PORTLAND

Muere el sospechoso de un tiroteo en Portland

Michael Forest Reinoehl, un activista antifa que es investigado en el tiroteo fatal de un manifestante de derecha que formaba parte de una caravana pro-Trump en Portland, Oregon, resultó muerto el jueves por la noche cuando las autoridades intentaban arrestarlo.

The New York Times informó por primera vez sobre la muerte de Reinoehl.

Apenas unas horas después de que se publicara una entrevista en línea en la que Michael Forest Reinoehl asumió la responsabilidad del tiroteo en el que resultó muerto el partidario de “Patriot Prayer” Aaron J. Danielson, en un tiroteo que ocurrió durante las protestas contra el racismo y la violencia policial en Portland.

Reinoehl murió en un intento de arresto en Lacey, Washington, cerca de Seattle.

Manifestación en Portland termina en disturbios con múltiples incendios

Múltiples incendios fueron provocados anoche durante una protesta en el edificio de la Asociación de Policía de Portland, Oregón, en Estados Unidos, lo que condujo a una declaración de disturbio y a varias detenciones, según un informe emitido esta mañana por el Buró de Policía de Portland.

“Debido a una preocupación extrema por la seguridad de la vida, el comandante de incidentes determinó que se trató de un disturbio. La urgencia por extinguir el incendio fue extrema. Al parecer, alguien en la multitud lanzó algún tipo de acelerador sobre él pues el incendio estalló rápidamente” , indicó el informe de la policía.

Durante el evento los manifestantes utilizaron vallas metálicas y otros tipos de bloqueos para cerrar las calles. La policía utilizó gas lacrimógeno y otras municiones de control de multitudes después de numerosas advertencias, dijeron funcionarios.

Durante la manifestación fueron detenidas 25 personas, quienes fueron trasladadas al Centro de Detención del condado de Multnomah. La mayoría serán acusadas de interferir con un oficial de paz, causar disturbios o mostrar conducta desordenada.

Mike Schmidt, fiscal de distrito del condado de Multnomah, dijo este mes que los fiscales procedieran con un caso de disturbio sólo si esto incluía una acusación adjunta sobre daños específicos a la propiedad o uso de la fuerza.

Una orden de un juez en una demanda reciente prohíbe a la policía arrestar o utilizar la fuerza contra periodistas durante una manifestación. La policía de Portland dijo que personas con la palabra “Prensa” escrita en su ropa arrojaron piedras a oficiales durante la protesta del lunes y rompieron el parabrisas de un vehículo de la policía.

De acuerdo con un informe de The Oregonian, al menos una persona fue detenida debido a que no se alejó ni mostró una credencial de prensa durante la manifestación del lunes.

¿Qué está pasando en Portland? ¿Por qué no cesan las protestas?

A casi dos meses del inicio de las protestas en Portland, Oregón, el malestar no cesa. La más reciente manifestación ocurrió en la madrugada del sábado, cuando una multitudinaria manifestación tuvo lugar en los alrededores de la corte federal de justicia de la ciudad estadounidense.

Medios locales indicaron que fueron lanzados fuegos artificiales contra el inmueble, mientras que fuerzas de seguridad federales emplazadas en el lugar lanzaron disparos de gases lacrimógenos a los manifestantes. La multitud había salido a la calle horas después de que un juez federal negó la petición de Oregon para restringir las acciones de agentes federales cuando detienen a gente durante las caóticas manifestaciones que han sacudido la ciudad.

Los hechos recientes han enfrentado a las autoridades locales con el gobierno de Donald Trump. A continuación, exponemos algunos elementos de esta crisis.

¿Qué está pasando en Portland?

Las manifestaciones contra el racismo y la brutalidad policial comenzaron en Portland, Oregón, tras la muerte del afroestadounidense George Floy mientras estaba bajo custodia federal el 25 de mayo pasado.

Casi dos meses después, cuando en muchas ciudades las protestas han cesado, en Portland manifestantes siguen en las calles exigiendo viejas demandas. En los últimos días la situación incluso ha empeorado con la presencia de agentes federales, multiplicando las denuncias de arrestos, tácticas represivas y de brutalidad policial.

Imágenes de medios locales y extranjeros y otras aparecidas en las redes sociales muestran a oficiales federales, enmascarados y sin identificación, disparando gases lacrimógenos y balas de goma contra la  multitud.Descargar archivo  Embed Descargar audio

¿Cuál es la posición del gobierno federal?

