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Fujimori acusa a Castillo de llevar a cabo una estrategia para distorsionar o dilatar resultados de las elecciones

La candidata a la presidencia de Perú por Fuerza Popular, Keiko Fujimori, acusó este lunes al partido Perú Libre de su contrincante, Pedro Castillo, de llevar a cabo una “estrategia” para “distorsionar o dilatar los resultados que reflejan la voluntad popular”.

“Me estoy refiriendo al proceso de impugnaciones de actas, donde la mayoría de esas impugnaciones sobre todo tratan de evitar que las actas que tienen mayor votación para Fuerza Popular, estas no sean contabilizadas”, dijo Fujimori en conferencia de prensa desde Lima.

Keiko Fujimori dijo que quiere evidenciar esto con el fin de que la “voluntad popular” no se vea menguada y que se respete finalmente la votación de cada uno de los peruanos.

En la conferencia de prensa, Fujimori mostró videos de supuestas irregularidades de parte del partido de Pedro Castillo en el proceso electoral.

“Esto es algo planificado, sistemático y por eso importante alertar a la ciudadanía”, agregó la candidata presidencial

El partido de Pedro Castillo reaccionó minutos después en Twitter. “Rechazamos las declaraciones de la candidata de Fuerza Popular, recordándole que Perú Libre jamás recurrió al fraude electoral, por el contrario, siempre fue víctima de este, y pese a todo supimos enfrentar y vencer”, tuiteó el partido.

Resultados preliminares dan el triunfo a Keiko Fujimori en la presidencia del Perú

La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) viene dando a conocer desde el domingo a las 11:30 de la noche los avances de los resultados de la segunda vuelta electoral de las Elecciones Perú 2021 entre Pedro Castillo (Perú Libre) y Keiko Fujimori (Fuerza Popular). Al 56,358% de actas procesadas, Fujimori Higuchi alcanza 52,466%, mientras que Castillo Terrones 47,534%.

Al dar a conocer su primer avance de resultados, Piero Corvetto, jefe de la ONPE, señaló que estos todavía “son los resultados de los avances de los locales más cercanos a nuestros 104 centros de cómputo”. “Son urbanos. Falta procesar lugares rurales y el voto en el exterior”, acotó.

Asimismo, dijo que hubo 11.897 locales de votación, 86.47

Corvetto agradeció a las instituciones encargadas de velar por el buen desarrollo de la jornada electoral, así como a las instituciones que acompañaron el proceso y a los observadores internacionales que han participado.

Perú: al menos 14 personas mueren en un ataque que las autoridades atribuyen a Sendero Luminoso

Al menos 14 personas murieron el domingo en Perú en un ataque que las autoridades atribuyen a miembros aún activos del grupo Sendero Luminoso.

“Sendero Luminoso, dirigida por el delincuente Victor Quispe Palomino, en un acto genocida, asesinó la noche del 23 de mayo a 14 personas aún no identificadas, entre las que se encontraban dos niños, quienes fueron hallados calcinados e irreconocibles”, señaló a través de comunicado el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.

El presidente de la República, Francisco Sagasti, condenó los asesinatos y anunció que ordenó el despliegue en la zona de patrullas de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional.

El suceso ocurre a dos semanas de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Pedro Castillo, a quien sus detractores han intentado vincular con Sendero Luminoso.

Según informaron las autoridades, en el lugar del ataque se encontraron panfletos que instaban a los peruanos a abstenerse de participar en esas elecciones previstas para el 6 de junio y se calificaba de “traidor” a quien votara por Fujimori.

En un mensaje publicado en su cuenta de Twitter, Castillo expresó su rechazo al ataque y su solidaridad con las familias de las víctimas.

“Condeno enérgicamente este atentado terrorista e insto a la justicia a que aplique todo el peso de la ley”, dijo.

Ultraizquierdista Castillo gana primera vuelta de elecciones en Perú, en suspenso segundo lugar

Tras una jornada electoral sin precedentes por la pandemia, a las 7 de la noche del domingo 11 de abril se cerraron las mesas de sufragio en donde millones de peruanos ejercieron su derecho al voto como parte de las Elecciones Generales de Perú del 2021.

Tras ello, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) emitió, desde las 11:30 p.m. del día central de los comicios, los primeros resultados oficiales.

Resultados de la ONPE al 11,442% de las actas contabilizadas

1. Perú Libre – Pedro Castillo (15,881%)

2. Avanza País – Hernando de Soto (14,478%)

3. Renovación Popular – Rafael López Aliaga (13,131%)

4. Fuerza Popular – Keiko Fujimori (12,187%)

5. Acción Popular – Yonhy Lescano (8,947%)

6. Juntos por el Perú – Verónika Mendoza (7,943%)

7. Victoria Nacional – George Forsyth (6,065%)

8. Alianza para el Progreso – César Acuña (5,898%)

9. Podemos Perú – Daniel Urresti (5,590%)

10. Partido Morado – Julio Guzmán (2,668%)

11. PPC – Alberto Beingolea (2,261%)

12. Somos Perú – Daniel Salaverry (1,561%)

13. Partido Nacionalista – Ollanta Humala (1,162%)

14. Unión por el Perú – José Vega (0,629%)

15. RUNA – Ciro Gálvez (0,531%)

16. Perú Patria Segura – Rafael Santos (0,400%)

17. Frente Amplio – Marco Arana (0,388%)

18. Democracia Directa – Andrés Alcántara (0,349%)

Como se visualiza, fueron 18 los candidatos que se inscribieron para participar de un proceso electoral sin precedentes, debido a la Pandemia de Covid-19.

Cabe precisar que el artículo 17 de la Ley Orgánica de Elecciones (LOE) establece que para elegir al presidente y a los vicepresidentes de la República se requiere haber obtenido más de la mitad de los votos válidos.

