PRESIDENTE

Ariel Henry, líder con respaldo internacional, asumirá gobierno de Haití

Un nuevo primer ministro que cuenta con el respaldo de importantes diplomáticos internacionales tomará las riendas del gobierno de Haití, informó un funcionario el lunes, medida que aparentemente pretende evitar una lucha por el poder tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse.

Ariel Henry, a quien Moïse designó primer ministro antes de su asesinato, pero que nunca rindió juramento, reemplazará al primer ministro interino Claude Joseph, le dijo el ministro de Asuntos Electorales, Mathias Pierre, a The Associated Press.

De momento se desconoce qué tan pronto dejará el cargo Joseph, quien ha estado al frente del gobierno haitiano con el apoyo de la policía y el ejército desde el asesinato de Moïse el 7 de julio.

“Las negociaciones continúan”, comentó Pierre, y añadió que Joseph regresaría a ocupar el cargo de ministro de Asuntos Internacionales. Joseph no comentó de inmediato.

En una grabación de audio, Henry se refirió a sí mismo como primer ministro e hizo un llamado a la unidad, señalando que pronto anunciaría a los miembros de lo que dijo será un gobierno provisional consensuado para dirigir al país hasta que se realicen nuevas elecciones.

“Quiero felicitar al pueblo haitiano que ha demostrado madurez política ante lo que puede considerarse un golpe de Estado… Nuestros hermanos haitianos le dieron una oportunidad a la paz y dejaron abierta la posibilidad de que algún día se reinstituya la verdad”, comentó Henry.

“Ahora depende de los líderes nacionales caminar juntos en unidad, hacia el mismo objetivo, de demostrar que son responsables”, añadió.

El cambio político siguió a un comunicado el sábado de un grupo de diplomáticos internacionales en el que parecían desairar a Joseph y pedir la creación de “un gobierno por consenso e inclusivo”.

“Con este fin, alienta firmemente al primer ministro designado Ariel Henry a continuar la misión que se le confió para formar ese gobierno”, indicó el comunicado del llamado Core Group.

El grupo está compuesto por embajadores de Alemania, Brasil, Canadá, España, Estados Unidos, Francia y la Unión Europea, así como por representantes de las Naciones Unidas y de la Organización de los Estados Americanos.

La ONU difundió un comunicado el lunes en el que llama a Joseph, a Henry y a otros participantes nacionales a “dejar de lado sus diferencias y entablar un diálogo constructivo con el objetivo de poner fin al estancamiento actual”.

La ONU añadió que Joseph y Henry lograron avances significativos en la última semana y que apoya un diálogo para encontrar “un mínimo de consenso” para la celebración de elecciones presidenciales y legislativas imparciales.

Monique Clesca, escritora, activista y exfuncionaria de la ONU, señaló que no anticipa grandes cambios con Henry, de quien espera que continúe con el legado de Moïse. Advirtió, sin embargo, que podría haber la percepción de que Henry está parcializado debido al respaldo internacional que ha recibido antes de que asuma el poder.

“No hay sólo una percepción, sino la realidad de que la comunidad internacional lo puso allí, y creo que eso será una carga que él tendrá que sobrellevar”, declaró.

“Lo que queremos es que los haitianos realmente digan que esto es inaceptable. No queremos que la comunidad internacional diga quién debería estar en el poder y qué debería hacerse. Eso nos corresponde a nosotros”, agregó.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo el lunes que el gobierno del presidente Joe Biden “recibe con beneplácito los reportes de que los actores políticos en Haití trabajan juntos para determinar el camino del país hacia adelante”.

La primera dama de Haití regresó a la isla para participar en el funeral del presidente Moïse

El futuro político de Haití se enturbió aún más ayer domingo después del sorpresivo regreso de la primera dama Martine Moïse, quien fue dada de alta de un hospital en Miami tras ser atendida de las heridas que sufrió durante un ataque en el que fue asesinado el presidente Jovenel Moïse.

Martine Moïse no hizo ninguna declaración pública después de que descendió de un jet privado. Portaba un vestido negro, un chaleco antibalas del mismo color, una mascarilla negra y un cabestrillo negro en el brazo derecho en señal de luto por el mandatario, al que asesinaron el 7 de julio en su residencia privada.

Algunos expertos, al igual que muchas personas en este país de más de 11 millones de habitantes, se sorprendieron de la rapidez de su reaparición en Haití y se preguntan si tendrá planeado participar en la política del país.

“El hecho de que ella regresó podría dejar entrever que pretende desempeñar algún papel”, dijo Laurent Dubois, experto sobre Haití y profesor de la Universidad Duke. “Podría intervenir de una forma u otra”.

Martine Moïse llegó apenas horas después de que un destacado grupo de diplomáticos internacionales emitieran una declaración en la que aparentemente hicieron a un lado al primer ministro interino Claude Joseph, quien gobierna actualmente el país con apoyo de la policía y el ejército.

El nombre de Joseph jamás fue mencionado en la declaración del llamado Core Group, integrado por embajadores de Alemania, Brasil, Canadá, España, Estados Unidos, Francia y la Unión Europea, así como representantes de las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos.

