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Sondeo: los votantes negros acuden en masa a las urnas

Dave Richards llegó a su lugar de votación antes del amanecer, con una silla de jardín azul y una botella gigante de agua.

Eran alrededor de las 6 am del 12 de octubre, el primer día de votación anticipada en Georgia, y el consultor de negocios estaba listo para una larga espera en el suburbio de Smyrna, en Atlanta. Después de tres horas en la fila, Richards, de 51 años, votó en lo que calificó como la elección más crucial de su vida.

«Esta elección es más importante que la de 2008 para Barack Obama. La de 2008 fue para cambiar y hacer historia. Esta elección es para salvar a Estados Unidos», dijo Richards. Y citó sus preocupaciones sobre la justicia racial y la supresión de los votantes negros. «La división racial que está ocurriendo, necesitamos a alguien que sea un líder para todos, no solo para su base», explicó.

Los votantes se alinean fuera del State Farm Arena en el centro de Atlanta el 12 de octubre, el primer día de votación anticipada en Georgia.

Para muchos es la elección más importante

En entrevistas con CNN, dijeron que están preocupados por la injusticia racial y la brutalidad policial, se sienten desvalorizados por un presidente que ha dudado en condenar el supremacismo blanco y temen perder los beneficios de salud si la Corte Suprema anula la Ley del Cuidado de Salud Asequible.

Muchos dijeron que sienten esta elección como la más importante de sus vidas.

Durante una terrible pandemia que ha matado a más de 223.000 estadounidenses y devastado comunidades negras, muchos votantes negros podrían haber enviado sus boletas por correo. Pero después de los titulares recientes sobre trabajadores postales que tiran el correo no entregado y las afirmaciones desacreditadas del presidente Donald Trump que cuestionan la integridad de las papeletas de votación por correo, muchos no confían en ese proceso.

«La pandemia no me asustó», dijo Richards. «La forma en que (el presidente) 45 (Trump) estaba hablando sobre la votación por correo y mintiendo al respecto, quería hacerlo (votar) en persona».

Las cifras de los votantes negros

En lo que va de otoño, los votantes negros estadounidenses están acudiendo a las urnas a tasas mucho más altas que hace cuatro años, cuando Hillary Clinton estaba en la papeleta.

Hasta el martes, más de 601.000 estadounidenses negros habían votado de manera anticipada en Georgia en comparación con 286.240 dos semanas antes de las elecciones de 2016. En Maryland, alrededor de 192.775 habían votado en comparación con 18.430. Y California tenía más de 303.145 votos, frente a más de 106.360 dos semanas antes de las elecciones de hace cuatro años. Eso según Catalist, una empresa de datos que proporciona análisis a demócratas, académicos y organizaciones de activismo progresistas.

Keith Green, de 65 años, fue a las urnas la semana pasada en Overland Park, Kansas, para votar en persona por varias razones.

La gente hace fila para votar en un centro comercial el 17 de octubre de 2020 en Las Vegas.

«Tenemos un presidente racista que miente demasiado», dijo. «Sigue diciendo que no confía en los demócratas. Bueno, después de todo lo que ha sucedido con las papeletas, no confío en los republicanos», afirmó.

Trump dijo en repetidas ocasiones que ha hecho más por las personas negras que cualquier presidente desde Abraham Lincoln. Como evidencia, ha citado el bajo desempleo entre los negros, las reformas de la justicia penal y el aumento de la financiación federal para las facultades y universidades históricamente negras.

Algunos republicanos negros prominentes, incluido el senador Tim Scott de Carolina del Sur y el fiscal general de Kentucky, Daniel Jay Cameron, han cantado sus alabanzas.

Pero la mayoría de la gente negra no está convencida. Las encuestas de Gallup durante el verano encontraron que el 87% de los negros desaprueba su trabajo como presidente.

Green dijo que la administración Trump lo dejó preocupado por el futuro de su hija y sus dos nietos. Él cree que Trump ha envalentonado a los supremacistas blancos y ha hecho retroceder a la nación en el camino de los derechos civiles y la igualdad.

«Los últimos cuatro años han sido tan malos», dijo. «No podemos soportar cuatro años más de eso», agregó.

