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Congreso de EEUU entrará en receso sin aprobar un nuevo estímulo económico

A pesar de que los senadores republicanos planean confirmar de manera acelerada a la sustituta en la Corte Suprema de la jueza Ruth Bader Ginsburg, el Congreso se prepara para salir de Washington esta semana hasta después de las elecciones sin aprobar un proyecto de ley de alivio económico por el coronavirus.

La falta de acción del Congreso sobre un estímulo ha sacudido a Wall Street, ha preocupado a las personas que luchan para poner comida en sus mesas, y ha frustrado a los propietarios de negocios que creen que un mayor estímulo del gobierno podría haberlos ayudado a mantenerse a flote y mantener a los trabajadores empleados.

John Thune, senador de Dakota del Sur y segundo en rango del liderazgo republicano, y el senador republicano de Alabama Richard Shelby, que preside el Comité de Asignaciones de la Cámara alta, dijeron el miércoles que están tratando de completar esta semana una acción sobre un proyecto de ley de financiamiento del gobierno que aprobó el marte la Cámara de Representantes.

Eso debería permitir que los legisladores abandonar la ciudad durante gran parte del mes de octubre y que los miembros que buscan la reelección comiencen la campaña en sus comunidades, aunque se espera que regresen para emitir sus votos para confirmar la elección del presidente Donald Trump para la Corte Suprema.

Los candidatos de Trump a la Corte Suprema son una señal de alarma para los demócratas

Donald Trump ha presentado su lista de candidatos para ocupar puestos de jueces en la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos. A primera vista, la cuestión parece algo  macabra, ya que esos jueces son nombrados de forma vitalicia, es decir, que Trump solo podría sentar en el estrado a uno de sus propios candidatos cuando muera o enferme gravemente uno de los nueve jueces que ahora conforman la máxima autoridad judicial estadounidense.

En ese sentido, suele especularse con la salud de Ruth Bader Ginsburg, de 87 años, la juez más anciana de la Corte Suprema. Este verano se supo que Bader Ginsburg tuvo que someterse de nuevo a una quimioterapia, pero ella, liberal defensora de los derechos de la mujer, ya ha dejado claro que no desea abandonar su puesto.

Una jugada estratégica en la batalla electoral

Así pues, en la Corte Suprema no hay a la vista a corto plazo vacantes donde Trump, en caso de vencer en las elecciones de noviembre de 2020, pueda sentar de por vida a uno de sus jueces. A pesar de ello, haber revelado su lista de candidatos a la Corte Suprema no es un paso precipitado, sino una astuta jugada estratégica. Dos meses antes de los comicios, Trump quiere atraer a aquellos votantes conservadores que hasta ahora no estaban seguros de si realmente desean darle su voto a Trump.

Carla Bleiker, corresponsal de DW en Washington.

Durante la rueda de prensa en la que anunció los nombres de sus nominados, entre otros, el polémico senador Ted Cruz, Trump hizo una clara advertencia: los candidatos a la Corte Suprema de Joe Biden quitarán las armas a los estadounidenses, legalizarán el aborto durante la gestación avanzada y abolirán  la pena de muerte. El mensaje que lanza Trump con su lista es claro: “De acuerdo, no les gusta todo lo que presidente hace y postea por Twitter, pero si quieren leyes conservadoras que protejan sus valores tradicionales, deben votar por Trump”.

Señal de alerta para la América liberal

Ya antes de las elecciones de 2016, Trump presentó su lista de posibles candidatos a la Corte Suprema, con el fin de convencer a republicanos recalcitrantes de votar como presidente de EE. UU. a un antiguo moderador de reality shows. Y su estrategia tuvo éxito. La lista que ahora acaba de hacer pública debería suponer una señal de alerta para los votantes liberales. Actualmente, los jueces conservadores ya son mayoría en la Corte Suprema, con una proporción de cinco a cuatro. Y persiste la incertidumbre sobre si Ruth Bader Ginsburg aguantará otros cuatro años.

Joe Biden no es el candidato soñado por todos los demócratas y esta afirmación aplica sobre todo a votantes jóvenes y progresistas. Pero precisamente este grupo debe tener claro que las opciones a un segundo mandato de Trump mejoran si el día de las elecciones se queda en casa y no vota. Durante un segundo período de gobierno, Trump podría ocupar con toda probabilidad al menos uno de los puestos de juez de la Corte Suprema con uno de sus candidatos. Para los votantes liberales estadounidenses sería una catástrofe que existiera una mayoría fuerte en el más elevado tribunal de Justicia estadounidense, que durante décadas decide sobre temas como el aborto y los derechos LGTB.