El grupo propuso la creación de “un gobierno consensuado e inclusivo”, y agregó: “Para este propósito, alienta firmemente al primer ministro designado Ariel Henry a que continúe la misión que le fue encomendada para formar un gobierno de ese tipo”.

Henri fue designado primer ministro el día anterior al asesinato de Jovenel Moïse. No respondió a las solicitudes para que hiciera declaraciones.

La ONU, la OEA y el Departamento de Estado norteamericano no brindaron mayores explicaciones cuando les fue solicitado.

Debido al estado actual de la política haitiana, Dubois dijo creer que la llegada de Martine Moïse podría tener alguna repercusión.

“Obviamente está en posición de desempeñar algún papel… dado lo abiertas que están las cosas”, afirmó, y consideró sorprendente la declaración del Core Group porque no hace referencia a Joseph. “Uno tiene que preguntarse si los avances en la investigación tienen algo que ver con esto. Todas son piezas del rompecabezas que están cambiando de un momento a otro. Ahora se ve muy difícil dilucidar cómo armarlas”.

Las autoridades de Haití y Colombia dicen que al menos 18 sospechosos directamente vinculados al asesinato fueron arrestados, la mayoría exsoldados colombianos. Al menos tres sospechosos fueron abatidos y la policía señaló que busca a varios más. Las autoridades colombianas han dicho que la mayoría de exsoldados fueron engañados y no tenían conocimiento del complot para asesinar al mandatario.

La policía de Haití identificó el domingo a otro sospechoso en el caso: Pierre Joseph Ashkard. Registros en internet muestran que es un empresario que reside en Canadá y dirige un negocio relacionado con la salud en Texas junto con Christian Emmanuel Sanon, un médico y pastor haitiano a quien las autoridades locales arrestaron recientemente y lo consideran un sospechoso clave.

Disparan al helicóptero en donde viajaba Iván Duque, presidente de Colombia

El helicóptero en el que viajaba el presidente de Colombia, Iván Duque, y dos de sus ministros, de Sardinata a Cúcuta, fue atacado a disparos. Al parecer fue impactado en tres ocasiones.

Según las primeras informaciones que se manejan, el jefe de Estado estaría acompañado del ministro del Interior, Daniel Palacios y el ministro de Defensa, Diego Molano.

Por otro lado, también se informó que ninguno de los tripulantes resultó herido.

Presidente afgano Ashraf Ghani visitará la Casa Blanca

El presidente afgano Ashraf Ghani y el principal negociador del gobierno en las conversaciones con los talibanes, Abdulá Abdulá, visitarán la Casa Blanca el 25 de junio, dijo la portavoz de Joe Biden, Jen Psaki.

“La visita del presidente Ghani y el Dr. Abdulá pondrá de relieve la asociación duradera entre Estados Unidos y Afganistán, mientras continúa el repliegue militar”, indicó Psaki en un comunicado.

Retirada de tropas estadounidenses continúa en Afganistán

Biden decidió en abril, en contra del consejo de los militares, retirar todas las tropas estadounidenses de Afganistán para el 20 aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Estos ataques llevaron a Washington a derrocar el régimen talibán, que albergaba a los yihadistas de Al Qaida, autores de los atentados en Estados Unidos.

Desde el anuncio, las operaciones de retirada se aceleraron y ya se completaron en más de 50%.

Biden no considera necesario evacuar a personal afgano

Pero todavía hay puntos de tensión, sobre todo en lo que respecta a la suerte de unos 18.000 afganos que trabajaron con las fuerzas estadounidenses, algunos como intérpretes, que esperan obtener visados de inmigración a Estados Unidos por miedo a represalias si los talibanes vuelven al poder en Kabul.

Biden no considera necesario evacuar a ese personal en este momento y promueve la concesión de visados especiales, aunque el Pentágono lleva varias semanas indicando que está haciendo preparativos para una evacuación masiva.

Colombia: fracasan negociaciones entre comité del paro y presidente Duque

La reunión entre el Comité Nacional del Paro (CNP) y el presidente de Colombia, Iván Duque, para avanzar en negociaciones con el que se buscaba dar fin a las movilizaciones y bloqueo de carreteras que el país vive desde hace 12 días concluyó sin acuerdo alguno, al tiempo que continuaron las protestas en varias ciudades del país.

Durante casi cuatro horas, la organización que reúne a sindicatos, movimientos sociales y universitarios habló con Duque en la sede de gobierno, sin acordar una salida a la crisis que deja 12 días de protestas con un reporte oficial de 27 fallecidos y centenares de heridos.

Sin embargo, las ONG Temblores e Indepaz dan cuenta de 47 víctimas mortales, “39 de ellas por violencia policial”.

“No hubo empatía del gobierno con las razones, con las peticiones que nos han llevado a este paro nacional”, dijo a periodistas el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, (CUT), Francisco Maltés.

