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El presidente Trump anuncia a Amy Coney Barrett para la Corte Suprema

El presidente Donald Trump dijo el sábado que está nominando a Amy Coney Barrett, una jueza conservadora de la corte federal de apelaciones, para suceder a la difunta juez Ruth Bader Ginsburg en la Corte Suprema de Estados Unidos.

Trump lo calificó como un “momento de mucho orgullo”, y dijo que Barrett era una mujer de “intelecto imponente” y “lealtad inquebrantable a la Constitución”.

La nominación esperada se produce en un momento crítico de la historia, ya que el presidente cuestiona abiertamente la integridad de las próximas elecciones y no se ha comprometido con una transferencia pacífica del poder en caso de que pierda.

En repetidas ocasiones Trump ha dicho que la Corte Suprema necesitaba llenar los nueve escaños antes del día de las elecciones, en caso de que la corte tuviera que evaluar la legalidad de las boletas electorales enviadas por correo a los estadounidenses en todo el país en medio de la pandemia de coronavirus.

Y varios casos importantes se vislumbran en el horizonte inmediato, en caso de que se confirme tan rápidamente como esperan los republicanos, incluido uno que podría determinar el destino de la Ley del Cuidado de Salud Accesible (Obamacare).

Abuchean a Trump y a Melania en homenajes a Ruth Bader Ginsburg en Washington

Una multitud abucheó ayer jueves al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su visita al Tribunal Supremo, donde hay una capilla ardiente con los restos de la juez de esa corte Ruth Bader Ginsburg, fallecida el viernes pasado y a la que el mandatario quiere reemplazar antes de las elecciones de noviembre.

Trump y su esposa Melania hicieron una fugaz visita a la sede del máximo tribunal, en cuya escalinata principal se encuentra desde ayer el féretro de la célebre jueza, todo un icono del movimiento feminista en Estados Unidos. Ataviados con sendas mascarillas, Trump y la primera dama se situaron a ambos lados del ataúd de Ginsburg y guardaron apenas un minuto de silencio, mientras los abucheos de la multitud congregada frente al Supremo se hacían más fuertes.

A esta carrera por el voto floridano se sumó esta semana la posibilidad de que una jueza cubana de Miami, Barbara Lagoa, llene la vacante dejada en el Tribunal Supremo tras el fallecimiento el viernes pasado de Ruth Bader Ginsburg.

La inclusión de Lagoa en la lista de candidatas de Trump, con la que al parecer se reunirá por estos días en Florida, tuvo automáticamente visos políticos para movilizar el voto cubano.

El republicano tiene previsto este viernes una reunión con “Latinos por Trump” en Miami, y el jueves se dirigirá a sus seguidores en Jacksonville, en el norte de Florida.

Para intentar recuperar terreno perdido en este estado, el exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg no solo prometió una inyección de 100 millones de dólares para impulsar a Biden en Florida sino que está apoyando el registro de exreos de crímenes no violentos.

Bloomberg ha recaudado más de 16 millones de dólares para que exprisioneros floridanos que recobraron el derecho al voto puedan pagar multas judiciales pendientes para poder inscribirse y votar.

El exalcalde espera que por los menos 32.000 de estos exreos, en su mayoría afroamericanos, que se identifican más con los demócratas, pero también latinos, podrán volver a votar gracias a esta donación.

ENCUESTAS

Unos pocos votos pueden marcar la diferencia, pues, según la encuesta de St. Pete Polls, Biden le saca 3 puntos porcentuales a Trump en Florida, pero otro sondeo de The Washington Post y ABC señala que Trump lo aventaja por 4 en este estado.

Para Casey Klofstad, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Miami (UM), “las encuestas son “fiables, pero no infalibles”, al recordar que en 2016 daban como ganadora a Clinton.

En un análisis publicado por UM, el experto detalló entre las posibles explicaciones que muchos pudieron dar por ganadora a Clinton y no salieron a votar y la existencia de trumpistas tímidos que ocultaron su preferencia en las encuestas.

Trump anunciará su elección para Suprema Corte esta semana

El presidente Donald Trump dijo que el viernes o sábado anunciaría su nominación para ocupar el espacio que dejó la jueza Ruth Bader Ginsburg, quien murió la semana pasada.

Casi al unísono, el presidente del Comité Judicial, Lindsey Graham (Carolina del Sur), defiende ante los demócratas el derecho de evaluar y nombrar a quien considere el presidente Trump.