COVID-19: hispanos podrían estar entre los primeros en recibir la vacuna

En estos momentos, hay cerca de 160 ensayos clínicos que buscan lo que el mundo necesita más que nunca: una vacuna que prevenga la infección por el nuevo coronavirus.

De estas pruebas médicas de una vacuna contra COVID-19, tres se encuentran en la etapa conocida como fase 3, que es cuando la vacuna se prueba en una cantidad grande de personas, para ver qué inmunidad ofrece, y si es segura y no produce efectos secundarios de cuidado.

¿Cuánto tiempo falta para una vacuna contra COVID?

La ciencia avanza y los expertos, como el doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de los Estados Unidos, aseguran que habrá una vacuna disponible seguramente en los próximos 12 meses.

Ante lo que será una de las grandes noticias del siglo, surgen dos preguntas: ¿habrá dosis suficientes? y, ¿quiénes recibirán la vacuna primero?

Las respuestas a ambas preguntas ya las están debatiendo oficiales de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Según un plan preliminar de la agencia federal, las vacunas aprobadas se ofrecerían primero a profesionales de salud y personal de seguridad nacional vitales. Luego a otros trabajadores esenciales y a aquéllos grupos considerados de alto riesgo: los asultos mayores y las personas con condiciones médicas preexistentes como diabetes o enfermedad cardíaca.

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Pero los funcionarios también están considerando una opción controversial: poner a las personas de raza negra y a los latinos (de todas las razas) arriba en la lista, ya que han sido desproporcionadamente afectados por la pandemia de COVID-19.

Sin embargo, algunos expertos en salud pública aseguran que priorizar a una raza o grupo étnico por sobre otro perjudicaría la percepción pública sobre la vacuna, y generaría malestar más que beneficios.

Según declaró Claire Hannan, directora ejecutiva de la Association of Immunization Managers, entidad que forma parte del comité que estudia el tema con los CDC, poner la raza y etnia en esta decisión lograría un efecto negativo: que las personas confíen menos en la vacuna.

La presión médica es enorme y la política ha entrado de manera desproporcionada en este debate.

El Departamento de Salud y Servicios Sociales (HHS) creó una alianza de organismos federales llamada Operation Warp Speed (OWS), cuya meta es entregar 300 millones de dosis de una vacuna segura y efectiva para COVID-19 para enero de 2021. El Congreso ya ha destinado $10,000 millones para alcanzar esta meta.

Para acelerar la distribución cuando la vacuna sea una realidad, algunas de las que ya estén avanzadas y hayan demostrado eficacia suficiente entrarán en el mercado incluso antes que la Administración de Drogas y Medicamentos (FDA) haya finalizado el proceso de aprobación.

Sin embargo, ¿quién tiene la decisión final sobre quién recibe la vacuna primero? Un modelo posible es una suerte de lotería explicada en un artículo publicado en JAMA Networks, en el cual los departamentos locales de salud junto con los hospitales, son los que determinan cuáles residentes del estado necesitan un medicamento o una vacuna primero.

Esa estrategia ya se utilizó para los primeros pacientes que recibieron remdesivir, la primera droga que demostró ser efectiva contra COVID-19.

Para asignar este medicamento, médicos de Pittsburgh, en Pennsylvania, decidieron que la lotería daría preferencia a los trabajadores de salud y a los médicos de emergencia. Los médicos también buscaron favorecer a las personas de áreas económicamente desfavorecidas, que tienden a ser mayormente de comunidades de raza negra e hispanas (de todas las razas).

El 21 de julio, la Academia Nacional de Medicina anunció la creación de un panel para determinar un sistema para definir quiénes serían vacunados primero.

Nadie duda que los trabajadores de salud que atienden a pacientes con COVID deben ser los primeros en estar inmunizados. El debate crítico es quiénes siguen en la fila de vacunación.

La controversia alcanza niveles éticos. Expertos en bioética a nivel global dicen que el concepto de equidad debe aplicarse a nivel mundial. 

Porque países como Estados Unidos, Alemania o Francia, tienen dinero para comprar y distribuir la vacuna. Pero la realidad es distinta en los países en desarrollo.

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Por eso, expertos en salud pública han criticado la decisión de la administración Trump de retirar los fondos que el país otorga a la Orgnización Mundial de la Salud (OMS), porque la OMS es la entidad que justamente negocia que los nuevos medicamentos o vacunas lleguen a todas las esquinas del planeta y a las sociedades más desplazadas y vulnerables.

