RETIRO DE AFGANISTAN

Líderes del G-20 debaten la crisis humanitaria en Afganistán

Los líderes de la agrupación de las 20 economías más grandes del mundo están celebrando una reunión virtual extraordinaria el martes sobre Afganistán, menos de dos meses después de que los talibanes se apoderaron del país. El primer ministro italiano, Mario Draghi, que ostenta la presidencia rotativa del G-20, había presionado para la reunión diciendo que Afganistán se encamina hacia una catástrofe humanitaria.

El primer ministro Draghi dijo que la cumbre virtual a puerta cerrada del martes sobre Afganistán se centrará en la seguridad, la ayuda humanitaria y los derechos humanos en el país. Se lleva a cabo menos de tres semanas antes de la cumbre de líderes mundiales del G-20 que se celebrará en Roma del 30 al 31 de octubre.

El jefe de política exterior de la UE, Josep Borrell, prometió ayuda el lunes y dijo en una reunión ministerial de la UE que “la situación humanitaria y socioeconómica en Afganistán está al borde del colapso”.

“Hoy acordamos tener un enfoque calibrado para brindar apoyo directo a la población afgana con el fin de prevenir una catástrofe humanitaria, sin reconocer ciertamente a los talibanes”, dijo Borrell. “Entregaremos la ayuda a través de nuestros socios multilaterales respetando nuestros principios de compromiso acordados”.

Guterres dijo el lunes que Afganistán se enfrenta a “un momento decisivo” y pidió al mundo que actúe.

Antes de la toma de posesión de los talibanes, la ayuda internacional representaba el 75% del gasto estatal de Afganistán, pero los gobiernos y las organizaciones internacionales han cortado esa financiación y congelado los activos de Afganistán.

Guterres dijo el lunes que los bancos en Afganistán están cerrando y que la atención médica y otros servicios esenciales han sido suspendidos en muchos lugares. Advirtió que la crisis humanitaria, que está afectando a la mitad de la población del país, va en aumento.

“El pueblo afgano no puede sufrir un castigo colectivo porque los talibanes se portan mal”, dijo Guterres.

Grupo de mujeres vuelve a protestar contra los talibanes en Afganistán

Un grupo de mujeres afganas volvió a salir a las calles de Kabul este domingo (19.09.2021) para exigir su derecho a trabajar y estudiar, ante la creciente evidencia de que el autoritarismo talibán volverá a cernirse sobre las mujeres en ese país. Videos compartidos en redes sociales muestran a tres docenas de manifestantes y activistas de derechos humanos congregadas frente a lo que era el Ministerio de la Mujer en la capital, cantando “derechos de las mujeres, derechos humanos”.

La activista Fawzia Wahdat dijo a la agencia alemana dpa que protestaban por la eliminación del Ministerio de la Mujer y la ausencia de mujeres en el gabinete de ministros. Agregó que los talibanes no deberían impedir que las niñas vayan a la escuela. “Ya han privado a las niñas de educación, hoy las escuelas para niñas están cerradas”, criticó.

La protesta, en la que también hubo pancartas con lemas como “una sociedad en la que las mujeres no son activas es una sociedad muerta”, ocurre la misma jornada en que las funcionarias que trabajaban en la administración de Kabul fueron informadas por los talibanes de que deben permanecer en sus casas, y solo se permitirá la presencia de mujeres que no puedan ser reemplazadas en sus cargos por hombres.

Talibanes empiezan a mostrar su cara

Los talibanes cerraron el ministerio de la Mujer para reemplazarlo por el Ministerio de la Invitación, Orientación, Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio, una suerte de policía religiosa, cuyo rol será imponer la “decencia pública” y un estricto apego a la interpretación talibana del islam. Si bien otras manifestaciones femeninas han sido duramente reprimidas por los talibanes, la de este domingo no presentó mayores incidentes y duró solo unos pocos minutos.

Durante el régimen talibán de 1996-2001, la temida policía religiosa era conocida por azotar y castigar públicamente a mujeres que se aventuraran a salir a la calle sin cubrir completamente su cuerpo. Hasta la fecha, los talibanes han prohibido a las niñas a acudir a la enseñanza secundaria y han segregado las clases universitarias en grupos masculinos y femeninos, y poco a poco limitan la participación de las mujeres en la vida cotidiana.

