Segundo día de visita del papa Francisco a Irak. Hoy ha visitado la región de Ur, se cree que nació Abraham, considerado el padre de las tres principales religiones monoteístas del mundo, y es el hogar actual de una minoría cristiana que está al borde de la extinción debido, entre otras razones, a la persecución de grupos radicales como el autodenominado Estado Islámico.
En lo que ha sido el punto crítico de la visita, que durará 3 días, el papa Francisco se reunió este sábado con el principal líder religioso chiita, el ayatolá Ali Al Sistani.
Este encuentro ha sido calificado como histórico entre las dos religiones.
Para ello Francisco viajó a la ciudad sagrada de Najaf, a unos 160 kilómetros al sur de Bagdad, principal centro religioso de este rama del islam y centro de peregrinación de chiitas de todo el mundo.
El ayatolá es una de las figuras más poderosas del islam y sus fatuas (edictos religiosos) hicieron que muchos musulmanes se movilizasen en 2014 contra el Estado Islámico, con al creación de la Multitud Popular.
Durante el encuentro, el papa agradeció al gran ayatolá “que levantase la voz en defensa de los más débiles y perseguidos, afirmando que lo sagrado es la importancia de la unidad del pueblo iraquí”.
También subrayó “la importancia de la colaboración y amistad entre las comunidades religiosas para que, cultivando con respeto recíproco el diálogo, se pueda contribuir al bien de Irak, de la región y de la entera comunidad”.
El viaje pastoral, que comenzó este viernes, es el primero después de 15 meses debido a la pandemia.
La visita ha sido calificada no solo de alto riesgo por cuestiones de seguridad (se estima que al menos 10,000 personas estarán encargadas de la seguridad del sumo pontífice), sino también por cuestiones sanitarias: desde enero, los casos de covid-19 se han triplicado en el país.
El propio papa emérito Benedicto XVI señaló los riesgos del viaje: “Creo que es un viaje muy importante… Lamentablemente ocurre en un momento muy difícil, lo que también lo convierte en un viaje peligroso por razones de seguridad y por covid. Y luego está la situación inestable en Irak. Acompañaré a Francisco con mis oraciones”, le dijo al diario italiano Il Corriere della Sera.
A esta incertidumbre se suma el ataque con diez cohetes ocurrido este miércoles contra bases militares iraquíes que alojaban tropas estadounidenses.