Las manifestaciones, que completaron su décimo tercer día, fueron convocadas inicialmente para rechazar un plan de reforma fiscal. Pero cuando el gobierno retiró la polémica iniiativa hace poco más de una semana, los movimientos sociales mantuvieron las protestas y exigieron acciones contra la violencia policial, la histórica desigualdad social con una renta básica para las familias más pobres y mejoras a la salud y la educación, el retiro del proyecto de ley de salud y una vacunación masiva, cumplir el acuerdo de paz con la ex guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y desmantelar las organizaciones criminales y paramilitares. entre otras reivindicaciones.

Diógenes Orejuela, del Comité Nacional de Paro y secretario general de la CUT, dijo que “fue una reunión fallida, una reunión que no produjo nada”, y acusó al gobierno de esquivar la palabra negociación.

La representante estudiantil, Jennifer Pedraza, aseguró que el gobierno mantuvo una posición similar a la de 2019, cuando eludió una negociación de fondo. “El discurso del presidente Iván Duque fue complaciente con los usos excesivos de la fuerza pública sobre las manifestaciones y sobre la base de eso es imposible tramitar cualquier tipo de reivindicación”, declaró a periodistas la dirigente estudiantil.

El alto comisionado para la paz, Miguel Ceballos, aseveró que el gobierno rechaza la violencia y que habrá cero tolerancia con los miembros de la fuerza pública que violen la Constitución y la ley.

Resaltó que el encuentro se agendó para para buscar una salida a las protestas y cierres de vías que se dan en el país desde el pasado 28 de abril, y por lo mismo se trató de una reunión exploratoria.

“No esperábamos una respuesta porque no era el espíritu de esa reunión hacer una declaración conjunta y presentar al país un acuerdo”, dijo a la prensa Miguel Ceballos. Agregó: “Sí era el espíritu y lo sigue siendo (…) construir un espacio respetuoso y productivo de acuerdo”.

El ministro del Interior, Daniel Palacios recalcó que el pliego de peticiones pasó de ocho puntos a 108, lo que aleja las posibilidades de un acuerdo.

En tanto, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) manifestaron su preocupación por el ataque a tiros ayer a indígenas que participan en una marcha conocida como Minga, y se dirigían a Cali en apoyo a las movilizaciones.

El domingo, habitantes de un barrio del sur de Cali se enfrentaron con los indígenas luego de que intentaron quitar las barricadas que los mantiene encerrados en sus calles desde que comenzó la protesta, lo que derivó en fuertes enfrentamientos, en los cuales algunos de esos habitantes sacaron armas y dispararon contra los participantes en la Minga, de los cuales hay nueve heridos, denunció el Consejo Regional Indígena del Cauca; la policía metropolitana de Cali reportó que cuatro personas resultaron heridas por los manifestantes.

Biden celebra sus primeros 100 días en la presidencia

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, celebró ayer jueves sus primeros 100 días en el poder con un viaje a Georgia, uno de los estados que logró arrebatar a Donald Trump y que no solo le llevó a la Casa Blanca sino que también le entregó el control del Congreso.

En Georgia, Biden y la primera dama, Jill Biden, empezaron el día con una visita privada al expresidente Jimmy Carter (1977-1981) y la exprimera dama Rosalynn Carter.

Tras la visita, el matrimonio presidencial voló hasta la capital de Georgia para celebrar un mitin en el municipio de Duluth, en los suburbios de Atlanta, que fueron clave para el triunfo electoral de Biden aquí en noviembre.

BIDEN ENFRENTA PROTESTAS

Lo que tenía que ser un mitin de celebración de los 100 días, sin embargo, se estropeó por las protestas de manifestantes poco después del inicio del acto.

“¡Termine ahora con las detenciones!” o “¡Cierre el ICE!”, es decir, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, fueron algunos de los gritos que se escucharon contra el presidente, que más allá de la pandemia ha tenido a la inmigración como su reto principal.

Con algo de hastío pero sin perder la compostura, Biden replicó: “Estoy trabajando en ello, hombre. Denme cinco días más”.

Y dirigiéndose al resto de asistentes dijo: “Amigos, todos ustedes saben de lo que (los manifestantes) están hablando. No debería haber prisiones privadas. Punto. Ninguna. Punto. Y estamos trabajando para cerrarlas todas”.

El presidente prometió en campaña suspender todos los contratos del Gobierno con cárceles privadas, pero hasta el momento solo ha ordenado cancelar los que albergan presos comunes, dejando en pie los relacionados con inmigrantes.

“ESTAMOS TRABAJANDO DE NUEVO”

Biden invirtió gran parte del resto de su discurso en Georgia a promocionar sus billonarios planes de empleo y de bienestar social, presupuestados en más de 4 billones de dólares y que requieren de que el Congreso los apruebe.

Pero sobre todo quiso trasladar el mensaje de que con su llegada al poder, el Gobierno está “trabajando de nuevo” en todos los frentes, desde la campaña masiva de vacunación hasta la lucha contra la crisis climática.

“Estados Unidos vuelve a estar en marcha. Elegimos esperanza sobre miedo, verdad sobre mentiras, luz sobre oscuridad. Estamos trabajando. Estamos trabajando de nuevo. Estamos soñando de nuevo, descubriendo de nuevo. Estamos liderando el mundo de nuevo”, dijo.

