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Biden celebra sus primeros 100 días en la presidencia

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, celebró ayer jueves sus primeros 100 días en el poder con un viaje a Georgia, uno de los estados que logró arrebatar a Donald Trump y que no solo le llevó a la Casa Blanca sino que también le entregó el control del Congreso.

En Georgia, Biden y la primera dama, Jill Biden, empezaron el día con una visita privada al expresidente Jimmy Carter (1977-1981) y la exprimera dama Rosalynn Carter.

Tras la visita, el matrimonio presidencial voló hasta la capital de Georgia para celebrar un mitin en el municipio de Duluth, en los suburbios de Atlanta, que fueron clave para el triunfo electoral de Biden aquí en noviembre.

BIDEN ENFRENTA PROTESTAS

Lo que tenía que ser un mitin de celebración de los 100 días, sin embargo, se estropeó por las protestas de manifestantes poco después del inicio del acto.

“¡Termine ahora con las detenciones!” o “¡Cierre el ICE!”, es decir, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, fueron algunos de los gritos que se escucharon contra el presidente, que más allá de la pandemia ha tenido a la inmigración como su reto principal.

Con algo de hastío pero sin perder la compostura, Biden replicó: “Estoy trabajando en ello, hombre. Denme cinco días más”.

Y dirigiéndose al resto de asistentes dijo: “Amigos, todos ustedes saben de lo que (los manifestantes) están hablando. No debería haber prisiones privadas. Punto. Ninguna. Punto. Y estamos trabajando para cerrarlas todas”.

El presidente prometió en campaña suspender todos los contratos del Gobierno con cárceles privadas, pero hasta el momento solo ha ordenado cancelar los que albergan presos comunes, dejando en pie los relacionados con inmigrantes.

“ESTAMOS TRABAJANDO DE NUEVO”

Biden invirtió gran parte del resto de su discurso en Georgia a promocionar sus billonarios planes de empleo y de bienestar social, presupuestados en más de 4 billones de dólares y que requieren de que el Congreso los apruebe.

Pero sobre todo quiso trasladar el mensaje de que con su llegada al poder, el Gobierno está “trabajando de nuevo” en todos los frentes, desde la campaña masiva de vacunación hasta la lucha contra la crisis climática.

“Estados Unidos vuelve a estar en marcha. Elegimos esperanza sobre miedo, verdad sobre mentiras, luz sobre oscuridad. Estamos trabajando. Estamos trabajando de nuevo. Estamos soñando de nuevo, descubriendo de nuevo. Estamos liderando el mundo de nuevo”, dijo.

El mitin en Georgia llegó el día después de que Biden pronunciara su primer discurso ante una sesión conjunta de las dos cámaras del Congreso.

Presidente de EEUU: “Es hora de que grandes empresas y los ricos paguen de forma justa”

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, consideró que “ya es hora” de que las grandes corporaciones y los más ricos del país, que son un 1% “paguen su parte justa” de impuestos.

“Solo la parte justa”, reiteró Biden en su discurso ante las dos cámaras del Congreso estadounidense, en el que señaló que las fortunas y las grandes empresas tienen que ayudar pagando con sus impuestos las inversiones públicas que su gobierno se propone acometer.

Biden señaló que un reciente estudio asegura que el 55 % de las grandes empresas pagó “cero” impuestos federales el año pasado, y lograron 40.000 millones de dólares en beneficios, mientras que muchas evadieron impuestos o se acogieron a beneficios y deducciones por emplear a sus trabajadores en otros países. “Y eso no está bien”, denunció.

Tras explicar que los que ganan 400.000 dólares o más al año volverán a tributar el 39,6 %, como estaba durante la Presidencia del republicano George W. Bush (2001-2009), aseguró que el Gobierno acabará con los resquicios que permiten a los más ricos pagar muy por debajo de lo que deberían según sus ganancias.

Y advirtió de que el departamento de Hacienda actuará con mano duda con los millonarios que pretendan “engañar” sobre sus ganancias.

Con la subida de los impuestos a los más ricos el Gobierno de Biden quiere sufragar su plan familiar, con medidas sociales por 1,8 billones de dólares.

Y con el alza de la tributación a las grandes compañías se propone financiar el Plan de Empleo o Plan de Infraestructuras, con más de dos billones de inversiones y la creación de millones de empleos para financiar las infraestructuras del país.

Biden hizo una férrea defensa de la labor de los sindicatos del país y subrayó que “Wall Street no construyó este país”, sino que fue “la clase media”. “Y los sindicatos construyeron la clase media”, subrayó.

En este discurso que ofreció en la víspera de cumplir cien días en la Casa Blanca, Biden pidió por al Congreso que apruebe su propuesta para defender las organizaciones sindicales y el derecho a pertenecer a ellas.

Hizo, además, otros alegatos, al apostar por los salarios dignos y subrayar que nadie que trabaje cuarenta horas a la semana debería estar por debajo del umbral de la pobreza.

Con información de Los Angeles Times.

Biden llama a la familia de George Floyd y reza por “veredicto correcto”

“El presidente Biden llamó a la familia de George Floyd ayer para hablar con ellos y para decirles que su familia estaba en sus oraciones”, dijo en su cuenta de Twitter este martes la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki.

Sobre esta llamada, el hermano menor de Floyd, Philonise Floyd, explicó que Biden “sabe lo que es perder a un miembro de la familia y conoce el proceso” por el que está pasando la familia del afroamericano, de cuyo asesinado en mayo pasado se acusa a Chauvin. 

Philonise se refería al hecho de que Biden perdió, cuando tenía 29 años, a su primera mujer, Neilia, y su hija, Naomi, en un accidente. Y también a otro de sus hijos, Beau, en 2015, por culpa de un cáncer cerebral.

Rezando para que se produzca “el veredicto correcto”

“Nos estaba haciendo saber que estaba orando por nosotros, con la esperanza de que todo saliera bien”, agregó el hermano de Floyd en una entrevista con la cadena de televisión estadounidense NBC.

Biden hizo esta llamada el día que terminaron los alegatos finales de la Fiscalía y de la defensa de Chauvin y con el comienzo de las deliberaciones por parte del jurado. Este martes, el presidente confirmó la información a reporteros en la Casa Blanca y aseguró estar rezando para que se produzca “el veredicto correcto”, en un caso que consideró “abrumador”.