El siguiente artículo de la misma norma refiere que si no se hubiese alcanzado la votación señalada, se procede a efectuar una elección dentro de los 30 días siguientes a la proclamación de los cómputos oficiales —realizada por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE)— entre los dos candidatos que tuvieron la votación más alta.

Con información de El Comercio.pe

El desinterés reina en las elecciones presidenciales y de Congreso en Perú

El país sudamericano elegirá en primera vuelta a dos candidatos para la Presidencia entre un listado de 18. Según las últimas encuestas, el aspirante con mayor preferencia electoral apenas supera el 10%. Además, el nuevo Congreso se proyecta altamente fragmentado, con más de diez partidos que podrían superar la valla, pero no consolidar mayorías.

Aunque hace pocos meses buena parte de los peruanos protestó por estabilidad política, el escenario previo a las elecciones generales del 11 de abril es de intensa apatía. No hay candidatos favoritos que despunten entre los 18 partidos que se han presentado y el porcentaje de votantes indecisos es tres o hasta cinco veces mayor que el recibido por los aspirantes que concentran ligera ventaja.

Desde el lunes se restringió en Perú la difusión de encuestas en medios de comunicación, lo que genera menor certidumbre hacia la foto final del domingo. Sin embargo, los últimos sondeos arrojaron que existen seis candidatos con mayores chances: Yonhy Lescano (Acción Popular); Hernando de Soto (Avanza País); Verónika Mendoza (Juntos por el Perú); George Forsyth (Victoria Nacional); Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Rafael López Aliaga (Renovación Popular). Con candidaturas sin más despegue que unas cuantas décimas entre sí, cualquier cosa podría suceder.

Clima apolítico, prioridades ajenas a la elección y crisis de representatividad 

Para el analista político Gonzalo Banda Lazarte, el momento de pandemia y los escándalos alrededor de su gestión son factores que abonan a este desinterés colectivo. Según remarca, si los peruanos ya estaban lo suficientemente indignados con los hechos de noviembre de 2020 –con la polémica vacancia presidencial de Martín Vizcarra y el fallido gobierno de Manuel Merino–, casos como el ‘Vacunagate’ han aumentando la aversión por los políticos.

“En el desarrollo de esta campaña, a los peruanos nos ha perforado el Covid-19, que no solo se ha ensañado con la economía y la salud física y emocional de la gente, sino que también nos ha demostrado toda la fragilidad política de los héroes que habíamos construido. Hemos visto cómo funcionarios públicos han abusado de sus cargos para vacunarse en secreto, cómo políticos han protegido esos privilegios y cómo incluso el ahora expresidente Martín Vizcarra -vacado por el Congreso pero con su popularidad a tope- terminó también comprometido por presunta corrupción. A mí me resulta bastante lógico que esta suma de elementos nos lleve a un clima antipolítico”, dijo Banda a France 24. 

La politóloga de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Kathy Zegarra Díaz, coincide en esta lectura y agrega algunos elementos, como la desigualdad que divide a la población en sectores más y menos afectados.

Buena parte de la ciudadanía está pensando más en sobrevivir que en votar

“Es claro que, con todas las experiencias acumuladas, los peruanos han llegado a percibir a los políticos como un sinónimo inmediato de corrupción, ineficiencia o potencial traición. Pero también es cierto que la pandemia no ha golpeado a todos por igual y que una buena parte de la ciudadanía -especialmente, los más pobres o los que se han empobrecido con la crisis- está pensando más en sobrevivir que en votar. Informarse sobre política se vuelve, inclusive, en un privilegio desde ese punto de vista”, señaló.  

Consultado sobre este fenómeno, el experto en temas electorales Jorge Jáuregui Mendieta, añade la falta de representatividad desde el Congreso, que es consecuencia -según resalta- de un defectuoso sistema electoral. 

“Lamentablemente todas las reformas que se aplicaron a la normativa electoral para generar un mejor sistema no han abordado realmente este problema de fondo. En ese vacío, compiten partidos de débil institucionalidad y listas de candidatos congresales sin niveles mínimos de cohesión. En Perú, los partidos no ganan las elecciones al Congreso, sino unos cuantos candidatos abrumadoramente populares que arrastran a una parte de sus listas. Al final, de los 130 congresistas que componen el Parlamento, solo unos cuantos ingresan con verdadera legitimidad. La conclusión, entonces, es que -quinquenio tras quinquenio- los peruanos no se identifican con sus políticos”, indicó Jáuregui a este medio. 

En un orden que ubica con ínfima ventaja al excongresista Yonhy Lescano, compiten también el economista Hernando de Soto, la lideresa de izquierda Verónika Mendoza, el exalcalde George Forsyth, la tres veces candidata Keiko Fujimori y el empresario Rafael López Aliaga.
En un orden que ubica con ínfima ventaja al excongresista Yonhy Lescano, compiten también el economista Hernando de Soto, la lideresa de izquierda Verónika Mendoza, el exalcalde George Forsyth, la tres veces candidata Keiko Fujimori y el empresario Rafael López Aliaga. © Cortesía Agencia Andina

La proyección más preocupante es la del Congreso

De acuerdo con el artículo 111 de la Constitución Política de Perú, para que un candidato presidencial gane en primera vuelta, debe superar el 50% de los votos válidos; un escenario que claramente no ocurrirá este domingo. La segunda vuelta ya está programada para el 6 de junio. 

En el caso de congresistas, la elección se define el mismo 11 de abril y, como lo exige la Ley de Organizaciones Políticas, cada partido deberá pasar el mínimo del 5% de votos válidos a nivel nacional para hacerse de un lugar en el hemiciclo. De acuerdo con los últimos sondeos publicados, el próximo Parlamento peruano se proyecta más atomizado que el actual, con unos diez o hasta doce partidos que podrían ganar escaños. 

