Magdalena Toj García, de 36 años, dice que le pidió una mascarilla a su supervisora porque no quería contagiarse de COVID-19, pero la mujer le respondió que solo se las iban a dar a los enfermos.

“Si yo quiero una mascarilla es precisamente para eso, para no enfermarme”, insistió la trabajadora, que llevaba más de una década laborando en Agri Star Meat and Poultry en Postville, Iowa, pero la negativa persistió.

Según una investigación de The Washington Post, Toj y varios de sus colegas no fueron informados acerca de la posibilidad de estar expuestos al coronavirus y posteriormente se contagiaron en esa planta de procesamiento de carnes donde migrantes de Somalía, México y Centroamérica conforman buena parte de la fuerza laboral.

El diario señala que el caso de Agri Star es un símbolo de las fallas en el manejo de la pandemia en el país. Los investigadores del medio aseguran que la empresa no suspendió las actividades laborales en las líneas de producción después de los primeros casos positivos y, además, las autoridades cerraron un caso contra la planta —a pesar de tener varias acusaciones— sin hacer una inspección.

A pesar de que la empresa niega los señalamientos y afirma que se tomaron las medidas de salubridad necesarias, The Washington Post cita las investigaciones de Paraic Kenny, un genetista especializado en tumores, que decidió analizar el brote que surgió en Postville, la población de Iowa donde está localizada la compañía.

Según Kenny, diversas pruebas ubican a las instalaciones de Agri Star en el epicentro del coronavirus en esa región. El científico analizó las 30,000 letras “nucleótidas” del genoma del virus y descubrió dos subcepas que comparten la misma mutación, lo que significa que provienen del mismo linaje genético pero, lo que le pareció más interesante, es que la mayoría de los casos de esas cepas eran de personas que trabajaban en la planta o vivían con algún empleado.

“El hecho de que estén todos agrupados indicaba que realmente hubo una introducción única en la región que se estableció y expandió”, dice Kenny.

El caso de Agri Star no es el único en la región. El 24 de septiembre, la agencia reguladora de Iowa emitió su primera citación contra Iowa Premium Beef Plant, una planta empacadora de carne ubicada en la ciudad de Tama, donde se registró un gran brote de coronavirus que enfermó a su fuerza laboral.

Los contagios se iniciaron en abril y ocasionaron que 338 de los 850 trabajadores de la planta dieran positivo por el virus, 80 más de los que el estado reconoció anteriormente, según los registros de inspección. Pese a eso, la citación de las autoridades solo contempla una multa de 957 dólares por violaciones menores.

La Administración de Salud y Seguridad Ocupacional de Iowa dijo el 1 de junio que había iniciado inspecciones en las instalaciones de Tama y otras cuatro plantas empacadoras de carne donde miles de trabajadores dieron positivo.

Los registros muestran que las inspecciones no produjeron citaciones en las otras cuatro plantas, donde al menos nueve trabajadores fallecieron por el COVID-19. Entre ellos se incluyen las plantas de Tyson Foods en Waterloo, Columbus Junction y Perry y la planta de JBS en Marshalltown.

Según fuentes de la investigación del Post, hasta el 16 de septiembre habían 473 estudiantes y 246 empleados contagiados.

Las organizaciones de defensa han denunciado que Iowa tiene algunas de las restricciones más laxas del país puesto que la gobernadora Kim Reynolds no emitió una orden para que el uso de las mascarillas sea obligatorio en el estado —aunque la Casa Blanca lo recomendó—, además las escuelas públicas están obligadas a mantener al menos la mitad de sus clases presenciales y los bares siguen funcionando en todos los condados a excepción de seis.

“Es triste”, dijo Kenny sobre los resultados de sus análisis. Según el investigador sus estudios sobre el genoma no solo muestran el recorrido de la transmisión del coronavirus en la región, sino que también es un testimonio de las fallas y errores humanos, las advertencias que no fueron atendidas y la falta de información durante los primeros meses de la pandemia.

Con información de The Washington Post y The Associated Press