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Senadores republicanos preparan un nuevo paquete de estímulo para la economía estadounidense

Sin acuerdo bipartidista en el horizonte, los senadores republicanos preparan la presentación de un nuevo plan de estímulo fiscal, que reduce la factura incluida en su anterior proyecto de ley. Una situación que no promete aunar posiciones con los demócratas, que rechazan aprobar un estímulo troceado y de menor tamaño.

Aún así, según adelantan Bloomberg y Politico, la nueva propuesta light busca extender las ayudad adicionales a los desempleados hasta los 300 dólares semanales. También amplia la financiación del Programa de Protección de Nóminas (PPP, por sus siglas en inglés), que ofrece créditos a fondo perdido a las pequeñas y medianas empresas del país. Así lo reportó el periodista José Luis de Haro para el periódico El Esconomista.es

Otras medidas incluyen protección legal para los empleadores, más dinero para las escuelas públicas de cara al regreso a las clases y destinar 10.000 millones de dólares al Servicio Postal de EEUU (USPS, por sus siglas en inglés).

La propuesta representaría una versión reducida del proyecto de ley por valor de un billón que los senadores republicanos ya introdujeron a fines de julio como contrapunto al plan de 3,5 billones de dólares que los demócratas aprobaron en la Cámara Baja el pasado mayo.

Los republicanos aprovechan ahora la polémica sobre el Servicio Postal estadounidense y responden a los demócratas, que actualmente están dispuestos a acortar su receso para votar un proyecto de ley que otorgue 25.000 millones de dólares al USPS de cara las próximas elecciones del 3 de noviembre.

El voto por correo se ha convertido en un importante punto de fricción a este lado del Atlántico. El director general de correos, Louis DeJoy, anunció el martes que suspenderá ciertos cambios en el USPS hasta después de las elecciones de 2020 para “evitar la apariencia de que esto podría tener impacto alguno en el correo electoral”.

DeJoy, cuyas medidas de reducción de costes hacían saltar las alarmas sobre los retrasos generalizados en el envío y entrega postal que podrían afectar a la importante cita electoral de noviembre, explicó en un comunicado que anulará temporalmente “algunas de las iniciativas operativas” que son anteriores a su desembarco en el servicio de correos.

Previamente, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, señaló en una entrevista con la CNBC que consideraba posible llegar a un acuerdo con los demócratas si estos “quisieran ser razonables”. Mnuchin justificó que la cantidad de dinero propuesta por los republicanos para ayudar a apuntalar el servicio de correo patrio coincide con el acordado por los demócratas en negociaciones anteriores sobre un paquete de estímulo más amplio que no llegó a buen puerto.

Si bien dichos detalles no se hicieron públicos en su momento, la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata, Nancy Pelosi y el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, han reiterado en múltiples ocasiones que no aceptarán un paquete de estímulo descafeinado. Ambos argumentan que se debe alcanzar un acuerdo sobre un proyecto de ley que incluya, además de financiación al USPS y una extensión de los subsidios adicionales a los desempleados, entre otras partidas, ayudas para los gobiernos estatales y locales.

A tan solo 77 días para las elecciones generales, la Casa Blanca y los republicanos no han logrado alcanzar un acuerdo con los demócratas sobre el próximo plan de estímulo económico. Pese a que el presidente de EEUU, Donald Trump, rubrico varios decretos extendiendo mínimamente algunas provisiones, la Reserva Federal ha avisado que, con gran parte del estímulo aprobado el pasado 27 de marzo ya agotado, los riesgos para la economía aumentan cada día que pasa sin un acuerdo a amplio alcance.

¿Cuánto pagará de impuestos si recibió $600 dólares extra de ayuda por Coronavirus?

Con la llegada del coronavirus se han multiplicado las peticiones al gobierno sobre las ayudas y subvenciones al desempleo, los expertos han señalado que el dinero de subsidio no es gratis.

Se estima que uno de cada 5 trabajadores han solicitado beneficios de desempleo desde mediados del mes de marzo cuando los estados decidieron cerrar sus negocios no esenciales y ordenaron a las personas quedarse en casa.

Si estás recibiendo de manera semanal la ayuda económica de $600 dólares de beneficios extra de ayuda económica debes tomar medidas para no ser sorprendido el próximo año cuando llegue el momento de pagar los impuestos que dependerá del lugar en dónde vives.