“La conclusión es que ganamos las elecciones, tenemos la obligación de hacer lo correcto y actuar lo más rápido posible”, dijo Trump en una entrevista en Fox News. “Creo que será el viernes o sábado”.

El mandatario apuntó esos días, pues aseguró que esperará a que se “rinda respeto” a la jueza Ginsburg, lo cual ocurrirá a partir del miércoles en el Capitolio.

Los detalles sobre el servicio para la jueza, quien murió de cáncer a los 87 años, ocurrieron luego de que el presidente Trump anunciara el proceso de reemplazo, en un escenario donde los republicanos defienden el derecho a elegir a quien ocupe esa posición y los demócratas presionan para que sea después de las elecciones.

Entre la lista de aspirantes está la jueza Amy Coney Barrett de la Séptima Corte de Apelaciones y la jueza Barbara Logoa del Onceavo Distrito de Apelaciones.

“No importa cómo se mire, estas son las mejores personas de la nación: jóvenes, bastante jóvenes en su mayor parte”, dijo el presidente en su entrevista. “Estas son las personas más inteligentes, los jóvenes más inteligentes”.

Graham envió una carta a sus colegas demócratas del Comité Judicial, al considerar que se tomaría una decisión “rápida”.

En la misiva, Graham dijo que su punto de vista sobre el proceso de confirmación judicial había cambiado después de presenciar el tratamiento del juez Brett Kavanaugh, quien fue acusado de agresión sexual, pero confirmado por el Senado.

“Por lo tanto, creo que es importante que procedamos rápidamente a procesar cualquier nominación hecha por el presidente Trump para llenar esta vacante”, dijo Graham. “Estoy seguro de que si el zapato estuviera en el otro pie, harías lo mismo”.

Cabe recordar que en 2016 hubo un escenario similar, cuando murió el juez Antonin Scalia, eran 70 días previos a la elección y aunque los demócratas defendían la posible nominación del presidente Barack Obama, al final dejaron la decisión al ganador de la elección de aquel año, que fue el presidente Trump.

¿Nuevo ‘impeachment’?

En la entrevista con Fox News, el presidente Trump habló de que existe la posibilidad de que se promueva un nuevo juicio político en su contra, esto luego de que Pelosi dijera el domingo que se haría “respetar la Constitución”.

“Escuché que si (nomino), me van a juzgar”, dijo el mandatario. “Entonces me están acusando por hacer lo que constitucionalmente tengo que hacer… Si hacen eso, ganamos todas las elecciones”.

El presidente agregó que cree que si los demócratas de la Cámara de Representantes avanzan con un juicio político de cualquier tipo, sus posibilidades de ganar la elección serán mayores.

No hay una certeza sobre ese rumor, pero en una entrevista en ABC News, la demócrata Pelosi fue cuestionada si por George Stephanopoulos sobre la posibilidad de utilizar el juicio político como una opción. Ella no confirmó, pero dijo que sus colegas tenían “opciones”.

“Tenemos nuestras opciones. Tenemos flechas en nuestra carcaza que no voy a discutir en este momento, pero el hecho es que tenemos un gran desafío en nuestro país”, dijo Pelosi. “Este presidente ha amenazado con ni siquiera aceptar los resultados de las elecciones… Nuestro principal objetivo sería proteger la integridad de las elecciones mientras protegemos a la gente del coronavirus”.

Los Clinton acusan a los republicanos de guiarse por sus ansias de poder ante el Supremo

El expresidente de EE.UU. Bill Clinton (1993-2001) y su esposa, la ex secretaria de Estado Hillary Clinton (2009-2013), acusaron este domingo al mandatario Donald Trump y al líder la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, de guiarse por sus ansias de poder a la hora de cubrir la vacante en el Tribunal Supremo.

“Creo que para ambos, tanto para el senador McConnell como para el presidente Trump, su primer valor es el poder, y están intentando llenar la corte con todos los jueces ideológicos que puedan”, dijo Bill Clinton en una entrevista con la cadena de televisión CNN.

El viernes la jueza progresista del Tribunal Supremo Ruth Bader Ginsburg falleció a los 87 años dejando una vacante en esa corte, y Trump ya adelantó este sábado su intención de nombrar a su sustituto la próxima semana y que sería posiblemente una mujer, después de que McConnell prometiera que sometería a voto en el hemiciclo al nominado del mandatario.

Con Ginsburg, el Supremo tenía cinco jueces conservadores y cuatro progresistas, con lo que si Trump logra la confirmación de su nominado apuntalaría aún más el predominio conservador, que podría durar décadas y adoptar decisiones de calado en asuntos como el aborto o la inmigración, fundamentales para su base de votantes.