El mitin en Georgia llegó el día después de que Biden pronunciara su primer discurso ante una sesión conjunta de las dos cámaras del Congreso.

Presidente de EEUU: “Es hora de que grandes empresas y los ricos paguen de forma justa”

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, consideró que “ya es hora” de que las grandes corporaciones y los más ricos del país, que son un 1% “paguen su parte justa” de impuestos.

“Solo la parte justa”, reiteró Biden en su discurso ante las dos cámaras del Congreso estadounidense, en el que señaló que las fortunas y las grandes empresas tienen que ayudar pagando con sus impuestos las inversiones públicas que su gobierno se propone acometer.

Biden señaló que un reciente estudio asegura que el 55 % de las grandes empresas pagó “cero” impuestos federales el año pasado, y lograron 40.000 millones de dólares en beneficios, mientras que muchas evadieron impuestos o se acogieron a beneficios y deducciones por emplear a sus trabajadores en otros países. “Y eso no está bien”, denunció.

Tras explicar que los que ganan 400.000 dólares o más al año volverán a tributar el 39,6 %, como estaba durante la Presidencia del republicano George W. Bush (2001-2009), aseguró que el Gobierno acabará con los resquicios que permiten a los más ricos pagar muy por debajo de lo que deberían según sus ganancias.

Y advirtió de que el departamento de Hacienda actuará con mano duda con los millonarios que pretendan “engañar” sobre sus ganancias.

Con la subida de los impuestos a los más ricos el Gobierno de Biden quiere sufragar su plan familiar, con medidas sociales por 1,8 billones de dólares.

Y con el alza de la tributación a las grandes compañías se propone financiar el Plan de Empleo o Plan de Infraestructuras, con más de dos billones de inversiones y la creación de millones de empleos para financiar las infraestructuras del país.

Biden hizo una férrea defensa de la labor de los sindicatos del país y subrayó que “Wall Street no construyó este país”, sino que fue “la clase media”. “Y los sindicatos construyeron la clase media”, subrayó.

En este discurso que ofreció en la víspera de cumplir cien días en la Casa Blanca, Biden pidió por al Congreso que apruebe su propuesta para defender las organizaciones sindicales y el derecho a pertenecer a ellas.

Hizo, además, otros alegatos, al apostar por los salarios dignos y subrayar que nadie que trabaje cuarenta horas a la semana debería estar por debajo del umbral de la pobreza.

Con información de Los Angeles Times.

Biden llama a la familia de George Floyd y reza por “veredicto correcto”

“El presidente Biden llamó a la familia de George Floyd ayer para hablar con ellos y para decirles que su familia estaba en sus oraciones”, dijo en su cuenta de Twitter este martes la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki.

Sobre esta llamada, el hermano menor de Floyd, Philonise Floyd, explicó que Biden “sabe lo que es perder a un miembro de la familia y conoce el proceso” por el que está pasando la familia del afroamericano, de cuyo asesinado en mayo pasado se acusa a Chauvin. 

Philonise se refería al hecho de que Biden perdió, cuando tenía 29 años, a su primera mujer, Neilia, y su hija, Naomi, en un accidente. Y también a otro de sus hijos, Beau, en 2015, por culpa de un cáncer cerebral.

Rezando para que se produzca “el veredicto correcto”

“Nos estaba haciendo saber que estaba orando por nosotros, con la esperanza de que todo saliera bien”, agregó el hermano de Floyd en una entrevista con la cadena de televisión estadounidense NBC.

Biden hizo esta llamada el día que terminaron los alegatos finales de la Fiscalía y de la defensa de Chauvin y con el comienzo de las deliberaciones por parte del jurado. Este martes, el presidente confirmó la información a reporteros en la Casa Blanca y aseguró estar rezando para que se produzca “el veredicto correcto”, en un caso que consideró “abrumador”.

El mandatario estadounidense aclaró que solo estaba evaluando el juicio sobre la muerte del afroamericano, que murió con la rodilla del expolicia juzgado en  el cuello, porque el jurado ya había sido aislado.

El jurado, aislado en un hotel de Mineápolis, debe decidir por unanimidad si Chauvin es culpable o no de los tres cargos que enfrenta: asesinato en segundo grado, penado con hasta 40 años de cárcel; asesinato en tercer grado, con una condena máxima de 25 años, y homicidio en segundo grado, que acarrea hasta 10 años de privación de libertad.

La recta final de este juicio llega en un contexto de creciente tensión en el país tras la muerte por disparos de policías del afroamericano Daunte Wright, de 20 años, en Brooklyn Center (Minesota) y de Adam Toledo, de 13 años, en Chicago, ocurridos ambos en las últimas semanas.

Estados Unidos espera trabajar estrechamente con el nuevo gobierno de Ecuador

Estados Unidos espera trabajar estrechamente con el Gobierno de Guillermo Lasso en Ecuador, tras su triunfo en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.

Así lo aseguró la subsecretaria interina para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Julie Chung, mediante un mensaje en Twitter.

