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Biden nominará al ex aspirante presidencial Pete Buttigieg como secretario de Transporte

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, nominará al exalcalde de South Bend, Indiana, Pete Buttigieg, para dirigir el Departamento de Transporte, dijeron tres fuentes a NBC News, la cadena hermana de Noticias Telemundo.

Buttigieg es uno de los antiguos rivales de Biden en la carrera por la Casa Blanca y el único exaspirante a la presidencia en 2020 en ser abiertamente gay. Durante mucho tiempo se especuló que el político de 38 años se uniría a la Administración Biden. La nominación tendrá que ser confirmada por el Senado. 

El exalcalde puso fin a su candidatura presidencial justo antes de las cruciales elecciones del Súper Martes, a principios de marzo. Inmediatamente después respaldó al exvicepresidente.

Buttigieg tuvo un arranque prometedor durante las primarias, compartiendo la victoria en el caucus de Iowa con el senador Bernie Sanders.

Es el exalcalde de la cuarta ciudad más grande de Indiana, sirviendo desde 2012 hasta 2020. También trabajó durante siete meses como oficial de inteligencia en Afganistán.

Trump propone un nuevo cheque de estímulo de $600

La Administración Trump volvió a intervenir ayer martes en las negociaciones del paquete de estímulos con la propuesta de destinar $916,000 millones de dólares a tal fin. Con este monto, el Gobierno contempla enviar un pago directo de $600 dólares a la mayoría de los estadounidenses frente a los $1,200 de otras propuestas y de la primera ayuda económica.

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, le hizo la oferta a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, la tarde de este martes, según él mismo dijo en una declaración. El secretario dio pocos detalles y fue el líder republicano de la Cámara Baja, Kevin McCarthy, quien dijo que la Casa Blanca apuesta por incluir pagos directos de $600 dólares ($1,200 dólares para parejas).

La postura de Nancy Pelosi ante la oferta de la Casa Blanca

El mismo martes, la presidenta Pelosi volvió a mostrar su respaldo a los cheques de estímulo de $1,200 dólares y aseguró a los periodistas que “todos estamos de acuerdo” con una segunda ronda de pagos directos. La demócrata dijo que espera que el presidente Donald Trump también la respaldara. Pero buena parte de los legisladores republicanos se muestran reticentes a destinar más dinero para ayudar a las personas.

Pelosi y Chuck Schumer, el líder de la minoría demócrata en el Senado, respondieron a la propuesta de Mnunchin con un comunicado en el que dejaban claro que preferían que un grupo bipartidista tomara la iniciativa. El secretario habría mantenido una llamada con los líderes republicanos en el Congreso antes de presentar la oferta a la demócrata californiana.

La propuesta bipartidista para el paquete de estímulos

El senador demócrata Joe Manchin (de West Virginia) y las senadoras republicanas Susan Collins (de Maine) y Lisa Murkowski de Alaska lideran el grupo bipartidista al que se refiere Pelosi y cuyo objetivo es reunir a legisladores de ambos partidos para aprobar un nuevo plan de recuperación de $908,000 millones de dólares que incluya la prestación federal por desempleo de $300 dólares semanales y una partida de $160,000 dólares para gobiernos locales y estatales.

Este plan es más generoso que el de $500,000 dólares que los republicanos han presentado varias veces (sin éxito) pero mucho más pequeño que el de 2.2 billones de dólares que los demócratas aprobaron en la Cámara de Representantes.

Biden dice que el Gobierno de Trump está actuando “de buena fe” ahora que comenzó la transición

El presidente electo, Joe Biden, dijo ayer martes que la Administración Trump ya ha comenzado a comunicarse con su equipo de transición y describió el esfuerzo como “de buena fe”, un día después de que una agencia federal publicara una carta para comenzar formalmente la transición de poder.

“Inmediatamente, hubo un acercamiento, desde el equipo de seguridad nacional hasta el resto de departamentos”, dijo Biden en una entrevista exclusiva con Lester Holt de NBC News, nuestra cadena hermana.

“Y ya están trabajando en mi capacidad para obtener los informes presidenciales diarios”, dijo Biden, “ya estamos trabajando en una reunión con el equipo de COVID-19 en la Casa Blanca y en cómo no solo distribuir, sino lograr que la gente pueda ser vacunada, así que creo que no vamos a estar tan atrasados como pensábamos que ibamos a estar”.

