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Pfizer busca probar una tercera dosis y una vacuna contra la cepa sudafricana

El dúo estadounidense-alemán Pfizer-BioNTech dijo el jueves que estudia añadir una tercera dosis a su régimen de vacunas contra el covid-19, así como probar una nueva versión dirigida a la variante sudafricana del virus.

A medida que países de todo el mundo se apresuran a vacunar a su población, aumenta la preocupación de que las variantes más transmisibles del coronavirus, como la detectada por primera vez en Sudáfrica u otra en Gran Bretaña, sean más resistentes a las vacunas existentes.

En un estudio, la dupla farmacéutica dijo que observaría lo que ocurre cuando se administra a las personas una tercera dosis de su vacuna de dos inyecciones, entre seis y doce meses después del refuerzo.

Además, señalaron en un comunicado que también está planteando a los reguladores sanitarios probar una versión modificada de su vacuna original para hacer frente a la variante sudafricana conocida como B.1.351.

“Estamos tomando múltiples medidas para actuar con decisión y estar preparados en caso de que una cepa se vuelva resistente a la protección que ofrece la vacuna”, dijo Albert Bourla, director general de Pfizer, en un comunicado.

La variante sudafricana del virus se considera una de las más peligrosas porque evade parte de la acción de bloqueo que ejercen los anticuerpos contra la cepa más antigua.

Esto significa que las personas que se infectaron con la cepa original son más susceptibles de reinfectarse e investigaciones han mostrado que la variante sudafricana reduce en parte la protección de la actual generación de vacunas.

Moderna, la otra empresa cuya vacuna ha sido aprobada para su uso de emergencia en Estados Unidos, dijo el miércoles que las dosis de su nueva vacuna candidata contra el covid-19, dirigida a la variante sudafricana, habían sido enviadas a los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos para su prueba.

Vacuna de Pfizer contra COVID-19 puede almacenarse dos semanas sin temperatura ultrafría

Nuevos datos indican que la vacuna para el COVID-19 desarrollada por la farmacéutica estadounidense Pfizer y su socia alemana BioNTech podría almacenarse durante dos semanas sin la temperatura ultrafría que se requiere actualmente, lo que podría mejorar su uso.

Las compañías dijeron el viernes que enviaron los hallazgos de las pruebas de estabilidad en curso a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), la cual autorizó el uso de emergencia de la vacuna en el país y que enviarán los datos a los reguladores de todo el mundo en las próximas semanas.

Las empresas quieren que los reguladores actualicen los requisitos de temperatura para indicar que las vacunas pueden mantener su efectividad durante dos semanas si se almacenan entre -25 y -15 grados Celsius (-13 y 5 Fahrenheit), como opción.

Los refrigeradores que se usan en muchas farmacias y hospitales comúnmente alcanzan esas temperaturas, pero no al rango de temperatura actualmente autorizado para la inyección de Pfizer/BioNTech, de -80 a -60 grados Celsius (-112 a -76 Fahrenheit). La vacuna puede permanecer estable a esas temperaturas ultrabajas hasta por seis meses.

Es por eso que BioNTech y Pfizer, con sede en Nueva York, envían los viales de la vacuna en contenedores térmicos especiales que pueden servir como almacenamiento temporal hasta por 30 días agregando hielo seco constantemente. Aun así, eso puede hacer que almacenar y luego descongelar y administrar la vacuna sea un desafío en muchos lugares, particularmente en los países en desarrollo.

Las empresas han estado probando la estabilidad de lotes de vacunas fabricados en diferentes momentos durante los últimos nueve meses y continúan investigando formas de aumentar la vida útil de la inyección.

“Si se aprueba, esta nueva opción de almacenamiento ofrecería a las farmacias y centros de vacunación una mayor flexibilidad en la forma en que administran el suministro de vacunas”, dijo el director ejecutivo de Pfizer, Albert Bourla, en un comunicado.

Esta inyección, junto con la de Moderna, es una de las dos vacunas que tienen autorización de uso de emergencia en Estados Unidos. Se espera que una tercera vacuna, creada por Johnson & Johnson, obtenga la aprobación de la FDA para uso de emergencia dentro de dos semanas.