“Los Estados Unidos espera colaborar estrechamente con el presidente electo, Guillermo Lasso, y el nuevo gobierno ecuatoriano elegido democráticamente. Juntos, cooperemos para luchar contra la pandemia y traer prosperidad a nuestros pueblos”, indicó.

En ese mismo sentido, el embajador de Estados Unidos en Ecuador, Michael J. Fitzpatrick, informó que este lunes conversó telefónicamente con Lasso para felicitarlo por su triunfo.

“Esperamos trabajar con su gobierno en nuestros objetivos en común y en beneficio de Estados Unidos y Ecuador a partir del 24 de mayo”, manifestó.

Guillermo Lasso: “Desde el 24 de mayo me dedicaré a la construcción de un proyecto nacional para Ecuador”

Guillemo Lasso esperó hasta bue entrada la noche para salir a agradecer al pueblo ecuatoriano por la votación que lo convierte en presidente electo del Ecuador. Había permanecido gran parte de la jornada de ayer domingo 11 de abril de 2021 en su domicilio de la vía Samborondón, con su familia y amigos.

“Este es un día histórico en que todos los ecuatorianos han escogido su futuro y el deseo de mejores días para todos”. Así comenzó un discurso cargado de emoción, agradecimientos y de un mensaje de unidad nacional, que duró 20 minutos, en uno de los salones del Centro de Convenciones, en el norte de Guayaquil.

Ahí lo habían esperado sus simpatizantes desde que se cerraron las urnas a las 17:00 y habían recibido con cautela los resultados no oficiales de uno de los ‘exit poll’, a boca de urna, que le daban ventaja en el balotaje. Lasso cumplió con aparecer en público solo cuando los datos del Consejo Nacional Electoral (CNE) se hubieran consolidado y le dieran un margen superior sobre el otro candidato de la alianza Unes, Andrés Arauz. Con el 98,29% de las actas escrutadas, el postulante de la alianza Creo-PSC tiene 52,49% de los votos nacionales y Arauz 47,51%, según la página web del organismo electoral.

“Gracias por formar parte del Ecuador del encuentro, desde el fondo de mi corazón y ser su presidente”. “Hoy es un día de celebración, la democracia ha triunfado. Los ecuatorianos han usado su derecho a elegir y han optado por un nuevo rumbo, muy diferente al de los últimos 14 años en Ecuador. Desde el 24 de mayo asumiremos con responsabilidad el desafío de cambiar los destinos de nuestra patria y lograr para todos el Ecuador de oportunidades y de prosperidad que todos anhelamos”.

Recordó que desde hace años “ha soñado con la posibilidad de servir a los ecuatorianos”. Guillermo Lasso, de 65 años, logra un triunfo presidencial en su tercer intento, postuló en el 2013 y en el 2017, cuando llegó a la segunda vuelta y perdió frente a Lenín Moreno. “Trabajaremos con decisión para que todos los 17 millones de ecuatorianos nos beneficiemos con el cambio de un país democrático, libre, próspero, un país de libertades, un país donde nadie tiene que tener miedo; hoy de noche todos podemos dormir en paz y en calma”.

“Yo no llego con una lista de a quienes perseguir ni ver en la cárcel, yo quiero ver a todos los ecuatorianos libres, que no tengan miedo al Gobierno, que no tengan miedo a disentir con el presidente de la República, que expresen sus opiniones con libertad”. “Como lo he expresado muchas veces no he entrado a la política para acumular honores ni riquezas, como lo dije ya ni para perseguir a otros ni para ganarle una discusión a nadie, solo me mueve el deseo de servir a todos en especial a los más vulnerables y desde el 24 de mayo, como su presidente, me dedicaré a la construcción de un proyecto nacional que continúe escuchando a todos porque este proyecto será de todos los ecuatorianos”.

Lasso enumeró una larga lista de agradecimientos por el triunfo, además de a Dios. A militantes del movimiento Creo, a César Monge, su presidente y su “hermano”; a su equipo de trabajo, y también a Jaime Durán Barba y Santiago Nieto, quienes lo asesoraron en la segunda vuelta, algo que no había sido reconocido públicamente en este tramo de la campaña. Antes había mencionado el respaldo del PSC a favor de su proyecto político y al liderazgo de Jaime Nebot, quien estaba a su lado, en la tarima, a diferencia de la primera vuelta en que sus aliados no lo acompañaron en el mismo salón. También dio las gracias a los dirigentes de agrupaciones políticas, grupos solidarios e independientes y excandidatos presidenciales que pidieron el voto a su favor.

El desinterés reina en las elecciones presidenciales y de Congreso en Perú

El país sudamericano elegirá en primera vuelta a dos candidatos para la Presidencia entre un listado de 18. Según las últimas encuestas, el aspirante con mayor preferencia electoral apenas supera el 10%. Además, el nuevo Congreso se proyecta altamente fragmentado, con más de diez partidos que podrían superar la valla, pero no consolidar mayorías.