Biden añadió: “Y debo decir que el acercamiento ha sido de buena fe, no ha sido de mala gana hasta ahora, ni esperaba que lo fuera”.

El presidente electo aclaró que su Administración no será “un tercer mandato de Obama” [en referencia al expresidente Barack Obama; Biden fue su vicepresidente] porque el mundo ha cambiado mucho durante los años de Trump.

“Este no es un tercer mandato de Obama porque … enfrentamos un mundo totalmente diferente al que enfrentamos en la Administración Obama – Biden”, dijo. “El presidente Trump ha cambiado el panorama. Se ha convertido en Estados Unidos primero, ha sido Estados Unidos solo”.

Esta es la primera entrevista que ofrece Biden desde la elección.

EEUU retirará más tropas de Irak y Afganistán en enero

Estados Unidos reducirá el número de tropas desplegadas en Irak y Afganistán para mediados de enero, dijo ayer martes el secretario de Defensa interino, Christopher Miller, quien añadió que la decisión cumple con la promesa del presidente Donald Trump de traer a los efectivos de regreso a casa, incluso aunque los republicanos y los aliados de Estados Unidos pidieron que no se llevara a cabo una retirada precipitada.

El plan acelerará el retiro de soldados de Irak y Afganistán en los últimos días de Trump en el cargo, pese a que altos funcionarios militares propugnan por un retiro más lento y metódico. Trump se ha rehusado a reconocer su derrota en las elecciones presidenciales ante el demócrata Joe Biden, quien asumirá la presidencia el 20 de enero, sólo cinco días después de la fecha prevista para terminar con la retirada de las tropas.

Miller, quien se negó a responder preguntas de los reporteros, dijo que el plan reducirá el número de soldados en Afganistán de más de 4,500 a 2,500, y en Irak de unos 3,000 a unos 2,500. Miller añadió que Estados Unidos sigue preparado para responder si las condiciones se deterioran.

“Si las fuerzas del terrorismo, la inestabilidad, la división y el odio empiezan con una campaña deliberada para trastornar nuestros esfuerzos, estamos listos para demostrar nuestras competencias necesarias para frustrarlas”, dijo en una declaración de aproximadamente ocho minutos ante los reporteros en el Pentágono.

El plan no cumple por completo con la promesa de Trump sobre poner fin a las añejas guerras de Estados Unidos. También va en contra de sus instrucciones de que el retiro de soldados se base en las condiciones en el terreno, y no en una fecha en el calendario.

En Afganistán, específicamente, los líderes militares y de defensa han dicho en repetidas ocasiones que el Talibán aún no cumple con los requerimientos de reducir los ataques violentos contra las fuerzas del gobierno afgano. Los soldados estadounidenses han permanecido en la nación desde que la invadieron en octubre de 2001.

Biden pide al Congreso aprobación de un plan de estímulo más ambicioso

El presidente electo Joe Biden dijo ayer lunes que quiere que la economía vuelva a funcionar y que los trabajadores recuperen los empleos. Pero para ello “hay que tener el virus bajo control”.

El demócrata, a quien el presidente Donald Trump está negando el proceso de transición, anticipó un invierno duro y pidió al Congreso la aprobación del paquete de estímulo HEROES Act, aprobado por la Cámara de Representantes hace seis meses con el apoyo único de los demócratas.

En su primera intervención sobre la economía y tras hablar conjuntamente con gestores de empresas como GM, Microsoft y Target, además de líderes sindicales sindicales, Biden  se refirió a este paquete de estímulo, el más ambicioso de todos, $3 billones, como herramienta para crear puestos de trabajo y acabar con el que ya es desempleo de larga duración por la COVID.

Este paquete tiene previstas entre otras medidas la concesión de un cheque ($1,200) a consumidores y transferencias clave a los estados y localidades. “Para eso puede tener el Gobierno federal déficit, para que no se eliminen puestos en las policías locales y los bomberos”. Para muchos economistas este plan o uno similar era urgente hace meses ya. El líder en el Senado, el republicano Mitch McConnell apoya uno que es un quinto de lo que pide el HEROES Act y tampoco ha mostrado mucha prisa por renegociar.