Realizan primera evacuación de Kabul tras retirada de Estados Unidos

Un vuelo de evacuación despegó de Kabul el jueves (09.09.2021) por primera vez desde la retirada a finales de agosto de las tropas estadounidenses de Afganistán, ahora controlado por los talibanes, con quienes el secretario general de la ONU pidió mantener “un diálogo” para evitar millones de muertos.

El vuelo de Qatar Airways, que aterrizó en Doha con un centenar de pasajeros, se lleva a cabo cuando los talibanes intentan afianzar su régimen, a menos de un mes tomar Kabul.

Se trata del primero de este tipo desde que el 30 de agosto finalizara la caótica evacuación de más de 123.000 personas, una prueba de cierta cooperación de las potencias occidentales con el nuevo régimen.

En una entrevista a la agencia AFP, el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, apostó por “mantener un diálogo con los talibanes” para evitar la muerte de millones por hambruna. “Nuestro deber es extender nuestra solidaridad a un pueblo que sufre mucho, y en el que millones y millones corren el riesgo de morir de hambre”, afirmó.

Entre los pasajeros del avión, que otras fuentes habían cifrado erróneamente en unos 200, iban 43 canadienses, 13 holandeses y un número indeterminado de estadounidenses.

Estados Unidos había indicado que quedaban por evacuar muchos afganos potencialmente en riesgo y los talibanes se habían comprometido a permitir la salida de quienes tuvieran los papeles en regla. En un comunicado, la Casa Blanca elogió la “cooperación” y “flexibilidad” del nuevo régimen. “Es un primer paso positivo”, opinó.

ONU denuncia crímenes de talibanes

Sin embargo, la emisaria de la ONU en Afganistán, Deborah Lyons, dijo este jueves en el Consejo de Seguridad que los talibanes habían perpetrado asesinatos tras tomar el poder.

“Hay acusaciones creíbles de muertes por represalias contra miembros de las fuerzas de seguridad y de detenciones de responsables que trabajaron para gobiernos precedentes”, afirmó. Aun así, pidió mantener el envío de ayuda al país para evitar una “grave recesión económica que podría llevar a millones de personas a la pobreza y la hambruna”.

En Kabul, los islamistas trabajan para consolidar su poder, a días del vigésimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, punto de partida de la invasión occidental que expulsó a los talibanes del poder.

Aunque los talibanes insisten en que ya no son aquel régimen represivo, especialmente con las mujeres, que gobernó entre 1996 y 2001, sus primeras semanas envían señales en sentido contrario. Este jueves, varias protestas en favor de la libertad fueron anuladas en Kabul, luego de que el nuevo gobierno prohibiera el miércoles este tipo de actos si no eran permitidos por el ministerio de Justicia.

Expresidente Ghani recalca que huyó de Afganistán para evitar el derramamiento de sangre

El expresidente de Afganistán Ashraf Ghani insistió el miércoles en que huyó de su país el mes pasado hacia los Emiratos Árabes Unidos para evitar un derramamiento de sangre en las calles de la capital, Kabul, cuando los insurgentes talibanes tomaron el control, y negó haber saqueado los fondos del gobierno cuando se fue.

“Me fui a instancias de la seguridad del palacio, que me advirtió que de permanecer allí corría el riesgo de desencadenar la misma horrible lucha calle a calle que había sufrido la ciudad durante la guerra civil de la década de 1990”, dijo Ghani en un comunicado. “Dejar Kabul fue la decisión más difícil de mi vida, pero creía que era la única forma de mantener las armas en silencio y salvar a Kabul y a sus seis millones de ciudadanos”.

Ghani, de 72 años, aseguró que había trabajado durante 20 años para crear un gobierno democrático en Afganistán, pero reconoció que no había logrado garantizar “estabilidad y prosperidad”, el mismo resultado que para otros gobiernos afganos durante décadas.

Los Emiratos Árabes Unidos dijeron que dieron la bienvenida a Ghani “por motivos humanitarios”.