El mandatario estadounidense aclaró que solo estaba evaluando el juicio sobre la muerte del afroamericano, que murió con la rodilla del expolicia juzgado en  el cuello, porque el jurado ya había sido aislado.

El jurado, aislado en un hotel de Mineápolis, debe decidir por unanimidad si Chauvin es culpable o no de los tres cargos que enfrenta: asesinato en segundo grado, penado con hasta 40 años de cárcel; asesinato en tercer grado, con una condena máxima de 25 años, y homicidio en segundo grado, que acarrea hasta 10 años de privación de libertad.

La recta final de este juicio llega en un contexto de creciente tensión en el país tras la muerte por disparos de policías del afroamericano Daunte Wright, de 20 años, en Brooklyn Center (Minesota) y de Adam Toledo, de 13 años, en Chicago, ocurridos ambos en las últimas semanas.

Estados Unidos espera trabajar estrechamente con el nuevo gobierno de Ecuador

Estados Unidos espera trabajar estrechamente con el Gobierno de Guillermo Lasso en Ecuador, tras su triunfo en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.

Así lo aseguró la subsecretaria interina para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Julie Chung, mediante un mensaje en Twitter.

“Los Estados Unidos espera colaborar estrechamente con el presidente electo, Guillermo Lasso, y el nuevo gobierno ecuatoriano elegido democráticamente. Juntos, cooperemos para luchar contra la pandemia y traer prosperidad a nuestros pueblos”, indicó.

En ese mismo sentido, el embajador de Estados Unidos en Ecuador, Michael J. Fitzpatrick, informó que este lunes conversó telefónicamente con Lasso para felicitarlo por su triunfo.

“Esperamos trabajar con su gobierno en nuestros objetivos en común y en beneficio de Estados Unidos y Ecuador a partir del 24 de mayo”, manifestó.

Guillermo Lasso: “Desde el 24 de mayo me dedicaré a la construcción de un proyecto nacional para Ecuador”

Guillemo Lasso esperó hasta bue entrada la noche para salir a agradecer al pueblo ecuatoriano por la votación que lo convierte en presidente electo del Ecuador. Había permanecido gran parte de la jornada de ayer domingo 11 de abril de 2021 en su domicilio de la vía Samborondón, con su familia y amigos.

“Este es un día histórico en que todos los ecuatorianos han escogido su futuro y el deseo de mejores días para todos”. Así comenzó un discurso cargado de emoción, agradecimientos y de un mensaje de unidad nacional, que duró 20 minutos, en uno de los salones del Centro de Convenciones, en el norte de Guayaquil.

Ahí lo habían esperado sus simpatizantes desde que se cerraron las urnas a las 17:00 y habían recibido con cautela los resultados no oficiales de uno de los ‘exit poll’, a boca de urna, que le daban ventaja en el balotaje. Lasso cumplió con aparecer en público solo cuando los datos del Consejo Nacional Electoral (CNE) se hubieran consolidado y le dieran un margen superior sobre el otro candidato de la alianza Unes, Andrés Arauz. Con el 98,29% de las actas escrutadas, el postulante de la alianza Creo-PSC tiene 52,49% de los votos nacionales y Arauz 47,51%, según la página web del organismo electoral.

“Gracias por formar parte del Ecuador del encuentro, desde el fondo de mi corazón y ser su presidente”. “Hoy es un día de celebración, la democracia ha triunfado. Los ecuatorianos han usado su derecho a elegir y han optado por un nuevo rumbo, muy diferente al de los últimos 14 años en Ecuador. Desde el 24 de mayo asumiremos con responsabilidad el desafío de cambiar los destinos de nuestra patria y lograr para todos el Ecuador de oportunidades y de prosperidad que todos anhelamos”.

Recordó que desde hace años “ha soñado con la posibilidad de servir a los ecuatorianos”. Guillermo Lasso, de 65 años, logra un triunfo presidencial en su tercer intento, postuló en el 2013 y en el 2017, cuando llegó a la segunda vuelta y perdió frente a Lenín Moreno. “Trabajaremos con decisión para que todos los 17 millones de ecuatorianos nos beneficiemos con el cambio de un país democrático, libre, próspero, un país de libertades, un país donde nadie tiene que tener miedo; hoy de noche todos podemos dormir en paz y en calma”.

“Yo no llego con una lista de a quienes perseguir ni ver en la cárcel, yo quiero ver a todos los ecuatorianos libres, que no tengan miedo al Gobierno, que no tengan miedo a disentir con el presidente de la República, que expresen sus opiniones con libertad”. “Como lo he expresado muchas veces no he entrado a la política para acumular honores ni riquezas, como lo dije ya ni para perseguir a otros ni para ganarle una discusión a nadie, solo me mueve el deseo de servir a todos en especial a los más vulnerables y desde el 24 de mayo, como su presidente, me dedicaré a la construcción de un proyecto nacional que continúe escuchando a todos porque este proyecto será de todos los ecuatorianos”.

Lasso enumeró una larga lista de agradecimientos por el triunfo, además de a Dios. A militantes del movimiento Creo, a César Monge, su presidente y su “hermano”; a su equipo de trabajo, y también a Jaime Durán Barba y Santiago Nieto, quienes lo asesoraron en la segunda vuelta, algo que no había sido reconocido públicamente en este tramo de la campaña. Antes había mencionado el respaldo del PSC a favor de su proyecto político y al liderazgo de Jaime Nebot, quien estaba a su lado, en la tarima, a diferencia de la primera vuelta en que sus aliados no lo acompañaron en el mismo salón. También dio las gracias a los dirigentes de agrupaciones políticas, grupos solidarios e independientes y excandidatos presidenciales que pidieron el voto a su favor.

El desinterés reina en las elecciones presidenciales y de Congreso en Perú

El país sudamericano elegirá en primera vuelta a dos candidatos para la Presidencia entre un listado de 18. Según las últimas encuestas, el aspirante con mayor preferencia electoral apenas supera el 10%. Además, el nuevo Congreso se proyecta altamente fragmentado, con más de diez partidos que podrían superar la valla, pero no consolidar mayorías.

Aunque hace pocos meses buena parte de los peruanos protestó por estabilidad política, el escenario previo a las elecciones generales del 11 de abril es de intensa apatía. No hay candidatos favoritos que despunten entre los 18 partidos que se han presentado y el porcentaje de votantes indecisos es tres o hasta cinco veces mayor que el recibido por los aspirantes que concentran ligera ventaja.