Los especialistas entrevistados por France 24 advierten que la gran fragmentación que tendría el Congreso electo es un ingrediente peligroso para nuevas crisis de gobernabilidad, como las vividas en los últimos cinco años. 

“Considerando esa tremenda atomización de fuerzas políticas, el escenario pinta muy mal. Desde la teoría política y también desde la experiencia peruana, el hecho de que exista un Congreso fragmentado aumenta las dificultades para llegar a acuerdos internos y también a consensos con el Gobierno. Y, por supuesto, eso también implica un enorme reto a la estabilidad del propio Ejecutivo. Ya hemos visto cómo esos malos inicios pueden evolucionar en, inclusive, destituciones presidenciales o presiones de poder”, explicó la politóloga Kathy Zegarra.

Gonzalo Banda añadió: “Esto es como un ‘déjà vu’. Pareciera que los Congresos peruanos entran cada vez más fraccionados elección tras elección y eso lleva, de manera muy válida, a pensar en posibles nuevas crisis. Esa película ya la vimos y termina con presidentes que tienen que ceder ante la presión del Congreso. Si un Congreso como los pasados ya eran malos, imaginemos un Congreso con diez o doce bancadas. Eso es ingobernable. Preocupa mucho. ¿Qué viabilidad tendrá el candidato presidencial electo si en el Congreso nuevo solo estará defendido por una bancada oficialista de, a lo mucho, unos 15 congresistas? ¿Con quiénes y cómo se van a aliar?”.

Luego de la disolución del Congreso, decretada en septiembre de 2019 por el ahora expresidente Martín Vizcarra (candidato al Parlamento en estos comicios con el partido Somos Perú), Perú tuvo elecciones congresales para que nuevos parlamentarios completaran el periodo hasta julio de 2021. Con esos comicios, ingresaron nueve partidos, y la bancada más grande se formó con 25 legisladores. Eventualmente, algunos congresistas renunciaron a sus grupos para legislar como independientes o formaron nuevas bancadas. En la actualidad, son once los grupos parlamentarios.

Especialistas consultados por France 24 coinciden en advertir que la gran atomización de fuerzas políticas que se proyecta para el Congreso será un obstáculo para la gobernabilidad de la nueva Presidencia.
Especialistas consultados por France 24 coinciden en advertir que la gran atomización de fuerzas políticas que se proyecta para el Congreso será un obstáculo para la gobernabilidad de la nueva Presidencia. © Cortesía Agencia Andina

Jorge Jáuregui apunta que el próximo Congreso no será ajeno al ‘transfuguismo’ de legisladores. Esto, en consideración a la debilidad de los propios partidos en carrera. Además, buena parte de los candidatos al Parlamento no tiene afiliación ni guarda militancia con su partido, sino que accedió a postular por invitación.

“Esos diez o doce partidos políticos que alcancen representación en el Congreso se pueden fraccionar a través de lo que llamamos ‘transfuguismo’ y configurar un Parlamento con ¿cuántas? ¿14 ó 15 bancadas? Con agrupaciones políticamente frágiles va a ser muy difícil ponerse de acuerdo. Un gran desafío para la persona que próximamente ejerza la presidencia del país será encaminar sus políticas con un Parlamento adverso. Puede ser que el o la eventual gobernante construya legitimidad con una fuerte popularidad, pero el reto estará en tender el puente para gobernar de manera estable. Si no, eso terminará con escenarios críticos que ya conocemos de memoria”, expresó Jáuregui.

Candidatos que apenas sobresalen

El candidato presidencial Yonhy Lescano -que se ha mantenido con buena posibilidad de alcanzar una segunda vuelta- representa al partido Acción Popular. Esta agrupación es la misma a la que pertenece Manuel Merino, quien fuera presidente de la República por cinco días tras la vacancia de Martín Vizcarra y cuyo ascenso motivó las protestas de noviembre de 2020, en las que fallecieron dos jóvenes. Los hechos no parecen haber afectado la elegibilidad del partido, pues, además de posicionarse para las presidenciales, también guarda ventaja para las congresales.

Como se señaló al inicio de este informe, Lescano compite en un juego de resistencia con otros cinco candidatos relativamente empatados en las encuestas. Las ofertas, a nivel de ideología política, son variadas: el propio Lescano es percibido a la izquierda, junto con Verónika Mendoza, del partido Juntos por el Perú. A la derecha, se ubican Hernando de Soto, de Avanza País, y Keiko Fujimori, de Fuerza Popular. En una propuesta más flexibilizada y autodefinida como ‘de centro’, está George Forsyth, de Victoria Nacional. En tanto, a la derecha más conservadora se la identifica con Rafael López Aliaga, de Renovación Popular. La mayoría de los aspirantes compite también entre sí, con votos que van migrando de uno a otro en una carrera que no parece ir hacia arriba para ninguno. 

“Yo diría que esta elección es una guerra por las migajas. Quienes con seguridad sobreviven -al menos, a nivel del Congreso- son los que tienen una organización más o menos asentada en el imaginario de la gente o una estructura partidaria sólida. Ahí están Acción Popular y Fuerza Popular resistiendo. Luego, hay situaciones que no se terminan de comprender, como candidatos a los que les ha ido terriblemente mal en los debates o entrevistas y, sin embargo, tienen posición más expectante que los que tuvieron un mejor desenvolvimiento. Es el caso de Hernando de Soto, cuyo crecimiento yo tildaría de hasta irracional”, indica el analista político Gonzalo Banda.

Para la politóloga Kathy Zegarra, el partidor es tan fraccionado que el escenario de la segunda vuelta puede ser protagonizado por cualquiera. Solo hay tendencias de crecimiento o bajada, pero no escaladas ni declives que permitan el pronóstico.