Representantes demócratas y republicanos presentan al Congrreso paquete de estímulo alternativo

Un grupo bipartidista de 50 miembros de la Cámara de Representantes dieron a conocer un paquete de estímulo alternativo contra la crisis de coronavirus de $1.5 billones de dólares, en el cual destaca ayuda directa a familias, incluidas a parejas de indocumentados y sus hijos estadounidenses.

Se trata del tercer plan sobre la mesa discusión entre el Congreso y el Gobierno del presidente Donald Trump, pero podría tener poco futuro, al no ser respaldado públicamente por los líderes de ambas cámaras. Así lo reportó el diario La Opinión.

La propuesta del llamado Caucus de Solucionadores de Problemas –que integra a 25 demócratas y 25 republicanos– ofrece ayuda por $500,000 millones de dólares a los gobiernos estatales y locales; $450 dólares de bono al seguro de desempleo durante ocho semanas, y los $1,200 dólares de ayuda a familias y $500 dólares por niño o dependiente.

El proyecto contempla fondos para pruebas de Covid-19, ayuda a escuelas, cuidado de niños y respaldo a pequeñas empresas.

El grupo dio conferencia de prensa sobre su propuesta “Camino hacia un terreno común”, liderada por los copresidentes del grupo, el republicano Tom Reed (Nueva York) y el demócrata Josh Gottheimer (Nueva Jersey).

“Nuestro marco refleja meses de creación de consenso bipartidista sobre las acciones que el Gobierno federal puede tomar para ayudar a las familias trabajadoras y las comunidades locales en todo el país mientras navegan por los impactos del COVID-19″, dijo Reed.

Otra de las ayudas del plan es la asignación de $25,000 millones de dólares para asistencia hipotecaria y de alquiler y $15,000 millones para Servicio Postal (USPS) y para programas de asistencia alimentaria.

“Lo que nos une, 25 demócratas y 25 republicanos, es nuestro objetivo compartido de encontrar una solución pragmática, un camino bipartidista hacia adelante, para ayudar a que los negociadores vuelvan a la mesa”, dijo Gottheimer.

Según un reporte de The Hill, la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi (California), afirmó que los miembros de ese recinto se mantendrán en sesión permanente hasta que no se apruebe un nuevo plan de estímulo, pero no mencionó el impulso del proyecto presentado este martes por 25 miembros de su bancada en colaboración con los republicanos.

Celebran ayuda a parejas mixtas

La Coalición Americana de Empresas Pro-Inmigración (ABIC, por sus siglas en inglés) celebró el plan, sobre todo la ayuda a familias de estatus migratorio mixto, debido a que la Ley CARES —e incluso el nuevo plan republicano— no contemplan a las parejas estadounidenses de indocumentados.

El grupo empresarial destaca los dichos de la representante Abigail Spanberger (Virginia), quien habló de los grupos excluidos en otras propuestas.

“Apoyamos cheques de estímulo directo adicionales para el pueblo estadouniden

se, $1,200 (dólares) nuevamente para adultos, $500 (dólares) para niños dependientes y adultos. Con una solución para aquellos que anteriormente se quedaron fuera, incluidas las familias con estatus mixto de ciudadano estadounidense y no ciudadano”, indicó.

ABIC destaca que el nuevo plan congresista ocurre el mismo día que un grupo de organizaciones, incluido el Centro Nacional de Leyes de Inmigrantes, CHIRLA, SEIU, FIRM y otros, lanzaron un video llamando a los líderes del Senado para que respalden un paquete de ayuda federal integral que incluya a todas las familias.

Republicanos quieren convencer a Nancy Pelosi de aprobar un paquete de estímulo reducido

Los republicanos del Senado consideran que la aprobación de un nuevo paquete de estímulo requiere necesariamente la aprobación de la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi (California), por lo que buscarán aumentar al presión para lograr un acuerdo.

El plan es que Pelosi abandone su idea de los $2.2 billones de dólares y acepte alguno de los paquetes alternos, como el de $1.3 billones de dólares del Gobierno del presidente Donald Trump o el de $1 billón de dólares republicano.

La clave será utilizar el respaldo de la Cámara de Comercio a 23 legisladores demócratas para las elecciones del 3 de noviembre, luego de que –según los republicanos– el líder de la minoría en el Senado, Charles Schumer (Nueva York), no es quien toma la sartén por el mango en esta negociación.