Aunque hace pocos meses buena parte de los peruanos protestó por estabilidad política, el escenario previo a las elecciones generales del 11 de abril es de intensa apatía. No hay candidatos favoritos que despunten entre los 18 partidos que se han presentado y el porcentaje de votantes indecisos es tres o hasta cinco veces mayor que el recibido por los aspirantes que concentran ligera ventaja.

Desde el lunes se restringió en Perú la difusión de encuestas en medios de comunicación, lo que genera menor certidumbre hacia la foto final del domingo. Sin embargo, los últimos sondeos arrojaron que existen seis candidatos con mayores chances: Yonhy Lescano (Acción Popular); Hernando de Soto (Avanza País); Verónika Mendoza (Juntos por el Perú); George Forsyth (Victoria Nacional); Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Rafael López Aliaga (Renovación Popular). Con candidaturas sin más despegue que unas cuantas décimas entre sí, cualquier cosa podría suceder.

Clima apolítico, prioridades ajenas a la elección y crisis de representatividad 

Para el analista político Gonzalo Banda Lazarte, el momento de pandemia y los escándalos alrededor de su gestión son factores que abonan a este desinterés colectivo. Según remarca, si los peruanos ya estaban lo suficientemente indignados con los hechos de noviembre de 2020 –con la polémica vacancia presidencial de Martín Vizcarra y el fallido gobierno de Manuel Merino–, casos como el ‘Vacunagate’ han aumentando la aversión por los políticos.

“En el desarrollo de esta campaña, a los peruanos nos ha perforado el Covid-19, que no solo se ha ensañado con la economía y la salud física y emocional de la gente, sino que también nos ha demostrado toda la fragilidad política de los héroes que habíamos construido. Hemos visto cómo funcionarios públicos han abusado de sus cargos para vacunarse en secreto, cómo políticos han protegido esos privilegios y cómo incluso el ahora expresidente Martín Vizcarra -vacado por el Congreso pero con su popularidad a tope- terminó también comprometido por presunta corrupción. A mí me resulta bastante lógico que esta suma de elementos nos lleve a un clima antipolítico”, dijo Banda a France 24. 

La politóloga de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Kathy Zegarra Díaz, coincide en esta lectura y agrega algunos elementos, como la desigualdad que divide a la población en sectores más y menos afectados.

Buena parte de la ciudadanía está pensando más en sobrevivir que en votar

“Es claro que, con todas las experiencias acumuladas, los peruanos han llegado a percibir a los políticos como un sinónimo inmediato de corrupción, ineficiencia o potencial traición. Pero también es cierto que la pandemia no ha golpeado a todos por igual y que una buena parte de la ciudadanía -especialmente, los más pobres o los que se han empobrecido con la crisis- está pensando más en sobrevivir que en votar. Informarse sobre política se vuelve, inclusive, en un privilegio desde ese punto de vista”, señaló.  

Consultado sobre este fenómeno, el experto en temas electorales Jorge Jáuregui Mendieta, añade la falta de representatividad desde el Congreso, que es consecuencia -según resalta- de un defectuoso sistema electoral. 

“Lamentablemente todas las reformas que se aplicaron a la normativa electoral para generar un mejor sistema no han abordado realmente este problema de fondo. En ese vacío, compiten partidos de débil institucionalidad y listas de candidatos congresales sin niveles mínimos de cohesión. En Perú, los partidos no ganan las elecciones al Congreso, sino unos cuantos candidatos abrumadoramente populares que arrastran a una parte de sus listas. Al final, de los 130 congresistas que componen el Parlamento, solo unos cuantos ingresan con verdadera legitimidad. La conclusión, entonces, es que -quinquenio tras quinquenio- los peruanos no se identifican con sus políticos”, indicó Jáuregui a este medio. 

En un orden que ubica con ínfima ventaja al excongresista Yonhy Lescano, compiten también el economista Hernando de Soto, la lideresa de izquierda Verónika Mendoza, el exalcalde George Forsyth, la tres veces candidata Keiko Fujimori y el empresario Rafael López Aliaga.
En un orden que ubica con ínfima ventaja al excongresista Yonhy Lescano, compiten también el economista Hernando de Soto, la lideresa de izquierda Verónika Mendoza, el exalcalde George Forsyth, la tres veces candidata Keiko Fujimori y el empresario Rafael López Aliaga. © Cortesía Agencia Andina

La proyección más preocupante es la del Congreso

De acuerdo con el artículo 111 de la Constitución Política de Perú, para que un candidato presidencial gane en primera vuelta, debe superar el 50% de los votos válidos; un escenario que claramente no ocurrirá este domingo. La segunda vuelta ya está programada para el 6 de junio. 

En el caso de congresistas, la elección se define el mismo 11 de abril y, como lo exige la Ley de Organizaciones Políticas, cada partido deberá pasar el mínimo del 5% de votos válidos a nivel nacional para hacerse de un lugar en el hemiciclo. De acuerdo con los últimos sondeos publicados, el próximo Parlamento peruano se proyecta más atomizado que el actual, con unos diez o hasta doce partidos que podrían ganar escaños. 

