Isabel Díaz Ayuso ha ganado el plebiscito en que se habían convertido las elecciones autonómicas madrileñas: los resultados a esta hora determinan que el PP ha conseguido doblar sus resultados de 2019 en los comicios regionales y subir en más de 20 puntos incluso sobre los de las generales de noviembre de hace dos años. El PP suma 64 escaños en la Asamblea de Madrid y supera a las tres izquierdas juntas que suman 59 (PSOE: 25; Más Madrid: 24 y Unidas Podemos: 10). Es el mejor resultado en número de votos en la historia del PP en las elecciones autonómicas madrileñas.

La periodista Díaz Ayuso ha logrado duplicar el número de escaños que logró en 2019, y hacerlo compitiendo, igual que entonces, con otros cinco partidos en liza. Su victoria es absolutamente incontestable, puesto que supera en diputados incluso a la suma de los de las tres fuerzas de izquierda.

Los apoyos le han llegado a la presidenta no sólo desde los seguidores populares, sino también muy probablemente de votantes que en otros comicios optaron por Ciudadanos -que se ha quedado sin representación en estas elecciones, cuando había obtenido 26 diputados y más de 625.000 votos hace dos años- y del PSOE, al que le habría arañado, según los estudios demoscópicos, unos 100.000 votos.

El mejor resultado histórico del PP en unos comicios autonómicos madrileños era hasta ahora el de Esperanza Aguirre en 2007, cuando alcanzó 1.592.162 votos, un 53,29 por ciento del total de los emitidos. Díaz Ayuso superaba ayer los 1.598.858 con el escrutinio aún al 98,69 por ciento.

La campaña de la presidenta madrileña ha sido un todos contra uno, compitiendo incluso con Vox por la franja de votantes más conservadores. Ha confrontado abiertamente con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, igual que a lo largo de la pandemia, y el jefe del Ejecutivo le ha seguido el juego -al menos en la primera mitad de la campaña-, con lo que ha desdibujado totalmente a su candidato, Ángel Gabilondo. En su celebración en Génova, la presidenta se acordó de Sánchez y tiró con bala contra el Gobierno central: «Esa forma de gobernar desde La Moncloa tiene los días contados».

Díaz Ayuso ya había respondido desde media mañana al artículo de Tezanos en que la criticaba por falta de talla intelectual, además de menospreciar a sus seguidores. Lo hizo tirando de sentido del humor y de ironía, y a través de sus redes sociales.

La victoria popular es un refuerzo también de las posiciones del actual presidente nacional del partido, Pablo Casado, ya que Isabel Díaz Ayuso fue su apuesta personal como candidata en 2019 y ahora será la pértiga con la que se impulse para un relevo en el Gobierno de la nación. Con la misma estrategia: unificar el voto conservador que desde hace años se había separado en Vox, PP y Ciudadanos.

Mientras, el PSOE ha sufrido el peor de los resultados de su historia en la Comunidad de Madrid, un récord que hasta ahora ostentaba Tomás Gómez en 2011, cuando se quedó en un 26,27 por ciento de los votos. Ángel Gabilondo y su errática campaña -del «con este Iglesias no» al «Pablo, tenemos 12 días para ganar las elecciones»- le ha hecho perder contra sí mismo, con casi diez puntos menos en los sufragios obtenidos.

La caída es espectacular, y de hecho ha sufrido el “sorpasso” de Más Madrid. Los análisis tendrán ahora que valorar cuánta responsabilidad es del candidato y cuánta de la dirección de su partido, que le ha teledirigido muchos mensajes de campaña. No hay que olvidar además la influencia que ha podido tener el apoyo de La Moncloa: Gabilondo ha estado acompañado en múltiples ocasiones por el propio presidente Pedro Sánchez, y también por media docena de ministros le han acompañado a muchos de sus actos electorales.

Mónica García, en Más Madrid, ha logrado, siendo una absoluta desconocida, superar los resultados del propio Íñigo Errejón en 2019. Pablo Iglesias, por su parte, con su renuncia a la vicepresidencia del Gobierno ha conseguido salvar los muebles en su partido, donde era cierta la amenaza de no conseguir ni el 5 por ciento que le otorgara un espacio en la Cámara regional.

No obstante, la influencia y el peso que ha tenido el líder nacional del partido morado en los resultados electorales del 4-M resulta un tanto raquítica: el suyo será el quinto partido de la Asamblea.

En Vox parecen haber tocado techo en Madrid: prácticamente repiten los resultados de 2019. En buena medida, esto se debe a que muchos votantes de este partido han preferido a Díaz Ayuso que a su propia cabeza de lista, Rocío Monasterio, y han optado por el voto útil al PP.

Ciudadanos, a la vista de los datos, no alcanza el mínimo de votos necesarios para tener representación: desaparecerá del parlamento regional después de haber contado, hace apenas 24 meses, con 26 diputados y de haber cogobernado con el PP la Comunidad de Madrid. Ni las buenas formas de Edmundo Bal ni su batería de propuestas en campaña han convencido a los electores que les apoyaron hace dos años para que repitieran. La maniobra de la moción de censura de Murcia ha terminado cobrándose otra víctima a 500 kilómetros de distancia.

Con información de ABC España