Los agentes federales de inmigración cesarán los arrestos masivos de inmigrantes que se presuma vivan ilegalmente en el país en sus lugares de trabajo, de acuerdo con un memo emitido el martes por el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas.

En lugar de ello, el enfoque estará en los “empleadores sin escrúpulos que explotan la vulnerabilidad de los trabajadores indocumentados” y en el combate al maltrato de los trabajadores, incluyendo el pago de salarios bajos, condiciones laborales peligrosas y tráfico humano.

El memorándum de tres páginas instruye a los directores de los servicios de inmigración (ICE), aduanas (CBP) y ciudadanía (USCIS) que elaboren un plan en dos meses para aumentar las penalizaciones a empleadores, alentar a los trabajadores a reportar prácticas inescrupulosas sin temor y coordinarse con otras agencias, como el Departamento de Trabajo.

Las redadas en sitios de trabajo fueron comunes durante la presidencia de Donald Trump, incluido un operativo en el 2019 contra plantas procesadoras de pollo en Mississippi, la mayor operación de ese tipo en más de una década.

Trump y otros presidentes republicanos han afirmado que las redadas son disuasorias contra la inmigración ilegal, pero grupos de trabajadores las llamaron injustas y discriminatorias. Por ejemplo, la mayoría de los 680 trabajadores arrestados en plantas de la compañía Koch Foods eran latinos.