El juez de línea conservadora John Roberts fue quien inclinó la balanza de la justicia a favor de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) cuando este jueves votó del lado de los jueces liberales de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos para rechazar la medida del presidente de Donald Trump de eliminar ese programa que protege de la deportación a unos 700,000 inmigrantes que de niños ingresaron al país como indocumentados.

La decisión a favor de DACA es el segundo golpe que en una semana la Suprema Corte ha propinado a las políticas discriminatorias del presidente Trump. El anterior ocurrió el 15  de junio cuando se votó a favor de ampliar la ley de derechos civiles a la comunidad LGBT al prohibir la discriminación en el trabajo por orientación sexual.

Y el voto clave en ambos casos ha sido del juez Roberts que se sumó a la facción liberal de los magistrados Ruth Bader Ginsburg, Stephen Breyer, Sonia Sotomayor y Elena Kagan.

La gran mayoría de los estadounidenses apoya el programa DACA que Trump quiere eliminar

Roberts también ha sido factor para mantener la reforma de salud del presidente Barack Obama y estaría a favor de no ampliar la Segunda Enmienda que otorga el derecho de portar armas.

En su opinión sobre el fallo en contra de eliminar DACA, el presidente de la Suprema Corte señaló que las acciones de la administración Trump habían sido “arbitrarias y caprichosas”, sin embargo no consideró que se trataba de una violación de las protecciones constitucionales, lo que habría protegido de forma permanente el beneficio migratorio para los llamados “dreamers”.

El juez Roberts, cuya jurisprudencia o doctrina judicial es considerada de corte conservadora, fue nominado en el 2003 para la Suprema Corte por el expresidente George W. Bush, y ha sido un voto de balance en la máximo tribunal del país.