La Casa Blanca sostiene que el despliegue de tropas busca proteger las propiedades federales de la ciudad y a los ciudadanos ante lo que considera “acciones violentas de la izquierda radical”.

Pese a los reclamos para la retirada de las fuerzas federales, esta semana el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aseguró que no tenía intenciones de abandonar Portland.

“EL DHS no va a ceder en sus responsabilidades. No estamos escalando las protestas, estamos protegiendo “, dijo a Fox News Chad Wolf, secretario interino de Seguridad Nacional. Wolf ha dicho de los manifestantes que se trata de una “mafia violenta” y de “anarquistas”.

El comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, Mark Morgan, dijo esta semana a través de su cuenta de Twitter que la agencia continuaría arrestando “criminales violentos que están destruyendo propiedades federales”.

Mientras, atribuyó a motivos de “seguridad” el hecho de que los agentes no utilicen identificador.

“No verá nombres en sus uniformes porque estos mismos delincuentes violentos usan esta información para atacarlos a ellos y a sus familias, poniendo a ambos en riesgo. Como comisionado interino, ¡no dejaré que eso suceda!”, escribió.

El gobierno de Trump se dispone a enviar agentes federales o otras ciudades gobernadas por demócratas para combatir la delincuencia. El mandatario emprendió esta campaña dentro de su estrategia de presentarse como un candidato de “ley y orden” para su reelección.

¿Cuál es la posición de las autoridades de Portland?

Las autoridades locales defienden que la mayoría de las manifestaciones han sido pacíficas y que los actos violentos reportados obedecen a pequeños grupos de “alborotadores”.

Las autoridades de Oregón y de la ciudad, todos demócratas, han cuestionado la reacción del gobierno federal republicano. El alcalde de Portland, Ted Wheeler, acusó a los “cientos de agentes federales” de estar “empeorando la situación”.

“Su presencia aquí en realidad está llevando a más violencia y más vandalismo”, dijo días atrás Wheeler a CNN. Se mantene el reclamo de queabandonen la ciudad.

La gobernadora, Kate Brown, apoyó los comentarios del alcalde y acusó Trump de enviar tropas federales a la ciudad para un “teatro político”.

El estado de Oregón había presentado una demanda contra las agencias federales involucradas en los arrestos de la semana pasada, acusándolas de detener ilegalmente a manifestantes. La procuradora general, Ellen Rosenblum, había solicitado una orden de restricción para evitar que los oficiales federales continúen haciendo detenciones.

Pero el juez de distrito de Estados Unidos, Michael Mosman, decretó que el estado carecía de legitimidad para denunciar en nombre de los manifestantes porque la demanda era “altamente inusual y con un conjunto de características particular”.

Oregon solicitaba una orden de alejamiento en nombre de sus residentes no por las lesiones que ya se habían cometido, sino para evitar las que pudiesen ocurrir en un futuro a manos de los agentes federales. Esta combinación hace que el estándar para conceder el reclamo sea muy escaso, y el estado no demostró tener legitimidad en el proceso, escribió Mosman.

¿Qué pasó en la madrugada del sábado?

La agencia AP describió que en la noche del viernes, varios cientos de personas, la mayoría con mascarilla y muchos ellos también con casco, se reunieron cerca de una fuente en la que suelen darse cita los grupos antes de marchar hacia el Palacio de Justicia Mark O. Hatfield, donde estaban desplegados agentes federales.

Los manifestantes corearon lemas y aplaudieron al son atronador de los tambores, parando para escuchar a los oradores, indicó AP. Los grupos Healthcare Workers Protest, Teachers against Tyrants, Lawyers for Black Lives y las Wall of Moms, son algunos de los que participaron en la protesta. 

A medida que avanzaba la noche, los inconformes sacudieron con fuerza la cerca del tribunal y lanzaron fuegos artificiales hacia el inmueble y botellas de cristal, precisó AP. En muchas de las ocasiones, los agentes federales respondieron lanzando gases lacrimógenos y granadas de aturdimiento, indicó el reporte.

Los productos irritantes hicieron que los manifestantes se dispersasen: algunos enfermaron y otros se quedaron frente al tribunal con sopladores de hojas para redirigir los gases de vuelta hacia el inmueble. Los agentes federales tenían maquinas similares para responder.

Medios indicaron que al filo de las tres de la madrugada la mayoría de los manifestantes se habían ido de lugar, y solo algunos pequeños grupos seguían deambulando por las calles.