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“No concedo nada”: Trump tuitea que Biden ganó, luego se retracta

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, publicó un tuit en el que parecía reconocer la victoria en las elecciones de su rival demócrata, Joe Biden. Minutos más tarde se arrepintió y tuiteó que “no concede nada” y volvió a hacer mención al fraude electoral sin evidencia alguna.

“Él solo ganó a ojos de los FAKE NEWS MEDIA. ¡No concedo NADA! Tenemos un largo camino por recorrer. ¡Fue una ELECCIÓN EQUIPADA!”, publicó el mandatario.https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1327956491056279552

No estaba claro si el primer tuit representaba una concesión a regañadientes o accidental por parte de Trump de que había perdido la elecciónEn numerosas ocasiones ha asegurado que ganó los comicios, aun cuando todas las principales organizaciones de noticias han declarado a Biden como el vencedor.

Un funcionario de la Casa Blanca consultado por NBC News, cadena hermana de Telemundo, al que se le preguntó si Trump admitía la victoria de Biden, dijo: “Parece que sí”.

Cuando se le preguntó si el tuit era, a la manera de Trump, el inicio de una concesión, el funcionario respondió: “Muy probablemente pudiera ser que sí”, y señaló que era la segunda señal de este tipo que el presidente emitía en los últimos días.

La primera señal hace referencia al episodio en la rosaleda de la Casa Blanca en el que Trump reflexionó sobre la posibilidad de que otra Administración asumiera el poder. Y también pareció admitir que Biden había ganado en Arizona.

Pero unos minutos después de ese tuit, Trump pareció apresurarse para publicar en Twitter un mensaje en el que aseguraba que no estaba concediendo.

“Él solo ganó a los ojos de los FAKE NEWS MEDIA [medios de comunicación falsos]”, escribió Trump. “¡No concedo NADA!” y repitió su falsa afirmación de que la elección estuvo amañada.

Trump dice que Biden “se apresura a posar falsamente” como ganador tras proyección de medios

 El presidente, Donald Trump, denunció este sábado sin pruebas que decenas de miles de votos recibidos “ilegalmente” tras el cierre de los centros de votación en Pennsylvania, el estado más codiciado en la puja por la Casa Blanca, cambiaron “total y fácilmente” los resultados a favor de su rival demócrata, Joe Biden.

“Decenas de miles de votos fueron recibidos ilegalmente después de las 8 p.m. del martes, día de las elecciones, cambiando total y fácilmente los resultados en Pennsylvania y otros estados”, afirmó Trump en su cuenta de Twitter.

Según el mandatario republicano, “ilegalmente”, no se permitió observar “cientos de miles de votos” cuya ubicación no precisó, y advirtió que esto “TAMBIÉN cambiaría el resultado en numerosos estados, incluyendo Pennsylvania, que todos pensaron que fue fácilmente ganado en la noche de las elecciones”.

“Cosas malas ocurrieron durante esas horas donde la TRANSPARENCIA LEGAL fue viciosamente y crudamente no permitida. Tractores bloqueaban las puertas y las ventanas fueron cubiertas con un cartón grueso para que los observadores no pudieran ver dentro de las salas de conteo, añadió Trump, quien advirtió que hubo largos intervalos de tiempo en los que nadie pudo observar.

El hilo de mensajes de Trump, cuatro en total, fue posteriormente etiquetado por Twitter, que señaló que “parte o todo el contenido compartido en este tuit está en disputa y podría ser engañoso sobre una elección u otro proceso cívico”.

El conteo de los votos en Pennsylvania, que concede 20 delegados en el Colegio Electoral, se ha convertido en un asunto crucial en medio de las reñidas elecciones en Estados Unidos, en las que Trump se juega su reelección.

Biden arrebató el viernes el liderazgo a Trump, donde republicanos presentaron una petición urgente al Tribunal Supremo para que se aparten los votos por correo recibidos después del día de las elecciones en un intento de que sean anulados.

El Supremo aceptó ayer mismo la demanda y ordenó al estado de Pensilvania que separe los votos que llegaron después de la jornada electoral del 3 de noviembre, algo que ya contemplan los protocolos del estado.

Un día antes, la campaña de Trump había pedido a un tribunal federal que detuviera el conteo de todos los votos en Pensilvania, una acción emprendida después de que el miércoles interpusieran otra querella para conseguir que los observadores republicanos pudieran supervisar más de cerca el conteo de votos en ese estado.