El gobierno federal grava los beneficios de desempleo como si fueran ingresos ordinarios o como salarios. Afortunadamente estados como California, Montana, Nueva Jersey, Oregón, Pensilvania y Virginia se encuentran libres de impuestos. Alaska, Florida, Nevada, Dakota del Sur, Texas, Washington y Wyoming no imponen ningún impuesto estatal sobre la renta, de acuerdo con el sitio Kiplinger.com.

“Sé que la gente realmente necesita su dinero, pero no debe haber sorpresas en el momento que te toque pagar impuestos”, dice Lisa Greene-Lewis, contadora pública y experta en impuestos a CNBC.

¿Cómo se paga?

Hay muchas maneras para que puedas pagar los impuestos sobre desempleo. Puedes elegir que te los descuenten en el momento que solicites por Internet los beneficios de desempleo para algunos estados o también llenar el formulario federal W-4V de solicitud de retención voluntaria y hacer que los impuestos federales se descuenten de manera automática, según dijo Greene-Lewis.

En algunos casos, los estados suelen retener un 10% de impuestos federal y una cantidad adicional para cubrir el gravamen en caso de proceder.

Aún así, pagar los impuestos más tarde puede ser mejor para algunos, dependiendo de cuánto dinero necesitas en este momento por lo que los expertos recomiendan que sería mejor obtener el beneficio completo ahora y pagar los impuestos más tarde cuando cuentes con un trabajo y más ingresos.

Al regresar a trabajar en caso de tener un empleador puedes ajustar tu retención de impuestos utilizando también el formulario W-4. En caso de que trabajes por tu cuenta, puedes hacer los ajustes en tus pagos de impuestos cuando llegue el momento de pagar.

Sepa como reclamar beneficios del seguro de desempleo y $600 dólares extra semanales de ayuda

Existen dos maneras para que recibas los beneficios por desempleo: a través de programas de trabajo compartido o gracias a los beneficios del seguro de desempleo parcialAmbos programas incluyen el cheque extra de $600 dólares que se paga a la semana hasta finales del mes de julio pero existen beneficios y desventajas en cada uno de los tipos de ayuda económica.

Programas de trabajo compartido

El Departamento del Trabajo ha informado que más de 30 millones de estadounidenses continúan cobrando el subsidio de desempleo y en caso de solicitarlo, podrás continuar recibiendo un cheque más pequeño si te encuentras trabajando medio tiempo ya que los beneficios se complementan con los salarios.

Según los expertos, los programas de trabajo compartido son preferibles a los beneficios del seguro de desempleo parcial ya que las prestaciones suelen requerir de una reducción sustancial de las horas de trabajo para que una persona tenga derecho a ser beneficiario.

El pago que recibes suele ser menor que los programas de trabajo compartido debido a las diferencias en la forma en que un estado calcula los beneficios de cada programa. Los programas de trabajo compartido solo están disponibles en la mitad de los estados del país. Un empleador debe ofrecer el programa a sus trabajadores para que se puedan inscribir.

En cada uno de los dos programas, los trabajadores obtienen un beneficio económico sustancial pero son temporales. Cuando recibes el cheque de desempleo del estado donde vives, se te otorgarán los $600 dólares extra a la semana que están contemplados en la Ley CARES.

Se trata de la mejor manera de obtener más recursos que el salario de tiempo completo pero el pago extra solo se depositarán hasta el próximo 31 de julio.

Los programas de trabajo compartido permite a las empresas y negocios reducir las horas de trabajo entre un 10% y un 60% para los trabajadores. Esta ayuda evita que las empresas despidan a sus trabajadores recibiendo un subsidio por parte del Estado que compensa los salarios perdidos.

Si un trabajador en su empleo le recortaron a la mitad sus horas de trabajo, recibirá la mitad del cheque de desempleo estatal más un bono extra de $600 dólares semanales de parte de la federación, además de su salario.

Para poder acceder a este beneficio, los empleadores deben presentar un plan en las oficinas del estado donde radican y ser aprobado para que sus trabajadores puedan recibir sus beneficios.

Beneficios parciales de desempleo

En el caso de los beneficios parciales son un poco más complicados y las reglas varían entre estados. En la mayoría de las ocasiones los trabajadores ven reducidas de manera considerable sus horas de trabajo compartido y tienen que ganar una cantidad menor por semana con un trabajo que en contraste recibirán de otro modo en los beneficios estatales de desempleo mientras no encuentras trabajo.

