Un termómetro automático registró una temperatura de 130 grados Fahrenheit en el Parque Nacional Death Valley de California ayer, lo que de confirmarse sería una de las temperaturas más altas jamás registradas de nuestro planeta.

La cifra se registró a las 3:41 p.m. en Furnace Creek, cerca del centro de visitantes del parque, indicó en un boletín el Servicio Nacional de Meteorología, que advirtió que la lectura es preliminar y no oficial.

“De verificarse, sería la temperatura más alta verificada oficialmente desde el 13 de julio de 1913, también en Death Valley. Debido a que se trata de un fenómeno extremo, el registro deberá ser sometido a una revisión formal”, añadió.

Esa ubicación ostenta el récord de la temperatura más alta jamás registrada en el mundo: de 134 Fahrenheit, el 10 de julio de 1913. Ese récord, sin embargo, está en disputa.

La Organización Meteorológica Nacional tuiteó que también intentará verificar la medida recibida ayer.

“Será la temperatura más alta jamás registrada oficialmente desde 1931”, aseveró, en referencia a la temperatura de 131 Fahrenheit en Kebili, Túnez, el 7 de julio de 1931, aunque ese número también está en disputa.

Death Valley, una zona desértica en el sudeste de California, abarca Badwater Basin, la localidad más baja de Norteamérica estando a 85.9 metros (282 pies) por debajo del nivel del mar.

En el verano el calor es tan peligroso que las autoridades instruyen a los turistas a beber por lo menos un galón (cuatro litros) de agua por día, llevar recipientes de agua adicionales en sus vehículos, mantenerse cerca de sus vehículos y estar pendientes por si sientes náuseas, mareos u otros síntomas de insolación.