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Aseguran que el empresariado de EEUU empieza a distanciarse de los republicanos

Durante más de medio siglo, la voz que surgió del edificio monolítico de estilo Beaux Arts de la Cámara de Comercio cerca de la Casa Blanca fue predecible: era la encarnación de las empresas estadounidenses y, más específicamente, un conjunto de intereses compartidos con el Partido Republicano.

Sin embargo, el vínculo del partido con el sector empresarial del país se está desgastando.

Se abrieron fisuras cuando el Partido Republicano adoptó las teorías de la conspiración, por el negacionismo del cambio climático, así como su rechazo del resultado de las elecciones de 2020. El punto crítico más reciente fue en Georgia, donde una nueva ley respaldada por los republicanos que restringe los derechos de voto generó duras críticas de Delta Air Lines y Coca Cola, cuyas oficinas centrales están en el estado, e hizo que las Grandes Ligas retiraran de Atlanta el Juego de Estrellas 2021.

Los republicanos se enfurecieron. El líder de la minoría en el Senado, Mitch McConnell, de Kentucky, advirtió que sus acciones eran “bastante estúpidas”, alienando a “muchos fanáticos republicanos”. Los estrategas republicanos argumentaron que ya no necesitaban el dinero de las corporaciones estadounidenses para ganar elecciones mientras intentan enfocarse más en la clase trabajadora.

Eso amplía una oportunidad para que el presidente Joe Biden y los demócratas del Congreso encuentren un aliado en un lugar poco probable mientras el Partido Demócrata unifica el control del gobierno federal por primera vez en una década. Biden está impulsando un ambicioso paquete de infraestructura de 2,3 billones de dólares que incluye aumentos de impuestos corporativos.

La secretaria de Comercio, Gina Raimondo, estima que ha hablado con más de 50 líderes empresariales sobre el plan, incluida una ronda de llamadas telefónicas el fin de semana de Pascua. Ella está animando a las empresas a centrarse en el paquete completo en lugar de en los aumentos de impuestos.

Si la división empresarial con el Partido Republicano se amplía, esto podría ayudar a responder preguntas sobre la dirección política del país y hasta qué punto las empresas pueden seguir influyendo en Washington.

Fuente: Agencia AP

Biden presiona a republicanos para que aprueben su nuevo paquete económico en el Congreso

El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, tiene claro que su proyecto económico para infraestructura y empleo es perfectible, pero no está dispuesto a hacer grandes cambios, por lo que presiona a republicanos para que lo apoyen en el Congreso.

Señaló que la oposición sabe qué requiere el país, además de desestimar sus críticas al incremento de impuestos a los más ricos y a corporaciones.

“Ellos saben lo que necesitamos”, dijo Biden sobre si ha hablado con los republicanos.

Señaló que cuando los republicanos presentaron en algún momento un plan de infraestructura, les parecía fácil pagar por todo.

“Cuando los republicanos presentaron un plan de infraestructura pensaron que valía la pena pagar por la infraestructura, desde la banda ancha hasta otras cosas”, dijo.

La secretaria de Energía, Jennifer Granholm, dijo a CNN que el presidente Biden está dispuesto a que se apruebe su proyecto de $2.25 billones de dólares bajo la Regla de Reconciliación, la cual fue aplicada para el Plan de Rescate Estadounidense contra la pandemia de COVID-19.

El líder republicano del Senado, Mitch McConnell (Kentucky), rechaza el incremento de impuestos y dijo que bloquearía la propuesta, aunque los demócratas tienen la opción de Reconciliación.

El presidente Biden advierte que EE.UU. está en un momento crucial, que requiere inversión en infraestructura.

“Cuando estás en una situación en la que no puedes encender una fuente de agua en la escuela, porque el agua afecta tu salud, eso es infraestructura”, destacó.

Del mismo modo se refirió en la inversión en edificios federales, carreteras, puentes y banda ancha, aunque eso requiera el incremento de impuestos a corporaciones.

“El impuesto era del 36 por ciento”, recordó. El gobierno de Donald Trump redujo esa tasa al 21 por ciento y Biden busca colocarla en 28 por ciento.