Bill Clinton afirmó que la decisión de McConnell es “hipócrita” porque bloqueó la nominación para el Supremo del expresidente Barack Obama (2009-2017) cuando quedaban diez meses para las elecciones de 2016, en las que Trump se proclamó vencedor a la entonces candidata demócrata, Hillary Clinton.

“Por supuesto que es someramente hipócrita ¿No? Mitch McConnell no concedió al nominado por el presidente Obama, Merrick Garland, una audiencia (de confirmación en el Senado) diez meses antes de las elecciones presidenciales, y eso significó que estuvimos durante largo tiempo con ocho jueces en la corte”, lamentó Bill Clinton, que nominó a Ginsburg para que se convirtiera en jueza del Supremo en 1993.

Y siguió con su críticas a McConnell: “No sé qué pasó para que dejara de confiar en el pueblo estadounidense, pero aparentemente cuando le conviene, la gente no tiene derecho a opinar”, indicó el exmandatario, en alusión al pretexto presentado por el republicano en 2016 de que debían ser los votantes quienes decidieran al nominado al Supremo.

En otra entrevista en el canal ABC, Bill Clinton aseguró que la postura del Partido Republicano es “hacer lo que sea para maximizar su poder”, aunque no sea coherente con lo que ha hecho antes.

Por su parte, Hillary Clinton señaló a la cadena NBC que los esfuerzos de los republicanos para cubrir la vacante en el Supremo son otro “golpe” a las instituciones del país.

“Lo que está ocurriendo en nuestro país es increíblemente peligroso”, advirtió la exsecretaria de Estado.

“Nuestras instituciones -agregó- están básicamente siendo socavadas por las ansias de poder; poder para el beneficio personal en el caso del presidente o poder para el beneficio institucional en el caso de Mitch McConnell, a expensas de que nuestras instituciones resistan cualesquiera que sean los vientos que soplen”.

En su opinión, la decisión republicana de bloquear la confirmación de Garland en 2016 debería aplicarse “claramente” a día de hoy.

“Dicen ‘bueno, sabe, tenía otros estándares antes’. Bueno, crearon un nuevo precedente, y ese nuevo precedente, que todos ellos defendían increíblemente de forma apasionada, fue esperar al siguiente presidente para la nominación”, indicó.

“Pero, como han oído claramente, eso no es lo que pretenden” hacer ahora, subrayó Hillary Clinton.

Dos senadoras republicanas rechazan votar por reemplazo de Ruth Bader Ginsburg que propondrá Trump

La anticipada batalla política para definir al reemplazo de la jueza Ruth Bader Ginsburg, quien murió el viernes víctima del cáncer, está escalando rápidamente y los pasos decisivos fueron dados por dos republicanas de alto rango en el Senado: Susan Collins (Maine) y Lisa Murkowski (Alaska).

Un reporte del periodista Jesús García, de La Opinión, señala que el presidente Donald Trump afirma que los republicanos tienen la obligación constitucional de nombrar a un reemplazo de la jueza Bader Ginsburg –quien se ha vuelto un icono de los derechos civiles y la igualdad en EE.UU.–, pero Collins y Murkowski afirmaron que no participarán en cualquier votación sobre el tema antes de las elecciones.

“Durante semanas dije que no apoyaría llenar una vacante potencial en la Corte Suprema cerca de las elecciones. Lamentablemente, lo que entonces era hipotético es ahora nuestra realidad, pero mi posición no ha cambiado”, dijo Murkowski.

Recordó que en 2016 rechazó aprobar la nominación del juez que reemplazara al magistrado Antonin Scalia cuando había un mayor periodo para tomar esa decisión, por lo que ahora incluso resulta más justificable su postura.

“Ahora estamos aún más cerca de las elecciones de 2020, menos de dos meses antes, y creo que se debe aplicar el mismo estándar”, expresó.

El sábado, la senadora Collins consideró necesario que los electores tuvieran fe en sus representantes, sin importar el partido político, y aunque el presidente Trump tenga el derecho de nominar a una nueva jueza –como lo adelantó el mandatario– y el Comité Judicial también pueda avanzar en la revisión de las credenciales de dicha propuesta, ella considera que no debe tomarse una decisión antes del 3 de noviembre.