La OMS ha declarado que se necesitarán 4 mil millones de dosis para vacunar a las poblaciones prioritarias.

Robert Redfield, director de los CDC, dijo que la distribución debe ser equitativa, justa y transparente.

El desarrollo y distribución de una vacuna contra COVID-19 es la llave que abrirá la puerta a la normalidad. Pero el proceso, que involucra compras, negociaciones, entre otros complejos pasos, no será ni rápido ni fácil.

El nuevo coronavirus ha llegado a todos los rincones del planeta, la vacuna debe seguir el mismo recorrido.

Estudio: Coronavirus ataca mucho más a latinos y afroestadounidenses

La red de Centros de control y prevención de enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) aportó más datos que evidencian que las llamadas comunidades de color (latinos y estadounidenses) sufren de manera desproporcionada las consecuencias del coronavirus. La enfermedad COVID-19 afecta a 73 de cada 100,000 personas de origen latino, 64 de cada 100,000 negras y 23 de cada 100 blancas.

Estas cifras, que CDC presentó tras reclamaciones de The New York Times, reflejan que es tres veces más probable que una persona hispana o afroestadounidense se contagie que que lo haga una blanca. Respecto a los fallecimientos, estos dos grupos étnicos tienen el doble de posibilidades de morir de COVID-19.

Más de un 25% de los muertos latinos tenía menos de 60 años, mientras que este grupo de edad supuso solo el 6% entre los fallecidos blancos. Pero estas diferencias raciales se producen en todas las granjas de edad y grupos demográficos (urbanos, semiurbanos y rurales), según apunta el reportaje que hizo el Times a partir de la evaluación de 640,000.

La diferencia es mucho más acusada en lugares como el condado de Fairfax, en Virginia, donde el contagio entre latinos es de 269 por cada 10,000 habitantes y entre blancos de 23 por cada 100,000.

Las posibles razones de esta diferencia racial -explica el diario neoyorquino- son que tanto latinos como negros tienen menos ingresos, el 43% de ellos trabaja en empleos de servicio o fábricas que no permiten el teletrabajo o que la población latina vive normalmente en menos metros cuadrados que las personas blancas.

EEUU: informe revela que las comunidades de color son las más afectadas por la pandemia

El Comité de Políticas Democráticas y Comunicaciones del Senado publicó esta semana un informe que revela la disparidad del impacto de la pandemia del coronavirus en las comunidades de gente de color en Estados Unidos.

El reporte indica que esas minorías se ven más afectadas debido al poco acceso a servicios de salud de calidad y al desinterés del que han sido objeto por parte de la administración, por lo que no es una sorpresa que se dé esta situación, aseguran expertos en el tema.

“Debido a una variedad de barreras, es menos probable que las personas de color tengan un acceso estable a servicios de atención médica de calidad y es más probable que tengan afecciones prevenibles y manejables que a menudo se complican, por la falta de esos servicios médicos”, reza una parte del informe.

Asimismo, agrega el reporte, hay altas probabilidades de que los vecindarios donde residen estas comunidades no brinden opciones para comprar o acceder a alimentos saludables y es más probable que se expongan a factores ambientales que afecten su salud.

“Las personas de color también tienen más probabilidades de realizar trabajos en la industria de servicios o en empleos que no ofrecen baja remunerada por enfermedad”, detalla.

Al respecto, el senador Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata en la Cámara Alta, sostuvo el jueves en una teleconferencia que los datos de este informe son abrumadores e impactantes.

“Los demócratas del Senado estamos comprometidos a garantizar que las comunidades de color reciban el apoyo que necesitan para estar sanos y económicamente estables, no solo ahora sino en el futuro. Debemos proporcionar apoyo y protección adecuados para los heroicos trabajadores de primera línea de color y sus familias”, dijo Shumer.

El senador agregó que los demócratas están además apoyando a otras comunidades minoritarias para que tengan acceso a servicios médicos de calidad.

“Estamos apoyando a los indios americanos y nativos de Alaska al aumentar los fondos para el Servicio de Salud Indígena, los Programas de Vivienda para Indígenas Americanos y la Oficina de Educación Indígena”, dijo.