“Estás hablando de empresas de la lista Fortune 500 que no han pagado ni un centavo en impuestos durante tres años. ¡Vamos, hombre!”, expresó. “Voy a esforzarme lo más que pueda para competir con el resto del mundo. Todos los demás, en el resto del mundo, están invirtiendo miles de millones de dólares en infraestructura y lo vamos a hacer aquí”.

Con información de La Opinión.com

Trump recomienda por primera vez vacunarse contra el COVID-19

El expresidente de Estados Unidos Donald Trump recomendó este martes a los estadounidenses que se vacunen contra la COVID-19y en especial a sus votantes, el grupo que más resistencia está mostrando a inocularse.

Trump y su mujer, la exprimera dama Melania Trump, se vacunaron contra la COVID-19 antes de abandonar el poder, aunque no lo hicieron público en su momento.

De hecho, los Trump fueron el único matrimonio expresidencial que no participó en una campaña de vacunación que han protagonizado Barack y Michelle Obama (2009-2017), George W. y Laura Bush (2001-2009), Bill y Hillary Clinton (1993-2001), y Jimmy y Rosalynn Carter (1977-1981).

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, instó precisamente este lunes a Trump a “alzar la voz sobre la seguridad y eficacia” de la vacuna al destacar que “todos los otros” expresidentes lo han hecho y dijo que el Gobierno de Biden apoyaría ese gesto.

En la entrevista con Fox News, Trump dijo que la vacuna contra la covid-19 “es buena, es segura y es algo que funciona”.

“Pero, de nuevo, tenemos nuestras libertades y tenemos que vivir con ello y eso también lo apoyo”, afirmó Trump al referirse a la gente que ha decidido no vacunarse.

Una encuesta reciente de CBS News indicó que el 34 % de votantes republicanos no tiene intención de vacunarse y que un 24 % todavía lo está sopesando, mientras que entre los demócratas tan solo un 10 % no quiere la vacuna y un 20 % todavía está indeciso.

El gobernador de Georgia -el estado que menos gente ha vacunado de todo el país-, Brian Kemp, dijo la semana pasada que se están encontrando “vacilación” entre el grupo de republicanos blancos a la hora de vacunarse.

En Estados Unidos, unos 72,1 millones de personas (un 21,7 % de la población) han recibido al menos una dosis de las vacunas de Pfizer, Moderna o Johnson&Johnson, de las cuales 39 millones (11,8 %) están ya completamente inoculadas.

La mayoría de estados con un menor número de población vacunada son sureños y tradicionales feudos republicanos como la misma Georgia, Alabama, Tennessee o Texas.

Republicanos presionan a Biden y lo culpan por “crisis” migratoria en la frontera

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, enfrenta una creciente presión de los republicanos por el aumento de la llegada de migrantes, especialmente de menores, a la frontera con México, situación que la oposición califica como la primera crisis migratoria de su mandato.

El líder de la minoría republicana de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, denunció la “crisis” en una visita con varios congresistas a la frontera en Texas. “Esta crisis fue creada por las políticas presidenciales de este nuevo gobierno”, acusó.

El congresista republicano Chuck Fleischmann dijo que el gobierno de Biden ha “creado un ambiente” propicio para un incremento de la migración. Otros miembros de la delegación afirmaron que los traficantes de personas se están beneficiando de las políticas del gobierno.

Cerca de 200 migrantes irregulares pasaron por la estación de buses de Brownsville, en Texas, cerca de la frontera con México, según asociaciones locales.

En febrero fueron arrestadas unas 100.000 personas en la frontera sur, entre ellas 9.457 menores no acompañados, un aumento del 28% respecto a enero, según las autoridades.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) tiene a su cuidado actualmente a unos 8.800 niños migrantes. Las autoridades exploran la posibilidad de abrir en Dallas un “centro de descompresión” para albergar ahí a niños y adolescentes de forma temporal.  

 Visita a la frontera

Congresistas republicanos visitaron ayer lunes la frontera entre Estados Unidos y México para conocer de cerca las consecuencias del aumento de inmigrantes indocumentados que entran al país, especialmente los menores no acompañados, y mostraron su alarma por la situación.

EE.UU.: los migrantes esperan entrar

La víspera, legisladores y gobernadores republicanos se pasearon por los principales programas de televisión para criticar el “excesivo” presupuesto del plan de rescate económico y para culpar a Biden de haber creado una “crisis” en la frontera.