“Dada la proximidad de la elección presidencia, como sea, no creo que el Senado deba votar una nominación antes de la elección. Para ser justos con los estadounidenses, quienes reelegirán al Presidente o elegirán a uno nuevo, la decisión de una posición de por vida en la Corte Suprema deberá ser hecha por el Presidente que gane la elección del 3 de noviembre“, dijo.

En su mitin del sábado en Carolina del Norte, el presidente Trump dijo que la próxima semana tomará una decisión y será por una mujer.

“Presentaré una nominada la semana que viene. Será una mujer”, dijo escuetamente.

Aunque es menos mediática que varios de sus compañeros, la senadora Murkowski tiene un alto rango en la bancada republicana del Senado, donde preside el Comité de Energía y Recursos Naturales, además de tener injerencia en los comités de Asignaciones; de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones, además de ser miembro de alto rango del Comité de Asuntos Indígenas.

En tanto, Collins es parte del Comité Selecto de Inteligencia y del Comité de Apropiaciones.

Presión a McConnell

El líder del Senado, Mitch McConnell afirmó que se asegurará de que haya una votación para nombrar a quien supla la posición dejada por Bader Ginsburg.

El proceso puede avanzar sin problema, ya que no hay impedimento legal para ello, aunado a que los republicanos tienen control del Comité Judicial, presidido por Lindsey Graham (Carolina del Sur).

El sábado y este domingo, decenas de manifestantes acudieron a la vivienda de McConnell, para exigirle que detenga cualquier esfuerzo para nombrar a una nueva jueza.

Los demócratas rechazan el nombramiento en el Supremo, pero enfrentan críticas debido a sus intenciones en 2016 de que el presidente Barack Obama nombrara al sustituto de Scalia y ahora defiendan retrasar la elección.

Cabe recordar que al final, el presidente Obama no nombró al sustituto del juez que murió aquel año y había sido nombrado por el presidente Ronald Reagan, sino que dejó esa oportunidad al presidente Trump, quien nominó al juez Neil Gorsuch.

La jueza Ruth Bader Ginsburg, más icono cultural que nunca, en homenaje frente al Supremo

“Cuando haya nueve” podría parecer una frase en clave, pero es uno de los alegatos feministas más conocidos de la fallecida jueza del Tribunal Supremo de EE.UU., Ruth Bader Ginsburg, que podían leerse este sábado en los carteles depositados frente a la sede de la corte, donde cientos de personas homenajeaban a esta magistrada, que en vida se convirtió en símbolo de la lucha por la igualdad y en todo un icono pop.

Esas palabras resumen el pensamiento y lucha de esta jueza, que en 2015 dijo en la Universidad de Georgetown: “La gente pregunta a veces ‘¿Cuándo habrá suficientes mujeres en el Tribunal (Supremo)?’ Y mi respuesta es ‘cuando haya nueve’. La gente se queda impactada, pero ha habido nueve hombres (en la corte), y nadie se ha preguntado sobre eso”.

Trump anunciará la próxima semana su nominado al Supremo, posiblemente será una mujer

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este sábado a los republicanos confirmar “sin demora” al sustituto de la juez de la Corte Suprema, Ruth Bader Ginsburg, quien murió la noche previa a la edad de 87 años.

“Nos pusieron en esta posición de poder e importancia para tomar decisiones por el pueblo que tan orgullosamente nos eligió, la más importante de las cuales ha sido por mucho tiempo la selección de los jueces de la Corte Suprema de Estados Unidos. Tenemos esta obligación ¡sin demora!”, escribió el presidente en un tuit.

Ginsburg murió de complicaciones de un cáncer de páncreas metastásico, informó la Corte Suprema en un comunicado de prensa, y añadió que un funeral privado se realizará en el Cementerio Nacional de Arlington, sin revelar la fecha específica de la ceremonia.

Segunda juez mujer de la Corte Suprema en la historia de Estados Unidos y defensora de la protección igualitaria de la ley para las mujeres, Ginsburg fue nominada al puesto en 1993 por el entonces presidente Bill Clinton y con los años se convirtió en la juez liberal de mayor edad en la Corte Suprema de la nación.

La muerte de Ginsburg estableció una fuerte lucha partidista en Capitol Hill respecto a si confirmar a un nominado a menos de 50 días de la elección presidencial.

Fallece a los 87 años la jueza liberal del Supremo federal Ruth Bader Ginsburg

La jueza de la Corte Suprema Ruth Bader Ginsburg, una diminuta pero destacada defensora de los derechos de las mujeres que se convirtió en la segunda mujer de la corte, murió el viernes en su casa en Washington. Tenía 87 años.