Una corte estatal de Pennsylvania dio el jueves la razón al presidente y pidió que se permitiera a esos observadores acercarse más a las mesas donde se lleva a cabo el cómputo, pero la campaña de Trump denunció horas después que no se les estaba garantizando ese acceso.

Este sábado, Biden seguía liderando el conteo en los estados claves de Nevada, Georgia, Arizona y Pennsylvania, este último el premio más codiciado de las elecciones que podría decantar por sí solo la balanza a su favor.

Agencia EFE

Biden ganó en las ciudades y Trump en las zonas rurales

Estados Unidos es un país polarizado en materia electoral, y así lo ha mostrado la estrecha elección actual. Pero más allá de la división entre republicanos y demócratas o entre Trump y Biden en términos absolutos, la votación en 2020 deja en evidencia un patrón en cuanto a los apoyos partidistas: el electorado demócrata se concentra en las grandes ciudades, mientras que los votantes republicanos predominan por fuera de ellas.

En las 24 ciudades más pobladas del país ganó el candidato demócrata Joe Biden, según los resultados y proyecciones reportados por CNN. Solo en la número 25 del listado, Oklahoma City ––cuya población es de 655.000 habitantes de acuerdo al censo (datos de 2019)––, el presidente Donald Trump pudo obtener su mayor victoria en una ciudad grande.

A quién apoyaron las 25 ciudades más pobladas

Al tener en cuenta los reportes de los condados que contienen o incluyen las zonas metropolitanas se observa que en ellos el apoyo demócrata es mayoritario. En algunos condados el conteo no ha terminado, pero con base en los reportes de CNN, la mayoría consignada en la siguiente lista es la proyectada en este momento.

Incluso en estados tradicionalmente republicanos y en los que Trump obtuvo los votos electorales, como Texas (que tiene seis de las 25 ciudades más pobladas), Carolina del Norte (Charlotte), Indiana (Indianápolis) y Tennessee (Nashville), Biden ganó las grandes ciudades.

Esto también se ve en los estados en disputa: en Georgia, los condados que conforman el área metropolitana de Atlanta son demócratas, junto con ciudades como Savannah, Augusta y Columbia, mientras que la mayoría de condados son republicanos. En el estado de Pensilvania, Filadelfia y Pittsburgh son unos de los pocos puntos azules en un mapa rojo. En Nevada es aún más evidente: solo los condados Clark (Las Vegas) y Washoe (Reno) son demócratas.

  1. Nueva York, Nueva York: Biden 
  2. Los Ángeles, California: Biden 
  3. Chicago, Illinois: Biden 
  4. Houston, Texas: Biden 
  5. Phoenix, Arizona: Biden 
  6. Filadelfia, Pensilvania: Biden 
  7. San Antonio, Texas: Biden 
  8. San Diego, California: Biden 
  9. Dallas, Texas: Biden 
  10. San José, California: Biden 
  11. Austin, Texas: Biden 
  12. Jacksonville, Florida: Biden 
  13. Fort Worth, Texas: Biden 
  14. Columbus, Ohio: Biden 
  15. Charlotte, Carolina del Norte: Biden 
  16. San Francisco, California: Biden 
  17. Indianápolis, Indiana: Biden 
  18. Seattle, Washington: Biden 
  19. Denver, Colorado: Biden 
  20. Ciudad de Washington: Biden 
  21. Boston, Massachusetts: Biden 
  22. El Paso, Texas: Biden 
  23. Nashville-Davidson, Tennessee: Biden 
  24. Detroit, Michigan: Biden 
  25. Oklahoma City, Oklahoma: Trump 

¿A qué se debe la división?

Estados Unidos es un país descentralizado poblacionalmente y de gobierno federal, por lo que obtener las mayorías en las ciudades no garantiza ganar la elección presidencial: las numerosas poblaciones rurales y de ciudades intermedias y el sistema del Colegio Electoral permiten que la balanza se mueva en ocasiones del lado del grupo político que apoyan los lugares por fuera de las metrópolis, en este caso el Partido Republicano.

Según el Censo, hay unos 60 millones de personas que viven en las zonas rurales de Estados Unidos, que ocupan más del 90% del espacio geográfico del país. Suele ser población de más edad en promedio —según los Institutos Nacionales de Salud— y son menos diversas que las grandes ciudades. Para Ernesto Calvo, profesor de ciencia política de la Universidad de Maryland, la polarización ideológica entre zonas urbanas y rurales «viene más por derecha que por izquierda, es mucho más intensa en los que votan a Trump», según le dijo a CNN Radio Argentina. Calvo explica que Trump activó a los actores sociales que «han estado por fuera del radar» y les ha dado «un propósito».

