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Trump anuncia apertura de la “Oficina del ex presidente”

Cumpliendo la promesa de que regresaría de alguna manera después de dejar el cargo, el ex presidente Donald Trump estableció una oficina oficial posterior a la presidencia en el condado de Palm Beach el lunes.

Lo llama “La Oficina del Expresidente”, y administrará su correspondencia, declaraciones públicas, apariciones y actividades oficiales, según un comunicado de prensa de la oficina.

¿Su objetivo? Para “promover los intereses de los Estados Unidos y continuar con la agenda de la Administración Trump” – que los estadounidenses votaron fuera del cargo – “a través de la promoción, la organización y el activismo público”, dice el comunicado.

No está claro si la oficina operará desde Mar-a-Lago, el club privado de Trump en Palm Beach, o en cualquier otro lugar del condado de Palm Beach.

Trump ha guardado silencio públicamente desde que dejó la Casa Blanca la semana pasada, no asistió a la toma de posesión del presidente Joe Biden y se mudó a Mar-a-Lago. Ha sido expulsado de Twitter y otras importantes plataformas de redes sociales a raíz de los disturbios del Capitolio el 6 de enero, cuando una multitud de sus partidarios irrumpió en el Capitolio de los Estados Unidos e intentó detener la confirmación de los resultados de las elecciones que lo expulsaron del cargo.

Los demócratas llevaron el caso de juicio político contra Trump al Senado el lunes por la noche para el inicio de su segundo juicio histórico.

Varios de sus vecinos han estado tratando de obligar a Palm Beach a abordar públicamente si Trump puede hacer de Mar-a-Lago su residencia legal y su hogar, afirmando que perdió su derecho legal a vivir allí debido a un acuerdo que firmó a principios de la década de 1990 cuando convirtió la propiedad de una residencia privada en un club privado.

La demanda está en curso en Palm Beach.

Demócratas creen que un segundo cheque de estímulo les ayudaría a hacerse con la mayoría en el Senado

El cheque de estímulo está ocupando un papel central en la segunda vuelta de las elecciones de Georgia al Senado, que decidirán si los demócratas o los republicanos controlan la mayoría en la Cámara Alta. Hay dos escaños en juego. Los demócratas necesitan ganar ambos para hacerse con el control. Los republicanos, solo uno de ellos.

Los dos candidatos demócratas, el reverendo Raphael Warnock y Jon Ossoff defienden que el Congreso tiene que incluir pagos directos para los estadounidenses en su paquete de ayudas. Negociadores de ambos partidos cerraron este miércoles un pago directo de $600 dólares frente a los $1,200 dólares del que se aprobó en marzo.

Ossoff está poniendo el énfasis particularmente en este tema y se coloca en el lado opuesto de su contrincante David Perdue, que criticó en el pasado la ayuda económica.

Los pagos de estímulo han sido muy bien recibidos, pero la ayuda ha sido insuficiente sobre todo por las familias que la necesitan para sobrevivir. Los demócratas creen que resaltar el tema les puede ayudar con la participación de los votantes en las elecciones de segunda vuelta que se celebran en Georgia el próximo 5 de enero.

“Este podría ser el tipo de atractivo que podría motivar a los votantes a ir a las urnas“, dijo Charles Bullock, un profesor de ciencia política de la Universidad de Georgia.

Pero la propuesta bipartidista de $900,000 dólares que están trabajando los líderes en el Congreso no contemplaba en un principio ni los cheques de estímulo ni las prestaciones federales por desempleo. El caucus progresista emitió un comunicado en el que decía que sus legisladores bloquearían cualquier proyecto de ley que no contemple ayuda para la mayoría de estadounidenses.

Estas son las otras elecciones que se disputan en EE.UU este #supermartes

Como fenómeno de interés global, las elecciones presidenciales en Estados Unidos son el único acontecimiento político equiparable a los Juegos Olímpicos.

Se trata de dos eventos muy costosos, que se repiten cada cuatro años y que atraen una audiencia global masiva que incluye a muchas personas que normalmente no se interesan ni por el deporte ni por la política.

No en vano, en un editorial publicado en diciembre de 2015, la revista The Economist se refirió a los comicios estadounidenses como “el mayor espectáculo sobre la Tierra”.

Este 3 de noviembre, la atención mundial está centrada en la carrera por la Casa Blanca entre el actual mandatario, Donald Trump, y su rival por el Partido Demócrata, Joe Biden.