“Schumer no está presionado en absoluto. Todo esto está en Pelosi… está dirigiendo el espectáculo”, dijo un senador republicano a The Hill. Agregó que 117 demócratas de la Cámara firmaron una carta a Pelosi el mes pasado pidiéndole que aceptara la Ley de Seguridad y Alivio para los Trabajadores, que extiende los $600 dólares semanales adicionales al bono de desempleo.

El portal cita que la Cámara de Comercio de Estados Unidos hizo circular un memorando a principios de este mes en el que indicaba su intención de respaldar a 23 demócratas de la Cámara de Representantes, lo cual serviría de presión a la presidenta Pelosi.

“La pregunta es si esto obliga a Pelosi a escuchar a sus 20 miembros en distritos donde la Cámara de Comercio ha respaldado a la demócrata”, dijo la fuente republicana.

Cabe destacar que Pelosi no ha cerrado las intenciones de negociar un paquete de ayuda, ya que el viernes dijo sentirse optimista de lograr un acuerdo.

“Soy completamente optimista”, insistió en CNN. “Soy optimista. Creo que deberíamos llegar a un acuerdo, eso es lo que todos queremos”.

La demócrata dijo, sin embargo, que no aceptará las restricciones del presidente Trump sobre el cheque de ayuda de $1,200 dólares directo a estadounidenses, a menos que se apruebe asistencia alimentaria y una clara protección al desalojo.

El Congreso tiene hasta el 15 de octubre para tomar una decisión, ya que es la fecha en que termina el periodo de sesiones antes de la elección.

Demócratas bloquean plan republicano de estímulo económico que no incluía pago de $1,200

Los demócratas del Senado, liderados por Charles Schumer (Nueva York), lograron bloquear el paquete de estímulo de $500,000 millones de dólares impuslado por republicanos, al considerar que no integra apoyos urgentes para las familias para enfrentar las consecuencias del coronavirus.

La propuesta requería al menos 60 votos, pero logró solamente 47 y 52 en contra. Todos los demócratas se opusieron, así como el republicano Rand Paul (Kentucky), informó el periodista Jesús García en un reporte para La Opinión.com

Se preveía una complicada batalla para los republicanos, debido al estancamiento de las negociaciones para un paquete más amplio con el Gobierno del presidente Donald Trump, ya que los demócratas defienden su plan de al menos $2.2 billones de dólares, mientras el mandatario impulsa $1.3 billones como máximo.

El plan republicano abanderado por el líder de la mayoría, Mitch McConnell (Kentucky), integraba ayuda empresas, escuelas y un bono de $300 dólares para el seguro de desempleo, pero no incluía importantes ayudas, como los $300,000 millones de dólares directo a familias.

Al presentar el proyecto, McConnell reconoció que no contenía la mayoría de las ideas de sus correligionarios y de los opositores demócratas, pero creía que era mejor “avanzar” que “no hacer nada”.

El senador Schumer había adelantado que esa propuesta “demacrada” no pasaría la prueba en el Senado y calificó de “píldoras venenosas” el austero plan de rescate.

Por correo, comenzó la elección presidencial estadounidense

Con Carolina del Norte como primer estado del país en enviar boletas para responder a las peticiones de voto por correo, el viernes pasado empezó la fase de votación temprana de las elecciones presidenciales de 2020. Este y otros tres estados clave ya han reflejado un incremento significativo de solicitudes para ejercer el voto de esta forma respecto al pasado. Allí, los electores registrados como demócratas están superando a los republicanos en hacerlo.

Aunque los votantes de Carolina de Norte tienen margen hasta finales de octubre para solicitar el voto en ausencia, los primeros datos reflejan que la forma de participar en las elecciones está cambiando este año de forma drástica por la pandemia de coronavirus: se trata de una instantánea sobre la participación electoral, cuando quedan ocho semanas de carrera para ocupar la Casa Blanca.

[Cómo votar por correo: lo que necesita saber para hacer contar su voz este noviembre]

Datos públicos relativos a Carolina del Norte, Florida y Pennsylvania muestran que estos estados han recibido una cantidad de solicitudes de voto en ausencia significativamente más alta desde electores registrados como demócratas que de los que resultan como republicanos.

Una estimación de afiliaciones por partido elaborada por la compañía TargetSmart refleja una situación parecida para Ohio. Por otro lado, en Wisconsin demócratas y republicanos se están codo con codo. El único estado donde se detectó una mayor cantidad de peticiones de voto por correo por parte de republicanos hasta ahora es Michigan.