BIden hizo alusión en tono crítico al hecho de que Trump no deje de jugar al golf y pierda la oportunidad de dejar la presencia “con una nota positiva”. “Esto es para mantener al país a flote”, explicó.

El presidente electo explicó que “más gente puede morir si no hay coordinación”, dado el fuerte incremento de casos de COVID, y aplaudió a los gobernadores republicanos que están emitiendo mandatos de llevar máscara. Él apoya un mandato nacional y en cuanto a la vacuna dice que no dudará en ponérsela.

El llamado a la aprobación de este estímulo llega en un momento importante. Todos los indicadores económicos están volviendo a marcar problemas después de que vencieran la mayor parte de las provisiones del CARES Act. El 26 de diciembre más de 13 millones de trabajadores perderán el seguro de desempleo y va a ser difícil mantener la demanda si no hay un estímulo que la active.

Asesores de Biden se reunirán con fabricantes de vacunas

Los asesores científicos de Joe Biden se reunirán con fabricantes de vacunas en los próximos días, mientras la transición presidencial sigue estancada en Estados Unidos debido a la negativa del presidente Donald Trump a reconocer que perdió las elecciones. Ese traspaso demorado es especialmente problemático durante una crisis de salud pública, dijo el principal experto en enfermedades infecciosas del gobierno.

Por supuesto que sería mejor si pudiéramos comenzar a trabajar con ellos”, dijo el doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y quien ha pasado por múltiples transiciones presidenciales durante 36 años de servicio gubernamental. Él comparó el proceso con los corredores que pasan la estafeta en una carrera de relevos. “No quieres detenerte y luego dársela a alguien, básicamente quieres seguir avanzando”.

Extraoficial: Presidente Trump no quería hospitalizarse

El Marine One estaba inactivo en el jardín sur el viernes mientras los asesores del presidente Donald Trump estaban dentro de la Casa Blanca haciendo un esfuerzo de último minuto para que abordara el helicóptero. Así lo comentó CNN en Español en su sutio web.

El presidente, que recientemente había dado positivo por coronavirus, se mostró reacio a ir al hospital, dijeron a CNN múltiples fuentes familiarizadas con lo sucedido. Aunque Trump había desarrollado síntomas y tomaba medicamentos experimentales, no quería ser «hospitalizado», dijo.

Conscientes de su vacilación para parecer gravemente enfermo o transmitir la gravedad de su condición, los asesores de Trump ahora parecen estar luchando para proporcionar un retrato de un comandante en jefe levemente enfermo. Pero el viernes, los funcionarios médicos estaban preocupados por sus signos vitales y pensaron que sería mejor monitorear su respuesta con los vastos recursos que proporciona el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed. A Trump le dijeron que las instalaciones eran un lugar más prudente para él en caso de que su condición se deteriorara.

«La Casa Blanca está totalmente comprometida a proporcionar actualizaciones transparentes y periódicas sobre la condición y recuperación del presidente», dijo Judd Deere, un portavoz de la Casa Blanca, en un comunicado.

Altos funcionarios tomaron la decisión de programar su salida después del cierre de los mercados para evitar una caída inevitable, dijeron dos personas familiarizadas con el asunto.

Con aspecto cansado y algo pálido, Trump pasó junto a las cámaras por que ha pasado tantas veces con un pequeño saludo y abordó.

Dentro de algunas áreas de la Casa Blanca, la falta de información sobre la condición de Trump causa preocupación, ya que los asistentes temen que la especulación y el pánico puedan llenar el vacío, dijeron algunos de esos funcionarios. El viernes por la noche, cuando el presidente era trasladado vía aérea a Walter Reed, varios funcionarios gubernamentales de alto rango, incluido un funcionario del gabinete y dos republicanos de alto rango, no habían sido informados completamente sobre la situación, dijeron los funcionarios a CNN.

En cambio, muchos, incluso dentro de la Casa Blanca y la administración en general, confían en los informes de noticias para obtener información sobre la salud del presidente. Eso incluye a varios asistentes de la Casa Blanca que creen que podrían haber estado potencialmente expuestos al coronavirus durante la última semana, pero no han sido contactados con instrucciones del equipo médico del presidente.