El analista político de CNN Ronald Brownstein explicó en 2018 que hay una «creciente distancia entre una coalición demócrata centrada en minorías, millennials y votantes blancos con educación universitaria, la mayoría de ellos agrupados en áreas urbanas, y una coalición republicana en competencia que gira en torno a los evangélicos, blancos rurales y obreros» que viven por fuera de las áreas urbanas.

Biden lidera con poco Wisconsin y Michigan; campaña de Trump afirma que triunfará

El exvicepresidente Joe Biden ha tomado una estrecha ventaja en los estados clave de Wisconsin y Michigan, lo que podría darle la victoria ante el presidente Donald Trump.

Un reporte del periodista Juan Mesa, de La Opinión, informó que hasta el miércoles en la mañana el demócrata suma 227 votos electorales contra 203 del republicano. Ambos están lejos todavía de los 270 necesarios para declararse triunfador.

Si Biden gana en Michigan y Wisconsin y luego toma Nevada, ganaría la elección.

“Las cosas se están moviendo hacia una conclusión, y hacia una conclusión a nuestro favor”, indicó la campaña del exvicepresidente.

Bill Stepien, jefe de campaña del presidente Trump y su subjefe adjunto, Justin Clark, indicaron en conferencia telefónica que la competencia en esos estados es cerrada, pero acusó a los demócratas de retrasar el conteo.

Agregaron que están cerca de ganar Nevada y eso le aseguraría el triunfo al republicano.

“Tenemos confianza en nuestro camino. Confiamos en nuestras matemáticas. Vemos algunas de estas competencias como ecuaciones matemáticas”, dijo Stepien.

Afirmó sin evidencia que los demócratas presionan por contar votos tardíos, un reclamo similar al del presidente Trump.

“[Los cemócratas están] presionando para contar las papeletas tardías… Si contamos todas las papeletas legales, ganamos”, afirmó.

Agregó que Wisconsin la competencia es una diferencia del uno por ciento, por lo que podría tener que haber un recuento.

Sobre Michigan señaló que hay territorios completamente republicanos que podrían darle la vuelta al estatus actual, además de que Nevada “las matemáticas” que ellos tienen son a su favor.

Aunque Arizona había sido señalada para Biden, la campaña del presidente Trump considera que no debería ser así, ya que hay votos que siguen llegando y, según sus reportes, serían para el republicano.

“Los votos que llegan tarde y que se emiten más cerca del día de las elecciones son los que se cuentan ahora”, dijo Stepien. “[Arizona] se enfila hacia el presidente”.

El presidente Trump enfrenta severas críticas incluso de sus aliados por adelantar su victoria en la madrugada, pedir detener el conteo de votos y afirmar que acudiría a la Corte Suprema.

¿Cuándo se sabrán los resultados de las elecciones de EEUU?

Los funcionarios electorales dicen que el país debería estar preparado para no saber quién ganó la Casa Blanca el día de las elecciones y citan como argumento un alza de los votos por correo, que algunos estados necesitarán tiempo extra para contar.

Incluso este año, durante las primarias, varios estados necesitaban tiempo adicional para contar los votos, lo que causó retrasos de una semana o más antes de que se divulgaran los resultados en algunas contiendas como en Nueva York y Kentucky.

En muchos casos, los largos períodos de conteo fueron atribuidos a un aumento en los votos por correo debido a la pandemia del coronavirus, una tendencia que se espera que continúe en noviembre. Los funcionarios electorales han destacado que la precisión es más importante que la rapidez.

¿Sabremos quién ganó la noche del martes?

Hay una buena posibilidad de que no sepamos el ganador en la noche de las elecciones, dijeron los funcionarios electorales. Eso significaría un gran cambio para los estadounidenses. “Tenemos que prepararnos para la gran probabilidad de que una elección diferente a cualquier otra que hayamos tenido pueda tomar un poco más de tiempo para contar de manera precisa con integridad”, dijo David Becker, director ejecutivo y fundador del Centro no partidista para la Innovación e Investigación Electoral, un grupo en Washington que trabaja para mejorar la administración electoral. “Dedicar más tiempo a informar los resultados no es una indicación de un problema”, agrega.

Una gran razón es que se espera que un número sin precedentes de estadounidenses vote por correo debido a la preocupación por el coronavirus, y puede llevar más tiempo contar las boletas por correo que cuando el voto se hace personalmente. Además, dependiendo de la ley, algunos estados contarán las boletas que se entreguen después de la elección si tienen estampillas de la fecha límite.