Ginsburg murió de complicaciones de cáncer de páncreas metastásico, dijo el tribunal.

Ginsburg anunció en julio que se estaba sometiendo a un tratamiento de quimioterapia para las lesiones en el hígado, la última de sus varias batallas contra el cáncer.

Ginsburg pasó sus últimos años en el banquillo como líder indiscutible del ala liberal de la corte y se convirtió en una especie de estrella de rock para sus admiradores. Las mujeres jóvenes parecían abrazar especialmente a la abuela judía de la corte, llamándola cariñosamente la Notorious RBG, por su defensa de los derechos de las mujeres y las minorías, y la fuerza y ​​resistencia que demostró frente a pérdidas personales y crisis de salud.

Esos problemas de salud incluyeron cinco episodios de cáncer que comenzaron en 1999, caídas que resultaron en costillas rotas, inserción de un stent para despejar una arteria bloqueada y una variedad de otras hospitalizaciones después de que cumplió 75 años.

Se resistió a los llamados de los liberales a retirarse durante la presidencia de Barack Obama en un momento en que los demócratas ocupaban el Senado y se podría haber confirmado un reemplazo con puntos de vista similares. En cambio, es casi seguro que el presidente Donald Trump intentará empujar al sucesor de Ginsburg a través del Senado controlado por los republicanos, y mover la corte conservadora aún más a la derecha.

La jueza Ruth Bader Ginsburg tiene cáncer de hígado y asegura que no dejará la corte

La jueza liberal del Tribunal Supremo de EE.UU. Ruth Bader Ginsburg anunció este viernes que está recibiendo tratamiento de quimioterapia para combatir un cáncer de hígado, pero aseguró que no tiene planes de jubilarse a pesar de la enfermedad.

La magistrada, de 87 años, la mayor de la corte, explicó en un comunicado que la quimioterapia está dando buenos resultados.

“A menudo he dicho que seguiré siendo un miembro de la corte siempre que pueda hacer este trabajo por completo. Sigo siendo completamente capaz de hacer eso”, sostuvo en su nota, difundida por la oficina de prensa del Tribunal Supremo.

Ginsburg detalló que el cáncer fue detectado en febrero durante una revisión médica rutinaria, de manera que se le hizo una biopsia y el 19 de mayo comenzó a recibir quimioterapia.

Su último análisis, el 7 de julio, mostró que ha habido una “significativa reducción de las lesiones del hígado y que no hay nueva enfermedad”.

La jueza explicó que dos veces por semana recibirá quimioterapia para mantener el cáncer “a raya” y podrá mantener una “rutina diaria activa” con su trabajo en el tribunal más importante del país.

Aseguró, además, que el cáncer no tiene nada que ver con sus recientes hospitalizaciones.

Justo este miércoles, Ginsburg fue dada de alta del Johns Hopkins de Baltimore (Maryland) después de haber sido ingresada el día anterior con fiebre y escalofríos por una posible infección.

Designada por el expresidente Bill Clinton en 1993, Ginsburg es la jueza de más avanzada edad de los nueve que conforman el Supremo y en los últimos años ha tenido problemas de salud que han forzado varios ingresos hospitalarios.

La jueza ha luchado antes contra el cáncer: en 2009 superó un cáncer de páncreas, en 2018 tuvieron que extirparle unos nódulos malignos de su pulmón izquierdo y, en el verano de 2019 reapareció en el páncreas ese mal, aunque logró superarlo.

El cáncer también le arrebató al amor de su vida, su esposo, Martin Ginsburg, fallecido en 2010.

Ginsburg lleva los últimos 27 años en el Trinbunal Supremo, donde llegó en 1993 como la segunda mujer de la historia que ocupa un puesto en esta corte, después de toda una carrera dedicada a causas feministas y a los derechos civiles.

La salud de la magistrada, por su avanzada edad, tiene en vilo al país, especialmente a las filas progresistas, que temen que si Ginsburg abandona el Supremo, su sustituto sea elegido por el presidente, Donald Trump, para ampliar la ya existente mayoría conservadora de la corte más importante del país.

El presidente y la magistrada han mantenido una difícil relación después de que Ginsburg lo calificara de “farsante” antes de las elecciones de 2016, un comentario del que tuvo que retractarse y que provocó que Trump pidiera su dimisión.

El Supremo está compuesto por nueve jueces con puestos vitalicios, actualmente 5 conservadores y 4 liberales.