El presidente electo de EE.UU., Joe Biden, defendió su decisión de no parar “inmediatamente” todas las restricciones al asilo creadas por el mandatario Donald Trump, porque eso generaría un repunte enorme en la migración de indocumentados hacia su país.

En una rueda de prensa, Biden respondió a una pregunta sobre la entrevista exclusiva de Efe con los que serán los asesores de política nacional y seguridad nacional del presidente electo cuando llegue a la Casa Blanca en enero, Susan Rice y Jake Sullivan, respectivamente.

“Lo último que necesitamos es decir que vamos a parar inmediatamente el (sistema de) acceso al asilo tal y como se ejecuta ahora, y después acabar con 2 millones de personas en la frontera”, dijo Biden a los periodistas en Wilmington (Delaware), donde vive.

El presidente electo calculó que tardará unos “seis meses” en restablecer del todo el sistema para solicitar asilo en la frontera con México, después de su llegada al poder el próximo 20 de enero.

“Se trata de establecer unos parámetros para poder avanzar en una dirección. Cumpliré lo que dije que iba a hacer: un sistema mucho más humano, basado en la reunificación familiar. Pero eso requiere implementar muchas cosas, requiere conseguir fondos, por ejemplo para los jueces de asilo”, explicó Biden.

Biden ahondaba así en lo que adelantaron Sullivan y Rice en su entrevista con Efe, publicada este lunes, y en la que pidieron que los migrantes indocumentados no viajen hacia la frontera norte de México porque los planes del presidente electo tomarán “meses” y “ahora no es el momento”.

El presidente electo fue todavía más claro que sus asesores, al reconocer que parte de la razón por la que no levantará de inmediato las restricciones al asilo de Trump es porque no quiere espolear una llegada masiva de indocumentados a la frontera con México.

“Lo haremos, y lo haremos rápidamente, pero no vamos a poder hacerlo el primer día, levantar cada restricción, volver a cómo eran las cosas hace 20 años y de pronto darnos cuenta de que tenemos una crisis (migratoria) en nuestras manos”, subrayó.

Biden aseguró que ya ha “empezado a hablar de estos temas con el presidente de México”, Andrés Manuel López Obrador, con quien conversó por teléfono el sábado, y con otros líderes de Latinoamérica, y que su objetivo es crear un sistema de asilo “mejor” que el actual.

En su entrevista con Efe, Sullivan y Rice insinuaron que Biden no anulará de forma inmediata una orden sobre la frontera que emitieron este año los Centros de Control y Enfermedades de EE.UU. (CDC) debido a la pandemia.

Los agentes migratorios de EE.UU. se basan actualmente en esa orden para enviar a México a más del 90 % de quienes cruzan ilegalmente la frontera.

Biden sí planea acabar con el programa “Permanezcan en México”, por el que se ha enviado a más de 60.000 indocumentados que cruzaron la frontera a esperar en México sus citas ante jueces migratorios en EE.UU., pero no está claro cómo de pronto lo hará una vez que llegue al poder.

El mensaje de Biden, Sullivan y Rice tiene como objetivo contener el “efecto llamada” que puede generar entre los migrantes la transición en Washington, después de cuatro años de restricciones al derecho al asilo bajo el Gobierno de Donald Trump y tras el paso de los devastadores huracanes Eta y Iota por Centroamérica.