La vacuna fabricada por Moderna comenzó con requisitos de temperatura igualmente fría en estudios en etapa temprana antes de que las pruebas de estabilidad mostraran que podía almacenarse a temperaturas normales de congelación.

La UE intensifica la presión sobre Pfizer y AstraZeneca para que entreguen más vacunas

La Comisión Europea frente a las grandes farmacéuticas. Y con su propia credibilidad como pilar institucional de la UE, en entredicho. Bruselas mantiene un pulso con la industria por dos supuestos incumplimientos contratuales en plena emergencia sanitaria. El primero. La compañía germano-estadounidense Pfizer-BioNTech, a la que ha adquirido 600 millones de dosis de su vacuna contra el coronavirus, redujo la pasada semana entre un 30% y un 45% los suministros comprometidos con los países por «ajustes logísticos» en su planta de Bélgica. Y el segundo. La británica Oxford-AstraZeneca se ha despachado por sorpresa con un anuncio similar: no podrá asegurar, al menos en el primer trimestre, los ritmos de las entregas de hasta 400 millones de viales. Y eso a escasos días (se espera que sea este viernes) de que la Agencia Europea del Medicamento (EMA)_de luz verde a la comercialización de su suero.

Al Ejecutivo comunitario, responsable de la compra conjunta para los Veintisiete –2.300 millones de dosis con al menos seis laboratorios–, se le acumula así el trabajo. Ursula von der Leyen ha asumido personalmente el rol de presionar a las farmacéuticas. Lo hizo con la cúpula de Pfizer-Biontec hace una semana. Y ayer llamó al consejero delegado de AstraZeneca, Pascal Soriot, para «dejarle claro» que tiene que cumplir «con sus obligaciones», según explicaba su portavoz, Eric Mammer. Bruselas no acepta «los problemas de producción» que argumenta la compañía porque la UE ha adelantado millones de euros «precisamente para garantizar» un mayor rendimiento. Cuestionado por la opción de emprender acciones legales, la descarta porque «no es el momento».

EEUU y Pfizer negocian millones de vacunas adicionales

 El gobierno de Estados Unidos está negociando con Pfizer la adquisición de decenas de millones de dosis adicionales de vacunas a cambio de ayudar a la farmacéutica a tener mejor acceso a suministros de manufactura.

Una persona al tanto de las negociaciones dijo el martes a The Associated Press que el acuerdo no se ha finalizado. La persona habló bajo condición de anonimato a fin de describir las deliberaciones en curso.

La vacuna de Pfizer fue la primera en ser aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) y la semana pasada se enviaron las primeras dosis a los estados. A ella se unió recientemente una vacuna de Moderna, que fue desarrollada en cooperación con científicos de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH por sus siglas en inglés).

Una ley que data de la Guerra de Corea da autoridad al gobierno para ordenar a empresas privadas a producir bienes críticos en épocas de emergencia nacional. La llamada Ley de Producción para la Defensa podría usarse para ayudar a Pfizer a conseguir suministros que van desde químicos necesarios hasta viales, y contenedores y materiales para mantener la vacuna a temperaturas extremadamente bajas. La persona que habló con la AP sobre las negociaciones especificó que se sopesa la posibilidad de invocar dicha ley.

La vacuna de Moderna fue desarrollada en estrecha colaboración con las labores del gobierno, llamado Operación Velocidad Warp. Fue desarrollada para tener millones de dosis de la vacuna listas y disponibles para su envío una vez que se recibiera la aprobación de la FDA.

Pfizer tiene un contrato para suministrar al gobierno 100 millones de dosis de su vacuna bajo la Operación Velocidad Waro, pero funcionarios del gobierno han dicho que la relación con la empresa es distante y no tienen tanta visibilidad a sus operaciones.

Tener decenas de millones de dosis más de Pfizer ayudaría a Estados Unidos a mantener el ritmo de vacunación durante el invierno y hasta la primavera, lo que acercará al país a su objetivo de vacunar a todos los estadounidenses.

El secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar, dijo la semana pasada que el gobierno negociaba con Pfizer la entrega de más dosis, pero son nuevos los detalles del martes sobre la intención de la empresa de tener mejor acceso a suministros.

