Tag: MAFALDA

El mundo llora la muerte de Quino

La muerte del humorista gráfico Joaquín Salvador Lavado “Quino”, a los 88 años, dejó ayer miércoles huérfanas a las miles de personas que adoptaron a la entrañable Mafalda como una más de la familia, sin olvidar a Manolito, Susanita y Felipe y a todos los personajes con los que el dibujante argentino dio la vuelta al mundo a lo largo de casi seis décadas.

El autor, que desde hace varios años se trasladaba en silla de ruedas y venía acusando diversos problemas de salud, falleció por la mañana en Mendoza, la misma ciudad donde se establecieron sus padres cuando emigraron a Argentina desde España y donde nació en 1932.

“Estaba tranquilo, en su casa, no pasó nada más que el devenir de sus años y su salud de este último tiempo. Se murió de viejito, habiendo vivido su vida íntegramente”, dijo Julieta Colombo, sobrina de “Quino”, como se le empezó a llamar desde chico para diferenciarlo de los muchos “Joaquines” que había en su familia.https://www.youtube.com/embed/vVOuDXCN0fU?autoplay=0&showinfo=1&wmode=opaque&modestbranding=1&enablejsapi=1&fs=1&rel=0&origin=https%3A%2F%2Fwww.msn.com&widgetid=2Reproductor de vídeo de: YouTube (Política de privacidadTérminos)

En los últimos tiempos, con dificultades de visión y a pesar de estar retirado del dibujo, el célebre autor siguió asistiendo a diversos homenajes a su obra. Uno de los más recientes fue a finales del año pasado en la Universidad Nacional de Cuyo de su ciudad natal, adonde se mudó a finales de 2017 desde Buenos Aires tras quedarse viudo.

Si bien se desconocen los detalles de su funeral, no se espera ningún acto público, por el contexto de fuertes restricciones por la pandemia del coronavirus.

Un mar de condolencias

En las redes y a través de los medios de comunicación, rostros anónimos y populares, representantes de la política y la cultura quisieron despedirse del popular dibujante y agradecerle de forma póstuma su legado, que en los últimos años le valió galardones como el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades y la Medalla de la Orden y las Letras de Francia.

A esto se suma la cantidad de personas que se acercó a lo largo del día al popular monumento de Mafalda, Susanita y Manolito ubicado en el barrio porteño de San Telmo, junto al edificio en el que nacieron de manos de su virtuoso papá.

“Gracias por tu arte, por tu talento y por tu compromiso con la Argentina. Hasta siempre, Quino”, se pudo leer en la cuenta oficial de la Casa Rosada, sede del Gobierno del país sudamericano, que tiene en Quino uno de sus mayores representantes en todo el mundo.

Desde la Real Academia de la Lengua (RAE) destacaron que “sus certeras palabras viajaron a ambos lados del Atlántico gracias a sus viñetas y su peculiar sentido del humor”, mientras que la Unicef recordó y agradeció el “invaluable compromiso” de Quino en promover los derechos de niños, niñas y adolescentes.

Los españoles Alejandro Sanz, que afirmó que le encantaba Mafalda y su “visión del mundo”; Fernando Aramburu, y su lamento porque la pequeña contestataria y Manolito hayan quedado “huérfanos”, y el mexicano Jorge R. Gutiérrez, que destacó la “profunda influencia” de Quino para un “sinfín de generaciones”, también rindieron homenaje a este “genio del humor”, como le llamó Santiago Segura.

Su tío Joaquín, clave

Influenciado por su tío Joaquín, quien le despertó la pasión por la ilustración, la trayectoria de Quino se remonta a su más temprana juventud, cuando comenzó a estudiar dibujo en la Escuela de Bellas Artes mendocina.

Ya centrado en el mundo gráfico y la historieta, con 22 años se trasladó a la capital argentina, donde no tardó en publicar su primera página de humor gráfico y empezó a colaborar regularmente en diversos medios y a realizar ilustraciones de campañas publicitarias.

Muere en Buenos Aires Quino, el padre de Mafalda, a los 88 años

El dibujante Joaquín Salvador Lavado Tejón, más conocido como Quino, padre de uno de los personajes más universales del mundo del cómic, Mafalda, ha muerto en Buenos Aires a los 88 años, según ha confirmado su editor, Daniel Divinsky. Según informan medios argentinos, Quino sufrió hace unos días un accidente cerebro-vascular, del que no se ha podido recuperar.