Estos seis estados péndulo son clave para las estrategias tanto del presidente, Donald Trump, como de su rival designado, el demócrata Joe Biden. Trump logró una victoria ajustada en todos ellos en 2016.

 A fecha del 3 de septiembre, ya solicitaron una boleta en ausencia más de 643,000 electores de Carolina del Norte. De esas peticiones, más de 337,000 fueron de electores registrados como demócratas y 103,000 de republicanos. Las demás solicitudes fueron de votantes sin afiliación a ninguno de los dos principales partidos.

En el mismo punto de la carrera presidencial de 2016, solo habían solicitado el voto en ausencia en ese estado 38,871 personas.

Casa Blanca y demócratas exponen diferencias sobre órdenes de ayuda de Trump por pandemia

La Casa Blanca y los principales legisladores demócratas expresaron sus desacuerdos el domingo en la televisión estadounidense sobre las órdenes ejecutivas del presidente Donald Trump para extender los beneficios vencidos a decenas de millones de trabajadores que quedaron desempleados por la pandemia del coronavirus y para diferir los impuestos sobre la nómina a muchos trabajadores.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, líder de la Cámara de Representantes controlada por los demócratas, calificó la acción de Trump como “exigua, débil e inconstitucional” en una entrevista en el programa “Fox News Sunday”.

Dijo que “llevará un tiempo poner dinero en los bolsillos de los estadounidenses” y nuevamente pidió a la Casa Blanca que “se reúna con nosotros a mitad de camino” en nuevos gastos para ayudar a los más de 30 millones de trabajadores que siguen desempleados y a los gobiernos estatales y municipales que Necesito más ayuda.

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, dijo que las órdenes de Trump el sábado “no eran su primera opción”, pero culpó a Pelosi y al líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, por el colapso de dos semanas de conversaciones sobre un paquete de ayuda para el coronavirus.

“Les he dicho que cada vez que tienen una propuesta, estoy dispuesto a hablar”, dijo Mnuchin. Afirmó que la Casa Blanca está dispuesta a proporcionar más ayuda para los gobiernos estatales y locales “pero no el billón de dólares” que buscan los demócratas.

Schumer, en el programa “This Week” de ABC, describió las directivas de Trump como una solución “defectuosa”, “impracticable”, “débil” y “demasiado estrecha” para ayudar a la debilitada economía estadounidense y las necesidades económicas de millones de estadounidenses del trabajo.

U.S. President Donald Trump holds a news conference at his golf resort in Bedminster
El presidente Donald Trump habla con periodistas en una conferencia de prensa en su club de campo en Bedminster, Nueva Jersey, el sábado 8 de agosto de 2020.

“El evento en el club de campo es exactamente lo que hace Trump: un gran espectáculo, pero no hace nada”, dijo Schumer. “Si el pueblo estadounidense mira estas órdenes ejecutivas, verá que no se acercan a lo que se necesita”.

En las negociaciones infructuosas, los demócratas buscaron extender el impulso del gobierno federal de $ 600 a la semana a beneficios estatales de desempleo menos generosos hasta fines de 2020, después de que expiraran a fines de julio. Trump redujo la cifra a $ 400 y dijo que los estados deberían pagar $ 100 de esa cantidad.

“Los estados no tienen el dinero para hacer eso”, dijo Pelosi. Mnuchin respondió que los estados tienen tales fondos “del dinero que ya les dimos a los estados” de la legislación anterior de ayuda por coronavirus que aún no se ha gastado.

Trump y los funcionarios de la Casa Blanca esperan que sus órdenes sean impugnadas en demandas judiciales, ya que según la ley estadounidense, el Congreso debe aprobar la legislación sobre gastos. No se puede hacer por mandato presidencial, aunque Mnuchin dijo que las acciones de Trump fueron autorizadas por sus asesores legales.

Cuando se le preguntó si consideraba legales las órdenes de Trump, Schumer respondió: “Bueno, ya sabes, eso lo dejaré en manos de los abogados. No es lo que se necesita … no entrará en vigor en la mayoría de los lugares durante semanas o meses”. porque está tan armado de una manera loca”.

Dijo que los pagos por desempleo de 600 dólares a la semana habrían continuado “fluyendo sin problemas” si el presidente hubiera actuado para continuarlos. Muchos legisladores republicanos han protestado porque la cantidad era demasiado grande, en muchos casos más de lo que se pagaba a los trabajadores antes de que fueran despedidos.

Pelosi le dijo a CNN: “Estamos en un punto muerto porque los republicanos nunca han entendido la gravedad … de la pandemia”.

