FINANZAS

¿Cómo serán las finanzas de Donald Trump tras dejar la presidencia de Estados Unidos?

Aunque no de manera literal, podría decirse que el expresidente Donald Trump, por voluntad, salió por la puerta trasera de la Casa Blanca. Pero es claro que el magnate tampoco se va como si no tuviera dinero en su cartera tal como si hubiera sido cualquier otro tipo de empleado de Estados Unidos. Decidió irse a Florida desde muy temprano para no asistir a la toma de protesta de Joe Biden. Cuestionable o no su forma de dirigir al país durante 4 años, ahora nos preguntamos: ¿cómo serán sus finanzas tras dejar la presidencia?

En 2005, el periodista Timothy O’Brien publicó el libro “TrumpNation”, afirmando que el patrimonio neto de Trump rondaba entre $150 y $250 millones de dólares. Esto enfureció a Trump, quien lo demandó por difamación. Según Yahoo! Financela mayoría de los observadores interpretaron esa demanda en el sentido de que Trump no era multimillonario.

Nunca ha quedado claro el capital que contiene el expresidente debido a que su principal negocio son las bienes raíces. El sector inmobiliario entre propiedades, edificios y tierras no tienen liquidez, lo que las hace difíciles de valorar.

El año pasado, The New York Times informó que Trump no había pagado impuestos porque registró grandes pérdidas. Los reporteros concluyeron que entre pérdidas comerciales, deudas y una auditoría fiscal que podría costarle $100 millones de dólares, las finanzas del entonces presidente eran precarias.

El “valor neto” son los activos menos los pasivos de una personas. Aunque pudiera ser, de nada le sirve a Donald Trump si tuviera mil millones de dólares en activos, si también tiene mil millones de dólares en pasivos. Así no eres multimillonario, simplemente no tienes nada.

Bill Clinton y Barack Obama son dos exmandatarios que se hicieron más ricos de lo que eran antes de ocupar el cargo; para Trump no se vislumbra el mismo panorama. Si bien Clinton estaba endeudado por costos legales, no debía nada en comparación con los $2.5 mil millones de dólares que se rumorean que la Organización Trump le debe a Deutsche Bank. Al menos $340 millones de eso vencerán en los próximos años, según CNN Business.

Tras los últimos acontecimientos, incluidos la toma del Capitolio el 6 de enero, Trump ha perdido importantes contratos. La PGA anunció que no celebrarían el torneo de la PGA 2022 en el club de Trump en Bedminster, Nueva Jersey, ni realizaría eventos futuros en propiedades del exmandatario; la ciudad de Nueva York canceló sus contratos con la Organización Trump para administrar dos pistas de patinaje sobre hielo, un carrusel y un campo de golf; las Girl Scouts de la misma ciudad están tratando de salir de su contrato de arrendamiento en un edificio de Trump; y Cushman y Wakefiel anunciaron que ya no manejarían el arrendamiento en las propiedades de Trump.

Si bien Donald Trump no salió como empleado despedido por la puerta trasera de la Casa Blanca siendo pobre, es posible que el futuro cercano del magnate no tenga tanto brillo en sus finanzas como pareciera.

Fuente: Solo dinero.com

Una segunda ola de Coronavirus podría ser desastrosa en las finanzas de los jubilados en EEUU

Los casos de coronavirus están aumentando en todo el país, algunos expertos en salud pública han advertido que podríamos encontrarnos ante una segunda ola de brotes de COVID-19.

Esto significa que más personas podrían enfermarse e incluso morir. El hecho también tendría una repercusión muy mala para la economía debido que una gran cantidad de negocios que reabrieron están volviendo a cerrar. Una segunda ola de brotes de coronavirus afectaría a todos, incluyendo a los jubilados que reciben beneficios de la seguridad social, debido a que corren el riesgo de enfrentarse a consecuencias financieras de largo plazo, por lo que nos encontramos en tiempo de conocer si existirá un aumento en los beneficios de ayuda económica para el resto del año.

Para entender los efecto que tendría una nueva ola de brotes de coronavirus, es necesario conocer cómo funcionan los ajustes por el coste de vida, conocidos como COLA.

Los beneficiarios del Seguro Social reciben un ajuste por costo de vida una vez al año que aumenta sus beneficios para ayudarles a mantener el ritmo de la inflación o el aumento de los precios, pero sólo lo reciben si estos aumentan. Es por esto que la Administración del Seguro Social (SSA) revisa el Índice de Precios al Consumidor para Asalariados Urbanos y Trabajadores de Oficina (CPI-W).

La SSA compara el IPC-W del tercer trimestre del año en curso con el IPC-W del tercer trimestre del año anterior. Eso significa que verán cómo se comparan los precios de julio, agosto y septiembre de este año con los del año pasado.

Pero debido a que el país ya se encuentra en recesión, los problemas económicos probablemente empeorarán si hay una segunda ola de coronavirus. Bajo estas condiciones existe una gran posibilidad de que los precios caigan en comparación con el año pasado. Se espera que existirá una muy baja demanda por parte de los consumidores para muchos de los artículos clave que figuran en el IPC-W si la gente se queda en sus casas al estar preocupada por contraer el virus y por mantener sus empleos. Si no existe un aumento en el IPC-W este trimestre, no habrá un ajuste por el costo de la vida, lo que se convertirá en un gran problema para una gran cantidad de adultos mayores en todo el país.

Con el beneficio de Seguridad Social promedio que llega a sólo $1,503 dólares por mes, esos recursos no proveen lo suficiente para vivir. El IPC-W no es una medida muy precisa de la inflación de las cosas en las que más gastan los adultos mayores, por lo que los beneficios del Seguro Social ya han perdido un poder adquisitivo sustancial.