Ghani dijo que ofrecería una explicación más detallada de su abrupta huida el 15 de agosto en un “futuro cercano”, pero dijo que “ahora” debe abordar las acusaciones “infundadas” de que cuando salió de Kabul, se llevó “millones de dólares pertenecientes al pueblo afgano”.

Blinken visitará Qatar y Alemania para negociar sobre Afganistán

El secretario de Estado, Antony Blinken, visitará Qatar y Alemania la semana que viene para conversaciones con los aliados de Estados Unidos sobre la situación en Afganistán.

Blinken dijo el viernes a los reporteros en el Departamento de Estado que saldría el domingo, y expresó una “profunda gratitud” a Qatar, un importante centro para la masiva evacuación aérea desde Kabul y la primera escala para miles de refugiados afganos.

Agregó que después viajará a la Base Aérea de Ramstein, en Alemania, para agradecer a las tropas estadounidenses y conversar con refugiados afganos.

El diplomático dijo también que presidirá una reunión virtual de ministros de 20 naciones sobre Afganistán con su homólogo alemán Heiko Maas. Los 20 países, “tienen todos un interés en ayudar a reubicar a los afganos y en que el Talibán cumpla sus compromisos”.

El Talibán ha prometido permitir la salida de los afganos y otros que quieran abandonar el país, pero mucho afganos guardan sus dudas.

Blinken defendió de nuevo la salida de Estados Unidos de Afganistán, alegando que un número relativamente pequeño de ciudadanos estadounidenses permanecen en el país y que el Departamento de Estado está en contacto activo con todos ellos.

“Nuestro equipo en Doha está funcionando todo el tiempo”, afirmó, y dijo que un administrador individual ha sido asignado a cada estadounidense que aún esté en Afganistán.

El secretario de Estado reiteró que su departamento estuvo en contacto con ciudadanos en Afganistán 19 veces antes de que salieran las últimas tropas este semana, y que muchos de ellos son personas con doble ciudadanía que han sido residentes por mucho tiempo en el país y estaban indecisos en si evacuar o quedarse.

Culminó la guerra en Afganistán pero no los retos para EEUU

Con los últimos aviones de carga estadounidenses sobrevolando lo picos del Hindú Kush, el presidente Joe Biden cumplía su promesa electoral de poner fin a la guerra más larga librada nunca por Estados Unidos, una que no pudo ganar.

Pero mientras la guerra terminaba con una caótica y sangrienta evacuación que dejó varados a cientos de ciudadanos estadounidenses y a miles de afganos que habían colaborado con su ejército, el presidente estuvo visiblemente al margen. Delegó en un comandante de alto rango y en su secretario de Estado la tarea de informar a los estadounidenses de los últimos momentos de un conflicto que acabó con una rotunda derrota estadounidense.

Biden, por su parte, elogió en una declaración escrita a los soldados que supervisaron la evacuación aérea de más de 120 mil afganos, ciudadanos estadounidenses y aliados por su “incomparable valor, profesionalidad y determinación”. Y apuntó que tendrá más que decir el martes.

“Ahora, nuestra presencia militar de 20 años en Afganistán ha terminado”, afirmó el dirigente.

La discreta reacción se basa en una dura realidad: la guerra puede haber acabado, pero el problema que supone Afganistán para Biden no.

El presidente sigue enfrentando los abrumadores retos derivados del abrupto final de la guerra, incluyendo cómo ayudar a salir a hasta 200 estadounidenses y miles de afganos que se han quedado atrás, la reubicación de miles de refugiados que sí pudieron ser evacuados y el próximo escrutinio del Congreso sobre cómo, a pesar de las crecientes advertencias, su gobierno se vio sorprendido por el rápido colapso del liderazgo afgano.

Durante la retirada, Biden se ha mostrado dispuesto a soportar lo que sus asesores esperan que sean problemas a corto plazo por resistir a la presión bipartidista e internacional para ampliar el plazo del 31 de agosto para poner fin a la evacuación militar estadounidense. Durante más de una década, Biden ha creído en la inutilidad del conflicto y ha sostenido que la derrota de las fuerzas afganas por parte del Talibán era una reivindicación tardía, aunque no deseada.

