masivos han afectado el poder adquisitivo de los hogares.

“Es probable que la recuperación sea moderada, a menos que los encargados de la formulación de políticas actúen con decisión para controlar la pandemia y apliquen reformas que aumenten las inversiones”, advierte la institución, que cree que “las perspectivas a corto plazo siguen siendo muy inciertas”. 

El escenario más pesimista, si continúan creciendo las infecciones de covid-19 y se retrasan las campañas de vacunación, avizora una expansión de solo 1,6% en 2021. 

Por el contrario, la hipótesis más optimista -control de la pandemia y aceleración de las vacunaciones- se inclina por un crecimiento de casi el 5%. 

– Recuperación leve –

En Latinoamérica y el Caribe, el organismo multilateral prevé una expansión económica del 3,7% este año, mejorando su previsión anterior de un crecimiento de 2,8% para la región, publicada en junio.

“Se espera que la actividad económica regional crezca un 3,7% en 2021, a medida que se flexibilicen las iniciativas para mitigar la pandemia, se distribuyan vacunas, se estabilicen los precios de los principales productos básicos y mejoren las condiciones externas”, dijo el Banco Mundial.

Sin embargo, recalcó que la recuperación, que llegará luego de una década de crecimiento lento, “será muy leve”.

Y advirtió que un escenario negativo, con retrasos en la distribución de la vacuna contra el covid-19 y efectos económicos secundarios, podría reducir el incremento del Producto Interno Bruto (PIB) a 1,9%.

– Golpeadas economías avanzadas –

Tras una contracción estimada de 3,6% en 2020, se espera que el PIB de Estados Unidos repunte hasta 3,5% en 2021, 0,5 puntos porcentuales menos que la previsión anterior. 

La zona euro registrará una expansión de 3,6%, tras una caída de 7,4% en 2020, mientras que Japón crecerá solo 2,5% en 2021 tras una contracción de 5,3% en 2020. 

En el caso de la zona euro, el Banco rebajó significativamente la perspectiva de crecimiento, mientras que el pronóstico japonés se mantiene sin cambios. 

La actividad económica será algo más robusta en los mercados emergentes y las economías en desarrollo. 

El Banco Mundial espera que estos países crezcan un 5% este año, principalmente gracias a China, que crecerá un 7,9% tras una contracción del 2,6% en 2020.

– Crisis de deuda –

“La pandemia ha causado un gran número de muertes y enfermedades, ha sumido a millones de personas en la pobreza”, sostiene el Banco Mundial, que insta a los gobiernos a iniciar reformas y programas de inversión masiva para mejorar los servicios de salud, educación e infraestructura digital. 

“Es probable que la desaceleración del crecimiento mundial prevista para el próximo decenio empeore debido a la falta de inversiones, el subempleo y la disminución de la fuerza de trabajo en muchas economías avanzadas”, advierte. 

Y aunque el Banco Mundial manifiesta con frecuencia su preocupación por la acumulación de deuda de los países en desarrollo y las economías emergentes, en esta ocasión observa que la pandemia ha exacerbado en gran medida sus riesgos de endeudamiento y el lento crecimiento.

Ello aumenta aún más el peso de la deuda y socava la capacidad de los países deudores para reembolsarla.

“Es necesario que la comunidad mundial actúe con rapidez y determinación para asegurarse de que la reciente acumulación de deuda no resulte en una serie de crisis de deuda”, advierte Ayhan Kose, jefe de la división de Crecimiento justo, finanzas e instituciones, citado en un comunicado de prensa. 

“El mundo en desarrollo no puede permitirse otra década perdida”.

La prevención contra el Coronavirus transforma los hábitos de compra de la gente

Radiografía del Consumidor, el estudio más abarcador de la industria de alimentos comisionado por la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA), reveló que los cambios de comportamiento que ha traído el encierro provocado por el Covid-19 ha transformado la compra de alimentos en el hogar.

Según se desprende del estudio, el gasto mensual incrementó en 18%, de $422 a $500, en comparación con 2019, cifra superior al año en que pasó el huracán María por la Isla, cuando el gasto se situó en los $458, la cifra más elevada hasta ahora.

Contrario a lo que solía ser la modalidad —acorde con los estudios pasados—, este año es el esposo quien en un 33% efectúa la compra de alimentos, seguido por la esposa, con el 31%. De igual manera, un 51% de los entrevistados también está haciendo las compras para los padres o suegros.

Como en años anteriores, los supermercados siguen siendo el canal de compras más patrocinado, experimentando, —en el pico de la pandemia— un alza de 8%. Asimismo, las tiendas de conveniencias reflejaron un crecimiento de 18%. Además, el 24% de los encuestados aseguró haber utilizado alguna plataforma digital para la compra de alimentos. Este sector tuvo un aumento de 60% comparado con 2019.

Ante la prolongación del tiempo de encierro, Radiografía del Consumidor identifica el alza en la frecuencia de las visitas a los supermercados, registrando ocho visitas promedio al mes, comparado con seis el pasado año, para un incremento de 33%. La cantidad de visitas mensuales a las tiendas de conveniencia y farmacias aumentó también de 1.4 a 4.3 y de 1 a 6, respectivamente.