Un retrato optimista

En una conferencia de prensa a última hora de la mañana del sábado, el médico del presidente ofreció un retrato optimista de un hombre en recuperación, pero eludió repetidamente las preguntas sobre la condición de Trump, incluso si había recibido oxígeno suplementario en los últimos días y cuál fue su temperatura más alta registrada. Ofreció una línea de tiempo que parecía ubicar el diagnóstico de Trump mucho antes de que se divulgara públicamente, solo para luego decir que se había equivocado.

«Esta mañana el presidente está muy bien», dijo el Dr. Sean Conley. «En este momento, el equipo y yo estamos muy contentos con el progreso que ha logrado el presidente».

Momentos después, otra persona familiarizada con la condición de Trump ofreció un retrato crudo y muy diferente de la salud del presidente a un grupo de reporteros reunidos en el hospital: «Los signos vitales del presidente durante las últimas 24 horas fueron muy preocupantes y las próximas 48 horas serán críticas en términos de su cuidado. Todavía no estamos en un camino claro hacia una recuperación completa».

El pequeño grupo de reporteros que viajó con el presidente le concedió el anonimato al segundo funcionario y no es conocido por el grupo en general. El secretario de la presidencia, Mark Meadows, fue el único otro funcionario de la Casa Blanca presente cuando los médicos salieron del edificio el sábado en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed antes de la conferencia de prensa.

Un día antes, Meadows dijo a los periodistas en la Casa Blanca que Trump solo estaba experimentando «síntomas leves».

La disparidad en cómo le está yendo a Trump creó una brecha asombrosa en el conocimiento de los estadounidenses sobre la salud de su líder. Para una Casa Blanca y un presidente que han evadido continuamente la verdad al tiempo que ofrecen versiones alternativas de la realidad, la situación representó una grave culminación de erosión de la confianza pública que podría tener serias ramificaciones en el mundo real.

Aunque inicialmente le restó importancia, el propio Trump se asustó después de que dio positivo por coronavirus y se ha alarmado cada vez más por su diagnóstico a medida que desarrollaba síntomas, como fiebre alta. Su médico dijo a los periodistas el sábado que el presidente no tenía fiebre.

Dentro de la Casa Blanca, los funcionarios dijeron que se les ha mantenido en secreto sobre cómo le está yendo a Trump y la gravedad de su condición. La mayoría de los funcionarios no lo han visto desde que regresó de una recaudación de fondos en Nueva Jersey el jueves por la tarde. A algunos de los valet militares presidenciales y al personal de la residencia que atienden directamente a la primera familia se les ordenó ponerse en cuarentena en casa luego de los resultados positivos de las pruebas de Trump y Melania.

Algunos funcionarios, junto con varios asistentes de Trump fuera de la Casa Blanca, dijeron que estaban frustrados por la falta de transparencia que ofrecía la administración. Los propios hijos de Trump también se han alarmado por su diagnóstico, bajo la impresión inicial de que su condición no era grave.

La campaña

La campaña de Trump ha sido otra fuente de desorden desde que el director de campaña, Bill Stepien, dio positivo por coronavirus. Stepien puso a su adjunto, Justin Clark, a cargo de las operaciones mientras está en cuarentena, pero sin un director de campaña o candidato para hacer campaña, los funcionarios han luchado para determinar cuáles deberían ser los próximos pasos. El personal se reunió en conferencias telefónicas durante el fin de semana.

Trump ha sido visto solo una vez desde que anunció que había contraído coronavirus, cuando salió de la Casa Blanca el viernes por la tarde. Momentos antes, grabó un video de 18 segundos de la Sala Diplomática de la Casa Blanca con aspecto cansado y pálido, pero insistiendo en que le está yendo «muy bien».

El propio Trump, con el apoyo de sus asesores, dijo que si iba al hospital quería que lo vieran caminando hacia su helicóptero por sus propios medios para demostrar que aún podía ejercer y que seguía siendo capaz de dirigir el gobierno, según a un funcionario de la administración. Los presidentes suelen volar a bordo del Marine One cuando viajan a Walter Reed, que se encuentra a las afueras de Washington en Bethesda, Maryland.

El viernes, CNN informó que Trump tenía fiebre. Más tarde ese día, las fuentes dijeron que Trump había tenido problemas para respirar. El médico de Trump, el comandante de la Armada Dr. Sean Conley, se negó repetidamente a decir el sábado si a Trump se le había administrado oxígeno suplementario en algún momento, y solo dijo que no lo requirió el sábado ni el viernes cuando estaba en Walter Reed.