Desde el lunes se restringió en Perú la difusión de encuestas en medios de comunicación, lo que genera menor certidumbre hacia la foto final del domingo. Sin embargo, los últimos sondeos arrojaron que existen seis candidatos con mayores chances: Yonhy Lescano (Acción Popular); Hernando de Soto (Avanza País); Verónika Mendoza (Juntos por el Perú); George Forsyth (Victoria Nacional); Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Rafael López Aliaga (Renovación Popular). Con candidaturas sin más despegue que unas cuantas décimas entre sí, cualquier cosa podría suceder.

Clima apolítico, prioridades ajenas a la elección y crisis de representatividad 

Para el analista político Gonzalo Banda Lazarte, el momento de pandemia y los escándalos alrededor de su gestión son factores que abonan a este desinterés colectivo. Según remarca, si los peruanos ya estaban lo suficientemente indignados con los hechos de noviembre de 2020 –con la polémica vacancia presidencial de Martín Vizcarra y el fallido gobierno de Manuel Merino–, casos como el ‘Vacunagate’ han aumentando la aversión por los políticos.

“En el desarrollo de esta campaña, a los peruanos nos ha perforado el Covid-19, que no solo se ha ensañado con la economía y la salud física y emocional de la gente, sino que también nos ha demostrado toda la fragilidad política de los héroes que habíamos construido. Hemos visto cómo funcionarios públicos han abusado de sus cargos para vacunarse en secreto, cómo políticos han protegido esos privilegios y cómo incluso el ahora expresidente Martín Vizcarra -vacado por el Congreso pero con su popularidad a tope- terminó también comprometido por presunta corrupción. A mí me resulta bastante lógico que esta suma de elementos nos lleve a un clima antipolítico”, dijo Banda a France 24. 

La politóloga de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Kathy Zegarra Díaz, coincide en esta lectura y agrega algunos elementos, como la desigualdad que divide a la población en sectores más y menos afectados.

Buena parte de la ciudadanía está pensando más en sobrevivir que en votar

“Es claro que, con todas las experiencias acumuladas, los peruanos han llegado a percibir a los políticos como un sinónimo inmediato de corrupción, ineficiencia o potencial traición. Pero también es cierto que la pandemia no ha golpeado a todos por igual y que una buena parte de la ciudadanía -especialmente, los más pobres o los que se han empobrecido con la crisis- está pensando más en sobrevivir que en votar. Informarse sobre política se vuelve, inclusive, en un privilegio desde ese punto de vista”, señaló.  

Consultado sobre este fenómeno, el experto en temas electorales Jorge Jáuregui Mendieta, añade la falta de representatividad desde el Congreso, que es consecuencia -según resalta- de un defectuoso sistema electoral. 

“Lamentablemente todas las reformas que se aplicaron a la normativa electoral para generar un mejor sistema no han abordado realmente este problema de fondo. En ese vacío, compiten partidos de débil institucionalidad y listas de candidatos congresales sin niveles mínimos de cohesión. En Perú, los partidos no ganan las elecciones al Congreso, sino unos cuantos candidatos abrumadoramente populares que arrastran a una parte de sus listas. Al final, de los 130 congresistas que componen el Parlamento, solo unos cuantos ingresan con verdadera legitimidad. La conclusión, entonces, es que -quinquenio tras quinquenio- los peruanos no se identifican con sus políticos”, indicó Jáuregui a este medio. 

En un orden que ubica con ínfima ventaja al excongresista Yonhy Lescano, compiten también el economista Hernando de Soto, la lideresa de izquierda Verónika Mendoza, el exalcalde George Forsyth, la tres veces candidata Keiko Fujimori y el empresario Rafael López Aliaga.
En un orden que ubica con ínfima ventaja al excongresista Yonhy Lescano, compiten también el economista Hernando de Soto, la lideresa de izquierda Verónika Mendoza, el exalcalde George Forsyth, la tres veces candidata Keiko Fujimori y el empresario Rafael López Aliaga. © Cortesía Agencia Andina

La proyección más preocupante es la del Congreso

De acuerdo con el artículo 111 de la Constitución Política de Perú, para que un candidato presidencial gane en primera vuelta, debe superar el 50% de los votos válidos; un escenario que claramente no ocurrirá este domingo. La segunda vuelta ya está programada para el 6 de junio. 

En el caso de congresistas, la elección se define el mismo 11 de abril y, como lo exige la Ley de Organizaciones Políticas, cada partido deberá pasar el mínimo del 5% de votos válidos a nivel nacional para hacerse de un lugar en el hemiciclo. De acuerdo con los últimos sondeos publicados, el próximo Parlamento peruano se proyecta más atomizado que el actual, con unos diez o hasta doce partidos que podrían ganar escaños. 

Los especialistas entrevistados por France 24 advierten que la gran fragmentación que tendría el Congreso electo es un ingrediente peligroso para nuevas crisis de gobernabilidad, como las vividas en los últimos cinco años. 

“Considerando esa tremenda atomización de fuerzas políticas, el escenario pinta muy mal. Desde la teoría política y también desde la experiencia peruana, el hecho de que exista un Congreso fragmentado aumenta las dificultades para llegar a acuerdos internos y también a consensos con el Gobierno. Y, por supuesto, eso también implica un enorme reto a la estabilidad del propio Ejecutivo. Ya hemos visto cómo esos malos inicios pueden evolucionar en, inclusive, destituciones presidenciales o presiones de poder”, explicó la politóloga Kathy Zegarra.

Gonzalo Banda añadió: “Esto es como un ‘déjà vu’. Pareciera que los Congresos peruanos entran cada vez más fraccionados elección tras elección y eso lleva, de manera muy válida, a pensar en posibles nuevas crisis. Esa película ya la vimos y termina con presidentes que tienen que ceder ante la presión del Congreso. Si un Congreso como los pasados ya eran malos, imaginemos un Congreso con diez o doce bancadas. Eso es ingobernable. Preocupa mucho. ¿Qué viabilidad tendrá el candidato presidencial electo si en el Congreso nuevo solo estará defendido por una bancada oficialista de, a lo mucho, unos 15 congresistas? ¿Con quiénes y cómo se van a aliar?”.