Sin embargo, en estas votaciones hay mucho más en juego.

Como ocurre cada dos años, también están en disputa los 470 escaños de la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, y un tercio del Senadoen manos de los republicanos.

Aunque nada está escrito hasta que se cuenten los votos, estas proyecciones muestran al Partido Demócrata como claro favorito para quedarse con la Cámara de Representantes.

“Creo que luce bastante claro que los demócratas conservarán la Cámara Baja y es probable que aumenten su mayoría un poco. Ciertamente, haría falta un enorme salto para que los republicanos ganen allí este año”, dice Eric Schickler, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de California Berkeley, a BBC Mundo.

Las proyecciones están mucho menos claras en la elección del Senado que, después de la carrera presidencial, es la que está atrayendo más la atención por parte de los analistas.© BBC

El resultado del impeachment impulsado por los demócratas contra el presidente y la confirmación de una nueva jueza nominada por Trump para la Corte Suprema -contando solamente con el voto de los republicanos- son eventos polémicos que han servido para recordar la importancia que tiene la Cámara Alta.

De lo que ocurra en el Senado depende en gran medida la viabilidad del próximo gobierno estadounidense.

¿Por qué?

Aprobación y bloqueo

Conformada por 100 miembros, usualmente la Cámara Alta renueva un tercio de sus miembros de forma bianual, pero este año hay comicios especiales para llenar dos puestos adicionales que quedaron vacantes en Arizona y Georgia. En total son 35 los que se disputan este martes.

Kathryn Dunn Tenpas, investigadora del Brookings Institution y del Centro Miller de la Universidad de Virginia, explica que quien controla la Cámara Alta tiene mucho poder no solamente para determinar cómo estarán conformadas las cortes federales y la propia Corte Suprema, sino además en el nombramiento de muchos altos funcionarios del gobierno.

“El Senado tiene el poder de ‘consulta y aprobación’, lo que quiere decir que ellos son quienes confirman a los nominados por el presidente en cargos importantes en el Ejecutivo así como en el Poder Judicial”, dice Tenpas a BBC Mundo

Más de 1.100 funcionarios que ocupan cargos de rango alto y medio en el gobierno y en decenas de agencias federales requieren el visto bueno de la Cámara Alta para ejercer sus funciones.

Tenpas señala que hasta hace poco las designaciones en estos cargos requerían el voto favorable de tres quintas partes de los miembros del Senado, lo que obligaba a algún tipo de acuerdo entre ambos partidos pues históricamente no ha sido muy frecuente que uno de los dos tenga 60 o más curules.

Esta norma, sin embargo, fue modificada por los demócratas en 2013 para permitir por mayoría de 51 votos la confirmación de jueces en los tribunales inferiores y de funcionarios en el Ejecutivo.

El entonces presidente Obama dijo: “El actual patrón de obstrucción no es normal. No es lo que nuestros fundadores previeron. Un esfuerzo deliberado y decidido de obstruir todo, sin importar sus méritos, solamente para combatir los resultados de una elección no es normal y, por el bien de las generaciones futuras, no podemos dejar que se convierta en algo normal”.

En ese momento, había 59 personas postuladas por la Casa Blanca para cargos en el Ejecutivo y 17 nominados para posiciones en las cortes federales que se hallaban a la espera de ser confirmados por el Senado.

Los republicanos, por su parte, acusaron a los demócratas de dañar de forma irreparable la institucionalidad del Senado, ignorando su prerrogativa constitucional de “consejo y aprobación” de las nominaciones del Ejecutivo.

“Le dijo a mis amigos al otro lado del pasillo, lamentarán esto. Y lo podrán lamentar mucho antes de lo que piensan”, dijo el entonces líder de la minoría republicana Mitch McConnell.

Cuatro años después, convertido en líder de la nueva mayoría republicana Senado, McConnell eliminó el requerimiento de 60 votos para la escogencia de los magistrados del Tribunal Supremo, para así confirmar al juez Neil Gorsuch postulado al cargo por Donald Trump.

Así han confirmado a otros dos magistrados para el más alto tribunal del país.© Getty Images La mayoría republicana en el Senado fue clave para que el impeachment contra Trump no prosperara.

Más allá de su control sobre los nombramientos del Ejecutivo, el Senado es también la Cámara responsable de enjuiciar al presidente en caso de un impeachment en su contra.