La propagación de la pandemia sigue sin control en Estados Unidos, con un número de casos confirmados en el país que superó los 5 millones el domingo y la cifra de muertos supera los 162.000. Ambas cifras son los totales nacionales más grandes del mundo.

Trump firmó sus órdenes en un campo de golf que posee en Nueva Jersey y justificó recortar la ayuda por desempleo de $ 600 por semana a $ 400.

“Este es el dinero que [los trabajadores desempleados] necesitan, este es el dinero que quieren, esto les da un incentivo para volver a trabajar”, dijo Trump.

Pero dejó a los estados decidir cuánto enviar realmente a los trabajadores desempleados, por lo que los beneficios podrían ser aún menores.

En una de las otras órdenes, Trump suspendió los impuestos sobre la nómina del 7.65% para los trabajadores que ganan menos de $ 100,000 al año hasta fines de 2020. Los trabajadores desempleados, que no pagan el impuesto porque no están cobrando un cheque de pago, no se beneficiarán. 

Los impuestos se utilizan para financiar las pensiones y la atención médica de los estadounidenses mayores. El dinero deberá devolverse eventualmente a menos que el Congreso actúe para cancelar los impuestos diferidos.

“Este falso recorte de impuestos también sería un gran impacto para los trabajadores que pensaban que estaban recibiendo un recorte de impuestos cuando solo era una demora”, dijo un crítico de Trump, el senador Ron Wyden de Oregón. “Estos trabajadores se verían afectados con pagos mucho mayores en el futuro”.

Trump también dijo que estaba ampliando las protecciones para los inquilinos amenazados con el desalojo y retrasando aún más los pagos de los préstamos estudiantiles y el cero por ciento de interés en los préstamos financiados por el gobierno federal.

El candidato presidencial demócrata Joe Biden, oponente de Trump en las elecciones nacionales del 3 de noviembre, calificó las órdenes como una “serie de medidas a medias” y acusó a Trump de poner las pensiones de la Seguridad Social “en grave riesgo” al retrasar la recaudación de impuestos sobre la nómina que pagan para el programa.

Sin embargo, el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, dijo en un comunicado el sábado: “Los estadounidenses que luchan necesitan acción ahora. Dado que los demócratas han saboteado las conversaciones clandestinas con demandas absurdas que no ayudarían a los trabajadores, apoyo al presidente Trump que explore sus opciones para obtener beneficios de desempleo y otro alivio para las personas que más los necesitan “.

Fracasa el Congreso en acordar ayuda económica a estadounidenses

Fue otra jornada infructuosa, que vuelve a dejar en lo incierto a millones de estadounidenses afectados por la pandemia.

Las negociaciones en el Capitolio entre los demócratas del Congreso y la Casa Blanca sobre el nuevo paquete de rescate económico para paliar la crisis financiera del COVID-19 terminaron sin acuerdo este viernes.

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, afirmó que el Gobierno no aceptó una propuesta de última hora de los demócratas de reducir el paquete de ayuda de $3.4 billones de dólares a $2.4 billones. La propuesta republicana es de $1 billón de dólares.

“Nosotros nos bajamos 1 billón si es que ustedes agregan 1 billón. Y ellos respondieron con un no absoluto”, dijo Pelosi en una rueda de prensa antes de conocerse el resultado de las conversaciones, acompañada por el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer.

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, declaró: “Desafortunadamente, hoy no hicimos ningún progreso”.

Es probable que Trump emita órdenes ejecutivas

Con el colapso de las conversaciones, dijo que ahora es probable que el presidente, Donald Trump, tome acción ejecutiva para atajar los desalojos de viviendas y la deuda de préstamos estudiantiles.

El Jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, dijo: “Esta no es una respuesta perfecta, seremos los primeros en decir eso, pero es todo lo que podemos hacer, y todo lo que el presidente puede hacer dentro de los límites de su poder Ejecutivo”.

Mnuchin, quien representa al Gobierno en la negociación, dijo más temprano que la propuesta demócrata de añadir 1 billón de dólares al paquete “ni siquiera está en discusión”.

El encuentro de este viernes fue la última oportunidad para extender los beneficios y ayudas a desempleados y negocios afectados por el impacto económico que generó el coronavirus.

La ayuda semanal de 600 dólares para quienes perdieron su empleo durante la pandemia es uno de los puntos que separa a demócratas y republicanos. Los primeros empujan por la extensión del beneficio hasta fines de año, mientras que el plan del Gobierno es reducir el monto hasta los 200 dólares.