En la cadena Fox, el senador Bill Cassidy aseguró que Biden tiene “toda” la culpa del creciente número de menores migrantes de El Salvador, Honduras y Guatemala que han llegado en las últimas semanas a la frontera y que han colapsado el sistema de acogida.

Asimismo, en CBS, el gobernador de Arkansas, Asa Hutchinson, abogó por una política migratoria “más dura” y, en Twitter, el gobernador de Texas, Gregg Abbott, volvió a acusar sin pruebas a los indocumentados de propagar la COVID-19 en su estado.

Republicanos de Nueva York presentan resolución para iniciar juicio político a Cuomo

La minoría republicana en la Asamblea Legislativa de Nueva York ha presentado este lunes una resolución para comenzar un proceso de destitución (“impeachment”, en inglés) contra el gobernador Andrew Cuomo, del Partido Demócrata, cada vez más cuestionado, incluso dentro de las filas de su propia agrupación tras el estallido de varios escándalos.

“Vamos a presentar esta resolución porque creemos que ha llegado el momento. Para liderar este gran estado un gobernador necesita tener credibilidad y confianza y lamentablemente creemos que el gobernador ha perdido eso y ya no tiene la capacidad de liderar”, aseguró el líder de la minoría republicana en el Congreso estatal, Will Barclay.

En un anuncio difundido por las redes sociales, Barclay hizo alusión a la mala gestión de los geriátricos de Nueva York durante la pandemia, que está siendo investigada por la Fiscalía.

La administración de Cuomo contabilizó solo la mitad de los fallecidos en residencias de ancianos y la otra mitad se registró como personas muertas en hospitales. Sus asesores han asegurado que se hizo para que no fueran contados doblemente y para evitar ser investigados por el Departamento de Justicia del Gobierno del presidente Donald Trump, con quien Cuomo mantenía un enfrentamiento directo.

Asimismo, el líder republicano mencionó las acusaciones de acoso laboral y amenazas realizadas por compañeros de partido de Cuomo y las alegaciones de acoso sexual lanzadas por cinco mujeres, entre ellas, excolaboradoras del gobernador, que también están siendo investigadas por la Fiscalía.

“Ahora tenemos 30 miembros de la mayoría de la Asamblea que están diciendo que el Gobernador debería dimitir”, dijo Barclay en referencia a los legisladores demócratas que han alzado su voz contra Cuomo.

La última fue la líder de la mayoría demócrata en el senado estatal, Andrea Stewart-Cousins, que ayer sumó su voz a las que instan al gobernador a que presentara su renuncia.

“Cada día tenemos un nuevo relato que se aleja de los asuntos del Gobierno. Tenemos acusaciones sobre acoso sexual, un ambiente de trabajo tóxico, la pérdida de credibilidad en torno a los datos de los asilos de ancianos durante la covid-19 y preguntas sobre la construcción de un importante proyecto de infraestructura”, dijo este domingo Stewart-Cousins.

En cuanto a los casos de acoso, Cuomo pidió perdón la semana pasada por los comentarios que hicieron a esas mujeres sentirse “incómodas”, pero negó haber tocado inapropiadamente a ninguna mujer, rechazó presentar su dimisión y pidió esperar a los resultados de la investigación en curso.

Congresista: “el Partido Republicano tiene que dejar de ser el partido de la supremacía blanca”

La congresista republicana Liz Cheney ha dicho que el Partido Republicano debe dejar de ser el “partido de la supremacía blanca”.

En comentarios que seguramente avivarán aún más la división entre los republicanos mientras el partido lucha por su futuro, la hija del exvicepresidente Dick Cheney dijo que era vital no ignorar los símbolos del racismo y el extremismo que se exhibieron abiertamente durante los disturbios del 6 de enero en el Capitolio de los Estados Unidos.

“Es muy importante para nosotros ignorar la tentación de apartar la mirada”, dijo.

“Es muy importante, especialmente para nosotros como republicanos, dejar en claro que no somos el partido de la supremacía blanca”.