Además, tienen poderes de investigación y juegan un papel clave en la aprobación de nueva legislación pues aunque la elaboración de las leyes debe iniciarse en la Cámara de Representantes, estas no pueden ser promulgadas por el Ejecutivo sin el visto bueno del Senado.

¿Gobierno viable?

Schickler considera que el resultado en las elecciones al Senado marcarán el margen de acción del próximo gobierno.

Si Biden gana pero los republicanos conservan el Senado, él no podrá llevar adelante la mayor parte de sus propuestas. Podrá hacer muy poco debido a que los partidos están muy divididos. Si surge alguna vacante en la Corte Suprema no podrá llenarla y tendrá muchas dificultades para nombrar jueces en las cortes inferiores. Se hallará atascado”, apunta.

Dado el clima de elevada polarización en el país, es previsible que un bloqueo similar se presente si Trump permanece en la presidencia pero los demócratas logran el control del Senado.

Schikler afirma que con un Senado a su favor, Biden tendría la oportunidad de llevar adelante algunas de sus principales iniciativas pero deberá establecer prioridades pues la complejidad del sistema estadounidense siempre dificulta la aprobación de nueva legislación.

Las empresas estadounidenses instaladas en Alemania apuestan por Biden

En este momento, Alemania y Estados Unidos no son precisamente los mejores amigos en el ámbito político. Sin embargo, sus relaciones económicas son estables y Alemania atrae a EE.UU. incluso más que antes de la pandemia.

La tensión está aumentando: A principios de noviembre se elegirá a un nuevo presidente en Estados Unidos. ¿Podrá Donald Trump mantenerse, o su contrincante Joe Biden ganará la carrera presidencial? ¿Cómo afectará el resultado de las elecciones las relaciones germano-estadounidenses? “Me gustaría subrayar que no somos una organización política”, dice a DW Frank Sportolari, Presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Alemania (AmCham, por su abreviatura en inglés). “Pero nuestros miembros están convencidos de que sería política y económicamente mejor si los demócratas ganan.”

Al menos esa es la conclusión de una encuesta realizada por AmCham entre las 50 empresas estadounidenses más rentables en el país europeo. Ante todo, los directivos esperan que un gobierno democrático conduzca a una asociación política mucho más cercana, lo que podría resultar redituable para la economía.

Más diálogo, pero no menos problemáticas

“Tenemos muchos asuntos que resolver en el eje transatlántico”, enfatiza Sportolari. Problemas como el déficit comercial de EE. UU. (el país compra más bienes y servicios de los que produce) no desaparecerían automáticamente bajo el mandato del presidente Joe Biden. Del lado de Biden hay “mucha gente que piensa en el proteccionismo”, advierte. “Pero esperamos tener un mejor diálogo y mejores formas de resolver las disputas.”

Las empresas de EE. UU. esperan que Joe Biden las impulse en el diálogo constructivo

Básicamente, dice, la cuestión sobre quién esté en el poder en Washington es secundaria en lo referente a la relación comercial entre Alemania y Estados Unidos. Muchas de las empresas estadounidenses han estado activas en Alemania durante mucho tiempo. 

Amazon supera a Ford

De hecho, en 2019 el volumen de ventas de las 50 empresas estadounidenses más grandes en Alemania creció en promedio un 1,8 por ciento en comparación con el año anterior. En 2018, sin embargo, el aumento fue hasta del 5,5 por ciento. Esto puede explicarse por las debilidades del sector de ingeniería mecánica y del automovilístico. Los beneficiados, por otro lado, son los sectores de servicios y comercio, tecnologías de la información y telecomunicaciones.

En la misma lista elaborada por AmCham Alemania, el minorista online Amazon está tomando la delantera por primera vez con ventas de 19.850 millones de euros en Alemania. Le sigue el fabricante de automóviles Ford, con un volumen de negocios de 19,80 mil millones de euros y tiene que conformarse con el segundo lugar por primera vez en muchos años.

