El doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de los Estados Unidos (NIAID), es una de las caras expertas más visibles de la epidemia de COVID-19.

Y también de las más controversiales: a pesar de haber aparecido casi a diario en las ruedas de prensa de la Casa Blanca como parte del grupo de trabajo sobre el coronavirus de la administración Trump, se ha enfrentado al presidente públicamente.

Fauci fue el que sostuvo que la única forma de combatir esta pandemia era respetando a rajatabla la cuarentena primero y luego la distancia social y el uso de máscaras. 

Rectificó cada cifra oficial equivocada y, sin temor a las cámaras y a las audiencias en el Congreso, ha diseminado información fiable, con la única meta posible: frenar la propagación del coronavirus y establecer pautas para que volver a la normalidad no signifiquen más casos y muertes.

Recientemente, Fauci presentó una lista de actividades que las personas deberían evitar por el momento ya que han demostrado ser propicias para la diseminación del virus.

  • Reuniones en interiores
  • Reuniones al aire libre
  • Bares
  • Restaurantes
  • Viajes en avión
  • Uso del transporte público
  • Ir al gimnasio
  • Compartir comida

Estas actividades generan mayor circulación del virus y por ende más contagios y más casos de COVID-19. Las reuniones al aire libre con muchas personas que no respetan la distancia social pueden generar el mismo efecto.

Además de evitar estas actividades, o al menos la mayoría de ellas, de hecho muchos no pueden dejar de tomar el bus o el metro para ir a sus trabajos, según dijo Fauci, “no es necesario cerrar de nuevo la economía si todos estamos en el mismo barco y respetamos las mismas medidas”.

Hogares a prueba de COVID

Estas medidas son las establecidas desde hace meses por expertos en salud pública para proteger a la población, Pero que han sido desafiadas y hasta objeto de debate político en muchas partes de la nación.

  • Usar máscaras en lugares cerrados, pero también en espacios públicos en donde haya circulación de personas.
  • Practicar la distancia social a conciencia. Son 6 pies o dos metros.
  • Lavarse las manos con frecuencia, especialmente si se han tocado superficies en lugares públicos de uso común.

¿Por qué estas simples medidas son tan difíciles de cumplir para algunos?

Fauci dijo que, por ejemplo, hoy en día beber en la barra de un bar es una de las actividades sociales de más alto riesgo. Los comensales están pegados unos a otros, se habla fuerte y por supuesto, no se puede usar la máscara porque se está bebiendo. 

Las experiencias en Arizona, Texas y Florida, que reabrieron sus bares muy pronto fue un gran aumento de los casos de COVID en adultos jóvenes.

Fauci, quien también lideró en los 80 los esfuerzos de salud pública durante la epidemia de VIH, sabe que las conductas individuales, si bien son clave para frenar la diseminación de un virus, a veces son érraticas, e incluso hasta irracionales.

Y, dice Fauci, el principal problema en una pandemia es que una persona que no cumpla con las reglas puede afectar a todos. Incluso en ciudades, condados y estados en donde la mayoría de la gente está haciendo las cosas bien, dijo Fauci, un grupo de personas que no usan máscaras o no respetan el distanciamiento social son más vulnerables a la infección y puede mantener el virus latente en las comunidades.