Las negociaciones se enfrentan además a las vacaciones que tiene programadas los senadores y los integrantes de la Cámara Baja, quienes no estarán durante la próxima semana. Aunque los congresistas pueden ser llamados a participar de una sesión si es necesario.

El objetivo autoimpuesto por los negociadores demócratas y del Gobierno era alcanzar un acuerdo antes del fin de esta semana, para votar la propuesta durante la próxima, debido al fin de la ayuda económica del primer paquete de ayuda, que ha dejado a 25 millones de personas que perdieron su empleo por el coronavirus sin el beneficio semanal. Este sábado además expira el programa de ayuda para los pequeños negocios.

También están en riesgo más de 100 mil millones para ayudar a reabrir las escuelas, una nueva ronda de pagos directos de 1,200 a la mayoría de las personas y cientos de miles de millones de dólares para los gobiernos estatales y locales.

Trump atento al resultado de las negociaciones

Ante el difícil escenario en que se encuentran los demócratas y el Gobierno, el presidente Donald Trump está dispuesto a firmar una orden ejecutiva que solucione el punto muerto de las negociaciones.

Según el asesor económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, “el presidente está mirando muy cuidadosamente utilizar la autoridad ejecutiva” para empujar una extensión en los beneficios para los desempleados, suspender el impuesto sobre la nómina y las expulsiones de inquilinos, o desahucios.

Kudlow dijo a Fox Business que un borrador de la suspensión de los impuestos “está básicamente listo” y que cree que Trump usará su poder ejecutivo para implementar esa orden, a la que se oponen tanto demócratas como republicanos.

“Mi Administración está analizando acciones ejecutivas para proteger a los estadounidenses de los desahucios… así como ayuda adicional para los desempleados. De manera muy importante, también estoy analizando una suspensión temporal del impuesto sobre la nómina”, dijo Trump este miércoles en una rueda de prensa en la Casa Blanca.

Reportan avances en negociación del nuevo paquete de alivio económico para EEUU

Los negociadores de un enorme paquete de alivio económico reportaron cierto progreso luego de reactivarse las pláticas este lunes en el Capitolio, con temas como alimentos para los pobres y ayudas para las escuelas que luchan por reabrir con seguridad para los niños teniendo un mayor peso en las discusiones.

Aún existen múltiples obstáculos, incluyendo un impase sobre la extensión de los pagos por desempleo de 600 dólares semanales, financiamiento para el servicio postal y ayudas para los inquilinos que afrontan un desalojo. Los negociadores demócratas hablaron de avances casi al mismo instante en que el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, los criticaba duramente por asumir una posición inflexible en las pláticas.

Ambos bandos predicen una larga negociación. Se anticipan muchos días de pláticas, mientras los legisladores tratan de aprobar lo que muy posiblemente será la última respuesta legislativa a la pandemia antes de las elecciones de noviembre.

“Estamos realmente entendiendo la postura del uno y del otro. Y estamos teniendo cierto progreso en algunos temas y acercándonos”, dijo el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer. “Hay muchos temas que aún están pendientes. Pero creo que hay un deseo de hacer algo tan pronto como podamos”.

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, uno de los jefes negociadores del presidente Donald Trump, dijo después que se estaba produciendo “un poco de progreso” y que la administración no está insistiendo en un enfoque de pequeño impacto centrado en los beneficios ampliados por desempleo y dejando otros temas para más adelante. Los republicanos y su presión para promover un paquete menos generoso han sido un reciente tema de conflicto, ya que los demócratas insisten que se tiene que alcanzar un acuerdo integral.

“Estamos abiertos a la idea de un paquete más grande si se puede alcanzar un acuerdo”, dijo Mnuchin.

En el senado, McConnell, insistió en su queja de que los demócratas estarían asumiendo una postura muy dura. El senador por Kentucky no es un participante directo en las negociaciones, pero es considerado clave a la hora de alcanzar un posible trato.

“La presidenta del Congreso [Nancy Pelosi] y el líder demócrata del senado siguen diciendo que es «a nuestra manera o carretera», con una lista masiva de deseos para cabilderos de izquierda que fue armada hace unas semanas bajo el nombre de Ley Coronavirus, afirmó McConnell.

Hablando con periodistas tras la sesión de negociación de dos horas de duración, los representantes demócratas presionaron por más ayuda alimentaria, fondos para el servicio postal y la renovación de los pagos de 600 dólares semanales adicionales para los desempleados, que vencieron la semana pasada. Los pagos han ayudado a apuntalar la economía y los presupuestos familiares ante la devastación financiera ocasionada por el coronavirus.