Ella agregó: “Vieron los símbolos de repulsión igual que el Holocausto en el Capitolio ese día, vieron la bandera confederada ser llevada a través de la rotonda, y creo que nosotros, como republicanos en particular, tenemos el deber y la obligación de oponernos a eso, de defendernos. contra la insurrección”.

Los comentarios de la congresista de Wyoming, que es la tercera republicana de mayor rango en la Cámara de Representantes, se producen más de seis semanas después del motín en el Capitolio de Estados Unidos, cuando cientos de simpatizantes de Donald Trump intentaron impedir que miembros de ambas cámaras del Congreso ratificaran los votos del colegio electoral de Joe Biden.

Lo hicieron después de que Trump celebró una manifestación esa mañana en el National Mall en Washington DC e instó a sus seguidores a “luchar como el infierno”.

Leer más: Los senadores a favor de combustibles fósiles acorralan a la primera mujer indígena nominada al gabinete, llamándola “divisiva”

Posteriormente fue acusado por la Cámara, pero en el Senado, los demócratas se quedaron a 10 votos de la mayoría de dos tercios que necesitaban para condenarlo y posiblemente evitar que vuelva a ocupar el cargo.

Cheney fue una de los 10 republicanos en la Cámara que votaron para acusar a Trump, quien fue acusado de incitar a una insurrección con sus ardientes palabras. Siete senadores republicanos también votaron a favor de condenarlo.

Todos ellos se han enfrentado a la hostilidad de los partidarios más leales de Trump, incluidos otros miembros del Congreso, muchos de los cuales intentaron que la despojen de su papel de liderazgo.

Sin embargo, Cheney ha hecho caso omiso de esos señalamientos y por el contrario, ha redoblado sus críticas a Trump y su descarado populismo, como el partido busca definirse a sí mismo, mientras los demócratas controlan la Casa Blanca, la Cámara y el Senado.

Lo hizo nuevamente el martes, en sus comentarios durante una transmisión en vivo de preguntas y respuestas organizada por el Instituto Reagan.

“Corresponde a todos los que hacen un juramento, mismos que deben proteger y defender la constitución, que reconozcamos lo que sucedió el 6 de enero, que nos comprometemos a que nunca más debe volver a suceder, que reconozcamos el daño que hizo el presidente, el presidente Trump, diciendo que de alguna manera se robaron las elecciones, haciendo esos reclamos durante meses y convocando a la muchedumbre y provocándolos luego del ataque al Capitolio”, dijo.

“Y también, y muy importante, a negarse, a pesar de las múltiples solicitudes de la gente de pedirle que detuviera lo que estaba sucediendo y pedirle que detuviera la violencia para proteger el Capitolio y proteger el conteo de votos electorales… no lo hizo.”

Si bien Trump ya no es presidente y ha sido excluido de Twitter, su presencia cobra gran importancia a medida que los republicanos buscan decidir el mensaje que quieren transmitir a los votantes, mientras miran hacia las elecciones de mitad de período de 2022 cuando Mitch McConnell y otros están decididos a intentar recuperar el control del Senado y la Cámara.

También dijo que era importante para todos los políticos condenar las mentiras y acciones de Trump.

“Es una amenaza existencial para quienes somos y no se puede minimizar ni trivializar”, dijo.

Analistas: Trump sigue gozando de gran popularidad en el partido republicano

Con la absolución en su segundo “impeachment”, Donald Trump ha demostrado que mantiene las riendas del Partido Republicano gracias a su enorme popularidad entre los votantes, quienes ya están haciendo pagar un alto precio a los conservadores que quisieron declararle culpable.

Uno de los siete republicanos que apoyó la propuesta de los demócratas para condenar a Trump por el asalto al Capitolio es Bill Cassidy, senador de Luisiana y que anoche fue “censurado” por el Partido Republicano de su estado, en lo que se considera uno de los mayores castigos que puede aplicar una formación local.

No obstante, en una entrevista este domingo en la cadena ABC, Cassidy se mostró confiado en que el tiempo hará entender su decisión a los vecinos de Luisiana y consideró que la formación debe abandonar el culto a la personalidad de Trump para volver a sus valores tradicionales.