Luego de la disolución del Congreso, decretada en septiembre de 2019 por el ahora expresidente Martín Vizcarra (candidato al Parlamento en estos comicios con el partido Somos Perú), Perú tuvo elecciones congresales para que nuevos parlamentarios completaran el periodo hasta julio de 2021. Con esos comicios, ingresaron nueve partidos, y la bancada más grande se formó con 25 legisladores. Eventualmente, algunos congresistas renunciaron a sus grupos para legislar como independientes o formaron nuevas bancadas. En la actualidad, son once los grupos parlamentarios.

Especialistas consultados por France 24 coinciden en advertir que la gran atomización de fuerzas políticas que se proyecta para el Congreso será un obstáculo para la gobernabilidad de la nueva Presidencia.
Especialistas consultados por France 24 coinciden en advertir que la gran atomización de fuerzas políticas que se proyecta para el Congreso será un obstáculo para la gobernabilidad de la nueva Presidencia. © Cortesía Agencia Andina

Jorge Jáuregui apunta que el próximo Congreso no será ajeno al ‘transfuguismo’ de legisladores. Esto, en consideración a la debilidad de los propios partidos en carrera. Además, buena parte de los candidatos al Parlamento no tiene afiliación ni guarda militancia con su partido, sino que accedió a postular por invitación.

“Esos diez o doce partidos políticos que alcancen representación en el Congreso se pueden fraccionar a través de lo que llamamos ‘transfuguismo’ y configurar un Parlamento con ¿cuántas? ¿14 ó 15 bancadas? Con agrupaciones políticamente frágiles va a ser muy difícil ponerse de acuerdo. Un gran desafío para la persona que próximamente ejerza la presidencia del país será encaminar sus políticas con un Parlamento adverso. Puede ser que el o la eventual gobernante construya legitimidad con una fuerte popularidad, pero el reto estará en tender el puente para gobernar de manera estable. Si no, eso terminará con escenarios críticos que ya conocemos de memoria”, expresó Jáuregui.

Candidatos que apenas sobresalen

El candidato presidencial Yonhy Lescano -que se ha mantenido con buena posibilidad de alcanzar una segunda vuelta- representa al partido Acción Popular. Esta agrupación es la misma a la que pertenece Manuel Merino, quien fuera presidente de la República por cinco días tras la vacancia de Martín Vizcarra y cuyo ascenso motivó las protestas de noviembre de 2020, en las que fallecieron dos jóvenes. Los hechos no parecen haber afectado la elegibilidad del partido, pues, además de posicionarse para las presidenciales, también guarda ventaja para las congresales.

Como se señaló al inicio de este informe, Lescano compite en un juego de resistencia con otros cinco candidatos relativamente empatados en las encuestas. Las ofertas, a nivel de ideología política, son variadas: el propio Lescano es percibido a la izquierda, junto con Verónika Mendoza, del partido Juntos por el Perú. A la derecha, se ubican Hernando de Soto, de Avanza País, y Keiko Fujimori, de Fuerza Popular. En una propuesta más flexibilizada y autodefinida como ‘de centro’, está George Forsyth, de Victoria Nacional. En tanto, a la derecha más conservadora se la identifica con Rafael López Aliaga, de Renovación Popular. La mayoría de los aspirantes compite también entre sí, con votos que van migrando de uno a otro en una carrera que no parece ir hacia arriba para ninguno. 

“Yo diría que esta elección es una guerra por las migajas. Quienes con seguridad sobreviven -al menos, a nivel del Congreso- son los que tienen una organización más o menos asentada en el imaginario de la gente o una estructura partidaria sólida. Ahí están Acción Popular y Fuerza Popular resistiendo. Luego, hay situaciones que no se terminan de comprender, como candidatos a los que les ha ido terriblemente mal en los debates o entrevistas y, sin embargo, tienen posición más expectante que los que tuvieron un mejor desenvolvimiento. Es el caso de Hernando de Soto, cuyo crecimiento yo tildaría de hasta irracional”, indica el analista político Gonzalo Banda.

Para la politóloga Kathy Zegarra, el partidor es tan fraccionado que el escenario de la segunda vuelta puede ser protagonizado por cualquiera. Solo hay tendencias de crecimiento o bajada, pero no escaladas ni declives que permitan el pronóstico.

Nayib Bukele alcanza contundente respaldo en legislativas en El Salvador

El partido Nuevas Ideas (NI), que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele ayudó a formar y que disputaba una elección por primera vez, junto a la Gran Alianza Nacional (Gana), que lo llevó al poder en 2019, obtenían juntos mucho más de la mitad de los sufragios para el Parlamento, según un escrutinio preliminar del 89,43% de los votos, difundido el lunes (01.03.2021) por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

De la mano de la imagen de Bukele, uno de los presidentes más populares de Latinoamérica y que gobierna a golpe de mensajes en Twitter, el partido Nuevas Ideas (NI) concretó su ascensión meteórica en la política salvadoreña.

De acuerdo con el conteo del TSE, la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) y el exguerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), que ya han sido gobierno y mandaban en el Congreso, serán minoría.

Con base a los resultados preliminares, el Parlamento salvadoreño para el período 2021 – 2024 estaría conformado por 52 diputados de Nuevas Ideas, cinco de GANA y siete de la alianza Nuevas Ideas –Gana, según un balance provisional del portal de noticias El Salvador.com.   Esos “datos muestran que los partidos aliados al Gobierno suman 64 curules, es decir, más de la mayoría calificada”, agregó la publicación.https://platform.twitter.com/embed/Tweet.html?dnt=false&embedId=twitter-widget-0&frame=false&hideCard=false&hideThread=false&id=1366526408395218944&lang=en&origin=https%3A%2F%2Fwww.dw.com%2Fes%2Fnayib-bukele-alcanza-contundente-respaldo-en-legislativas%2Fa-56741632&siteScreenName=dw_espanol&theme=light&widgetsVersion=889aa01%3A1612811843556&width=550px

Los grandes perdedores

Los grandes perdedores son la derechista Arena, que pasará de 37 diputaciones a tan solo 7 escaños, y el FMLN, que verá reducida su presencia parlamentaria de 23 asientos a tan solo 5. Los partidos restantes tendrían un legislador cada uno.

El conteo preliminar permite al TSE marcar la cantidad de votos que recibe cada organización política, pero será el martes que el conteo oficial distribuirá los 84 escaños del Congreso Unicameral.

Con una mayoría absoluta, Bukele podrá incidir en los nombramientos en la Corte Suprema de Justicia, la Contraloría y la Fiscalía, con las cuales ha tenido disputas.