«En ningún momento y ayer con el equipo, mientras todos estábamos aquí, él no estuvo con oxígeno», dijo, dejando abierta la posibilidad de que Trump requiriera oxígeno en la Casa Blanca el viernes antes de partir hacia el hospital.

En ningún momento los funcionarios revelaron públicamente lo que el funcionario anónimo declaró en el hospital el sábado por la tarde: que el estado de Trump era «preocupante». Y los funcionarios de la Casa Blanca insistieron el viernes y el sábado en que actualmente no se estaba considerando una transferencia de poder al vicepresidente Mike Pence.

En declaraciones a los reporteros en la entrada de la Casa Blanca, Meadows insistió en que estaba seguro de que Trump disfrutaría de una «recuperación muy rápida y veloz» y que «permanecería en el trabajo».

También pareció reconocer que el propio Trump estaba vigilando de cerca cómo se retrataba su salud en los medios.

«Ahora está en la residencia, y de manera franca probablemente esté criticando la forma en que estoy respondiendo estas preguntas», dijo Meadows.

Casa Blanca descartó transferencia de poderes ante anuncio de alta de Trump

La transferencia de poder al vicepresidente, Mike Pence, por la convalecencia por COVID-19 del mandatario Donald Trump “no está sobre la mesa“, aseguró este domingo a CBS News el asesor de Seguridad Nacional, Robert O’Brien.

“No hay nada en la mesa ahora mismo”, aseguró el asesor esta mañana, poco antes de que el equipo médico que atiende a Trump en el hospital militar de Walter Reed indicara que el mandatario podría recibir el alta este lunes y ser tratado en la Casa Blanca si continúa su evolución favorable.

O’Brien detalló que Trump recibirá informes de inteligencia y seguridad por vía remota durante este domingo y que no hay necesidad de considerar la delegación de poder porque “está firmemente al mando del Gobierno del país”.

Trump, quien busca la reelección en los comicios del 3 de noviembre, fue ingresado la tarde del viernes al hospital militar de Walter Reed tras experimentar fiebre alta y una caída en el nivel de oxígeno en sangre, pocas horas después de confirmarse su positivo en COVID-19 la noche del jueves.

El sábado por la mañana registró una nueva caída de la oxigenación, pero a lo largo del día se recuperó, no ha tenido fiebre desde entonces y se muestra activo y sin dificultades respiratoria, según su equipo médico.

Si el mandatario mantiene esta evolución seguirá su tratamiento con el antiviral Remdesivir y Dexametasona desde la Casa Blanca.

El positivo por COVID-19 de Trump dio un vuelco a su campaña electoral a un mes de las elecciones, al interrumpir el frenético calendario de mítines del mandatario y centrar la atención en la pandemia justo cuando más le interesaba minimizarla.

La noticia obligó, además, a someter a test a numerosas personas que estuvieron en contacto con el mandatario en los últimos días, incluido el candidato presidencial demócrata, Joe Biden, quien compartió escenario con Trump durante el debate del pasado martes en Cleveland (Ohio).

Tanto Biden como su esposa, Jill, dieron negativo en el test que se hicieron el viernes por la mañana.

Trump redobla los ataques al voto por correo y Twitter alerta de datos engañosos

El presidente de EE.UU., Donald Trump, redobló este jueves en Twitter sus ataques al voto por correo, de cara a los comicios generales de noviembre, ante lo que la red social reaccionó enlazando dos de sus mensajes con información verificada que contradice lo publicado por el mandatario.

Para criticar esa modalidad de voto, que se prevé que sea fundamental en estas elecciones debido a la pandemia de coronavirus, el mandatario lanzó una serie tuits a lo largo de las últimas horas.

“Debido a la nueva y sin precedentes cantidad masiva de papeletas no solicitadas que serán enviadas a ‘votantes’, o adonde sea, este año, el resultado de la Elección del 3 de noviembre puede que NUNCA SEA DETERMINADO DE FORMA PRECISA, que es lo que algunos quieren. Otro desastre electoral ayer. ¡Detengan el Caos de Papeletas!”, instó.