Escándalo en Perú por la irregular aplicación de vacunas anti Covid a altos funcionarios

Además del expresidente Martín Vizcarra y su mujer, varios altos funcionarios peruanos recibieron en secreto y «de cortesía» vacunas de Sinopharm, un grave escándalo que abre una nueva crisis política y ha levantado profundas dudas sobre todo el proceso experimentación y aprobación de la vacuna en Perú.

Entre septiembre y enero último, con dosis del estudio que se hacía con la vacuna de Sinopharm en el país andino, se produjeron estas inoculaciones, de las que no se informó y que afectaron a personas con poder para influir sobre la compra de las mismas, lo que ha provocado este domingo una serie de renuncias aceptadas de inmediato por el actual mandatario, Francisco Sagasti.

En las últimas horas se conocieron las renuncias de la canciller, Elizabeth Astete, así como del viceministro de Salud Pública, Luis Suárez, después de que la presidenta del Consejo de Ministros, Violeta Bermúdez, exigiera saber quiénes se habían inmunizado de forma irregular con esas dosis.

«Estoy indignado y furioso por esta situación que pone en peligro todo el esfuerzo de los peruanos que trabajan en primera línea», expresó Sagasti en declaraciones al programa Cuarto Poder.

El presidente añadió que «en nuestro país desgraciamente hemos visto el mal ejemplo de malos gobernantes», al referirse al expresidente Martín Vizcarra (2018-2020), que dijo haberse vacunado con una dosis de la fase experimental de Sinopharm en Perú.

Sagasti indicó que «ninguna» persona que se hubiera beneficiado de estas vacunas tendrá cabida en su Gobierno.

VIZCARRA ABRIÓ CONTROVERSIA

Las consecuencias de esta crisis aún no se pueden conocer pero sin duda desestabilizan a un país duramente golpeado por la Covid-19 y que vive bajo una grave tensión política desde que en noviembre pasado el entonces presidente Martín Vizcarra fuera destituido por el Congreso.

Precisamente esta crisis surgió cuando Vizcarra, quien se presenta como candidato al Congreso en las elecciones generales previstas para el próximo 11 de abril, reveló haber recibido la vacuna en octubre, cuando aún era jefe de Estado.

Vizcarra sostuvo que se vacunó como voluntario de los ensayos de Sinopharm en Perú, pero la Universidad Cayetano Heredia, que lleva esos estudios, ha negado que figurase en los padrones de voluntarios, como tampoco su esposa, que también recibió la vacuna.

Ante este desmentido, Vizcarra respondió que recibió una cartilla de vacunación similar a la de los voluntarios reales y dijo mostrarse muy soprendido por la situación.

La revelación del exmandatario disparó un reguero de rumores sobre la posibilidad de que otros funcionarios del Ejecutivo pudieran haber accedido a las dosis que Sinopharm envió a Perú para los ensayos de la última etapa de pruebas.

Así, el viernes dimitió la ministra de Salud, Pilar Mazzetti, quien también ocupó el cargo bajo Vizcarra y sobre quien pesaba la sospecha de que conocía la inmunización del exgobernante.

En este sentido, la Fiscal de la Nación, Zoraida Ávalos, anunció en la noche del domingo la apertura de una investigación preliminar contra Vizcarra y los que resulten responsables del manejo de estas dosis «de cortesía» de Sinopharm.

DESPIDOS DE FUNCIONARIOS VACUNADOS

Sagasti informó de que el nuevo ministro de Salud, Oscar Ugarte, recibió el sábado la renuncia del viceministro Suárez, que ya aceptó, y que este domingo él ha recibido la renuncia de Astete, que también ha aceptado.

«La asignación de 2.000 dosis adicionales para el equipo de investigación y personal relacionado con el estudio no fue en momento alguno materia de decisión por parte del Gobierno actual», indicó el mandatario sobre el lote de vacunas enviado junto a las dosis para el ensayo con 12.000 voluntarios en su país.

Sagasti agregó que, «ante la revelación de que algunos altos funcionarios públicos se habrían vacunado con estas dosis adicionales, el Ministerio de Salud ha dispuesto una investigación sumaria para esclarecer estos hechos».

El ministro de Salud explicó que la investigación determinará cuántas personas se han vacunado con esas dosis, pues en este momento se desconoce, pero que el presidente Sagasti «ha dado esa orden: todo aquel que está vacunado queda fuera».

En entrevista con el programa Cuarto Poder, Ugarte dijo que los dos viceministros de la cartera de Salud le confirmaron hoy que se habían vacunado junto a un grupo de funcionarios de ese ministerio en septiembre pasado.

«Hasta donde sé, ellos le informaron a la ministra (Pilar Mazzetti), pero ella no es de las personas que se haya vacunado», indicó Ugarte sobre su antecesora.

Violencia política deja dos muertos en Perú

En grupo de manifestantes reanudó la protesta y llegó de forma pacífica al frontis del Congreso de la República con la intención hacer una vigilia. Tras llegar a un acuerdo con los agentes policiales del lugar, los protestantes procedieron a descansar. Minutos después, un contingente de refuerzo de la PNP llegó al lugar y lanzó bombas lacrimógenas contra los asistentes a la marcha. El hecho quedó registrado en la señal televisiva de América TV.

Paralelamente, familiares de Jack Pintado Sánchez, el primer fallecido de la marcha, denunciaron que no les permitían ver el cuerpo de la joven víctima.

La noche del sábado se registró el primer deceso a causa de la manifestaciones en el Cercado de Lima. El Comercio accedió a la ficha hospitalaria y confirmó que se trataba de un joven que ingresó al Hospital Almenara cerca de las 8:30 p. m. El documento indicaba que la muerte fue a causa de un arma de fuego y que el ciudadano falleció antes de llegar al establecimiento de salud.El fallecido siendo trasladado por voluntarios.

Poco después, Essalud hizo público el fallecimiento a través de un comunicado, indicando que se trataba de un hombre de aproximadamente 25 años.