Y si alcanza la mayoría calificada (56 escaños), podrá emprender además reformas de calado, como las constitucionales.

De la mano de la imagen de Bukele, uno de los presidentes más populares de Latinoamérica y que gobierna a golpe de mensajes en Twitter, el partido Nuevas Ideas (NI) concretó su ascensión meteórica en la política salvadoreña.

De acuerdo con el conteo del TSE, la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) y el exguerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), que ya han sido gobierno y mandaban en el Congreso, serán minoría.

Con base a los resultados preliminares, el Parlamento salvadoreño para el período 2021 – 2024 estaría conformado por 52 diputados de Nuevas Ideas, cinco de GANA y siete de la alianza Nuevas Ideas –Gana, según un balance provisional del portal de noticias El Salvador.com.   Esos “datos muestran que los partidos aliados al Gobierno suman 64 curules, es decir, más de la mayoría calificada”, agregó la publicación.https://platform.twitter.com/embed/Tweet.html?dnt=false&embedId=twitter-widget-0&frame=false&hideCard=false&hideThread=false&id=1366526408395218944&lang=en&origin=https%3A%2F%2Fwww.dw.com%2Fes%2Fnayib-bukele-alcanza-contundente-respaldo-en-legislativas%2Fa-56741632&siteScreenName=dw_espanol&theme=light&widgetsVersion=889aa01%3A1612811843556&width=550px

Los grandes perdedores

Los grandes perdedores son la derechista Arena, que pasará de 37 diputaciones a tan solo 7 escaños, y el FMLN, que verá reducida su presencia parlamentaria de 23 asientos a tan solo 5. Los partidos restantes tendrían un legislador cada uno.

El conteo preliminar permite al TSE marcar la cantidad de votos que recibe cada organización política, pero será el martes que el conteo oficial distribuirá los 84 escaños del Congreso Unicameral.

Con una mayoría absoluta, Bukele podrá incidir en los nombramientos en la Corte Suprema de Justicia, la Contraloría y la Fiscalía, con las cuales ha tenido disputas.

Y si alcanza la mayoría calificada (56 escaños), podrá emprender además reformas de calado, como las constitucionales.

Murió Carlos Menem, ex presidente de Argentina

Carlos Menem murió este domingo en el Sanatorio Los Arcos de la Ciudad de Buenos Aires, donde estaba internado desde hacía un tiempo por una infección urinaria.

En 1910 arribaba desde su Siria natal al puerto de Buenos Aires el matrimonio de musulmanes sunnitas de Saúl Menehem y Mohibe Akil. El empleado de Migraciones, simplificó el apellido: escribió “Menem” y así quedó para la historia. En 1930 nació Carlos Saúl en Anillaco, pueblito perdido en La Rioja, provincia de caudillos y montoneros. Vio por primera vez a Perón y Evita en 1951 cuando viajó a Buenos Aires con el equipo universitario de básquet, y se deslumbró. No sabía en ese momento que sería el encargado de demoler el edificio de justicia social y soberanía económica que le había deslumbrado, tarea en la que habían fracasado las dictaduras más antiperonistas.

El hombre nació para una cosa pero hizo la opuesta. Carlos Saúl conservó la religión de sus padres mientras militó en el peronismo en la época de proscripciones y persecuciones. Ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad de Córdoba en 1949 y, dos meses antes del golpe que derrocó a Perón en 1955, se recibió de abogado. Al año siguiente fue preso, acusado de conspirar en el peronismo. Y cuando salió en libertad en 1957, fundó en la clandestinidad riojana a la Juventud Peronista.

Carlos Saúl jugó en la dura cultivando la mística de la montonera riojana. Como el Justicialismo estaba prohibido, fue candidato a diputado de la Unión Popular en 1963 y no pudo asumir por el golpe militar de ese momento. En 1964 iba ser candidato a gobernador, pero Perón llamó a votar en blanco y el hombre fue leal al caudillo exiliado. En todo ese tiempo fue asesor legal de la CGT.

Mientras estuvo Perón, Menem se mantuvo alineado junto a su liderazgo. Fue una época donde muchos de los políticos del peronismo preferían tomar distancia de su líder, porque era muy difícil hacer política cuando el referente principal estaba exiliado, proscripto y a diez mil kilómetros. La permanencia de Perón en esa época se sostuvo por la lealtad popular que se salteaba la intermediación de políticos y dirigentes sindicales. El peronismo sin Perón tenía muchas simpatías entre los dirigentes, pero era minoría en las bases.https://iframely.pagina12.com.ar/api/iframe?url=https%3A%2F%2Fcontent.jwplatform.com%2Fpreviews%2FSE2qq9eL-WywucZbs&v=1&app=1&key=68ad19d170f26a7756ad0a90caf18fc1&playerjs=1

Sin integrar agrupaciones partidarias, Menem se ganó el respeto del peronismo duro sin pelearse con los más negociadores. Siempre tuvo esa habilidad para el equilibrismo. La cultura del mundo árabe musulmán de su familia gravitó en su vida y aún cuando renegó del Islam para hacerse cristiano, su referencia cultural estuvo marcado por ese universo. En 1964 viajó a la ciudad de Yabrud, en las montañas Qalamouni, de Siria, de donde provenían sus padres. Y allí conoció a Zulema Yoma, quien sería su esposa, y madre de sus hijos Zulemita y Carlos Jr, ella también de una familia riojana.

Con sus frondosas patillas de Facundo Quiroga del siglo XX, viajó en el avión con Perón en su regreso de noviembre de 1972. Fue el candidato a gobernador en 1973 y ganó con más del 50 por ciento de los votos. Lo primero que hizo fue un acto en el pueblo natal de Quiroga para recordar el levantamiento del general Juan José Valle. Entre los presentes estaban los principales dirigentes de la Juventud Peronista y el obispo Enrique Angelelli.

No fue uno de los gobernadores de la tendencia, como los de Buenos Aires, Mendoza, Santa Cruz, Salta, Córdoba y San Luis, pero mantuvo buenas relaciones con la JotaPe y los Montoneros. Hasta que se alineó con Isabelita en medio del caos que generó la muerte de Perón con enfrentamientos entre sindicalistas, lopezrreguistas y montoneros y la tendencia.