La Casa Blanca está buscando oportunidades para mejorar la imagen del presidente Donald Trump, como ofrecer otra ronda de pagos de 1.200 dólares a cada ciudadano o residente legal y extender los pagos ampliados por desempleo y una prohibición parcial a los desalojos por falta de pago de los alquileres de vivienda. Pelosi, la jefa negociadora de los demócratas, parece interesada en un acuerdo, pero ha dejado claro que se necesitaría mucho dinero.

“Fue muy productivo, estamos avanzando en la senda correcta. Aún tenemos nuestras diferencias, estamos tratando de tener un entendimiento más claro sobre cuáles son las necesidades, y las necesidades son que millones de niños en nuestro país no tienen asegurada su alimentación”, dijo Pelosi. “Millones de personas en nuestro país están preocupadas con ser desalojadas de sus viviendas. Decenas de millones están recibiendo pagos de seguro por desempleo”.

La mayoría de los miembros de la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, han abandonado Washington por el receso y no tienen previsto regresar mientras no haya un acuerdo que deba ser sometido a votación, mientras los senadores están atrapados en la capital.

Temas que ya han sido acordados incluyen los pagos directos de 1.200 dólares a cada ciudadano y cambios al Programa de Protección de Nominas para permitirle a negocios particularmente impactados que obtengan otro préstamo bajo generosos términos para su posible condonación.

Pero los términos y estructura de los beneficios por desempleo siguen siendo un tema complicado, dijeron los negociadores el domingo, y el jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows no ha hecho ninguna concesión sobre el billón de dólares que Pelosi quiere para los gobiernos locales y estatales que afrontan pérdidas de ingresos por la pandemia del coronavirus.

Pelosi dijo que consideraría reducir los pagos por desempleo por 600 dólares semanales para personas en estados con tasas de desempleo más bajas. Los republicanos quieren recortar dichos pagos para incentivar a los beneficiarios a regresar al trabajo y dicen que es una mala política ya que le paga a muchas personas más dinero del que ganaban cuando tenían empleos.

Los demócratas rechazan oferta de la Casa Blanca de extender la entrega de $600 dólares extra por desempleo

En las negociaciones nocturnas que se hicieron con los demócratas del Congreso este jueves, los funcionarios de la Casa Blanca ofrecieron extender a corto plazo –por una semana– el beneficio de desempleo que daba a los ciudadanos $600 dólares extras semanales, mismo que expira hoy viernes.

Sin embargo, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, rechazaron la propuesta, argumentando que los republicanos no entienden que la crisis requiere de una solución de mayor alcance, según se informó en CBS.

“Tuvimos una larga discusión y simplemente no creemos que (los republicanos) entiendan la gravedad del problema”, dijo Schumer.

Por otro lado, Pelosi dijo que extender una semana el beneficio de los $600 dólares extras sería inútil, ya que muchas personas en varios estados ya dejaron de recibir este dinero.

Y es que, aunque el beneficio se termina oficialmente hasta el viernes 31 de julio, hay estados que entregan los beneficios de desempleo los sábados o domingos.

Y como el beneficio termina hoy, viernes 31 de julio, los trabajadores ya no alcanzarán a recibir los $600 dólares extras este sábado y domingo.

Una fuente dijo a la CBS que, aparte de los $600 dólares extras, los republicanos también sugirieron que se dieran $400 dólares extras de beneficio de desempleo durante 4 meses, pero los demócratas también rechazaron esta propuesta.

Cabe señalar que, incluso si el Congreso, a estas alturas, aprobara extender la entrega de este dinero extra a los desempleados, podrían pasar algunas semanas antes que las personas reciban este dinero.

Y es que los estados necesitarían reprogramar sus computadoras para ingresar nuevas fechas para el pago adicional.

Por otro lado, el líder de la mayoría de la Cámara, Steny Hoyer, anunció que pospondrán el receso de agosto que tenían programado los legisladores hasta que puedan llegar un acuerdo y saquen un paquete de estímulo para afrontar la actual crisis de salud, lo que quiere decir que aún podría negociarse la entrega de un monto extra de dinero para los desempleados.

Hasta los republicanos rechazan la propuesta de Trump: “Vamos a las elecciones el 3 de noviembre y no después”

La sugerencia de Donald Trump ha tenido muy mala recepción. La idea de posponer las elecciones presidenciales en Estados Unidos ha sido rotundamente rechazada.

