El presidente Joe Biden está convencido de la necesidad de incrementar los impuestos a las personas de mayores ingresos para avanzar con su proyecto de infraestructura y empleos.

El alza de impuesto sería para aquellos hogares que con ingresos superiores a los $400,000 dólares anuales, los cuales son apenas el 2 de cada 100 hogares.

El miércoles, el presidente Biden presentó su proyecto de $2.25 billones de dólares y rechazó que ese incremento sea un “castigo”, sino una forma de abrir oportunidades al resto de la población.

“Esto no es un castigo para aquellos que logran ese ingreso… Se trata de abrir oportunidades para todos los demás”, dijo. “Nadie, déjeme decirlo de nuevo, nadie que gane menos de $400,000 verá subir sus impuestos federales, punto”.

El portal DQYDJ (Don’t Quit Your Day Job) estimó que el ingreso promedio de los hogares estadounidenses es de $97,973 dólares en 2020, información que obtuvo de la Oficina del Censo.

Entre las críticas hay quienes dicen que la clase media será afectada, a pear de que esa categoría abarca a hogares con ingresos de $34,200 a $136,800 dolares.

La mayoría de los hispanos no serían afectados, ya que el ingreso promedio por familia en esta comunidad es de $51,000 dólares anuales.

La confusión surge porque el impuesto se aplicará por personas, pero considerando el ingreso familiar, explicó la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki. Es decir, si en una pareja ambos ganan $200,000 dólares anuales, ahí aplica el alza.

El economista Andrés Vinelli, vicepresidente de Políticas Económicas del Center for American Progress (CAP), reconoció la necesidad de aumentar las tasas como lo plantea Biden.

“(El plan) es volver a imponer los impuestos a las personas, como estaban antes… básicamente la gente que es rica, que están al máximo de ingresos”, defendió.

En las corporaciones

El plan del presidente Biden también incluye un aumento a la tasa corporativa, la cual volvería casi a los niveles antes del expresidente Donald Trump.

La propuesta incluye la tasa impositiva corporativa al 28 por ciento. La reforma de 2017 la redujo del 35 por ciento al 21 por ciento.

Los empresarios dicen que presionarán por mejor infraestructura y menos impuestos.

“Estaremos presionando al Congreso sobre ambos aspectos del plan: infraestructura e impuestos”, dijo a The Hill un portavoz de la Asociación de Líderes de la Industria Minorista. “Queremos encontrar un camino a seguir que no incluya un aumento en la tasa de impuestos corporativos”.