Información posterior identificó al fallecido como Jack Brian Pintado Sánchez, de 22 años.

Horas después se confirmó el segundo deceso, de un varón de 24 años identificado como Inti Sotelo Camargo, quien llegó con una herida grave en el tórax al Hospital Grau. Según declaraciones del padre y el hermano de la víctima a los medios, el joven habría llegado sin vida al establecimiento médico.

La familia Sotelo Camargo responsabilizó a la Policia y a Manuel Merino por la muerte, pidiendo enérgicamente la renuncia del presidente de la República.

!Dicen que ha sido herida de bala en el corazón, ha muerto así y según dicen acá es que ha venido cadáver. Por eso le pido a la prensa y llamo a Merino que estas son las consecuencias, esos congresistas no tienen sangre en la cara”, declaró el padre de Sotelo Camargo a la prensa televisiva.

Luego de que se hicieran públicas las dos primeras muertes, comenzaron las renuncias de los integrantes del Gabinete. Los titulares de las carteras de Agricultura (Fernando Hurtado), Desarrollo e Inclusión Social (Federico Tong), Educación (Fernando D’Alessio), Energía y Minas (Carlos Herrera Descalzi), Mujer y Poblaciones Vulnerables (Patricia Teullet), Comercio Exterior y Turismo (Mara Seminario), Salud (Abel Salinas); Vivienda, Construcción y Saneamiento (Hilda Sandoval); Cultura (María del Carmen de Reparaz), Justicia (Delia Muñoz) e Interior (Gastón Rodríguez) dimitieron ante la crisis política.

PManuel Merino, el presidente del Consejo de Ministros, Ántero Flores-Aráoz, afirmó que él seguirá el ejemplo del presidente de la República si este decide un paso al costado. “Si se va por supuesto me voy con él”, dijo a RPP.

Al momento de dichas declaraciones se habían producido al menos cuatro renuncias de ministros, pero Flores-Aráoz únicamente dijo estar al tanto de la dimisión de Patricia Teullet, quien estaba al frente del Ministerio de la Mujer. Asimismo, el primer ministro sostuvo que no había logrado comunicarse con el presidente Merino.

Minutos antes, el congresista Rennan Espinoza afirmaba en Twitter que Manuel Merino había decidido renunciar, comentario que reiteró en un posterior enlace telefónico con América Televisión, indicando que una fuente confiable le había brindado dicha información. De momento, dichas declaraciones no han podido ser comprobadas.

Reportan 11 heridos en protestas contra nuevo gobierno del Perú


La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) de Perú reportó al menos 11 personas heridas tras la masiva movilización contra el nuevo gobierno de Manuel Merino.

A través de un comunicado, la entidad detalló que hay tres jóvenes con lesiones graves, además varios periodistas que cubrían la marcha del 12N resultados heridos.

Por ahora, se desconoce la identidad de tres manifestantes que aparecen en el listado de lesionados del CNDDHH.

Desde el gobierno de Merino respaldaron el actuar de la policía. El nuevo ministro del Interior, Gastón Rodríguez, defendió el uso de gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes y aseguró que “el uso de perdigones está restringido”.

“Los policías solo hicieron uso de bombas lacrimógenas luego de soportar un ataque”, añadió el secretario de Estado en entrevista con Radio RPP tras la movilización.

Además un joven de 27 años recibió perdigón en su rostro y está siendo atendido en el Instituto Nacional de Oftalmología. Se estima que podría terminar “con posibilidad de lesiones permanentes en su ojo izquierdo”.

El reporte de la entidad de Derechos Humanos además detalla que cuatro periodistas fueron heridos mientras cubrían la histórica movilización en el Lima.

La movilización del día jueves forma parte de las protestas contra el nuevo gobierno de Perú y es la más masiva desde que comenzaron las manifestaciones tras la vacancia de Martín Vizcarra en el Congreso el día lunes.

Masivas marchas en todo Perú en rechazo al gobierno interino de Manuel Merino

Miles de personas protagonizaron este jueves masivas marchas en todo Perú en rechazo al Gobierno de transición que preside el congresista Manuel Merino tras la destitución de Martín Vizcarra de la jefatura del Estado.

Pocas horas después de que Merino tomara juramento al gabinete de ministros que dirige el conservador Ántero Flores-Aráoz, los ciudadanos salieron por cuarto día consecutivo a las calles para afirmar que el nuevo gobernante “no ha sido elegido por el pueblo”, pedir una renovación de la clase política y rechazar la corrupción.

La movilización, que en Lima concentró a más de 15.000 personas en la céntrica plaza San Martín, también reunió grupos de manifestantes en otros distritos limeños como Miraflores, Barranco, Lince, San Miguel, Chosica, Comas y Surco.

La convocatoria, hecha a través las redes sociales, también tuvo una gran acogida en ciudades del interior del país como Arequipa, Trujillo, Chiclayo, Cusco, Madre de Dios, Huancayo, Iquitos, Puno e incluso en Tumbes, la provincia por la que Merino fue elegido congresista en enero pasado.

POR ESO TE DEFIENDO

“Estoy impactado por la cantidad de gente que está saliendo a las calles en todo el Perú, esto está indicando la indignación de la sociedad”, declaró el cardenal Pedro Barreto, arzobispo de la ciudad andina de Huancayo en la emisora RPP Noticias.

Las masivas marchas tuvieron lemas comunes como “Perú, te quiero, por eso te defiendo” y “Merino, no es mi presidente”, en alusión a que el nuevo jefe de Estado presidía el Congreso y juró como gobernante luego de que ese Legislativo destituyó a Martín Vizcarra.

La gran concentración en la plaza San Martín y las avenidas cercanas se desarrolló sin que se reporten, en principio, incidentes mayores con agentes antidisturbios de la Policía.

