El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) está implementando hoy una guía operativa interina que regirá temporalmente sus operaciones civiles de cumplimiento y remoción de inmigración, hasta que el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, emita nuevas pautas de cumplimiento para esta agencia.

Se espera que Mayorkas emita nuevas pautas de aplicación en menos de 90 días, después de consultar con el personal del Departamento de Seguridad Nacional y las partes interesadas externas.

El cambio fundamental de las prioridades de detención por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), es que deberá concentrarse en detener y deportar a inmigrantes que supongan una amenaza para la seguridad nacional.

El ICE dijo en un comunicado que esas prioridades son:  deberá enfocar sus recursos de ejecución y remoción de inmigrantes en amenazas a la seguridad nacional, la seguridad fronteriza y la seguridad pública.

La guía define en qué casos se presume que presentan tales amenazas y no requieren aprobación previa.

La guía también establece un proceso de aprobación previa para cualquier acción civil de cumplimiento de la ley de inmigración que no cumpla con los criterios de presunción.

Además, la guía establece los requisitos de presentación de informes semanales para asegurar la coordinación y coherencia y para informar el desarrollo de las pautas finales de aplicación del secretario de Seguridad Nacional.

Según el memorando del DHS, en la primera categoría de deportaciones están los extranjeros que hayan participado en alguna actividad de espionaje o terrorismo, de forma que su expulsión sea necesaria para la protección de la seguridad nacional de Estados Unidos.

La segunda categoría comprende a los extranjeros que presenten un peligro para la sociedad o que hayan sido condenados por delitos graves o vinculación con pandillas criminales.

En la tercera categoría caben los extranjeros detenidos al cruzar la frontera ilegalmente después del 1 de noviembre de 2020 o si no han estado dentro del país antes de esa fecha.

En este sentido, el gobierno de Estados Unidos quiere reiterar a los migrantes que la frontera no está abierta con el objetivo de evitar nuevas oleadas de inmigrantes llegando a la frontera con México.

Este documento llega después de que la moratoria de 100 días a las deportaciones impuesta por la Administración Biden fuera bloqueada temporalmente por un juez texano, aunque la estrategia ahora será reducir las detenciones con fines de deportación a los inmigrantes peligrosos y los recién llegados.

Un gran cambio, aunque sea temporal

Con este memorando cambian radicalmente las prioridades recientes de ICE, cuando la Administración del hoy expresidente Donald Trump pidió a las autoridades migratorias que apuntaran a todos los indocumentados que viven en el país.

Este nuevo modelo se asemeja, en cambio, al mantenido durante el mandato de Barack Obama (2009-2017), aunque eso no significó un menor número de deportaciones, ya que el demócrata expulsó del país o devolvió a sus países de origen a millones de inmigrantes, muchos de ellos en la misma frontera.

Trump deportó a unas 935,000 personas durante su mandato de cuatro años (2017-2021), en comparación con casi 1.6 millones durante el primer mandato de Obama, según cifras del Migration Policy Institute (MPI).

Para detener a un inmigrante que no entre en estas categorías los agentes deberán pedir autorización y justificar los motivos que llevarían a este arresto con vistas a la deportación.

Se restringen además los arrestos de los indocumentados que se encuentren con una persona que sea objetivo de una operación del ICE en el momento de la detención de esta, si no forman parte de los tres grupos de prioridad ya indicados.