Los especialistas entrevistados por France 24 advierten que la gran fragmentación que tendría el Congreso electo es un ingrediente peligroso para nuevas crisis de gobernabilidad, como las vividas en los últimos cinco años. 

“Considerando esa tremenda atomización de fuerzas políticas, el escenario pinta muy mal. Desde la teoría política y también desde la experiencia peruana, el hecho de que exista un Congreso fragmentado aumenta las dificultades para llegar a acuerdos internos y también a consensos con el Gobierno. Y, por supuesto, eso también implica un enorme reto a la estabilidad del propio Ejecutivo. Ya hemos visto cómo esos malos inicios pueden evolucionar en, inclusive, destituciones presidenciales o presiones de poder”, explicó la politóloga Kathy Zegarra.

Gonzalo Banda añadió: “Esto es como un ‘déjà vu’. Pareciera que los Congresos peruanos entran cada vez más fraccionados elección tras elección y eso lleva, de manera muy válida, a pensar en posibles nuevas crisis. Esa película ya la vimos y termina con presidentes que tienen que ceder ante la presión del Congreso. Si un Congreso como los pasados ya eran malos, imaginemos un Congreso con diez o doce bancadas. Eso es ingobernable. Preocupa mucho. ¿Qué viabilidad tendrá el candidato presidencial electo si en el Congreso nuevo solo estará defendido por una bancada oficialista de, a lo mucho, unos 15 congresistas? ¿Con quiénes y cómo se van a aliar?”.

Luego de la disolución del Congreso, decretada en septiembre de 2019 por el ahora expresidente Martín Vizcarra (candidato al Parlamento en estos comicios con el partido Somos Perú), Perú tuvo elecciones congresales para que nuevos parlamentarios completaran el periodo hasta julio de 2021. Con esos comicios, ingresaron nueve partidos, y la bancada más grande se formó con 25 legisladores. Eventualmente, algunos congresistas renunciaron a sus grupos para legislar como independientes o formaron nuevas bancadas. En la actualidad, son once los grupos parlamentarios.

Especialistas consultados por France 24 coinciden en advertir que la gran atomización de fuerzas políticas que se proyecta para el Congreso será un obstáculo para la gobernabilidad de la nueva Presidencia.
Especialistas consultados por France 24 coinciden en advertir que la gran atomización de fuerzas políticas que se proyecta para el Congreso será un obstáculo para la gobernabilidad de la nueva Presidencia. © Cortesía Agencia Andina

Jorge Jáuregui apunta que el próximo Congreso no será ajeno al ‘transfuguismo’ de legisladores. Esto, en consideración a la debilidad de los propios partidos en carrera. Además, buena parte de los candidatos al Parlamento no tiene afiliación ni guarda militancia con su partido, sino que accedió a postular por invitación.

“Esos diez o doce partidos políticos que alcancen representación en el Congreso se pueden fraccionar a través de lo que llamamos ‘transfuguismo’ y configurar un Parlamento con ¿cuántas? ¿14 ó 15 bancadas? Con agrupaciones políticamente frágiles va a ser muy difícil ponerse de acuerdo. Un gran desafío para la persona que próximamente ejerza la presidencia del país será encaminar sus políticas con un Parlamento adverso. Puede ser que el o la eventual gobernante construya legitimidad con una fuerte popularidad, pero el reto estará en tender el puente para gobernar de manera estable. Si no, eso terminará con escenarios críticos que ya conocemos de memoria”, expresó Jáuregui.

Candidatos que apenas sobresalen

El candidato presidencial Yonhy Lescano -que se ha mantenido con buena posibilidad de alcanzar una segunda vuelta- representa al partido Acción Popular. Esta agrupación es la misma a la que pertenece Manuel Merino, quien fuera presidente de la República por cinco días tras la vacancia de Martín Vizcarra y cuyo ascenso motivó las protestas de noviembre de 2020, en las que fallecieron dos jóvenes. Los hechos no parecen haber afectado la elegibilidad del partido, pues, además de posicionarse para las presidenciales, también guarda ventaja para las congresales.

Como se señaló al inicio de este informe, Lescano compite en un juego de resistencia con otros cinco candidatos relativamente empatados en las encuestas. Las ofertas, a nivel de ideología política, son variadas: el propio Lescano es percibido a la izquierda, junto con Verónika Mendoza, del partido Juntos por el Perú. A la derecha, se ubican Hernando de Soto, de Avanza País, y Keiko Fujimori, de Fuerza Popular. En una propuesta más flexibilizada y autodefinida como ‘de centro’, está George Forsyth, de Victoria Nacional. En tanto, a la derecha más conservadora se la identifica con Rafael López Aliaga, de Renovación Popular. La mayoría de los aspirantes compite también entre sí, con votos que van migrando de uno a otro en una carrera que no parece ir hacia arriba para ninguno. 

“Yo diría que esta elección es una guerra por las migajas. Quienes con seguridad sobreviven -al menos, a nivel del Congreso- son los que tienen una organización más o menos asentada en el imaginario de la gente o una estructura partidaria sólida. Ahí están Acción Popular y Fuerza Popular resistiendo. Luego, hay situaciones que no se terminan de comprender, como candidatos a los que les ha ido terriblemente mal en los debates o entrevistas y, sin embargo, tienen posición más expectante que los que tuvieron un mejor desenvolvimiento. Es el caso de Hernando de Soto, cuyo crecimiento yo tildaría de hasta irracional”, indica el analista político Gonzalo Banda.