Previamente, funcionarios federales habían dicho que negociaban la compra de otras 100 millones de dosis de la vacuna de Pfizer para ser entregados a mediados del año que entra. Esos detalles y el tiempo de entrega podrían haber cambiado.

COVID-19: panel de la FDA da luz verde a la vacuna de Pfizer

El panel asesor de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de los Estados Unidos, un grupo de científicos independiente que asesora a la entidad federal, acaba de dar luz verde el 10 de diciembre al uso de emergencia de la vacuna contra COVID-19 del laboratorio Pfizer.

La FDA siempre sigue el consejo del panel asesor, lo que significa que la vacuna se estará aplicando a los grupos de riesgo antes de Navidad.

Hubo 17 votos a favor, cuatro en contra y una abstención.

El panel dijo que los beneficios superan los riesgos de esta vacuna para administrar a personas de 16 años y más.

La aprobación del uso de emergencia significa que la FDA acelera lo que habitualmente suele ser un proceso burocrático que lleva un par de años.

Esta decisión del panel de expertos acelera la distribución de la vacuna, que ya está empacada y lista para distribuirse en distintos hospitales y centros de salud, y comenzar a administrarla.

Frente a una pandemia, los tiempos se aceleran para frenar la propagación del coronavirus.

Esta primera vacuna llegará primero a los grupos prioritarios, que constituyen casi la mitad de la población de los Estados Unidos: 21 millones de trabajadores de salud, 3 millones de residentes en centros de cuidados a largo plazo, 66 millones de trabajadores esenciales, más de 100 millones de adultos con afecciones de alto riesgo y 53 millones de adultos de 65 años o más.

El desafío en cuanto a los adultos mayores es organizar la vacunación de los que viven en sus casas, solos o con familia, como ocurre muchas familias hispanas.

Hay 2 millones de adultos mayores que no pueden salir de sus casas, y 5.3 millones con impedimentos físicos que les impiden desplazarse.

Dado que los suministros iniciales de vacunas son limitados, será inevitable establecer prioridades. En la práctica, esto significa que hospitales y médicos identificarían a los adultos mayores que corren mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa de COVID-19 para ofrecerles vacunas antes que a otros mayores.

Al pedir la aprobación de uso de emergencia, la vacuna de Pfizer se encontraba en fase 3 de la investigación, con más de 44,000 participantes en los Estados Unidos, Brasil, Argentina y Alemania.

Esta vacuna genera una fuerte respuesta inmune en el organismo que, según información conocida la semana del 16 de noviembre, prevendría el 94.5% de las infecciones por el coronavirus.

Requiere de dos dosis para comenzar a producir inmunidad, con diferencia de un mes.

Las empresas que la producen, la estadounidense Pfizer y la alemana BioNTech, dicen que producirán 100 millones de dosis para finales de 2020, y más de 1,000 millones para finales de 2021.

Pfizer distribuirá 6.4 millones de vacunas contra coronavirus a mediados de diciembre

La farmacéutica Pfizer calcula que a mediados de diciembre entregará 6.4 millones de vacunas contra coronavirus en todo Estados Unidos.

La vacuna, que tiene 90% de efectividad, sería aprobada por la Administración Federal de Drogas y Alimentos (FDA) antes del 10 de diciembre. El laboratorio ha dicho que las dosis estarán disponibles a partir 12 de diciembre si consiguen la aprobación.

Las vacunas serán entregadas a los estados, que deberán decidir los grupos de la población que tendrán prioridad. Alex Azar, secretario de Salud de Estados Unidos, dijo que oficina finaliza documentos con recomendaciones sobre la administración de las vacunas a los estados. Residentes de asilos de ancianos, personal médico y otras personas vulnerables tendrán prioridad.

“[Los gobernadores] decidirán a quién se administra la vacuna. Esperamos que nuestras recomendaciones tengan peso, pero al final del día tomarán esa decisión”, dijo Azar a los medios el martes.

Autoridades sanitarias creen antes del fin de 2020 se dispondrá de 40 millones de dosis. Las vacunas estaría disponibles para el resto de la población para la primavera de 2021.

También se espera que la vacuna de Moderna sea distribuida desde diciembre una vez sea aprobada por la FDA.