“El Partido Republicano es mucho más que una persona. El Partido Republicano son ideas. Fuimos el partido que se fundó para acabar con la esclavitud, fuimos el partido que preservó la Unión, fuimos el partido que aprobó la primera ley de derechos civiles, fuimos el partido que puso fin a la Guerra Fría”, reivindicó.

Con esas palabras, Cassidy retrató la guerra que se libra dentro del Partido Republicano para definir su identidad, ahora que Trump ya no es presidente.

La batalla por el alma de Partido Republicano

Parte de los republicanos quieren que el trumpismo siga atado al partido que lo acogió en 2016 con la llegada de Trump; pero, otros, como Cassidy, temen que esa ala más radical les haga perder votos en el centro y apuestan por volver a los valores tradicionales de la formación.

Además de Cassidy, otros dos republicanos que votaron contra Trump recibieron este domingo críticas de sus constituyentes. Se trata de los senadores Richard Burr de Carolina del Norte y Patrick Toomey de Pensilvania, quienes el próximo año se retiran de la política, por lo que gozaban de más libertad que sus correligionarios para votar a favor de una condena.

De hecho, de los siete republicanos que rompieron filas, solo una de ellos, Lisa Murkowski de Alaska, se presenta a la reelección en 2022; mientras que tres (Cassidy, Susan Collins y Ben Sasse) acaban de ser reelegidos, por lo que no tendrán que enfrentarse a las urnas hasta 2026.

Mientras tanto, Mitt Romney, excandidato presidencial republicano en 2012, se ha consolidado como una figura de oposición a Trump, algo que goza de cierta popularidad en su estado, Utah.

Biden negocia el plan de ayuda con senadores republicanos

El grupo de senadores republicanos que propuso un paquete de ayuda por la pandemia de 618 millones de dólares se reunió este lunes por la tarde con el presidente, Joe Biden, para discutir el proyecto que contempla pagos directos y fondos de ayuda menores a los que plantearon los líderes demócratas.

Uno de los cambios fundamentales de la propuesta republicana es el dinero de los cheques de ayuda: se propone que se otorguen 1,000 dólaresen lugar de los 1,400 que propuso Biden, para individuos que ganan menos de 50,000 dólares al año y familias que ganan menos de 150,000. A partir de allí el monto del pago se va reduciendo.

La Casa Blanca está dispuesta a analizar una reducción en los cheques de estímulo, dijo a CNN un funcionario de alto rango en la Administración, pero no recortes a las ayudas por desempleo o a los fondos para la reapertura segura de las escuelas. 

Los senadores republicanos que se reunieron con Biden este lunes por la tarde en la Oficina Oval de la Casa Blanca fueron Susan Collins por Maine; Lisa Murkowski, por Alaska; Mitt Romney, por Utah; Bill Cassidy, por Louisiana; Rob Portman, por Ohio; Shelley Moore Capito, por Virginia Occidental; Todd Young, por Indiana; Jerry Moran, por Kansas; Mike Rounds, por Dakota del Sur; y Thom Tillis, por Carolina del Norte.

Schumer señaló una falla importante para él: la oferta republicana carece de la ayuda federal que ha pedido durante meses para los gobiernos estatales y locales golpeados por la pandemia.

La propuesta de los republicanos, que asciende a 618,000 millones de dólares, representa solo un tercio del plan de estímulo de 1.9 billones de dólares que el demócrata solicitó al Congreso. El funcionario dijo que si bien la Administración de Biden está abierta a que su paquete de ayuda sea menor, pero no el monto propuesto. 

Negociaciones en la Casa Blanca por un acuerdo bipartidista

La invitación a la Casa Blanca se produjo horas después de que los legisladores enviaran a Biden una carta instándolo a negociar en lugar de tratar de aprobar su paquete de ayuda únicamente con los votos demócratas en el Congreso, que tienen mayoría en la Cámara Baja y el Senado.

El objetivo es que dicho plan de ayuda se apruebe antes de marzo, cuando expira la ayuda extra por desempleo y otras ayudas por la pandemia. La reunión de este lunes supone la mayor participación pública del presidente en las negociaciones para la próxima ronda de ayuda por la pandemia.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo el domingo que Biden había hablado con la líder del grupo, la senadora Susan Collins. Aunque Biden quiere “un intercambio completo de puntos de vista”, Psaki reiteró que el presidente sigue a favor de seguir adelante con un paquete de ayuda de gran alcance.