Incluso los miembros del Partido Republicano descartaron este jueves 30 de julio de 2020 apoyar una eventual iniciativa para postergar los comicios presidenciales.

«Nunca en la historia del país, a través de guerras, depresiones, y la Guerra Civil, hemos tenido una elección programada federalmente a tiempo, y encontraremos una manera de hacerlo de nuevo este 3 de noviembre. Vamos a hacer frente a cualquier situación y tener las elecciones el 3 de noviembre como ya está programado«, expresó el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell.

En esa línea también se pronunció Kevin McCarthy, líder republicano de la cámara de Representantes, donde los republicanos son minoría. El legislador por California adelantó que seguirán adelante con la elección tal como está prevista.

El senador por Florida, Marco Rubio, uno de los funcionarios de mayor peso del partido señaló que el presidente «puede sugerir lo que quiera», pero lo que prevalecerá es la ley: «Tendremos una elección legítima, será creíble, será lo mismo que siempre hemos hecho».

“Por supuesto que vamos a tener una elección a tiempo. Es impensable que no sea así”, aseveró a su vez el senador Mitt Romney (Utah).

El ex precandidato presidencial y senador por Texas, Ted Cruz, aseguró que «el fraude electoral (que Trump citó como causa para su sugerencia) es un problema serio«, que debe ser «combatido», pero remarcó que «las elecciones no deben retrasarse».

«No importa lo que diga un individuo en este país, seguimos siendo un país basado en el imperio de la ley, debemos seguir la ley hasta que se cambie la Constitución o hasta que se cambie la ley», apuntó el senador por Iowa Chuck Grassley.

Por su parte, los congresistas recordaron que es el Congreso el que debe tomar esa decisión, y no el presidente. En concreto, la Constitución estadounidense otorga al Congreso la potestad de fijar la fecha de las elecciones. En 1845, una ley estableció que «las elecciones del Presidente y el vicepresidente debe ser realizadas, en cada estado, en el martes siguiente al primer lunes de noviembre, cada cuatro años sucesivamente después de cada elección».

Una posible suspensión de las elecciones tendría que ser aprobada por ambas cámaras del Congreso, una de las cuales -la de Representantes- está bajo control de la oposición. Además, la Constitución también indica que el presidente debe dejar su cargo en enero, por lo que no significaría que Trump pase más tiempo en el poder.

Biden intenta atraer a republicanos descontentos

En los cuatro meses desde que Joe Biden alcanzó la nominación demócrata como candidato a la Casa Blanca, se ha centrado en consolidar las facciones divergentes y a menudo beligerantes del partido. Al acercarse el cierre de campaña, ese esfuerzo se ampliará para incluir a los republicanos descontentos con el presidente Donald Trump.

Se espera que el exgobernador de Ohio, John Kasich, un republicano y crítico de Trump, hable en la Convención Nacional Demócrata en nombre de Biden el próximo mes, según una persona con conocimiento de los planes que pidió el anonimato para poder comentar sobre la estrategia. Kasich se encuentra entre un puñado de republicanos de alto perfil que probablemente se volverán más activos para apoyar a Biden en el otoño.

Mientras tanto, Trump no está haciendo prácticamente nada para expandir su atractivo más allá de los derechistas y nacionalistas que conforman sus partidarios más leales. Algunos operativos republicanos creen que los suburbios ya están perdidos mientras que un contingente de republicanos de alto perfil cuestiona abiertamente el mensaje de reelección del presidente. En un reconocimiento de los crecientes desafíos, Trump nombró a un nuevo jefe de campaña la semana pasada.

Quedando unos 100 días hasta las elecciones, hay tiempo para sucesos repentinos que podrían cambiar la trayectoria de la campaña. El anuncio del viernes de que el cáncer de la juez de la Corte Suprema Ruth Bader Ginsburg ha regresado fue un recordatorio de la potencial volatilidad que se avecina. En 2016, Trump aprovechó muy bien la posibilidad de nombramientos en el máximo tribunal para ganarse a los conservadores que lo veían con recelo.

Y en estados cruciales como Florida, algunos demócratas están preocupados de que la posición actual de Biden podría ser un punto álgido. Algunas encuestas sugieren que la fortaleza de Biden proviene más del descontento de los votantes con Trump que del entusiasmo por el ex vicepresidente, cuyos traspiés verbales, su largo historial en Washington y los recientes intentos de apaciguar a los progresistas lo dejan en un lugar más difícil de lo que a algunos demócratas les gustaría creer.