La COVID-19 podría causar anomalías pulmonares más de tres meses después del contagio, aunque los escáneres convencionales no pueden detectarlas, según investigadores de las universidades inglesas de Oxford y Sheffield.

Para este estudio, en el que participaron 10 pacientes, se utilizó una técnica de escáner novedosa para identificar daños que no pueden ser visualizados en las imágenes convencionales.

La técnica, según indicó hoy la universidad de Sheffield, utiliza gas xenón, que los pacientes deben inhalar durante una exploración por imágenes de resonancia magnética para localizar daños pulmonares.

Los científicos han resaltado la importancia de contar con una prueba que pudiera detectar daños a largo plazo de la COVID-19.

El experto Fergus Gleeson, que dirige el trabajo, probó la técnica en 10 pacientes de entre 19 y 69 años.https://platform.twitter.com/embed/index.html?dnt=false&embedId=twitter-widget-0&frame=false&hideCard=false&hideThread=false&id=1333704627401920512&lang=es&origin=https%3A%2F%2Fwww.sinembargo.mx%2F01-12-2020%2F3902552&theme=light&widgetsVersion=ed20a2b%3A1601588405575&width=550px

Ocho de ellos tenían disnea y cansancio tres meses después de enfermarse con coronavirus, a pesar de que ninguno había estado en cuidados intensivos o requirió ventilación, y las exploraciones convencionales no habían observado problemas en sus pulmones.

Los escáneres mostraron signos de daño pulmonar en los ocho pacientes que informaron de falta de aire, al resaltar áreas donde el aire no fluía fácilmente hacia la sangre.

Gleeson planifica ahora un ensayo con unas cien personas para saber si lo mismo ocurre con las personas que no han sido hospitalizadas y no habían sufrido síntomas graves de la enfermedad.