Estado Islámico reivindica ataque con cohetes contra aeropuerto de Kabul

La rama afgana del grupo yihadista Estado Islámico (EI) reivindicó el lanzamiento de proyectiles hacia el aeropuerto de Kabul, donde continúan operaciones de evacuación.

En un breve comunicado difundido por sus canales de propaganda en internet, el EI de Khorasán (EI-K) afirmó que “los soldados del califato atacaron el aeropuerto internacional de Kabul con seis cohetes tipo Katiusha que golpearon sus objetivos”.

El comunicado, cuya veracidad no ha sido comprobada, no detalló cuáles eran esos objetivos ni los daños causados por el ataque.

Por su parte, el portavoz talibán Bilal Karimi afirmó a l agencia de noticias Efe que varios cohetes fueron disparados hacia el aeropuerto de Kabul y que en su mayoría aterrizaron en áreas desocupadas y no causaron bajas. 

“Hasta ahora no tenemos ningún informe de víctimas”. “Estamos investigando los ataques con cohetes para determinar quién y por qué fueron llevados a cabo”, agregó el portavoz. Otra fuente de los talibanes consultada por Efe, y que pidió el anonimato, aseguró que los artefactos fueron interceptados en su mayoría por el sistema de defensa de las fuerzas extranjeras en el aeropuerto.

La Casa Blanca informó posteriormente que continúan las operaciones estadounidenses “sin interrupción” en el aeropuerto internacional Hamid Karzai (HKIA) de Kabul tras el ataque. EE.UU. ha alertado de “amenazas creíbles” contra el aeropuerto de Kabul, donde se concentran las tropas estadounidenses y donde el jueves la rama afgana del EI perpetró un atentado que dejó al menos 170 muertos. 

Este domingo (29.08.2021), un dron estadounidense bombardeó un vehículo en el que se desplazaban hacia el aeropuerto supuestos yihadistas del EI y que suponía una “amenaza inminente”, según el Ejército de EE.UU. 

EEUU ejecutó su primer ataque de represalia en Afganistán desde el ataque al aeropuerto de Kabul

El ejército de Estados Unidos anunció el viernes su primer ataque de represalia en Afganistán, desde que un ataque en el aeropuerto de Kabul el jueves mató a a alrededor de 170 personas, además de causar la muerte de 13 militares estadounidense

Las autoridades de Estados Unidos nuevamente advirtieron a los estadounidenses que se encuentran en Afganistán que abandonaran las entradas del aeropuerto de Kabul, debido a amenazas a la seguridad, según The New York Times.

“Las fuerzas militares de Estados Unidos llevaron a cabo una operación antiterrorista sobre el horizonte hoy contra un planificador de ISIS-K”, dijo el capitán Bill Urban, portavoz del Comando Central de EE.UU., en un comunicado, refiriéndose a la organización terrorista afiliada del Estado Islámico (ISIS) en Afganistán, también conocida como Estado Islámico Khorasan, que se atribuyó la responsabilidad del ataque del jueves.

“El ataque aéreo no tripulado ocurrió en la provincia de Nangahar en Afganistán”, dijo el Capitán Urban. “Los primeros indicios son que matamos al objetivo. No sabemos que haya víctimas civiles”.

Actuando rápidamente sobre la promesa del presidente Joe Biden de tomar represalias por el mortal atentado suicida en el aeropuerto de Kabul, el ejército de Estados Unidos dijo que utilizó un ataque con un dron para matar a un miembro del grupo afgano del grupo Estado Islámico en Afganistán el sábado.

El ataque contra un miembro de ISIS-K en la provincia de Nangarhar se produjo en medio de lo que la Casa Blanca denominó indicios de que el Estado Islámico planeaba atacar nuevamente a medida que la evacuación del aeropuerto de Kabul liderada por Estados Unidos avanza hacia sus últimos días, según The Associated Press.

Biden autorizó el ataque con drones y fue ordenado por el secretario de Defensa Lloyd Austin, dijo un funcionario de defensa, que habló bajo condición de anonimato a AP, para proporcionar detalles que aún no se han anunciado públicamente.