Archivo DYN

El golpe del ’76 lo encarceló. Durante dos años transitó diferentes prisiones, tras los cuales le concedieron libertad vigilada. Eligió Mar del Plata. Otra de sus debilidades, además de las mujeres, fue la farándula y en la Perla organizaba reuniones con Alberto Olmedo, Carlos Monzón y Susana Giménez. Eso motivó su traslado a Tandil y de allí a Formosa, donde fue alojado como huésped por la familia Maza. Inimputable, no pudo con su carácter y mantuvo una relación con la hija de los Maza, de 22 años, con quien tuvo un hijo. La mujer fue después diputada nacional y mantuvo a lo largo de su vida un conflicto legal para que Menem reconociera legalmente a su hijo Nair. En 2003 la mujer se suicidó.

A la salida de la dictadura, Menem ya no fue el mismo. Viajó a España para conseguir el padrinazgo de Isabel, quien ni quiso recibirlo. Fue una forma de hacerle saber que Perón le había desconfiado siempre. Ganó las elecciones de 1983 en La Rioja y comenzó su carrera hacia las presidenciales de 1989.

Todavía conservaba sus patillas folclóricas y la melena larga hasta los hombros sobre el poncho gauchesco, cuando criticaba a su adversario en la interna pejotista Antonio Cafiero. Desmedido y aparatoso en alguno de sus discursos, amenazó con bombardear Washington si los aviones norteamericanos bombardeaban la Libia de Khadaffi. Se dijo que había recibido dinero de Libia y de Siria para la campaña. Y que su traición a esos compromisos cuando envió barcos a la guerra contra Irak, habían provocado después los atentados a la embajada de Israel y a la AMIA y la muerte de su hijo Carlos Jr.

En el último año de su gobierno Raúl Alfonsín quedó contra las cuerdas por una hiperinflación descontrolada y Menem tuvo que anticipar su asunción. La impresionante demostración de fuerza de las corporaciones que especulaban en el mercado del dólar había provocado la salida de Alfonsín y disciplinó cualquier fantasía de juventud del patilludo riojano. Rápidamente se afeitó, se cortó el pelo y se olvidó de sus admirados caudillos. A partir de allí su gobierno fue lo más opuesto a los principios que había profesado en su ingreso a la política.

Ladrillo por ladrillo, hizo lo que ni siquiera los gobiernos militares habían podido hacer. Se dedicó a desmontar lo que aún quedaba en pie de los primeros gobiernos peronistas: privatizó todos los servicios de agua, gas y electricidad, las comunicaciones, los altos hornos y el acero, los ferrocarriles, Aerolíneas, desreguló la economía. Hizo lo que ni siquiera los gobiernos más neoliberales del mundo habían hecho: privatizó la petrolera estatal YPF.

Las empresas del Estado fueron privatizadas a precio vil a cambio de papeles de una deuda ilegítima, gran parte tomada por los gobiernos militares. Y ese proceso se prestó a una lluvia de denuncias por coimas y corrupción.

Indultó a los jefes de la dictadura que habían sido condenados por graves violaciones a los derechos humanos y bloqueó la realización de otros juicios, buscó la alianza con las derechas antiperonistas y se abrazó con el enemigo más odiado del peronismo, el verdadero inspirador de los fusilamientos y la represión a los peronistas, Isaac Rojas. Su canciller definió la política exterior como “de relaciones carnales” con Washington y buscó la reconciliación con Gran Bretaña subordinando el reclamo de soberanía en Malvinas.

Y así dió por perimido el contenido nacional y popular histórico del peronismo, al que consideró “anacrónico y congelado en el ’45”. Convocó a Domingo Cavallo, que aceleró el proceso de quiebras en la pequeña y mediana industria y fundió a los productores del campo. Privatizó las jubilaciones y creó la estafa de las AFJP. Millones de ciudadanos quedarían sin jubilación en el futuro.

Fue una fiesta para ricos. En los primeros años, la política económica del menemismo que favoreció a las grandes corporaciones, creó también una ilusión de prosperidad de la clase media media y alta, al mismo tiempo que aumentaba la desocupación, se multiplicaban los pueblos fantasma en el campo y las economías regionales se fundían.

Representó en Argentina la expresión más clara de la ola mundial que había provocado la globalización neoliberal y proclamaba el “fin de las ideologías”. Esa frase quería decir que el neoliberalismo no era una ideología sino que expresaba las fuerzas naturales y lógicas de la economía y arrasaba con las ideologías que forzaban esas “leyes naturales de los mercados”, como el socialismo, el comunismo, los movimientos nacionales y populares como el peronismo, y pretendía terminar con el concepto de estado de bienestar.

Amparado en ese tsunami avasallante, gran seductor de la política y conocedor de la idiosincrasia popular por su historia en el peronismo, Menem logró alinear detrás de una gestión neoliberal a la gran mayoría del Partido Justicialista y a fuerzas conservadoras, algunos provenientes de la derecha de la democracia cristiana, la democracia progresista y la Unión de Centro Democrático. Pero también cosechó sectores que provenían del peronismo combativo y la izquierda nacional, resignados ante la fuerte hegemonía neoliberal. Los pocos que intentaban resistir dentro del peronismo eran anulados o debieron soportar la marginalidad.

Sus dos presidencias le valieron diez años y medio en el poder. Fue el presidente que gobernó más tiempo. Y, con altibajos, mantuvo cierta popularidad hasta el final, a pesar de la creciente protesta popular. Cuando quiso postularse para un tercer período, sus aliados del mundo corporativo y los conservadores antiperonistas que lo habían acompañado decidieron que ya no necesitaban la máscara del peronismo y le quitaron su apoyo.

Atrás quedaron sus romances versionados con pulposas vedettes, las fantasías alimentadas sobre sus desempeños sexuales de macho cabrío, su divorcio escandaloso, sus almuerzos y fiestas con la farándula, sus partidos de fútbol y básquet. Y se perdió el eco de sus discursos rocambolescos del principio sobre Facundo Quiroga o los que comparaba a Perón con Julio César y Napoleón Bonaparte y los posteriores, cuando prometía naves espaciales argentinas con pasajeros que saldrían desde las serranías cordobesas, hacia el espacio exterior y desde allí a cualquier parte del mundo en menos de hora y media.

