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Jill Biden lamenta repunte del Covid y cierre de escuelas en Puerto Rico

La primera dama de Estados Unidos, Jill Biden, se expresó ayer domingo sobre el cierre de escuelas en Puerto Rico ante el nuevo repunte de casos de coronavirus en la isla.

“Pensando en los niños que no pueden ir a la escuela y en los maestros que buscan maneras nuevas de llegarles, en los trabajadores de salud quienes atienden a los enfermos sin descanso, y en las muchas familias que están luchando. Continuamos estando contigo. Mi corazón está con las personas de Puerto Rico”, indicó a través de sus redes sociales.

Ante esto, el gobernador Pedro Pierluisi le respondió agradeciendo su apoyo y le aseguró que “los puertorriqueños son resilientes”.

Las escuelas en la Isla han estado cerradas desde el 12 de abril por el repunte de casos de coronavirus (COVID-19).

Biden apoya propuesta de tercer cheque de estímulos a quienes ganen hasta $75,000 dólares al año

El presidente Joe Biden dijo el martes que respalda el proyecto de ley demócrata que enviaría cheques de estímulos de $1,400 dólares a todas las personas que ganen menos de $75,000 dólares al año. El mandatario se aleja así de los llamados de demócratas conservadores para rebajar el umbral de elegibilidad a $50,000 dólares anuales.

Las diferencias en este aspecto entre demócratas progresistas y conservadores se hicieron palpables después de que el senador Joe Manchin (demócrata de West Virginia) y otros apostaran por reducir el umbral de renta, un tema que la casa Blanca se mostró abierta a negociar.

La propuesta inicial de Biden también contemplaba un umbral de renta de $75,000 dólares, junto a unos pagos de desempleo mejorado (de $400 dólares a la semana) y miles de millones de dólares en alivio para gobiernos locales y estatales.

Las personas que ganan más de $100,000 dólares al año y los matrimonios que hacen declaración de impuestos conjunta y ganan más de $200,000 dólares anuales no recibirán ninguna cantidad del cheque de estímulo.

El proyecto de ley demócrata incluye también la propuesta de Biden de aumentar el salario mínimo federal a $15 dólares la hora, una idea que Manchin no apoya y que Biden dijo que no espera que llegue al proyecto de ley final que reciba del Congreso.

Biden buscan aumentar salario mínimo a 15 dólares la hora en EEUU

Incrementar el salario mínimo a 15 dólares la hora reduciría el número de estadounidenses que viven en condiciones de pobreza y mejoraría el sueldo de millones de personas, aunque también aumentaría la deuda federal y el desempleo, según un nuevo reporte de la Oficina de Asuntos Presupuestarios del Congreso dado a conocer el lunes.

El déficit federal aumentaría en unos 54 mil millones de dólares en un lapso de 10 años si se aprueba la propuesta demócrata de aumentar gradualmente el salario mínimo federal a 15 dólares por hora, principalmente debido a que los sueldos más elevados que percibirían los trabajadores —como los de aquellos que cuidan a ancianos— contribuirían a un incremento en los gastos federales, de acuerdo con el estimado.

Los demócratas están presionando para incluir el incremento del salario mínimo en su plan de 1,9 billones de dólares de ayuda por la pandemia de COVID-19.

A partir de esta semana, las comisiones de la Cámara de Representantes comenzarán a redactar la iniciativa en el marco que ha solicitado el presidente Joe Biden, pero de momento se desconoce si el plan de salarios mínimos será parte del producto final.

Se prevé que la propuesta incluya una nueva ronda de pagos directos a la población, una expansión en el crédito fiscal por hijos y una ayuda a los gobiernos locales y estatales.

La decisión respecto al salario mínimo es una importante prueba para Biden en momentos en los que intenta obtener respaldo público para su propuesta y sortear las diferencias dentro de su propio partido sobre qué tan extenso debería ser su plan de ayuda.

Legisladores de izquierda como el senador Bernie Sanders, autor de la iniciativa de salario mínimo, quieren que los demócratas luchen desde ahora por el aumento salarial, pero algunos moderados han mostrado cautela por temor al impacto en los pequeños y medianos negocios durante la pandemia.

