Phil Corio, quien tenía seis años cuando la gripe española atacó al mundo entero en 1918, es una de los hombres de edad más avanzada en Nuevo México, Estados Unidos, y en el mundo en sobrevivir a la pandemia de COVID-19.

Phil, de 108 años de edad, y su hijo Ron Corio, de 58, se contagiaron del mortal virus en marzo pasado pero no se enteraron que se habían contagiado de COVID-19 hasta que ambos ya se habían recuperado.

En entrevista con el periódico local Albuquerque Journal, Phil dijo que en su momento ni siquiera se enteró de que tenía el virus. “Supongo que si lo hubiera sabido me hubiera espantado”, dijo el anciano a la publicación.

El primero que mostró síntomas fue Ron, quien comenzó con un dolor de garganta que progresó a una tos intensa y dificultad para respirar. Pensó que solo era una gripe ya que en ese momento no se habían reportado casos de coronavirus en Nuevo México.

Una semana después su padre también comenzó con los mismos síntomas, además de un fuerte vómito.

Phil se desmayó en su casa, por lo que fue llevado de emergencia al hospital, donde le diagnosticaron neumonía y le dieron antibióticos.

Ron dijo que pidió al hospital que le hicieran el examen de la COVID-19 a su padre, pero como no presentaba fiebre “no cumplía con el criterio para la prueba”.

Hace dos semanas que ambos se hicieron exámenes para comprobar si tenían los anticuerpos contra la COVID-19.

El examen de Ron dio positivo y el de Phil no fue concluyente, pero su médico lo diagnosticó como un caso positivo de COVID-19 por el cuadro de neumonía que presentó.

Originario de Nueva Jersey, Corio nació el 22 de febrero de 1912, uno de ocho hermanos de los que solo sobreviven él y una hermana de 102 años de edad.

Esta no es la primera pandemia a la que sobrevive Phil, pues en 1918 tenía solo seis años cuando la gripe española causó la muerte de entre 50 y 100 millones de personas en todo el mundo.

Su familia sospecha que Phil podría ser también uno de los hombres más longevos en el mundo en sobrevivir la COVID-19. En España, María Branyas, de 113 años, sobrevivió también el mortal virus.