Incluso en un año normal, las autoridades electorales consideran que no son oficiales los resultados anunciados la noche de las elecciones. Los estados generalmente llevan a cabo un proceso de certificación para verificar el recuento final, lo que puede demorar semanas. Eso es potencialmente más significativo en una carrera reñida.

Si los resultados se retrasan, no sería la primera vez en la memoria reciente que el ganador presidencial no esté claro en la noche de las elecciones. En 2000, una disputa de recuento en Florida tardó más de un mes en resolverse.

¿Por qué podría llevar más tiempo contar los votos?

El recuento de las papeletas de voto por correo puede llevar más tiempo que los votos en persona por varias razones, como el tiempo que lleva abrir los sobres de devolución o verificar las firmas, según lo que exija la ley estatal.

Algunas oficinas electorales locales probablemente no tendrán suficiente personal adicional o tecnología sofisticada para acelerar el proceso. Muchos funcionarios estatales y locales están luchando por prepararse, aunque enfrentan limitaciones de tiempo y presupuesto.

Dependiendo de las leyes, algunos estados aceptarán boletas siempre que tengan estampillas del día de las elecciones, incluso si las oficinas electorales las reciben unos días después. Es probable que esto demore el conteo y la publicación de resultados.

Algunos estados han visto batallas legales sobre si los plazos deben extenderse para tener en cuenta la gran cantidad de boletas por correo durante la pandemia, incluidos Pennsylvania y Carolina del Norte, que son estados disputados.

Las primarias del 23 de junio en Nueva York ofrecieron una vista previa de los desafíos logísticos que podrían afectar el conteo en noviembre. En dos contiendas parlamentarias, después de un laborioso recuento y una lucha legal, se necesitaron seis semanas para declarar a los ganadores.

¿Los desafíos de contar tantas papeletas enviadas por correo afectan a algunos estados más que a otros?

Algunos estados han tardado en informar de los resultados. Un ejemplo es California, donde votar por correo era cada vez más popular incluso antes de la pandemia. En 2018, pasó una semana y media antes de que Associated Press declarara al ganador de una carrera clave para la Cámara en el condado de Orange, donde cuatro escaños del Congreso pasaron a los demócratas. Las leyes de algunos estados impiden que los funcionarios comiencen a contar o procesar las boletas por correo antes del día de las elecciones.

Seguidores de Trump desencantados tras el primer debate presidencial

Con una gorra en la que se puede leer “policías para Trump”, Tom Keeney abandona la sala donde una decena de seguidores del presidente de Estados Unidos siguen el debate presidencial.

“Me cansé de oír a Biden”, dice Keeney, residente en Pensilvania, uno de los estados pendulares: aquellos donde no hay tradición histórica de votar por un partido y que suelen definir las elecciones presidenciales.

Dentro de la sala, en Old Forge, un distrito de clase trabajadora de Scranton, donde creció Joe Biden, la cobertura de Fox News del primer debate entre Donald Trump y su rival demócrata suena a todo volumen.

La banderas de Trump y los mensajes antiaborto inundan las paredes; en el suelo, una figura de cartón del presidente con los dos pulgares hacia arriba da la bienvenida a los que entran al salón.

El grupo escucha en silencio mientras los dos candidatos se increpan uno al otro. Luego estalla en carcajadas cuando el presidente se refiere a su oponente de manera personal, pero con algo de desprecio, con un simple “Joe”.© clarin.com La sala donde varios seguidores de Donald Trump se reunieron a ver el debate presidencial, el martes a la noche, en Old Forge, cerca de la ciudad de Scranton, en Pensilvania. Foto: AFP

“Creo que Trump lo está haciendo bien y que Joe Biden está teniendo dificultades para argumentar”, dice Doug Miller, de 30 años, con un gorra roja con el eslogan “Mantén la Grandeza de Estados Unidos”.

Jackie Smith, quien dice ser un ferviente seguidor del presidente, se fuma un cigarro fuera de la sala bajo la lluvia.

“Trump ha hecho mucho por nosotros en los cuatro años que lleva en el cargo”, dice.

Pensilvania, como Ohio, donde se llevó a cabo el primer debate, el martes, es un estado del “Rust Belt” (cinturón de óxido), donde se han destruido muchos puestos de trabajo en las últimas décadas a medida que la industria pesada ha perdido terreno. Trump ganó en ambos estados en 2016.

El presidente se esforzó por denigrar la agudeza mental de Biden antes del debate. Pero el candidato demócrata tuvo una mejor actuación de lo esperado, lo que frustró a los seguidores del republicano.