El reporte de la Oficina de Asuntos Presupuestarios del Congreso (CBO por sus siglas en inglés) hace mención de varios efectos positivos y negativos de aumentar el salario mínimo.

Por un lado, el número de personas que viven en condiciones de pobreza se reduciría en cerca de 900 mil una vez que se implemente por completo el salario de 15 dólares la hora. Por el otro lado, la cifra de trabajadores se reduciría en alrededor de 1,4 millones de personas.

El representante Bobby Scott, presidente de la Comisión de Educación y Trabajo de la cámara baja, dijo que el reporte refuerza los argumentos a favor de incluir el plan de salarios mínimos en la propuesta de ayuda por COVID-19.

Subrayó que el reporte proyectó que unos 17 millones de trabajadores que perciben menos del salario mínimo se beneficiarían de un aumento una vez que se implemente el requerimiento. Además, otros 10 millones de trabajadores que ganan apenas poco más que el mínimo propuesto también podrían ver una mejoría salarial.

“En un momento en el que a muchos de nuestros trabajadores esenciales aún no se les paga lo suficiente para mantenerse a ellos mismos y a sus familias, debemos hacer todo lo posible por darles a estos trabajadores el aumento que se les debió conceder hace mucho tiempo”, declaró Scott.

Pierluisi asegurará vacunas anunciadas por Biden para Puerto Rico

El gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluisi, dijo que se aseguraría de que Puerto Rico sea parte de las millones de dosis de vacuna que el presidente Joe Biden prometió hoy que enviaría a Estados Unidos y los territorios.

En las próximas tres semanas, Biden dijo que se enviaría un mínimo de 10 millones de vacunas semanales a estados y territorios, la cantidad que cada uno reciba dependerá de la población.

“Voy a asegurarme de que recibamos las vacunas que nos corresponden como ciudadanos americanos que somos”, escribió Pierluisi.

Biden anuncia que EE.UU. exigirá una prueba de coronavirus y cuarentena a todos los viajeros

Una prueba de coronavirus negativa y cuarentena al llegar.

Esos serán los requisitos para todo aquel que quiera viajar a Estados Unidos desde el extranjero, anunció el presidente Joe Biden tras su primer día completo en el cargo.

El gobierno de Biden se ha puesto como prioridad frenar la pandemia en el país, donde el virus se ha cobrado las vidas de 400,000 personas hasta la fecha, y firmó una decena de órdenes ejecutivas con ese fin.

“La situación empeorará antes de mejorar”, advirtió Biden, alertando de que Estados Unidos podría superar las 500,000 muertes a causa del virus el mes que viene.

Las 10 órdenes que firmó se enmarcan en su Plan de Acción Nacional contra el coronavirus, que presentó este jueves, y tratan de lo siguiente:

  • Garantizar la cadena de distribución
  • Mantener la seguridad de los trabajadores
  • Asegurar una respuesta [al virus] equitativa
  • Promover los viajes seguros
  • Crear un consejo de pruebas para la pandemia
  • Datos sobre coronavirus que tienen que ser registrados
  • Garantizar que el apoyo de la Guardia Nacional está disponible
  • Expandir el acceso a tratamientos y el cuidado contra la covid-19
  • Respuesta global

Según su plan, se acelerará el proceso de vacunación y se aumentará el número de pruebas, y se utilizará legislación de emergencia para incrementar la producción de equipo esencial como mascarillas o cubrebocas.

La firma de estas medidas se produce después de que, el día anterior y tan solo unas pocas horas después de jugar el cargo, Biden firmara 17 decretos y directivas para poner en marcha su promesa de revertir con urgencia los cuatro años de políticas de Trump.

El nuevo presidente firmó, ente otras, la orden del mandato de usar mascarillas y mantener la distancia social en edificios públicos, así como el regreso al Acuerdo de París contra el cambio climático o a la Organización Mundial de la Salud.

El plan contra la covid-19

Una de las grandes promesas en el plan de Biden es llegar a los 100 millones de vacunaciones en sus primeros 100 días en el cargo.