Para la politóloga Kathy Zegarra, el partidor es tan fraccionado que el escenario de la segunda vuelta puede ser protagonizado por cualquiera. Solo hay tendencias de crecimiento o bajada, pero no escaladas ni declives que permitan el pronóstico.

Nayib Bukele alcanza contundente respaldo en legislativas en El Salvador

El partido Nuevas Ideas (NI), que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele ayudó a formar y que disputaba una elección por primera vez, junto a la Gran Alianza Nacional (Gana), que lo llevó al poder en 2019, obtenían juntos mucho más de la mitad de los sufragios para el Parlamento, según un escrutinio preliminar del 89,43% de los votos, difundido el lunes (01.03.2021) por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

De la mano de la imagen de Bukele, uno de los presidentes más populares de Latinoamérica y que gobierna a golpe de mensajes en Twitter, el partido Nuevas Ideas (NI) concretó su ascensión meteórica en la política salvadoreña.

De acuerdo con el conteo del TSE, la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) y el exguerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), que ya han sido gobierno y mandaban en el Congreso, serán minoría.

Con base a los resultados preliminares, el Parlamento salvadoreño para el período 2021 – 2024 estaría conformado por 52 diputados de Nuevas Ideas, cinco de GANA y siete de la alianza Nuevas Ideas –Gana, según un balance provisional del portal de noticias El Salvador.com.   Esos “datos muestran que los partidos aliados al Gobierno suman 64 curules, es decir, más de la mayoría calificada”, agregó la publicación.https://platform.twitter.com/embed/Tweet.html?dnt=false&embedId=twitter-widget-0&frame=false&hideCard=false&hideThread=false&id=1366526408395218944&lang=en&origin=https%3A%2F%2Fwww.dw.com%2Fes%2Fnayib-bukele-alcanza-contundente-respaldo-en-legislativas%2Fa-56741632&siteScreenName=dw_espanol&theme=light&widgetsVersion=889aa01%3A1612811843556&width=550px

Los grandes perdedores

Los grandes perdedores son la derechista Arena, que pasará de 37 diputaciones a tan solo 7 escaños, y el FMLN, que verá reducida su presencia parlamentaria de 23 asientos a tan solo 5. Los partidos restantes tendrían un legislador cada uno.

El conteo preliminar permite al TSE marcar la cantidad de votos que recibe cada organización política, pero será el martes que el conteo oficial distribuirá los 84 escaños del Congreso Unicameral.

Con una mayoría absoluta, Bukele podrá incidir en los nombramientos en la Corte Suprema de Justicia, la Contraloría y la Fiscalía, con las cuales ha tenido disputas.

Y si alcanza la mayoría calificada (56 escaños), podrá emprender además reformas de calado, como las constitucionales.

De la mano de la imagen de Bukele, uno de los presidentes más populares de Latinoamérica y que gobierna a golpe de mensajes en Twitter, el partido Nuevas Ideas (NI) concretó su ascensión meteórica en la política salvadoreña.

De acuerdo con el conteo del TSE, la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) y el exguerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), que ya han sido gobierno y mandaban en el Congreso, serán minoría.

Con base a los resultados preliminares, el Parlamento salvadoreño para el período 2021 – 2024 estaría conformado por 52 diputados de Nuevas Ideas, cinco de GANA y siete de la alianza Nuevas Ideas –Gana, según un balance provisional del portal de noticias El Salvador.com.   Esos “datos muestran que los partidos aliados al Gobierno suman 64 curules, es decir, más de la mayoría calificada”, agregó la publicación.https://platform.twitter.com/embed/Tweet.html?dnt=false&embedId=twitter-widget-0&frame=false&hideCard=false&hideThread=false&id=1366526408395218944&lang=en&origin=https%3A%2F%2Fwww.dw.com%2Fes%2Fnayib-bukele-alcanza-contundente-respaldo-en-legislativas%2Fa-56741632&siteScreenName=dw_espanol&theme=light&widgetsVersion=889aa01%3A1612811843556&width=550px

Los grandes perdedores

Los grandes perdedores son la derechista Arena, que pasará de 37 diputaciones a tan solo 7 escaños, y el FMLN, que verá reducida su presencia parlamentaria de 23 asientos a tan solo 5. Los partidos restantes tendrían un legislador cada uno.

El conteo preliminar permite al TSE marcar la cantidad de votos que recibe cada organización política, pero será el martes que el conteo oficial distribuirá los 84 escaños del Congreso Unicameral.

Con una mayoría absoluta, Bukele podrá incidir en los nombramientos en la Corte Suprema de Justicia, la Contraloría y la Fiscalía, con las cuales ha tenido disputas.

Y si alcanza la mayoría calificada (56 escaños), podrá emprender además reformas de calado, como las constitucionales.