El presidente electo Joe Biden dijo ayer lunes que quiere que la economía vuelva a funcionar y que los trabajadores recuperen los empleos. Pero para ello “hay que tener el virus bajo control”.

El demócrata, a quien el presidente Donald Trump está negando el proceso de transición, anticipó un invierno duro y pidió al Congreso la aprobación del paquete de estímulo HEROES Act, aprobado por la Cámara de Representantes hace seis meses con el apoyo único de los demócratas.

En su primera intervención sobre la economía y tras hablar conjuntamente con gestores de empresas como GM, Microsoft y Target, además de líderes sindicales sindicales, Biden  se refirió a este paquete de estímulo, el más ambicioso de todos, $3 billones, como herramienta para crear puestos de trabajo y acabar con el que ya es desempleo de larga duración por la COVID.

Este paquete tiene previstas entre otras medidas la concesión de un cheque ($1,200) a consumidores y transferencias clave a los estados y localidades. “Para eso puede tener el Gobierno federal déficit, para que no se eliminen puestos en las policías locales y los bomberos”. Para muchos economistas este plan o uno similar era urgente hace meses ya. El líder en el Senado, el republicano Mitch McConnell apoya uno que es un quinto de lo que pide el HEROES Act y tampoco ha mostrado mucha prisa por renegociar.

BIden hizo alusión en tono crítico al hecho de que Trump no deje de jugar al golf y pierda la oportunidad de dejar la presencia “con una nota positiva”. “Esto es para mantener al país a flote”, explicó.

El presidente electo explicó que “más gente puede morir si no hay coordinación”, dado el fuerte incremento de casos de COVID, y aplaudió a los gobernadores republicanos que están emitiendo mandatos de llevar máscara. Él apoya un mandato nacional y en cuanto a la vacuna dice que no dudará en ponérsela.

El llamado a la aprobación de este estímulo llega en un momento importante. Todos los indicadores económicos están volviendo a marcar problemas después de que vencieran la mayor parte de las provisiones del CARES Act. El 26 de diciembre más de 13 millones de trabajadores perderán el seguro de desempleo y va a ser difícil mantener la demanda si no hay un estímulo que la active.