En cuanto a los viajes, Biden señaló que será obligatorio el uso de mascarillas en aviones y trenes en el país, una medida en línea con la ya anunciada de portar cubrebocas en edificios oficiales.

Además, anunció las nuevas medidas para viajeros que lleguen desde el extranjero.

Aquellos que vengan a EE.UU. desde otros países “tendrán que hacerse un test antes de subir al avión… y cumplir con una cuarentena cuando lleguen a Estados Unidos”, dijo Biden.

El presidente, no obstante, no especificó el tiempo de esa cuarentena.

Aunque las órdenes ejecutivas no requieren de aprobación del Congreso, la mayor parte de los fondos para las medidas anunciadas por Biden se apoyan en un enorme paquete de estímulo de $1.9 billones de dólares anunciado por el nuevo presidente la semana pasada.

Para sacarlo adelante, necesitará cooperación del Senado y la Cámara de Representantes.

El objetivo es reabrir la mayoría de las escuelas de forma segura en 100 días, y abrir centros de vacunación en estadios y centros comunitarios.

Estrategia nacional

En una clara ruptura con la administración Trump, el plan de Biden enfatiza una estrategia nacional y no se basa en que cada estado decida qué es lo mejor.

Precisamente esa fue una de las grandes críticas al gobierno de Trump ante el avance de la pandemia en el país, el más afectado del mundo en número de muertes.

Entre otros, el nuevo gobierno planea abrir una nueva oficina para coordinar la respuesta nacional y conseguir más fondos para autoridades locales y estatales.

Biden ordena a ICE suspender algunas deportaciones durante 100 días

A partir del 22 de enero, la administración del presidente Joe Biden suspenderá la deportación de inmigrantes sin récord criminal o que no representen un riesgo a la seguridad nacional.

Esta decisión se dio a conocer a través de un memorando, enviado por el secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), David Pekoske, a los titulares de las oficinas de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).

“Durante 100 días, a partir del 22 de enero de 2021, el DHS detendrá las deportaciones de ciertos no-ciudadanos cuya deportación haya sido ordenada”, reportó el Gobierno.

Se aclara que se seguirá la deportación de quienes hayan ingresado al país sin autorización a partir del 1 de noviembre del 2020 o que no puedan demostrar su estancia en EE.UU. antes de esa fecha.

La decisión también protege a inmigrantes de que puedan recibir alguna Notificación a Comparecer ante una corte, lo cual es conocido como el inicio del proceso de deportación. Cada caso será manejado en forma individual considerando el historial criminal de una persona.

Esta medida cambia la política del expresidente Donald Trump sobre la detención de “cualquier indocumentado” durante redadas de ICE.

“Vemos que este primer anuncio de la Administración Biden empieza con el punto de continuar el desmantelamiento de la cruel e inhumana maquinaria de deportación y terminar con la criminalización de nuestra gente”, Marisa Franco, directora nacional de Mijente, organización de defensa de inmigrantes.

Biden avanza con sus promesas hacia inmigrantes al enviar su reforma al Congreso e implementar órdenes ejecutivas que protegen a “dreamers”.

Las prioridades

Los agentes de ICE y CBP deberán enfocarán en los siguientes tipos de inmigrantes para su revisión, posible detención y expulsión:

  • Seguridad nacional.- Las personas que se han involucrado o son sospechosas de terrorismo o espionaje. También que su aprehensión, arresto o custodia sea necesaria para proteger la seguridad nacional.
  • Seguridad fronteriza. Aquellos detenido en la frontera a partir del 1 de noviembre del 2020.
  • Seguridad pública. Personas encarceladas en prisiones federales, estatales y locales, o que hayan sido liberadas durante o después de la emisión del memorando que hayan sido condenados por un “delito grave agravado”.

Se recomienda a los inmigrantes indocumentados con historial criminal pedir asesoría con un abogado migratorio para plantear sus casos y opciones.