Según datos proporcionados por la cadena de televisión CNN, hay nueve estados que mandarán papeletas por correo para votar en noviembre a los electores registrados -Colorado, Oregón, Utah, Hawái, Washington, California, Vermont, Nevada y Nueva Jersey, además del Distrito de Columbia-, aunque los cinco primeros lo llevan haciendo desde antes de la pandemia.

En otro tuit, Trump animó a esos estados a no seguir adelante con sus planes de voto por correo. “Los grandes Estados con Papeletas No Solicitadas deberían dejarlo AHORA, antes de que sea demasiado tarde, y pedir a la gente que vaya a los Centros de Votación y, como siempre antes, VOTAR. ¡¡De lo contrario, CAOS!! Las Papeletas Solicitadas (voto en ausencia) están BIEN”, dijo.

De acuerdo a CNN, en estos comicios un total de 35 estados permiten a los electores votar en ausencia bien debido al coronavirus o sin presentar un pretexto. En seis estados, los votantes deben ofrecer “una excusa aceptable”, que no engloba la pandemia, para sufragar por correo.

En sus mensajes en Twitter, Trump aseguró que “¡Las papeletas no solicitadas son incontrolables, totalmente abiertas a INTERFERENCIA ELECTORAL por parte de países extranjeros, y llevarán a un caos y una confusión masivos!”

Twitter puso etiquetas a dos tuits de Trump con un mensaje que decía “Aprendan cómo votar por correo es seguro”, que al seleccionarse abrían una serie de tuits de artículos medios de comunicación, que citan a expertos y datos, que afirman que esta modalidad de sufragio es legal y segura.

Ante esta acción, el presidente respondió en la misma red social que “Twitter se asegura de que las Tendencias en Twitter sean cualquier cosa mala, falsa o no, sobre el presidente Trump. Es tan obvio lo que están haciendo. ¡(Está) siendo estudiado ahora!”

El mandatario y aspirante republicano a la reelección mantiene abierta una ofensiva contra el voto por correo, que muchos estados están ampliando debido a la pandemia y que Trump considera que puede favorecer el fraude, a pesar de que numerosos estudios demuestran que eso es extremadamente improbable.

Gobierno de Trump podría distribuir 100 millones de vacunas contra el COVID-19 para fin de año

Donald Trump dijo el miércoles que al menos 100 millones de dosis de una vacuna contra el Coronavirus podrían ser distribuidas en Estados Unidos para fines de este año, contradiciendo lo señalado horas antes por un alto funcionario de salud, que habló de al menos mediados de 2021.

“En cuanto la FDA apruebe la vacuna (…) podremos distribuir 100 millones de dosis para fines de 2020 y un número mucho mayor antes que eso”, sostuvo Trump en referencia a los comentarios de Robert Redfield.

El director de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades había sostenido el miércoles que una vacuna contra el COVID-19 podría ser distribuida de forma extendida para mediados del próximo año o incluso un poco después.

“Creo que cometió un error cuando dijo eso”, sostuvo el mandatario, quien agregó que llamó a Redfield. “Creo que se confundió, probablemente malinterpretó la pregunta”

EEUU promete más sanciones a “opositores” con estrategias afines a Nicolás Maduro

Carrie Filipetti, subsecretaria adjunta para Cuba y Venezuela en la oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, afirmó que hay opositores que buscan “socavar la democracia”. A ellos se le seguirá aplicando sanciones, aseguró en una conferencia con periodistas.

“Quizás haya algunos individuos que tratarán de apoyar al régimen de Maduro, que tratarán verdaderamente de socavar la democracia, para esos individuos que activamente apoyan al régimen vamos a continuar aplicando sanciones y otros esfuerzos», dijo Filipetti.

La funcionaria aclaró que «una cosa es disentir en las tácticas y otra son quienes de manera fundamental tienen una estrategia para apoyar a Maduro”.

Filipetti reconoció que existen desacuerdos entre los opositores venezolanos, pero dijo que todos parecen enfocados en una única meta: “lograr elecciones presidenciales libres y justas”.

“Todos están trabajando colectivamente para luchar contra los intentos del régimen de soliviantar la democracia”, afirmó la funcionaria durante una audioconferencia con periodistas.

Consultada sobre las posturas divergentes de María Corina Machado, representante del ala más radical de la oposición a Maduro, y Henrique Capriles, más moderado, Filipetti dijo que “por supuesto” ambos dirigentes “todavía están de acuerdo con la estrategia de la oposición”.