Biden ha fijado el martes como fecha límite para completar la evacuación y la salida del Ejército de Estados Unidos de Afganistán.

El ataque en el aeropuerto de Kabul fue uno de los más mortíferos en las casi dos décadas desde la invasión liderada por Estados Unidos.

Los funcionarios estadounidenses creen que “es probable otro ataque terrorista en Kabul”, dijo el viernes por la tarde la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki. “La amenaza continúa y está activa. Nuestras tropas todavía están en peligro”.

El ataque aéreo de Estados Unidos contra un “un planificador de ISIS-K” siguió a los agudos comentarios del presidente Biden desde la Casa Blanca el jueves, cuando se comprometió a “cazar” a los terroristas que se atribuyeron el mérito del atentado.

“Para aquellos que llevaron a cabo este ataque, así como para cualquiera que desee daño a Estados Unidos, sepan esto: no perdonaremos”, dijo Biden, utilizando un lenguaje que tenía ecos sombríos de las advertencias que hizo el presidente George W. Bush después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Una advertencia de la embajada de Estados Unidos en Afganistán dijo que los ciudadanos estadounidenses en el aeropuerto de Kabul “que se encuentran en la puerta de la Abadía, la puerta este, la puerta norte o la puerta del Nuevo Ministerio del Interior ahora deben irse de inmediato”.

El estado Islámico se adjudica 60 muertos en ataques con explosivos en las afueras del aeropuerto de Kabul

También se reportaron tiroteos y otra explosión en un hotel cercano al aeropuerto.Afganistán: al menos 60 muertos en ataques con explosivos en las afueras del aeropuerto de Kabul que se atribuye Estado Islámico

Un funcionario de Salud afgano le confirmó a la BBC que el balance de muertos es de al menos 60 personas y que hay 140 heridos.

“El Emirato Islámico condena de forma contundente los ataques que tienen como objetivo a civiles en el aeropuerto de Kabul”, dijo en un tuit Zabihullah Mujahid, portavoz del Talibán que ya controla el país pero no el aeropuerto, que sigue bajo el mando de Estados Unidos durante la desesperada misión de evacuación de los últimos días.

Las explosiones “tuvieron lugar en un área en la que las fuerzas de Estados Unidos son responsables de la seguridad”, precisó Mujahid.

El Pentágono confirmó que en los ataques, que definió como una operación “compleja” y un suceso “atroz”, murieron al menos 13 militares estadounidenses y unos 20 resultaron heridos.

El general estadounidense Kenneth McKenzie dijo que Estados Unidos estaba coordinando con el Talibán y “haciendo todo lo posible para estar preparados para estos ataques”.

El alto mando militar atribuyó el atentado a un grupo de Estado Islámico (EI), grupo islamista radical que es rival también del Talibán.

“La amenaza de Estado Islámico es completamente real. Sabemos que estos ataques van a continuar”, agregó.

El propio EI reivindicó el ataque en un mensaje publicado en su canal de la red de mensajería Telegram.

Estado Islámico: el objetivo en Kabul eran los soldados estadounidenses

La filial afgana del Estado Islámico se atribuyó este jueves (26.08.2021) la responsabilidad por el ataque perpetrado en las afueras del aeropuerto de Kabul, donde al menos 72 personas perdieron la vida, entre ellas 60 civiles afganos y 12 militares de Estados Unidos. El número de heridos supera los 150, entre ellos 15 soldados estadounidenses.

Dos atacantes suicidas se hicieron estallar en medio de la multitud, que espera desde hace días fuera del recinto aéreo con la esperanza de abordar alguno de los vuelos de evacuación internacionales, mientras hombres armados abrieron fuego contra la multitud, que huyó despavorida en medio del caos desatado por las explosiones.

La filial local, conocida como Estado Islámico de Khorasán, en referencia al viejo nombre de la región, dijo que el objetivo del ataque era asesinar a soldados estadounidenses y sus aliados afganos. El comunicado incluía la foto de uno de los presuntos militantes que se inmolaron, que posa con un cinturón de explosivos frente a la bandera negra del grupo radical. El mensaje no menciona al segundo suicida ni a los atacantes armados.