Kamala Harris dijo que Biden presentará plan de reforma migratoria

Mientras 9.000 migrantes que viajan a pie desde Honduras rumbo a Estados Unidos se desplazaban ayer sábado por Guatemala, preparándose para ir a México, el próximo escollo a sortear en busca de mejores condiciones de vida, que anhelan recibir del futuro gobierno de Joe Biden, la vicepresidenta electa, Kamala Harris anunció en una entrevista con el canal hispano Univision que el nuevo Gobierno demócrata “tiene planeado” presentar al Congreso un proyecto de reforma migratoria.

En la entrevista con la periodista Ilia Calderón, del Noticiero Univision, el martes pasado, Harris no precisó la fecha en que su Gobierno presentará el proyecto de ley de reforma migratoria, aunque Biden se comprometió a promover una reforma migratoria integral en sus primeros cien días en el poder.

El plan allanaría el camino para que millones de indocumentados que residen en Estados Unidos logren convertirse en ciudadanos, tras un proceso de años en el que primero tienen que alcanzar el estatus de residentes legales permanentes.

Dreamers

La vicepresidenta electa, hija de origen indio y jamaicano, se refirió también a la situación de los jóvenes inmigrantes indocumentados conocidos como “dreamers” (soñadores), que llegaron al país antes de cumplir los 16 años, para quienes, dijo, se extenderán las “protecciones”.

Al igual que para los inmigrantes que viven amparados por los Tratados de Protección Temporal (TPS), quienes podrían obtener automáticamente tarjetas de residencia.

Y subrayó que el nuevo Gobierno va a “reconocer y agradecer a los más de 200.000 ‘soñadores’ que han sido trabajadores fundamentales durante la pandemia del COVID-19”. Harris dejó claro que se asegurarará de que “las personas reciban vacunas independientemente de su estado migratorio”.

El proyecto del plan de reforma migratoria prometido por Biden apostaría por mantener unidas a las familias migrantes en la frontera, “no dividirlas”, además de asegurarse, agregó Harris, de que los “niños que lleguen a la frontera tengan asesoría legal” y “sean tratados de manera justa”.

Harris recordó que en 2013, antes del Gobierno de Trump, había republicanos dispuestos a sacar adelante un plan de reforma migratoria integral que luego fue desestimado por la Cámara de Representantes.

Por ello, confía en que el “enfoque” de su Gobierno tenga “cierto apoyo bipartidista”, aunque “no será fácil”, reconoció.

Se refirió también a la implementación de una política de asilo que contemple una “asesoría legal de las personas que buscan refugio” en este país y la disposición de recursos para el denominado Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, Honduras y El Salvador) y México, con fondos que ayuden al desarrollo de la paz.

La presión sobre Estados Unidos en materia migratoria queda expuesta nuevamente con la caravana que partió de Honduras. La noche del viernes, unos 6.000 migrantes consiguieron cruzar la línea de frontera en El Florido, 220 km al este de Ciudad de Guatemala, tras hacer ceder a los controles policiales. Se estima que se sumaron 3.000 más a la caravana.

Ayer sábado aún había más migrantes agrupándose en ese paso fronterizo, para poder ingresar, según reportes oficiales.

Pese a que un decreto facultaba a la policía utilizar la fuerza para contener el avance del viernes, la decisión de abrir el paso se tomó al constatar que en el grupo había muchas familias con niños, según comentó un jefe policial a la AFP. La caravana pasó por alto el requisito de presentar documentos y una prueba negativa de COVID-19.

Varios grupos se adentraron en territorio guatemalteco, llegando hasta Jocotán, departamento de Chiquimula, fronterizo con Honduras. Algunos fueron en busca de instituciones de apoyo al migrante, y otros recibieron apoyo de la Cruz Roja y del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

“Decidí ir a Estados Unidos porque en mi país no hay trabajo, no hay nada, y obligatoriamente tengo que salir porque la pandemia y huracanes hicieron destrozos en el país”, explicó a la AFP el hondureño Carlos Flores, de 20 años.

Más de una docena de caravanas, algunas con miles de migrantes, han salido de Honduras desde octubre de 2018, pero se han topado con millares de guardias fronterizos y militares estadounidenses posicionados en la frontera con México por el presidente Donald Trump.