Filipetti señaló que cualquier votación es imposible bajo el mandato de Maduro, por eso dijo que Estados Unidos seguirá trabajando con sus aliados, incluidas las 33 naciones que firmaron a mediados de agosto una declaración conjunta pidiendo elecciones libres en Venezuela, para impulsar una transición que permita celebrar nuevos comicios.

“Continuaremos amplificando las voces del pueblo venezolano bajo el liderazgo del presidente interino Juan Guaidó, que lucha por sus vidas, sus medios de subsistencia y su libertad”, dijo.

EEUU: ayuda federal por desempleo está en sus ultimas semanas

El sistema de ayuda por desempleo en Estados Unidos se está viendo cada vez más frágil, ya que el pago de 300 dólares semanales adicionales aprobado por el gobierno federal se agotará pocas semanas después de haber comenzado y millones de desempleados están llegando al fin del periodo en el que pueden recibir la prestación estatal.

La mayoría de los estadounidenses que agotan sus prestaciones estatales por desempleo — usualmente luego de seis meses — pasarán a un programa federal de emergencia que provee 13 semanas adicionales de ayuda. Pero enfrentan un plazo inminente: Para el final de año expirarán casi todas las ayudas federales por desempleo. A menos que el Congreso extienda esos programas, millones de estadounidenses desempleados pudieran verse sin nada.

Sus tribulaciones ocurren con el trasfondo de un mercado laboral sacudido por 13 millones de desempleados y con un ritmo de despidos aún elevado seis meses después que la pandemia de coronavirus frenó la economía. Las solicitudes de pagos por desempleo subieron inicialmente en la semana del 21 de marzo, cuando sumaron 3,3 millones, y entonces crecieron a más del doble la semana siguiente para un récord de 6,9 millones. Eso significa que cualquier persona que comenzó a recibir prestaciones del estado por desempleo tendrá que pasar a un programa federal de emergencia en las próximas semanas.

Un portavoz de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, que administra el pago adicional de 300 dólares semanales, dijo el jueves que la agencia está proveyendo fondos para cubrir seis semanas, desde el inicio de agosto hasta el final de esta semana, sin que se vislumbre una extensión.

Casi todos los estados han solicitado participar en el programa federal de 300 dólares. Pero solamente 17 han conseguido actualizar sus sistemas de computadoras para distribuir los pagos. Como resultado, aunque muchos estados casi seguramente emitirán cheques por varias semanas, el dinero será retroactivo a inicios de agosto y solamente cubrirá hasta mediados de septiembre.

El programa de 300 dólares semanales de ayuda por desempleo fue creado por una orden ejecutiva el mes pasado luego de que expiró una versión más generosa adoptada por el Congreso y Trump y de que los legisladores no consiguieron un acuerdo sobre un nuevo paquete de ayuda.

Hasta el final de julio, las personas que quedaron desempleadas en la pandemia estaban recibiendo 600 dólares semanales, aparte de las prestaciones de sus estados. Para muchos, el cheque federal de 600 dólares excedía los pagos de sus estados y los mantuvo a flote mientras se derrumbaba la economía. Pero los republicanos en el Congreso se oponían al pago de 600 dólares, diciendo que era tan elevado que desalentaba a las personas a buscar empleo.

El jueves, los senadores demócratas bloquearon una propuesta que habría extendido el pago adicional de 300 dólares y habría proveído más dinero para las escuelas. Los demócratas preferían una restauración del pago de 600 dólares semanales, además de más dinero para estados, localidades y negocios pequeños.

También el jueves, el Departamento de Trabajo reportó que las solicitudes de ayuda por desempleo se mantuvieron sin cambios la semana pasada, en 884.000, y el número de trabajadores desempleados que solicitaron ayuda bajo un programa separado para autoempleados y trabajadores por contrato aumentó. Las cifras indicaron que las compañías siguen eliminando un número inusualmente grande de empleos.

Otra evidencia reciente indica que la mejora del mercado laboral pudiera estarse debilitando tras fuertes ganancias en la primavera y la mayor parte del verano. El número de personas que solicitan ayuda por desempleo cada semana supera ampliamente el número de las que lo hicieron en cualquier semana antes de este año.