“Como han dicho destacados economistas, el peligro ahora no está en hacer demasiado: está en hacer demasiado poco“, señaló Psaki. “Los estadounidenses de ambos partidos esperan que sus líderes estén a la altura del momento”, agregó.

Republicanos serían “neutrales” sobre candidatura de Trump

La presidenta del Comité Nacional Republicano, Ronna McDaniel, se rehusó el miércoles a alentar al expresidente Donald Trump a que se postule para la Casa Blanca en 2024, y afirmó que el Partido Republicano se mantendría “neutral” en sus próximas primarias presidenciales.

El Partido Republicano nacional, bajo el liderazgo de McDaniel, pasó los últimos cuatro años enfocado casi por completo en la reelección de Trump en 2020. Pero si el expresidente se vuelve a postular en 2024 —y ha indicado públicamente y en privado que eso desea_, la infraestructura del partido no apoyaría sus ambiciones más que las de otros posibles candidatos, de conformidad con las reglas del partido, señaló McDaniel.

El partido tiene que mantenerse neutral. No le estoy diciendo a nadie que se postule o no en 2024”, comentó McDaniel a The Associated Press cuando se le preguntó si quería que Trump volviera a postularse en las próximas elecciones presidenciales. “Eso va a depender de esos candidatos a partir de ahora. Sin embargo, lo que realmente quiero que él haga es ayudarnos a recuperar las mayorías en 2022”.

Varios prospectos republicanos ya han empezado a maniobrar para posicionarse rumbo a la contienda de 2024. McDaniel está mucho más enfocada en las elecciones legislativas de 2022, cuando los republicanos tendrán una oportunidad de acabar con el monopolio de los demócratas en el Congreso.

Republicanos moderados rechazan el plan económico de Biden

Algunos republicanos moderados clave en el Senado descartaron acelerar la principal prioridad del presidente, Joe Biden, de un paquete económico de 1.9 billones de dólares, e indicaron que los 1,400 dólares de estímulo que solicitó podrían tardar meses, o incluso, no llegar nunca.

Los demócratas necesitan convencer a 10 republicanos en el Senado, lo que podría requerir pedir menos fondos de los que Biden solicitó inicialmente, o pasar por encima del umbral de 60 votos utilizando una maniobra parlamentaria.

El equipo de Biden parece estar dispuesto a montar una campaña agresiva para conseguir que el Congreso actúe, a diferencia de la Administración anterior, que en gran medida no logró involucrar a los congresistas en las prioridades legislativas y no gastó el capital político para conseguir la aprobación de sus proyectos de ley.

Los republicanos, que son fundamentales para alcanzar la meta, se mostraron abiertos a recibir dinero adicional para acelerar la distribución de la vacuna COVID-19, pero se mostraron reticentes a la suma total propuesta por Biden. Algunos le pidieron que redujera el plan, mientras que otros sugirieron esperar unos meses para ver si persiste la necesidad económica.

La senadora republicana por Maine Susan Collins, una de las más moderadas, dijo que es “comprensiva” con el aumento de los fondos para las vacunas, pero que no ve la justificación de un proyecto de ley “tan grande”.© Proporcionado por Telemundo El presidente, Joe Biden.

“Me resulta difícil ver cuando acabamos de aprobar 900,000 millones de dólares de ayuda por qué tendríamos [que aprobar] un paquete tan grande”, dijo Collins a los periodistas el jueves. “Tal vez dentro de un par de meses las necesidades sean evidentes y tengamos que hacer algo significativo, pero ahora mismo no lo veo”, agregó.

La senadora republicana por Alaska Lisa Murkowski calificó la petición de Biden de “significativa” y añadió que “la tinta apenas se ha secado en el proyecto de ley de 900,000 millones de dólares”.

“Y por eso va a requerir, creo, una buena cantidad de debate y consideración”, comentó a los periodistas.

El senador republicano por Utah Mitt Romney, un conservador que tiene un historial de ruptura con su partido, aseguró a NBC News, cadena hermana de Telemundo, que no está dispuesto a pedir prestado otro billón de dólares o incluso 500,000 millones para un amplio paquete económico.