La OMS avisa de las “dudas” que hay sobre la duración de la inmunización de las vacunas de Pfizer y Moderna

La Organización Mundial de la Salud (OMS), Soumya Swaminathan, ha avisado de que, a pesar de las noticias “tan alentadoras” que ha habido sobre las vacunas contra el Covid-19 de las compañías Pfizer y Moderna, todavía hay “dudas” sobre la duración de la inmunización que puedan aportar a determinados colectivos como, por ejemplo, las personas mayores.

En rueda de prensa, la experta ha destacado la necesidad de que, en el caso concreto de la vacuna que está desarrollando Moderna, se demuestre el perfil de seguridad y se realice un seguimiento de dos meses a los participantes del ensayo para evaluar los posibles efectos secundarios.

Este lunes la compañía Moderna ha anunciado que la Junta de Monitoreo de Seguridad de Datos (DSMB, por sus siglas en inglés), designada de forma independiente por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), ha informado de que el estudio de fase 3 de ARNm-1273, su candidato a vacuna contra COVID-19, ha observado una eficacia del 94,5 por ciento en los primeros análisis.

“En al análisis interno parece que la vacuna tiene una eficacia de protección por encima del 94 por ciento, pero hay que esperar y ver el perfil de seguridad”, ha dicho, para informar de que la OMS está recopilando datos de ambas vacunas y espera poder tener información más detallada en las próximas semanas.

CEO Pfizer: EEUU podría tener vacuna contra el Coronavirus antes de fin de año

El director ejecutivo de Pfizer Inc., Albert Bourla, dijo que es “probable” que Estados Unidos tenga una vacuna contra el Covid-19 disponible para el público antes de fin de año y que la compañía está preparada para ese escenario, lo que difiere de otras expectativas menos entusiastas compartidas por autoridades sanitarias.

Bourla señaló el domingo pasado en el programa “Face the Nation” de CBS que está “bastante seguro” de que la vacuna que la compañía está desarrollando en asociación con BioNTech SE es segura y que podría estar disponible para los estadounidenses antes de 2021, dependiendo de la aprobación de los reguladores de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de EE.UU, dijo un reporte de la agencia Bloomberg.

“No puedo decir qué hará la FDA”, dijo Bourla. “Pero creo que ese es un escenario probable y nos estamos preparando para ello”.

Pfizer, con sede en Nueva York, y la alemana BioNTech son consideradas como líderes en la carrera por desarrollar una vacuna contra el Coronavirus, junto con Moderna Inc. y AstraZeneca Plc. Bourla indicó que existe una probabilidad de 60% de que Pfizer y su socia conozcan la eficacia de su vacuna aún experimental para finales de octubre.

“Por supuesto que eso no significa que funciona; significa que sabremos si funciona”, dijo Bourla. La fecha en la que estén listos los resultados de los ensayos clínicos dependerá de que suficientes personas que participan en el estudio contraigan covid-19 para hacer los cálculos. Pero resultados positivos podrían despejar el camino para una aprobación, sostuvo.

Bourla habla de sus certezas justo después de que Pfizer y BioNTech aumentaran la cantidad de participantes que están buscando para sus ensayos clínicos con el objetivo de incluir a más personas con antecedentes diversos.

Una mayor inscripción

Las compañías señalaron el sábado en un comunicado que esperan inscribir esta semana a los 30.000 pacientes que originalmente buscaron para su ensayo clínico de fase final. También están ampliando ese objetivo a 44.000 participantes para abarcar a personas desde los 16 años, y para incorporar a personas con VIH, hepatitis B y hepatitis C.

Bourla dijo en CBS que también se enfocarán en reclutar a más personas de color, incluidos afroamericanos y latinos, para la última etapa del ensayo en las próximas semanas. Señaló que la proporción de los participantes del estudio es actualmente de 60% de personas blancas y 40% personas de color y, en términos del rango etario, los voluntarios mayores constituyen 44% del grupo.

Las empresas se unieron a otros desarrolladores de vacunas que la semana pasada firmaron un inusual compromiso para presentar sus solicitudes a la FDA para la aprobación de sus vacunas solo cuando los medicamentos hayan demostrado ser seguros y eficaces en ensayos clínicos grandes. Eso siguió a la preocupación de que el presidente Donald Trump esté presionando a la entidad reguladora para que acelere el proceso para lanzar una vacuna al mercado antes de las elecciones del 3 de noviembre.