El escándalo del tráfico ilegal de armas a la guerra civil en la ex Yugoeslavia, los atentados terroristas contra la embajada de Israel y contra el edificio a la AMIA involucraron a su gobierno en una trama siniestra. La investigación de los atentados fue obstaculizada desde su gobierno a partir de lo cual los atentados quedaron impunes y en la incógnita. Zulema Yoma, la ex esposa de la que se separó tras expulsarla de la Quinta presidencial de Olivos, vinculó esa oscura trama con la muerte de su hijo Carlos Junior en un accidente aéreo.

Sus políticas, entre ellas la instalación forzada de un tipo de cambio que equiparaba un peso a un dólar, crearon las condiciones para la profunda crisis del 2001-2002, que derrocó varios gobiernos.

Intentó regresar a la presidencia en 2003 y ganó en primera vuelta ante una oposición fragmentada. Su principal oposición provenía del peronismo, que también llegaba dividido. Cuando estuvo a punto de ser arrollado por Néstor Kirchner en la segunda vuelta del 2003, se retiró y mantuvo así invicta su curricula electoral.

Animal político, con la picardía y la astucia del zorro, fue capaz de todo para ganar una elección, hasta fraguar un casamiento en el otoño de su vida con una ambiciosa joven chilena ganadora de concursos de belleza, con la que incluso tuvo un hijo. Pero el matrimonio duró poco, después de su ocaso en la político. El triunfo del kirchnerismo lo redujo a la mínima expresión. Apenas le alcanzó para un plaza por La Rioja en el Senado que lo puso a resguardo de cualquier acción judicial. Su último posicionamiento político lo ubicó en un pequeño bloque en el Senado en alianza con el macrismo junto a Miguel Angel Pichetto, otro fugitivo del peronismo.

Ecuador va a elecciones presideciales con izquierdista como favorito

Las elecciones presidenciales de Ecuador se celebran este domingo 7 de febrero. El Consejo Nacional Electoral (CNE) publicó un protocolo para respetar las medidas de bioseguridad, como acudir a votar a partir del número de documento de identidad. El objetivo es evitar aglomeraciones en los centros de votación.

Debido a la ley electoral, las encuestas no se pueden realizar en los diez días previos a los comicios. Pero los últimos sondeos realizados daban al candidato del correísmo, Andrés Arauz, favorito para ganar en la primera vuelta aunque se necesitaría una segunda vuelva para decidir quién será finalmente presidente de Ecuador.

De las diez encuestas que se realizaron, solo en una salía ganador al liberal cristiano Guillermo Lasso con el 38,1% de votos válidos. Los nueves sondeos restantes daban ganador a Arauz con el 39,6% (Atlas Intel) o con 23,8% (Cedatos), la media total quedaba con un 35,4% de votos favorables para el candidato del correísmo.

El tercer candidato con el mayor porcentaje de votos sería Yaku Pérez, candidato de la formación política indígena Pachakutik, con un promedio de 16,2% de los votos. En el cuarto puesto encontraríamos a Xavier Hervás, Izquierda Democrática, y en quinto lugar, Lucio Gutiérrez, Sociedad Patriótica. Mientras, hay un 14% de votos blancos y un 17% de votos nulos. 

Conozca algunos aspectos de la reforma migratoria que propondrá Joe Biden

Millones de indocumentados que llevan al menos 10 años en los Estados Unidos, además de ‘dreamers’ y personas con TPS podrían ver cumplido su “Sueño Americano” con la reforma migratoria del presidente electo Joe Biden, titulada “America’s Citizenship Act of 2021” (“Ley de Ciudadanía de EE.UU. del 2021”).

Este miércoles, el primer día de gobierno del demócrata, la iniciativa será enviada al Congreso y los demócratas están listos para impulsarla, en medio de la pandemia de coronavirus y como una forma de reconocer la labor de los indocumentados como trabajadores esenciales.

“El proyecto de ley proporciona a las personas trabajadoras que enriquecen a nuestras comunidades todos los días y que han vivido aquí durante años, en algunos casos por décadas, una oportunidad para obtener la ciudadanía”, indica el plan que pretende modernizar el sistema migratorio. “Crea un camino ganado a la ciudadanía para nuestro inmigrante vecinos, colegas, feligreses, líderes comunitarios, amigos y seres queridos, incluidos los soñadores y los trabajadores esenciales que han arriesgado sus vidas para servir y proteger a las comunidades estadounidenses”.

Uno de los oficiales que presentó el proyecto a periodistas indicó que se mantendrá la regla de revisión de pasado criminal para cualquier proceso, es decir, este beneficio para indocumentados no aplicaría para quienes hayan cometidos delitos que los descalificarían en forma automática, pero cada caso deberá ser revisado por separado.

En caso de aprobarse en el Congreso, las personas protegida con la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y de Estatus de Protección Temporal (TPS), podrán aplicar por una “green card” en forma inmediata y, después de tres años, solicitar la ciudadanía.

En el caso de los indocumentados podrán aplicar por la residencia temporal, pero cinco años después podrán solicitar la residencia permanente.

“Crea una hoja de ruta ganada hacia la ciudadanía para personas indocumentadas”, indica el plan. “Permite que las personas indocumentadas soliciten un estatus legal temporal, con la capacidad de solicitar tarjetas de residencia después de cinco años, si aprueban verificaciones de antecedentes penales y seguridad, además de pagar sus impuestos”.

Agrega que después de tres años, todos los titulares de “green card” que aprueben las verificaciones de antecedentes adicionales y demuerstren conocimiento de inglés y educación cívica podrán postularse para convertirse en ciudadanos.

“Los solicitantes deben estar físicamente presentes en los Estados Unidos el 1 de enero de 2021”, indica la propuesta.

Incluso hay una forma de que se pueda eximir el requisito de presencia para aquellos deportados en o después 20 de enero del 2017, pero que estuvieron físicamente en EE.UU. durante al menos tres años.

Un cambio semántico, pero de fondo es que se cambiará la palabra “extranjero” por “no ciudadano” en las leyes migratorias.

Protección de familias

El plan busca priorizar a las familias de inmigrantes, evitar su separación y asegurar que puedan pasar por un sistema de revisión justo para la obtención de visas.

“El proyecto de ley apoya aún más a las familias mediante la inclusión más explícita de asociaciones permanentes y la eliminación de la discriminación frente a familias LGBTQ+”, indica. “También proporciona protección para huérfanos, viudas, niños, y veteranos filipinos que lucharon junto a Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial”.