McDonald’s, el mayor empleador

En tercer lugar, sigue ExxonMobil con un volumen de ventas estimado de 8.580 millones de euros. La compañía de estaciones de combustible estaba en cuarto lugar, mientras que el fabricante de maquinaria agrícola John Deere ocupaba en quinto lugar. Según AmCham, el año pasado el volumen de ventas total de las 50 empresas estadounidenses más importantes en Alemania ascendió a unos 182.000 millones de euros.https://platform.twitter.com/embed/index.html?dnt=false&embedId=twitter-widget-0&frame=false&hideCard=false&hideThread=false&id=1315581140737183744&lang=en&origin=https%3A%2F%2Fwww.dw.com%2Fes%2Flas-empresas-estadounidenses-en-alemania-apuestan-por-biden%2Fa-55257200&siteScreenName=dw_espanol&theme=light&widgetsVersion=ed20a2b%3A1601588405575&width=550px

Asimismo, la lista de los mayores empleadores de EE. UU. en Alemania está encabezada por la cadena de comida rápida McDonald’s, con alrededor de 61.000 empleados. En segundo lugar están las plantas de Ford con 22.650 empleados, en tercer y cuarto lugar, Amazon y el proveedor de servicios logísticos UPS, respectivamente, con alrededor de 20.000 empleados, seguidos de Manpower Alemania y John Deere. En total, el número de empleados se redujo ligeramente, de 315.000 a 306.000.

Alemania muestra su fuerza durante la crisis

En medio de la pandemia de coronavirus, las empresas estadounidenses dieron a Alemania una calificación de 1,8, que es significativamente mejor que antes. El manejo de la crisis está teniendo un impacto positivo. Destacan medidas como el subsidio por jornadas reducidas de trabajo y el paquete de rescate para los trabajadores independientes y las pequeñas y medianas empresas.

Centro logístico de Amazon en Coblenza

La mitad de las 50 principales empresas mantuvieron constantes sus inversiones en Alemania tras la pandemia, el 31 por ciento, incluso, invirtió más que antes. Esto responde al hecho de que las empresas estadounidenses esperan que la economía alemana se recupere fuertemente en 2021. Adicionalmente, el 53 por ciento de las empresas encuestadas esperan que las ventas aumenten y el 41 por ciento esperan que la rentabilidad en Alemania de igual forma aumente. “Alemania sigue siendo un lugar muy atractivo para las empresas estadounidenses, que están ampliando continuamente sus negocios”, subraya el presidente de AmCham, Frank Sportolari.

El coronavirus dejará huella

No obstante, la crisis se reflejaría claramente en los balances. En 2020, el 56 por ciento de las empresas anticipan una disminución del volumen de ventas en Alemania, mientras que el 39 por ciento ve una disminución de la rentabilidad. La Cámara de Comercio de Estados Unidos en Alemania asume que la crisis generalizada en los sectores de ingeniería mecánica y automotríz se verá exacerbada por la pandemia. Las industrias de servicios e informática, por otro lado, se beneficiarían.

El 59% de los electores apoyan la estadidad para Puerto Rico y Washington DC

Un 59% de los electores estadounidenses apoya que Puerto Rico y Washington D.C. se conviertan en estados, según la encuesta de The New York Times y el Siena College.

El apoyo a la admisión de la isla y la capital estadounidense es amplio entre los demócratas (77% a 9%) y los independientes (70% y 20%). Pero, la idea es rechazada por una mayoría de los republicanos (51% a 33%).

A los 950 entrevistados se les inquirió sobre la estadidad para Washington D.C. y Puerto Rico en una misma pregunta, sin la alternativa de poder opinar sobre esas propuestas de forma independiente.

Tanto el presidente Donald Trump como el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell (Kentucky), han rechazado tajantemente la idea de que Puerto Rico y Washington D.C. sean estados.

El gobierno de Puerto Rico ha convocado para el 3 de noviembre un referéndum estadidad sí o no, el cual – por excluir las otras alternativas de status-, el Departamento de Justicia federal considera que incumple con la política pública del gobierno de Estados Unidos.

El apoyo a la estadidad para Puerto Rico y Washington D.C. en el estudio de The New York Times es mayor al que logra la propuesta de convertir la isla en el estado 51 entre los electores de la diáspora puertorriqueña, según una encuesta divulgada el pasado jueves por el Center for American Progress (CAP) Action Fund.

En la encuesta del CAP, hecha por la firma demócrata Latino Decisions, la estadidad obtuvo un 48% de respaldo frente a la independencia y el status vigente, pero bajó a 30% cuando se añadieron como alternativas la libre asociación, un Estado Libre Asociado modificado u otra opción.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos, dominada por los demócratas, aprobó en junio pasado un proyecto de ley para convertir a Washington D.C. en el estado 51. Pero, la medida no avanzará en el Senado republicano.