El estudio adjudicó esta tendencia alcista a que las personas están desayunando nuevamente en sus hogares, las necesidades del consumidor que trabaja remoto, los cambios en los patrones de consumo y la necesidad de opciones para la merienda de los estudiantes en el hogar. A ello sumó el que ahora las familias están cenando en sus casas en ocasiones especiales y fines de semana, a la vez que todavía hay muchos restaurantes operando de manera limitada.

República Dominicana presenta plan de turismo ante el COVID-19

El Ministerio de Turismo de República Dominicana (Mitur) destacó que el país tiene uno de los planes “más completos y efectivos del mundo” para garantizar la seguridad de los visitantes y facilitar la entrada a República Dominicana en medio de la pandemia por el Covid-19.

Al respecto, subrayó que Dominicana es el único país que cuenta con un plan de asistencia médica al turista cubierto 100% por el gobierno dominicano.

Como parte de las medidas y protocolos de seguridad para cuidar la salud tanto de visitantes como de los empleados de hoteles, Mitur valida la operación de todos los hoteles, aeropuertos y negocios turísticos con certificaciones internacionales como Safe Travels y Bureau Veritas.

De igual manera, los visitantes cuentan con acceso rápido y sin restricciones al país, y los aeropuertos y hoteles han implementado protocolos para la recepción segura de turistas, contando con áreas designadas al cuidado de pacientes con Covid-19 dentro de los hoteles.

El plan de asistencia al turista que se activa al hacer check-in en el hotel hasta el 31 de diciembre del presente año brinda atención completa al visitante con cobertura de emergencias médicas en caso de Covid-19.

Incluye visitas ambulatorias, hospitalizaciones y medicinas, estadías prolongadas debido a emergencias médicas; atención de especialistas, medicinas en caso de hospitalizaciones, una amplia variedad de centros de salud en todo el país, transporte en caso de emergencia, gastos de hospital y costo de penalidades por cambios de vuelos.

EEUU: ayuda federal por desempleo está en sus ultimas semanas

El sistema de ayuda por desempleo en Estados Unidos se está viendo cada vez más frágil, ya que el pago de 300 dólares semanales adicionales aprobado por el gobierno federal se agotará pocas semanas después de haber comenzado y millones de desempleados están llegando al fin del periodo en el que pueden recibir la prestación estatal.

La mayoría de los estadounidenses que agotan sus prestaciones estatales por desempleo — usualmente luego de seis meses — pasarán a un programa federal de emergencia que provee 13 semanas adicionales de ayuda. Pero enfrentan un plazo inminente: Para el final de año expirarán casi todas las ayudas federales por desempleo. A menos que el Congreso extienda esos programas, millones de estadounidenses desempleados pudieran verse sin nada.

Sus tribulaciones ocurren con el trasfondo de un mercado laboral sacudido por 13 millones de desempleados y con un ritmo de despidos aún elevado seis meses después que la pandemia de coronavirus frenó la economía. Las solicitudes de pagos por desempleo subieron inicialmente en la semana del 21 de marzo, cuando sumaron 3,3 millones, y entonces crecieron a más del doble la semana siguiente para un récord de 6,9 millones. Eso significa que cualquier persona que comenzó a recibir prestaciones del estado por desempleo tendrá que pasar a un programa federal de emergencia en las próximas semanas.

Un portavoz de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, que administra el pago adicional de 300 dólares semanales, dijo el jueves que la agencia está proveyendo fondos para cubrir seis semanas, desde el inicio de agosto hasta el final de esta semana, sin que se vislumbre una extensión.

Casi todos los estados han solicitado participar en el programa federal de 300 dólares. Pero solamente 17 han conseguido actualizar sus sistemas de computadoras para distribuir los pagos. Como resultado, aunque muchos estados casi seguramente emitirán cheques por varias semanas, el dinero será retroactivo a inicios de agosto y solamente cubrirá hasta mediados de septiembre.

El programa de 300 dólares semanales de ayuda por desempleo fue creado por una orden ejecutiva el mes pasado luego de que expiró una versión más generosa adoptada por el Congreso y Trump y de que los legisladores no consiguieron un acuerdo sobre un nuevo paquete de ayuda.

Hasta el final de julio, las personas que quedaron desempleadas en la pandemia estaban recibiendo 600 dólares semanales, aparte de las prestaciones de sus estados. Para muchos, el cheque federal de 600 dólares excedía los pagos de sus estados y los mantuvo a flote mientras se derrumbaba la economía. Pero los republicanos en el Congreso se oponían al pago de 600 dólares, diciendo que era tan elevado que desalentaba a las personas a buscar empleo.

El jueves, los senadores demócratas bloquearon una propuesta que habría extendido el pago adicional de 300 dólares y habría proveído más dinero para las escuelas. Los demócratas preferían una restauración del pago de 600 dólares semanales, además de más dinero para estados, localidades y negocios pequeños.

También el jueves, el Departamento de Trabajo reportó que las solicitudes de ayuda por desempleo se mantuvieron sin cambios la semana pasada, en 884.000, y el número de trabajadores desempleados que solicitaron ayuda bajo un programa separado para autoempleados y trabajadores por contrato aumentó. Las cifras indicaron que las compañías siguen eliminando un número inusualmente grande de empleos.

Otra evidencia reciente indica que la mejora del mercado laboral pudiera estarse debilitando tras fuertes ganancias en la primavera y la mayor parte del verano. El número de personas que solicitan ayuda por desempleo cada semana supera ampliamente el número de las que lo hicieron en cualquier semana antes de este año.