“Que se vayan todos los corruptos”, arengaron los participantes mientras portaban banderas peruanas y pancartas, así como mascarillas y protectores faciales para cuidarse de la covid-19, que ha dejado en el país más de 928.000 casos y 35.000 fallecidos.

La otra gran concentración en Lima se dio en el distrito turístico de Miraflores, donde los manifestantes se reunieron pacíficamente en el Parque Central para luego marchar por la avenida Larco mientras afirmaban que los políticos “se metieron con la gente equivocada”.

“Mi profundo respeto y reconocimiento a los jóvenes y al pueblo que no hace más que levantar su voz de protesta en defensa de lo que aman: el Perú. Gracias por darnos un ejemplo de dignidad nacional”, señaló, al respecto, en Twitter el general Walter Martos, quien fue el primer ministro de Vizcarra hasta el último lunes.

RECHAZO EN PROVINCIAS

El rechazo al nuevo Gobierno de Merino también fue expresado en manifestaciones y marchas realizadas en numerosas ciudades del interior del país, entre ellas la norteña Tumbes, la ciudad natal del actual gobernante.

“Nuco no nos representa”, señaló una gran banderola que portaron jóvenes manifestantes en alusión a un apelativo que le dan a nivel local a Merino, que encabezaron a unas dos mil personas por las calles céntricas de esa ciudad fronteriza con Ecuador.

En la ciudad centro andina de Huancayo se reunieron otras 5.000 personas, en su mayoría jóvenes estudiantes, mientras que en la también centro andina Huánuco los manifestantes fueron encabezados por una gran banderola con el lema “El Perú es del pueblo, no de los políticos”.

Las protestas se replicaron tanto en la norteña Cajamarca como en la sur andina Ayacucho, donde los grupos de ciudadanos portaron pancartas con lemas como “No puede haber paz sin una nueva justicia”.

En la sureña de Arequipa se reportó que los participantes en la movilización recibieron de la Policía mascarillas y alcohol en gel para prevenir la covid-19, mientras que en la vecina Puno lograron ingresar hasta la plaza de Armas luego de que representantes de la Defensoría del Pueblo convencieran a los jefes policiales para que permitieran una manifestación pacífica.

DERECHO A LA PROTESTA

Luego de que organismos nacionales e internacionales alertaran ante el uso desmedido de la fuerza que usaron los policías contra los manifestantes en los dos días anteriores, la Defensoría del Pueblo exigió al gobierno de Merino que garantice el ejercicio del derecho a la movilización pacífica.

La Defensoría enfatizó que la Policía solo debe usar la fuerza bajo los “principios de necesidad, proporcionalidad y razonabilidad”, de acuerdo a la Constitución peruana y los preceptos de las Naciones Unidas.

En principio, esta exigencia fue cumplida por los grupos de agentes antidisturbios que vigilaron todas las manifestaciones de este jueves, aunque por la noche se informó de algunos enfrentamientos en la avenida Abancay, de Lima, donde la Policía lanzó bombas lacrimógenas.

Tras jurar a su gabinete de ministros, Merino llamó a la calma a la ciudadanía y aseguró que no hará “ningún cambio traumático” durante el periodo que debe dirigir hasta el próximo 28 de julio.

“Respetamos a quienes tienen una opinión discrepante, pero hacemos un llamado a la calma para que cualquier manifestación se realice dentro de la tranquilidad”, expresó Merino en referencia a la nueva jornada de protesta nacional.

Sin embargo, representantes de su nuevo gobierno afirmaron luego que las movilizaciones son incentivadas por agrupaciones políticas opositoras y hasta las vincularon con movimientos extremistas.

“No es una protesta espontánea, he visto que hay una incentivación, hay carteles, hay llamados”, afirmó la flamante ministra de Justicia, Delia Muñoz, antes de agregar que ha visto “que hay propaganda abundante en las redes sociales”.

Mientras los manifestantes continuaban en las calles céntricas de Lima, en los barrios de la capital peruana se escucharon nuevamente cacerolazos y bocinazos de automóviles que se sumaron al rechazo al régimen de Merino.

¿Quién es Manuel Merino, el nuevo presidente de Perú?

A tan solo ocho meses después de haber sido elegido presidente del Congreso, el empresario Manuel Merino de Lama se convertirá este martes en el nuevo presidente de Perú, con el difícil encargo de asegurar la transición democrática en pleno bicentenario de la independencia nacional.

Merino, quien integra la bancada del partido centro derechista Acción Popular (AP), está llamado a suceder constitucionalmente a Martín Vizcarra, después de que este fuera destituido este lunes por el pleno del Congreso bajo la acusación de «incapacidad moral».

Replicará, de esa manera, una historia que también protagonizó otro militante de AP, el ya fallecido legislador Valentín Paniagua, quien presidía el Congreso y asumió un gobierno de transición en el año 2000 tras la destitución de Alberto Fujimori (1990-2000).

Ahora, Merino también conducirá el destino de Perú durante ocho meses, en los que deberá asegurar que se celebren los comicios generales ya convocados para abril próximo y el cambio de mando presidencial del 28 de julio de 2021, el mismo día en que su país celebrará 200 años de independencia.

Político norteño

Merino es un empresario con estudios inconclusos de Agronomía, que nació hace 59 años en la región norteña de Tumbes, fronteriza con Ecuador.

En paralelo a tareas privadas vinculadas con el sector agrícola en su región, desde 1979 se vinculó con el partido centrista Acción Popular (AP) y en el 2000 presidió el Frente de Unidad Nacional, integrado por varios partidos y movimientos políticos.

Un año después fue elegido congresista de AP por primera vez, en representación de Tumbes, una función que cumplió hasta 2006, en un período legislativo en el que su actividad más destacada fue la presidencia de la Comisión de Defensa del Consumidor.

