Que en los últimos cuatro años Donald Trump se ha hecho mundialmente conocido, más de lo que ya lo era, es una obviedad. Estar al frente de la presidencia más poderosa del mundo ha dado al magnate una repercusión sin igual y un alcance que ni en los mejores años de sus negocios hubiese imaginado. Sin embargo, en lo referente a lo económico, dirigir Estados Unidos ha tenido un alto coste para el neoyorquino que solo en el último año ha visto disminuir su patrimonio en algo más de 300 millones de dólares.

Trump era, es y seguirá siendo millonario cuando salga de la Casa Blanca. Pero cuando llegue esa fecha, tras estas elecciones o en 2024 como máximo, el 45º presidente de EEUU habrá perdido mucho dinero por el camino. Una fortuna que, en 2020, ronda los 3.000 millones de dólares o lo que es lo mismo, un 10% menos que cuando entró en la Casa Blanca.

Así pues, según el índice de multimillonarios de Bloomberg, en el último año el presidente norteamericano ha perdido 300 millones de dolares, entre todo su patrimonio. Un hecho que, en gran parte, se explica por el impacto de la pandemia por el coronavirus que ha mermado sus negocios ajenos a la presidencia.

Entre las grandes depreciaciones de este año, sus famosas torres en Nueva York o los complejos de golf

De esta forma, entre las propiedades de Trump que más valor han perdido durante estos doce meses está la icónica Trump Tower, en la Quinta Avenida de Nueva York, o el complejo de oficinas que tiene en Wall Street. Pero lejos de los edificios, los que le dieron la fama, también se han depreciado en gran medida sus campos de golf repartidos por varias localizaciones del país que con el confinamiento dejaron de tener visitantes y jugadores entre sus hoyos.

Una propiedad tras otra hasta alcanzar los 300 millones de dólares en depreciación. El coste de ser presidente de EEUU es muy alto y hasta el mismísimo Trump lo está viendo reflejado en su cartera, ya que solo en un año durante su mandato ha conseguido aumentar su patrimonio respecto al curso anterior (en 2019 ganó 200 millones).