Cuanto más ajustadas se muestran las predicciones sobre lo que ocurrirá el 11 de abril en las elecciones presidenciales de Ecuador, más personal se vuelve la estrategia de desgaste entre los dos candidatos. Andrés Arauz, el aspirante de la alianza UNES auspiciado por Rafael Correa, y Guillermo Lasso, de CREO- PSC, profundizaron el cruce entre ellos en el debate presidencial de hace dos domingos. Desde entonces, no han cesado los ataques mutuos. Las propuestas de campaña y las medidas que tomarán en caso de gobernar han pasado a segundo plano, mientras los sondeos electorales apuntan a que el voto de los ecuatorianos estará muy dividido.

Antes de la primera vuelta, Andrés Arauz ofrecía un bono de 1.000 dólares a un millón de familias para atraer a los electores hacia la propuesta de la Unión por la Esperanza (UNES). Guillermo Lasso hablaba entonces de subir el salario básico de 400 a 500 dólares si la alianza del movimiento CREO y Partido Social Cristiano llegaba al palacio de Carondelet. Esta semana, el primero reprochó “la campaña sucia” del segundo en un mensaje en el que acusaba a Lasso de “peculado bancario”.

“Hace varios meses presenté la denuncia penal de que se está financiando la campaña sucia de Guillermo Lasso con recursos del Banco de Guayaquil”, aseguró el candidato del correísmo en un vídeo en redes sociales. La entidad financiera, de la que Lasso fue presidente ejecutivo hasta 2012, desmintió su participación en cualquier campaña política y denunció el “contenido malicioso de tales mensajes”.

Los sondeos afines a Arauz le dan una ventaja de más de 10 puntos sobre Lasso en el desempate electoral del 11 de abril, con un 55,7% de los votos válidos frente al 44,3% de su rival, según las cifras de Clima Social. Pero las demás encuestadoras habilitadas por el Consejo Nacional Electoral muestran un escenario más ajustado entre ambos. Click Report da una ligera ventaja a Lasso con un 51,49% de los votos válidos -una vez descontados los nulos y blancos- frente al 48,51% que cosechará la figura de UNE.

Estas cifras reflejan que Guillermo Lasso, que se mantenía atrás en los sondeos de primera vuelta con mayor distancia, ha recortado la ventaja que le llevaba Arauz. Después del debate presidencial, el candidato de la derecha ecuatoriana sacó partido a una coletilla pegadiza que lanzó en el encuentro con Arauz para torear los reproches recibidos. “Andrés, no mientras otra vez”. La repitió en el debate y la convirtió en tendencia en redes sociales. Su impacto creció esta semana, cuando salió a la luz que Arauz había trabajado efectivamente solo dos de los 12 años en los que ha permanecido en los registros del Banco Central de Ecuador como funcionario.

La oposición a Arauz ha explotado esa revelación para descafeinar una de las principales arremetidas de campaña de UNES: que Lasso ha cogobernado en la sombra con Lenín Moreno en el “peor Gobierno de la historia”. Arauz, de acuerdo con las críticas recibidas, trabajó para el Estado hasta mediados de 2020, aunque en esos 12 años como funcionario público pasó 10 con licencias sin ejercer y cuando dejó el cargo recibió 27.000 dólares de indemnización.

La crispación en el ambiente político no ha desvanecido, sin embargo, el alto porcentaje de ecuatorianos indecisos. Click Report recoge que un 14,18% de los electores optará por el nulo y un 8,08% no tiene clara su decisión. Clima Social cuenta un 20% de votos nulos y un 17% de indecisos. Y para Market, los nulos y blancos suman un 16%. De estos números dependerá, en última instancia, hacia qué candidato se inclinarán las urnas el próximo 11 de abril.