En 2011 volvió a ser elegido parlamentario por AP, como parte de la Alianza Electoral Perú Posible, lo que le permitió ser vicepresidente del Congreso en el período 2011-2012, presidir la Comisión de Vivienda entre 2012 y 2013 y ocupar la vicepresidencia del Parlamento Amazónico en el periodo 2011-2013.

Presidente del Congreso

Tras ser electo nuevamente en los comicios legislativos extraordinarios de enero pasado, convocados después de que Vizcarra disolviera el anterior parlamento, Merino fue nombrado presidente del Congreso este 16 de marzo, el mismo día que se decretó la emergencia nacional por la pandemia de covid-19.

El legislador presidió una lista «multipartidaria» integrada por Luis Valdez, de la centrista Alianza para el Progreso; Guillermo Aliaga, de Somos Perú, y María Teresa Cabrera, de Podemos Perú.

Al asumir el cargo, aseguró que el Congreso debía «recuperar y fortalecer la confianza ciudadana» y que, por ese motivo, los legisladores tenían que «dar el ejemplo y tener una actitud responsable, transparente y eficaz»,

«Nos espera una tarea titánica. No hay tiempo para ensayar. No hay tiempo para improvisar. Ni para fracasar. Solo tenemos tiempo para actuar, concertar y trabajar», indicó en ese momento.

Crisis con el Ejecutivo

Sin embargo, desde el comienzo de su gestión se mantuvo la crisis política generada por el enfrentamiento entre el Ejecutivo y el Legislativo que llevó a Vizcarra a disolver el anterior parlamento.

Esta crisis desencadenó en septiembre pasado en un primer pedido de destitución de Vizcarra por sus presuntos vínculos con la contratación irregular del cantante Richard «Swing» Cisneros en el Ministerio de Cultura.

Congreso de Perú destituye al Presidente Martín Vizcarra

En un nuevo vuelco en el permanente laberinto político peruano, el Congreso aprobó el lunes en la noche, la segunda moción de vacancia presentada contra el Presidente Martín Vizcarra. Después de un debate que se extendió por horas, los legisladores necesitaban solo 87 votos a favor -de un total de 130- para concretar la destitución por “incapacidad moral permanente” y los superaron, con 105 a favor, 19 en contra y 4 abstenciones. La arremetida desde el Poder Legislativo fue impulsada después que la prensa local hizo eco de un caso en el que se acusa al mandatario de recibir US$ 630 mil en sobornos cuando era gobernador en Moquegua (2011-2014). Así, Perú ha quedado nuevamente inmerso en una nueva crisis política, esta vez sin gobierno.

El pasado 20 de septiembre, Vizcarra salió ileso de la primera moción de vacancia en su contra, que fue refutada tras alcanzar 32 votos a favor, 78 en contra y 15 abstenciones. Sin embargo, en esta ocasión la bancada de Unión por Perú (UPP), que presentó el último recurso, aseguró que es “más sólida” que la anterior.

La causal de vacancia de Vizcarra es la misma que utilizó el Congreso en 2000 para remover a Alberto Fujimori después de su caótica salida del país tras acusaciones por corrupción y la misma que inició el proceso en 2018 contra Pedro Pablo Kuczynski, que finalmente renunció -tras 20 meses de gobierno tras ser acorralado por vínculos con Odebrecht- en días previos a la votación dejando a su vicepresidente, Martín Vizcarra al poder.

Durante la jornada, el mandatario peruano llegó al Pleno para ejercer su derecho de defensa acompañado de su abogado, Fernando Ugaz Zegarra. Vizcarra negó todas las acusaciones. “Hemos dado sustentos de fondo y forma y la justificación de que a nuestro juicio no corresponde de ninguna manera la vacancia”, señaló.

A diferencia del terremoto político de septiembre, cuando se filtraron una serie de audios en los que el mandatario le pidió “mentir” a dos asesoras sobre los vínculos que mantuvo con el cantante Richard “Swing” Cisneros, investigado por contratos irregulares con el Estado, y la postura del Presidente de confrontar al Congreso acusando un “complot contra la democracia” impulsado por “fuerzas oscuras” y rechazar una posible renuncia al cargo, ahora Vizcarra enfrentó acusaciones de al menos cuatro testigos que querían colaborar con la justicia.

En esta oportunidad y con un discurso incendiario, Vizcarra -que lideró una lucha contra la corrupción que le permitió gozar de una alta popularidad (57% según Ipsos)-, defendió que los testimonios en su contra, que lo acusan de recibir más de US$ 630 mil por las licitaciones de un proyecto de irrigación y de un hospital durante su mandato moqueguano, no estaban corroboradas ni comprobadas y apuntó a los 68 congresistas que tienen acusaciones vigentes por diversos delitos ante la Fiscalía. “¿Tendrían también que dejar sus cargos por ello? ¿Sin que la investigación fiscal haya sido concluida?”, criticó el mandatario.

De esta manera, es con una investigación judicial inconclusa -debido a que cuenta con inmunidad y las pericias se realizan cuando el acusado salga del poder-, los legisladores buscaron precipitar la salida del gobierno al que consideraron “una piedra en el zapato”, ya que impulsó una serie de reformas anticorrupción que entre otros, reglamentó el financiamiento de partidos y anuló la reelección. Esto llevó a que en al menos dos oportunidades Vizcarra amenazara con disolver el Parlamento de mayoría opositora.

Los choques entre el Ejecutivo y el Legislativo llegaron al poco andar del mandato de Vizcarra. Según The Associated Press, Vizcarra es el único mandatario en 40 años que gobernó sin una bancada que lo pudiera proteger con votos en el Pleno. Kuczynski (2016-2018) tuvo 18 legisladores, mientras que Alejandro Toledo (2001-2006), Alan García (2006-2011) y Ollanta Humala (2011-2016) tuvieron un sólido respaldo legislativo que les permitió finalizar sus mandatos, a pesar que todos han sido investigados por el caso Odebrecht.

