Reforma penal, oficiales contagiados por COVID-19, liberación de presos por la cuarentena, protestas por brutalidad policial, saqueos, recorte de presupuesto y tensiones con el alcalde Bill de Blasio: el año 2020 ha sido muy accidentado para NYPD, el cuerpo policial más grande de EE.UU.

Ahora, ciertos sectores están haciendo un llamado a “paro” para el venidero 4 de julio, uno de los más ocupados en el trabajo policial para mantener la seguridad en las celebraciones del Día de la  Independencia.

NYPD respondió al rumor, diciendo que estarán en el trabajo el 4 de julio, como siempre. “Los oficiales de policía de la ciudad de Nueva York estarán aquí hoy, mañana y el 4 de julio para proteger a todos los neoyorquinos”, dijo la sargento Mary Frances O’Donnell, portavoz de DCPI. “Sugerir lo contrario es falso”.

El pedido informal hasta ahora es que lo agentes se detengan o reporten masivamente enfermos ese día, como retribución por la reforma a las leyes estatales y el clima anti-policial percibido tras las recientes muertes de hombres negros desarmados en todo el país, que han llevado a manifestaciones y saqueos.

Se pide que en Nueva York la huelga comience a las 3 p.m. del venidero 4 de julio, informó New York Post.

“Los policías de Nueva York pararán el 4 de julio para permitir que la ciudad tenga su independencia sin policías“, según el mensaje, que se transmite entre los agentes por texto telefónico. “La gente y esta ciudad no nos honran [sic] por qué honrarlos [sic]”.

No está claro si los mensajes están siendo escritos por otros agentes de policía.

Según la Ley Taylor, los paros de trabajadores públicos se castigan con multas y penas de prisión.

Otro mensaje enviado a los oficiales tiene la etiqueta #Bluflu (gripe azul) e instruye a los uniformados a reportarse enfermos el Día de la Independencia.

“Los oficiales de policía como usted y yo hicimos un juramento para proteger a la gente, independientemente de su raza, clase o género”, dice el mensaje. “Hoy estamos vilipendiados y debemos unirnos”.

Luego da instrucciones para que llamen a su precinto y soliciten un día de enfermedad. Si se les niega, deben presentarse a trabajar y luego pedir una ambulancia para que puedan irse a casa.

Patrick Lynch, presidente del sindicato policial Asociación de Benevolencia (NYCPBA), dijo que la “gripe azul” ha sido una broma por generaciones, pero “la situación en la que estamos ahora no es broma” y los policías de Nueva York “han llegado al punto de ruptura”.

“En las últimas semanas, hemos sido atacados en las calles, demonizados en los medios y denigrados por prácticamente todos los políticos de esta ciudad”, dijo Lynch.

Las tensiones y reproches mutuos entre la comunidad, NYPD y el alcalde han arreciado luego de las protestas y saqueos tras la muerte de George Floyd, lo que llevó a un nuevo protocolo policial y un recorte presupuestario en Nueva York. Y según De Blasio, aún vienen más reformas.

En general, NYPD ya reportó más de 350 agentes lesionados durante las protestas, mientras activistas los han acusado de brutalidad.