Enemigos con los talibanes

El Estado Islámico asegura que el atacante pasó sin mayores dificultades los controles de seguridad talibanes y también los de Estados Unidos, pudiendo llegar hasta solo 5 metros de distancia de un grupo de soldados estadounidenses, traductores y colaboradores, donde hizo detonar sus explosivos. Entre las víctimas hay también milicianos talibanes, asegura Estado Islámico.

Los radicales consideran traidores a los talibanes, por haber negociado un acuerdo de paz con Estados Unidos. El comunicado fue divulgado por la agencia del EI, Amaq, a través de su canal de Telegram. Washington prometió buscar a los responsables del ataque y advirtió que otras acciones similares pueden volver a ocurrir en los próximos días.

El Pentagono confirma explosión a las afueras del aeropuerto de Kabul

Una explosión se registró este jueves a las afueras del aeropuerto Hamid Karzai de Kabul, en Afganistán, horas después de que se emitiera una alerta por un posible ataque terrorista.

“Podemos confirmar una explosión fuera del aeropuerto de Kabul. Las bajas no están claras en este momento. Proporcionaremos detalles adicionales cuando podamos”, informó el secretario de prensa del Pentágono, John Kirby.

Más temprano la Embajada de Estados Unidos en Afganistán había pedido a los ciudadanos estadounidenses “irse inmediatamente” del aeropuerto, luego de que el Gobierno británico alertara que un ataque terrorista “altamente letal” podría ser perpetrado de manera “inminente”.

Talibanes prohíben a afganos ir al aeropuerto en medio de evacuaciones

Los talibanes anunciaron este martes (24.08.2021) que para evitar que continúe el caos en el aeropuerto de Kabul, a partir de este momento los ciudadanos afganos no podrán ir al aeródromo. Una medida que dificultará los intentos de Estados Unidos y de otras naciones de evacuar a los aliados afganos vulnerables en el país.

“El Emirato Islámico (como se autodenominan los talibanes) está tratando realmente de controlar la situación. Ahora el camino al aeropuerto ha sido cerrado. Los afganos no están autorizados a ir allí, (sólo) los extranjeros pueden ir”, dijo en una rueda de prensa en Kabul el principal portavoz insurgente, Zabihullah Mujahid. Además, aseguró que han impedido a los afganos ir porque la multitud cada vez es mayor y “existe el peligro de que la gente pierda la vida, puede haber una estampida”. Por último, culpó a los estadounidenses de algunas de las muertes en la zona.

“Los estadounidenses están haciendo algo diferente: cuando hay una multitud, disparan, y la gente muere. Sí, disparan a la gente, y queremos que (los afganos) estén a salvo de esto”, reveló Mujahid.

El aeropuerto de Kabul ha dejado escenas dramáticas con decenas de miles de personas tratando de abandonar el país en los vuelos de evacuación, provocando estampidas y una situación de caos que ha dejado casi una decena de muertos desde la toma de Kabul por parte de los talibanes el pasado 15 de agosto. En este contexto, el portavoz del movimiento islamista quiso garantizar a los afganos que no hay motivos para que traten de huir, “no hay peligro”: “Regresen a sus casas, a sus trabajos, a la vida normal”, dijo, y pidió a EE.UU. que no anime más este éxodo.

“Les pedimos a los estadounidenses que cambien su política y no alienten a los afganos a que se vayan, no alienten a nuestros ingenieros, médicos, militares. Los necesitamos, necesitamos su talento, no los lleven a otros países. En lugar de que trabajen para ustedes en empleos ordinarios, déjenlos trabajar aquí”, subrayó.

Otros puntos que tocó Mujahid, es que los talibanes no están dispuestos a extender el plazo de evacuación que termina este 31 de agosto, también negó la persecución de algunos ciudadanos afganos, como periodistas, activistas, militares u otras figuras relevantes que han sido críticas con el movimiento extremista. “No tenemos una lista, no perseguimos a nadie. Nos hemos olvidado de todo. Estamos tratando de traer la paz”.