Por ejemplo, el Centro de Presupuesto y Prioridades Políticas señala que un estadounidense recibe en promedio $378 dólares a la semana en beneficios de desempleo del estado. El derecho a recibir prestaciones por desempleo parcial significaría en general ganar menos que un empleo. Solo en un estado como Louisiana, las cosas podrían ser diferentes, ya que ahí a los trabajadores desempleados se les paga hasta $211 dólares semanales.

Sin embargo hasta finales del mes de julio los trabajadores no verán afectados sus ingresos debido al ingreso extra de $600 dólares de la ayuda federal. En este caso los trabajadores deben solicitar prestaciones parciales, a diferencia de los que eligieron el programa de trabajo compartido, en el que el empleador solicita el seguro de desempleo.

Crece temor a una segunda ola de contagios de Coronavirus

Muchos países han empezado a suavizar las medidas ordenadas para atajar el coronavirus, pero el temor a que esto provoque una «segunda ola» de contagios sigue presente en la mente de muchos.

Varios países europeos, una decena de Estados de Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda iniciaron su salida del confinamiento, alentados por una desaceleración de los contagios y decesos de la pandemia, que ya causó no obstante más de 240.000 muertos en todo el mundo.

Y es que, si bien el confinamiento evita que el número de personas infectadas se dispare, también hace que solo una mínima parte de la población esté en contacto con el virus y, a raíz de ello, se inmunice potencialmente.

De este modo, según el Instituto Pasteur, menos del 6% de los franceses se habrían contagiado del nuevo coronavirus para el 11 de mayo, cuando Francia empezará a levantar el confinamiento.

Sin embargo, en los lugares más afectados, las tasas de infección tampoco son muy altas, como en Nueva York, donde solo el 21,2% de la población habría generado anticuerpos, según los estudios.

– ¿Una segunda ola en otoño? –

Al no contar todavía con ningún tratamiento ni vacuna, la vuelta a la actividad y la reanudación de los desplazamientos se traducirá inevitablemente en un aumento de los contagios.

Varios estudios de modelización realizados en varios países concluyen que una segunda ola es «muy probable», y que podría tener lugar «a finales de agosto como muy pronto» y «como muy tarde en otoño», según la viróloga Anne Goffard.

Robert Redfield, un alto responsable estadounidense de salud pública, afirmó temer que el próximo invierno se produzca un episodio «aún más difícil que el que acabamos de vivir» si un rebrote del coronavirus coincide con la gripe estacional.

El virólogo Christian Drosten, consejero del gobierno alemán, también advirtió que una segunda ola podría ser más potente que la primera.

En cambio, Pierachille Santus, profesor de neumología en Milán, vaticinó una segunda ola «probablemente menor que la primera» gracias al mantenimiento de las medidas de control, con cerca de un 30% menos de pacientes y enfermos «menos graves».

También hay quien apunta que el nuevo coronavirus podría ser sensible a factores meteorológicos, como lo son otros virus respiratorios.

Sin embargo, aunque varios experimentos en laboratorio «indiquen una reducción de la supervivencia del SARS-CoV-2 en altas temperaturas», nada garantiza que en el mundo real suceda lo mismo, advirtió un grupo de expertos consultados por las Academias de Ciencias de Estados Unidos.

– Varias olas pequeñas –

Para mantener el virus bajo control, se podrá recurrir a mantener medidas como el distanciamiento social, el lavado frecuente de manos o el uso de mascarillas.

Así, por ejemplo, si Francia abandonara el confinamiento sin mantener ese tipo de medidas, el balance final podría ser de 200.000 muertos, frente a unos 165.000 si se mantiene el distanciamiento físico o unos 85.000 si este se combina con el uso de mascarilla, apuntó un estudio realizado por Public Health Expertise.

Asimismo, las autoridades podrían cortar las cadenas de transmisión con controles más estrictos de los focos de contagio.

En este sentido, Didier Pittet, jefe de servicios de prevención y control de infecciones en los Hospitales Universitarios de Ginebra (HUG), destacó la importancia de «tener las máximas capacidades de detección», de aislar a las personas positivas y de poder «realizar una investigación del entorno» de estas últimas.

Tomando esas medidas, «tendríamos una sucesión de pequeñas olas» de contagio, explicó.

Para alcanzar ese objetivo, las autoridades deberán vigilar la tasa de reproducción del virus, que mide el número de personas contagiadas por cada persona infectada.

Sin medidas de control, se calcula que esa tasa es de 3,3. El desafío radica en mantenerla por debajo de 1 para que el número de nuevos casos siga disminuyendo.