Eso sí, algo que Vizcarra tiene y que sus antecesores no lograron, fue un alto respaldo popular. Un sondeo del Instituto de Estudios Peruanos sostiene que nueve de cada 10 peruanos prefiere que finalice su mandato y después sea investigado por la fiscalía.

La escalada de tensión ocurre a siete meses del fin del mandato de Vizcarra. Las elecciones generales peruanas están programadas para el próximo 11 de abril y el cambio de mando se debería producir el 28 de julio, pero el recurso admitido de vacancia tiene efectos inmediatos.

El conducto regular estima que tras una resolución legislativa, la medida será publicada en el diario oficial para luego convertirse en ley.

Ante la ausencia de un vicepresidente después de la dimisión de Mercedes Aráoz, en mayo pasado, quien debe asumir en reemplazo de Vizcarra es el jefe del Congreso, Manuel Merino, el tercer mandatario en cuatro años.

“Esta dinámica de crisis política-institucional entre poderes la arrastramos desde PPK y se ha profundizado con el inicio de la campaña electoral. Había algunos incentivos de los partidos con el clima electoral a que existieran mayores votaciones a favor de la vacancia”, sostiene el analista político peruano, Carlos Meléndez.

Congreso peruano inicia proceso de destitución del presidente Martín Vizcarra

El presidente peruano Martín Vizcarra se convirtió el viernes en el primer mandatario de las Américas en ser sometido a un proceso de destitución durante la pandemia ocasionada por el nuevo coronavirus.

El Parlamento inició por la tarde el camino para la vacancia de Vizcarra tras la difusión de audios donde al parecer coordinaba la defensa de una investigación sobre su entorno por la contratación estatal de un conocido suyo.

Vizcarra gobierna desde 2018 sin bancada parlamentaria.

La crisis explotó el jueves con la difusión de tres audios y el viernes, sin haber realizado una investigación sólida, el Congreso ya había decidido por 65 votos a favor iniciar un debate para decidir en los próximos días si se destituía al mandatario. Por ley se necesitaban al menos 52 votos.

Desde una universidad donde la farmacéutica Sinopharm experimenta la fase tres de una vacuna contra el virus, Vizcarra dijo que se había “urdido una trama para desestabilizar la democracia”. Añadió que no renunciará, como sí lo hizo su antecesor Pedro Pablo Kuczynski en 2018, de quien era vicepresidente.

Steve Levitsky, profesor de ciencia política de la universidad de Harvard, dijo a The Associated Press que la decisión del Congreso era “desastrosa” y que la democracia peruana “se está hundiendo desgraciadamente cada vez más en una crisis” en un país donde cientos mueren cada día a causa del virus.

El Congreso de 130 miembros debe ahora sumar 87 votos para destituir al presidente entre el martes 15 y el 22 de septiembre, pero los parlamentarios podrían acelerar la votación final si logran reunir 104 votos. En el procedimiento, el presidente o su abogado podrían intervenir por una hora.

Una comisión parlamentaria y la fiscalía investigan cómo un conocido del presidente, llamado Richard Cisneros, fue contratado nueve veces entre 2018 y 2020 por el cual se le pagó 49.500 dólares. El parlamentario Edgar Alarcón, quien difundió los audios y dirige la comisión donde se investiga la contratación de Cisneros, afirma que Vizcarra debe ser destituido por incapacidad moral.

Los legisladores apuntan a que Vizcarra habría favorecido a Cisneros en las contrataciones realizadas en el Ministerio de Cultura para que brindara charlas motivacionales a funcionarios para que mejoraran su rendimiento durante la pandemia. El presidente lo niega con énfasis.

El asunto no está claro y ningún parlamentario ha afirmado cuáles son los delitos en los que habría incurrido Vizcarra para ser destituido. Según un audio, Vizcarra y tres funcionarios cercanos discuten sobre cuántas veces el señor Cisneros ingresó al palacio presidencial. Vizcarra dice que a través de correos electrónicos se sabe que ingresó cinco veces, pero él sólo recuerda dos veces.

“Hay que decir que entró dos veces”, dice Vizcarra en los audios en referencia a Cisneros. Esa frase ha sido interpretada como un intento de mentira ante la justicia por parte de sus opositores.

Cisneros, un cantante de 52 años desconocido en Perú, conoció a Vizcarra durante la campaña presidencial de Kuczynski. A Cisneros se le escucha en otro audio conversando con una secretaria de Vizcarra sin decir nada trascendente, pero el viernes dijo que había sido grabado para ser usado en una “conspiración” y acusó que detrás de todo estaba el legislador Alarcón, quien difundió los audios.

“No ha habido ninguna investigación… la destitución del presidente es un asunto muy importante y requiere de una seria deliberación, debate público e investigación. No ha habido nada de eso”, dijo Levitsky, un estudioso de la política peruana.

Transparencia Internacional dijo en un comunicado que la investigación sobre los audios donde se escucha al presidente debe investigarse según la ley, “respetando la norma constitucional que el presidente no puede ser acusado durante su mandato”.

El actual proceso de destitución presidencial es el tercero desde 2016 en la inestable política peruana acostumbrada al enfrentamiento del congreso y el presidente.

El expresidente Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018) fue sometido en dos ocasiones al proceso de vacancia y renunció en marzo de 2018 poco antes de que la decisión fuera sometida a votación.

Lo reemplazó Vizcarra, quien era su vicepresidente. Hace un año, a fines de septiembre, Vizcarra cerró al Parlamento, pero ahora el nuevo Congreso decidirá si lo mantiene o no en el puesto.

Si Vizcarra llega a superar el intento de destitución, culminará su gestión en julio de 2021.

Perú sumaba hasta el viernes más de 30.300 muertos y más de 710.000 infectados desde el inicio de la pandemia en marzo. A nivel de Latinoamérica es el segundo país con más contagiados y el tercero con más muertos.