También se aumentarían las visas para víctimas de la violencia o que colaboren en investigaciones judiciales, además de lineamientos para mejorar el sistema en cortes migratorias.

Más lotería de visas

El proyecto busca desaparecer lineamientos con base en discriminación por religión, además de aumentar el número del Programa Visas de la Diversidad de 55,000 a 80,000.

Aunado a ello pretende promover la integración y ciudadanía de inmigrantes y refugiados.

“La ley proporciona nuevos fondos a los gobiernos estatales y locales, organizaciones privadas, instituciones educativas, organizaciones comunitarias y organizaciones sin fines de lucro organizaciones, para ampliar programas para promover la integración y la inclusión, aumentar instrucción del idioma inglés y brindar asistencia a las personas que buscan convertirse en ciudadanos”, apunta el proyecto.

Refuerza vigilancia y frontera

Aunque se detiene la construcción del muro fronterizo, la reforma migratoria también contempla mejorar los sistemas de vigilancia, a fin de reducir el tráfico de personas, drogas y evitar el ingreso de terroristas.

“La legislación se basa en asignaciones presupuestarias récord para… que el Secretario del DHS desarrolle e implemente un plan para de tecnología para acelerar la detección y mejorar la capacidad para identificar narcóticos y otro contrabando”, indica el proyecto. “Esto incluye tecnologías de escaneo de alto rendimiento para garantizar que todos vehículos comerciales y de pasajeros y tráfico ferroviario de carga que ingresa a los Estados Unidos”.

El uso de la tecnología avanzada sería una proridad, a fin de detectar actividades ilícitas.

El primer discurso de Joe Biden como presidente de EEUU, en diez frases clave

Hoy ha prevalecido la democracia“. Joe Biden, de la mano de la primera vicepresidenta afroamericana, Kamala Harris, ha jurado el cargo como 46.º presidente de Estados Unidos, dejando atrás los cuatro años de mandato de Donald Trump, cargados de polémicas. Desde la tradicional escalinata del Capitolio, el ya oficialmente nuevo mandatario de país ha pronunciado el que ha sido su primer discurso oficial, cargado de las mismas intenciones que ya venía adelantando desde que fue elegido el pasado 3 de noviembre: la unidad. Su mensaje, además del sentido de la unión entre todos los estadounidenses, también se ha enfocado en la necesidad de “sanar heridas” que quedan por curar en el país, y en todo lo que queda por hacer, como derrotar al coronavirus o acabar con los extremismos que se han venido instalando en los últimos años en la sociedad estadounidense, profundamente dividida. Estas son algunas de las frases más destacadas de su discurso:

  • Hoy prevalece la democracia (…). Somos una nación indivisible y desde hace más de 200 años hemos hecho una transición pacífica del poder, al estilo estadounidense, atrevido, optimista, con la visión de la nación que podemos llegar a ser y que debemos ser.
  • Este virus se ha llevado más vidas en un año que las que se perdieron en toda la Segunda Guerra Mundial, pero también se ha llevado miles de empleos, ha visto miles de negocios cerrados.
  • Tenemos que hacer frente a los supremacistas blancos, a los terroristas nacionales… Los tenemos que enfrentar y los venceremos. A base de unidad, porque la unidad es lo más importante en la democracia.
  • Quiero reconstruir la clase media, garantizar la sanidad a todos… y podemos hacerlo. Al hablar de unidad les puede parecer una tonta fantasía, porque las fuerzas que nos dividen son profundas y reales… pero no son nuevas. En nuestra historia ha habido una lucha constante entre nuestros ideales y la dura realidad.

Tenemos que tratarnos con dignidad… con respeto. Tenemos que vernos no como adversarios sino como vecinos, y caldear los ánimos en aras de la unidad, porque si no no va a haber progreso. Esto trata de agotar esta rabia. Ninguna nación puede avanzar en el caos. Este es un momento histórico y la unidad, el camino hacia adelante.

Vamos a empezar a escucharnos, a mostrarnos respeto. La política no tiene que ser un infierno, destruyendo todo en su camino. Si no estamos de acuerdo no tenemos que ir a la guerra; tenemos que rechazar una cultura en la que los hechos se manipulan o incluso se fabrican.

Joe Biden y Kamala Harris homenajean a los 400,000 muertos por COVID-19

 El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, y la vicepresidenta electa, Kamala Harris, homenajearon este martes a las más de 400 mil víctimas mortales que ha dejado la pandemia en el país, en la víspera de su investidura en Washington DC.

En su primer acto en la capital estadounidense, adonde acababa de llegar desde Delaware, Biden se acercó al monumento a Lincoln, uno de los más icónicos de la capital, junto a Harris y los esposos de ambos, Jill Biden y Doug Emhoff, respectivamente.

“Para sanar tenemos que recordar, y es difícil a veces recordar, pero así es como sanamos. Es importante hacer eso como país”, dijo Biden, horas después de que la cifra de muertos en el país superara los 400 mil.

A continuación, el presidente electo pidió “hacer brillar la luz sobre la oscuridad”, y acto seguido se iluminó el contorno del estanque reflejante situado frente al monumento a Lincoln.

Biden, Harris y sus respectivas parejas guardaron silencio ante el estanque, iluminado con 400 luces que representaban las vidas perdidas debido a la enfermedad, mientras sonaba la canción “Hallelujah”, de Leonard Cohen.

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Poco antes, Harris describió a Estados Unidos como “una nación de luto”, pero confió en que el país pueda emerger de la pandemia con una “nueva sabiduría”, que permita “apreciar los momentos simples, imaginar nuevas posibilidades y abrir los corazones”.

“Esta noche nos unimos y empezamos a sanar juntos”, dijo la vicepresidenta electa.

Cientos de ciudades, pueblos y tribus del país se apuntaron al tributo a las víctimas e iluminaron a la misma hora (las 17:30, 22:30 GMT) sus monumentos más icónicos, como el Empire State en Nueva York o el Space Needle en Seattle, además de hacer sonar las campanas de sus iglesias.

En la ceremonia de Washington también cantó la canción “Amazing Grace” una enfermera de Detroit (Michigan) llamada Lori Key, que se hizo famosa por interpretar el mismo tema para animar a sus compañeros que combatían el Covid-19.

Biden tomará posesión como presidente de Estados Unidos este miércoles a las 12.00 horas, en una ceremonia en el Capitolio sin apenas público y bajo estrictas medidas de seguridad.