Bourla dijo que parte de la razón por la que Pfizer no aceptó el dinero de los contribuyentes para financiar la investigación y el desarrollo de la vacuna contra el covid-19 fue para evitar la burocracia y la influencia del Gobierno. “Quería mantener a Pfizer fuera de la política”, acotó.

La presión política

Trump ha hablado públicamente de la posibilidad de que una vacuna sea autorizada antes de las elecciones de noviembre, pese a que otras autoridades de salud de EE.UU., incluido el director de los Institutos Nacionales de Salud, Francis Collins, han dicho que creen que es más realista pensar que eso sucederá más cerca de fin de año. Sin embargo, no habrá suficientes vacunas disponibles para abarcar a la mayoría de los estadounidenses hasta bien entrado 2021.

El excomisionado de la FDA Scott Gottlieb, también hablando en CBS, dijo que es “atípico” que el proceso de aprobación de algún medicamento o vacuna se discuta dentro de un contexto político.

“No creo que haya una autorización antes de las elecciones”, dijo Gottlieb, quien forma parte de la junta directiva de Pfizer. Añadió que la desconfianza de los estadounidenses en una vacuna contra el covid-19 probablemente se disipará después de las elecciones.

El extitular de la FDA señaló que no cree que la mayoría de los estadounidenses se vacune hasta 2021 o después.

“Es probable que este sea un ingreso al mercado muy escalonado”, dijo Gottlieb. Describió un proceso en el que los reguladores emitirán primero una aprobación de uso de emergencia que proporcionará un suministro limitado de vacunas para personas con alto riesgo de contagio, como los trabajadores de primera línea. Luego, la FDA “reducirá lentamente esa aprobación” para que esté disponible más ampliamente, indicó Gottlieb.

Pfizer anticipa que su vacuna del Coronavirus terminará fase de pruebas en octubre

La farmacéutica estadounidense Pfizer espera tener para finales de octubre resultados de la última fase de pruebas de su vacuna del coronavirus, según aseguró este jueves su consejero delegado, Albert Bourla.

La empresa ha reclutado ya a unos 23,000 de los 30,000 voluntarios que espera que participen en los ensayos clínicos de la fase 3, la fase final antes de solicitar la aprobación de la vacuna a las autoridades.

“Esperamos que para finales de octubre deberíamos tener suficiente para decir si el producto funciona o no”, señaló Bourla durante una reunión de fabricantes farmacéuticos, según recoge el canal financiero CNBC.

Pfizer está trabajando en su vacuna junto a la compañía BioNTech y ha recibido el respaldo del Gobierno estadounidense para acelerar su desarrollo.

En julio, la Administración de Donald Trump anunció que pagaría a las dos empresas $1,950 millones de dólares para asegurar cientos de millones de dosis de la vacuna si ésta se demuestra efectiva y segura.

Estados Unidos, que ya supera los 6,100,000 casos confirmados de coronavirus y las 185,000 muertes por la enfermedad, tiene por ahora tres vacunas en ensayos clínicos de la fase 3, desarrolladas respectivamente por Moderna y el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID); por Pfizer y BioNTech; y por AstraZeneca y la Universidad de Oxford.

Los gubernamentales Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han pedido a todos los estados del país estar preparados para distribuir a finales de octubre o principios de noviembre una posible vacuna contra el coronavirus SARS-CoV-2 en caso de que ésta se apruebe.

Según informaron este miércoles el diario The New York Times y la cadena CNN, los CDC enviaron esos documentos el pasado 27 de agosto, el mismo día en que el presidente, Donald Trump, aseguró en su discurso ante la convención republicana que esperaba contar con una vacuna antes del fin de año.

Farmacéuticas luchan para presentar una vacuna efectiva contra el virus chino

La compañía estadounidense Johnson & Johnson está preparando el mayor ensayo clínico llevado a cabo hasta el momento por la industria farmacéutica para probar la vacuna contra la COVID-19.

La farmacéutica planea inscribir a 60.000 participantes en un ensayo de fase 3 que comenzará el próximo mes, según la base de datos  de ensayos clínicos del gobierno de EE.UU. Los participantes recibirán una inyección intramuscular (IM) de Ad26.COV2.S  para la prevención del nuevo coronavirus en adultos de 18 años o más.