“Mi opinión es que lo que está frenando la economía es el COVID-19, no el dinero“, señaló. “Quiero hacer todo lo posible para sacar las vacunas. Pero una vez que la vacuna contra el COVID-19 haya salido y la gente esté inoculada, creo que se verá cómo vuelve la economía”, añadió.

La rápida resistencia significa que el plan de Biden tiene un camino difícil para conseguir los 10 votos republicanos necesarios para ser aprobado según el proceso normal, que el equipo de Biden dijo que favorece para este proyecto de ley.

Si el apoyo bipartidista no se materializa, dejaría a los demócratas con dos opciones: utilizar el proceso de reconciliación para evitar la obstrucción en las disposiciones presupuestarias, o recortarlo para buscar el apoyo bipartidista.

Así buscaron los republicanos de Pensilvania revocar las elecciones presidenciales

Cuando Joe Biden tomó la delantera en el recuento de votos y luego ganó en Pensilvania, algunos de los principales republicanos del estado sumaron sus voces a las afirmaciones infundadas del presidente Donald Trump de que la elección fue robada y estuvo plagada de fraudes.

El representante Scott Perry se unió a la manifestación “Stop the Steal” en Harrisburg y más tarde fue a Fox Business Network para denunciar la elección de Pensilvania como una “horrible vergüenza”.

“Dicen: ‘Oh, ya sabes, 100 mil votos acaban de aparecer y, por cierto, todos ellos son para Joe Biden’”, comentó en una entrevista el 6 de noviembre.

“Hubo gente muerta que votó. También vimos que mucha gente votó dos o tres veces”, agregó el representante Mike Kelly durante una entrevista el 24 de noviembre en el programa de radio de Sean Hannity en Fox News.

Y el representante Guy Reschenthaler fue al canal de cable de extrema derecha Newsmax para amplificar las afirmaciones infundadas y dijo: “Sabemos que hubo individuos muertos que milagrosamente se registraron para votar y enviaron un voto por correo”.

Nada de eso era cierto.

Las afirmaciones eran falsas y fueron rápidamente desmentidas.

Sin embargo, los congresistas y otras personas de Pensilvania pasaron meses apoyando la afirmación de que el fraude generalizado, las decisiones de procedimiento o las irregularidades socavaron la integridad de la elección, aportando su autoridad al argumento de que se estaba corrompiendo el fundamento mismo de la democracia estadounidense.

Esa creencia entre algunos partidarios de Trump alimentó una insurrección en el Capitolio la semana pasada que dejó cinco muertos y amenazó la transferencia pacífica del poder, provocando una segunda votación de juicio político fijada para el miércoles.

Cada reclamo se quedó en el camino: La campaña de Trump no alegó ni un solo caso de fraude electoral en numerosas demandas de Pensilvania, los tribunales rechazaron repetidamente las quejas sobre los procedimientos, y el recuento de votos que Perry y otros citaron fue el resultado, ampliamente predicho antes del día de las elecciones, de los votos por correo cuyo conteo tardó más y fueron más utilizados por los demócratas.

Sepa quiénes fueron los congresistas republicanos que votaron a favor de juicio político a Trump

Le dieron la espalda.

10 congresistas republicanos votaron a favor llevar a un juicio político a Donald Trump por incitar a la insurrección que llevó al asalto al Capitolio el 6 de enero.

La nueva acusación convirtió a Trump en el primer mandatario en ser sometido a dos procesos de ‘impeachment’.

Estos son los republicanos que votaron por el juicio político:

1. Liz Cheney (Wyoming)

2. Anthony Gonzalez (Ohio)

3.  Jaime Herrera Beutler (Washington)

4.  John Katko (Nueva York)

5. Adam Kinzinger (Illinois)

6. Peter Meijer (Michigan)

7. Dan Newhouse (Washington)

8. Tom Rice (South Carolina)

9. Fred Upton (Michigan)

10. David Valadao (California)

Los que votaron No

Algunos de los republicanos que votaron contra el juicio político afirmaron que las acciones de Trump deben tener repercusiones, pero expresaron que el proceso causará más división en el país.

Trump pidió a sus seguidores este miércoles que eviten la violencia antes de la investidura de Biden.