Joaquín Salvador Lavado Tejón, conocido internacionalmente como Quino. Nació en Mendoza, Argentina, en 1932. Hijo de andaluces emigrados a Argentina en 1919, descubrió su vocación de mano de su tío Joaquín Tejón, pintor y diseñador gráfico, e inició con 13 años los estudios de Bellas Artes en su ciudad natal. Los abandonó en 1949, decidido a dedicarse a las historietas y al humor.

En 1954 publicó su primera página y, desde entonces, ha publicado sus viñetas, dibujos e historietas en diarios y revistas de América y Europa. Con el golpe de Estado en Argentina de 1976, Quino se exilió en Milán. En 1990 adoptó la nacionalidad española y ha alternado residencia también entre Madrid y Buenos Aires.

Reconocido como uno de los más destacados humoristas gráficos del ámbito internacional, Quino alcanzó la fama con las tiras de Mafalda. Este personaje había nacido para una campaña publicitaria frustrada, poco después de que publicase su primer recopilatorio, Mundo Quino (1963). La primera historieta de Mafalda se publicó el 29 de septiembre de 1964 en el semanario Primera Plana de la capital argentina.

En la serie Mafalda, Quino reflejó el mundo de los adultos visto desde los ojos de un grupo de niños. La protagonista era una niña preguntona, inteligente, irónica, inconformista, preocupada por la paz y los derechos humanos, que odia la sopa y ama a los Beatles. Las historias de este personaje contestatario, que llegó a Europa en 1969 de la mano de Umberto Eco, que la definió como una “heroína iracunda”, se han traducido a quince idiomas y se han publicado en diarios y revistas de todo el mundo. En 1973, Quino dejó de dibujarla. Sin embargo, el interés por Mafalda ha seguido vigente hasta la actualidad, con sus libros reimprimiéndose y adaptándose a las nuevas tecnologías, disponibles en formato digital.

Desde que dejó de dibujar a Mafalda, Quino se entregó a un humor más ácido y negro, destinado en mayor medida a un público adulto y que ha ido recopilando en su colección de libros de humor. Entre los más recientes se encuentran ¡Qué presente impresentable! (2005), La aventura de comer (2007) y ¿Quién anda ahí? (2013). Este último es una reflexión sobre los miedos actuales, a través de sus últimas publicaciones en medios, además de algunos inéditos y algunos de sus escasos dibujos en color.

Durante sus últimos años en activo, Quino publicó principalmente en el diario Clarín. Sólo dibujó de nuevo a Mafalda para campañas a petición de organizaciones como UNICEF o el Gobierno argentino. Así lo hizo tras el fallido golpe de Estado de 1987 contra el presidente Raúl Alfonsín –Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 1985–, cuando dibujó a Mafalda diciendo: “¡Sí a la democracia! ¡Sí a la justicia! ¡Sí a la libertad! ¡Sí a la vida!”. En 1993 se adaptaron las tiras de Mafalda a dibujos animados y el personaje ha estado presente en certámenes y festivales de cómic y humor de numerosos países.

En 2014, con motivo del cincuenta aniversario de Mafalda, el Festival Internacional de la Historieta de Angoulême (Francia) rindió homenaje a Quino y recreó en la exposición Mafalda, una niña de 50 años el entorno del personaje y de sus compañeros a tamaño natural. Otra muestra conmemorativa homónima se expondrá a lo largo de todo el año en salas de varios países, incluyendo la sede de la Unesco en París, para la conmemoración del Día Mundial del Libro.

Ciudadano Ilustre de Mendoza y Buenos Aires y catedrático honorífico de Humor Gráfico de la Universidad de Alcalá de Henares, Quino ha recibido numerosos premios. Entre ellos, se encuentran el de Humorista Gráfico del Año del Salón Internacional de Montreal (1982), dos Konex de Platino de Artes Visuales-Humor Gráfico (1982 y 1992) y el Konex Especial (2012), el Iberoamericano de Humor Gráfico Quevedos (2000) y el Romics de Oro (Roma, 2011).

Desde hace unos años, el autor, que se había mudado a Mendoza desde Buenos Aires a finales de 2017, tras quedarse viudo, sufría problemas de salud, aunque siguió asistiendo a diversos homenajes a su obra.