El pasado mes de julio, la compañía publicaba en Nature los primeros datos de la vacuna. Los datos muestran que la vacuna basada en el vector del serotipo 26 del adenovirus (Ad26) produjo una respuesta inmune robusta, como lo demuestran los “anticuerpos neutralizantes” generados. Anticuerpos que previenen exitosamente la infección posterior y proporcionando protección completa o casi completa de los pulmones del SARS-CoV-2 en primates no humanos (PNH) en estudios preclínicos.

En estos estudios, los investigadores inmunizaron primero a los PNH con un panel de prototipos de vacunas, y seguidamente los expusieron a la infección por SARS-CoV-2. Los científicos determinaron que, de los siete prototipos de vacuna analizados en el estudio, Ad26.COV2.S (mencionado en el artículo de Nature como Ad26-S.PP) fue el que consiguió los mayores niveles de anticuerpos neutralizantes frente al SARS-CoV-2.

El nivel de anticuerpos se correlacionó con el nivel de protección, confirmando observaciones previas y sugiriendo que podrían ser un potencial biomarcador de la protección mediada por la vacuna. Los seis PNH que recibieron una única inmunización con Ad26.COV2.S mostraron niveles no detectables del virus en las vías respiratorias bajas tras la exposición al SARS-CoV-2, y solo uno de los seis mostró niveles muy bajos del virus en el hisopo nasal en dos momentos.

Carrera contrarreloj

La obtención de la vacuna se ha convertido en una carrera contrarreloj de la industria farmacéutica. Pfizer ya ha inscrito a más de 11.000 personas en su ensayo clínico y Moderna inscribió a 8.374 participantes en las primeras tres semanas de su propia prueba.

Por otro lado, la vacuna de AstraZeneca también se encuentra en fase 3 de prueba en el Reino Unido, Brasil y Sudáfrica. La empresa ha inscrito a unos 8.000 participantes en el Reino Unido de los 10.000 previstos. Los investigadores han vacunado a unas 3.000 personas en Brasil y 900 personas en Sudáfrica.

Pfizer comenzó la última fase de pruebas de su vacuna contra el Coronavirus

El laboratorio estadounidense Pfizer anunció este lunes que comenzó la última etapa de pruebas de su posible vacuna contra el coronavirus. La empresa, que lleva a cabo la iniciativa en conjunto con la compañía alemana BioNtech, explicó en un comunicado que en la fase participarán hasta 30.000 personas distribuidas en 120 locaciones a nivel global. Entre ellas se cuentan 39 estados de Estados Unidos y otras regiones del mundo con amplia presencia del virus, como Argentina, Brasil y Alemania.

“El comienzo de la fase es un paso clave en nuestra búsqueda de proveer una potencial vacuna para luchar contra la pandemia de Covid-19, y esperamos con ansias general información adicional a medida que el programa progresa”, indicó que Kathrin Jansen, vice presidenta senior de Pfizer y directora del departamento de investigación y desarrollo de vacunas.

Autoridades argentinas indicaron que ya se han inscrito más de 15.000 voluntarios para recibir la candidata y que la etapa de pruebas en el país comenzará “el 3 o 4 de agosto”.

El comunicado de Pfizer y BioNtech indica también que, si la vacuna produce resultados satisfactorios, las empresas buscarán la aprobación de emergencia por parte de las autoridades sanitarias estadounidenses -donde está basada Pfizer- en octubre.

En ese caso, planea producir hasta 100 millones de dosis para fin de año, y 1.300 millones para el final de 2021. La semana pasada, la empresa llegó a un acuerdo con el gobierno de los Estados Unidos para proveerle 100 millones de vacunas a cambio de casi USD 2.000 millones. El acuerdo permitirá al Gobierno adquirir un volumen adicional de 500 millones de dosis.

Pfizer y BioNTech SE están entre las varias compañías que lideran la carrera por elaborar una vacuna segura y efectiva contra el COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus. Su candidata ha arrojado resultados prometedores en los ensayos clínicos preliminares en humanos, al igual que los productos experimentales presentados por Moderna y AstraZeneca, entre otros.