El nominado por el presidente electo Joe Biden para encabezar la diplomacia de Estados Unidos apoyó el martes, con matices, la política hacia Venezuela del saliente mandatario Donald Trump, que en su último día de gobierno impuso nuevas sanciones contra Caracas.

Antony Blinken llamó “brutal dictador” al mandatario venezolano Nicolás Maduro, y dijo que respaldaba seguir reconociendo a Juan Guaidó como presidente interino, así como a la Asamblea Nacional elegida en 2015 como única institución elegida democráticamente en el país, un anuncio aplaudido por el equipo del líder opositor.

Durante su audiencia de confirmación en el Senado, el demócrata dijo estar “muy de acuerdo” con el senador republicano de Florida Marco Rubio, uno de los arquitectos del enfoque de Trump hacia el país sudamericano.

También dijo coincidir con “aumentar la presión sobre el régimen liderado por un brutal dictador, Maduro, así como con tratar de trabajar con algunos de nuestros aliados y socios”.

“La parte difícil es que a pesar de todos esos esfuerzos, que apoyo, obviamente no hemos obtenido los resultados que necesitamos”, afirmó Blinken.

El gobierno de Trump incrementó las sanciones económicas y la presión diplomática contra Caracas en enero de 2019, cuando Maduro asumió un segundo mandato tras elecciones fraudulentas para buena parte de la comunidad internacional.

Pero a pesar de la decidida campaña de Washington para forzar la salida de Maduro, éste se ha mantenido en el poder con el apoyo de los militares, así como de Rusia, China, Cuba y, recientemente, Irán.

Blinken dijo que, de ser confirmado, quiere definir con Rubio y otros senadores los pasos futuros hacia Caracas.

“Necesitamos una política efectiva que pueda restaurar la democracia a Venezuela, comenzando por elecciones libres y justas”, dijo.

Además, propuso una mayor coordinación con países “afines”, más asistencia internacional para paliar la crisis humanitaria, y un enfoque “más efectivo” hacia las sanciones, “para que los facilitadores del régimen realmente sientan el dolor”, dijo.

Venezuela, otrora una potencia petrolera, vive una debacle económica agudizada desde la llegada al poder de Maduro en 2013, una situación que ha provocado la salida del país de más de 5,4 millones de personas, según la ONU.

– Últimas sanciones de Trump –

El gobierno de Trump asestó un último golpe a la Venezuela de Maduro, al sancionar a tres individuos, 14 entidades y seis embarcaciones acusadas de vínculos con “una red” destinada a eludir el embargo estadounidense al crudo venezolano.

El “régimen ilegítimo” de Maduro “sigue utilizando a (la empresa estatal) Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) como su principal canal de corrupción para explotar y lucrar con los recursos naturales venezolanos”, indicó el Tesoro.

Las nuevas sanciones, que suponen prohibición de acceso al sistema financiero estadounidense y bloqueo de eventuales activos, amplían las impuestas en junio pasado a personas y empresas en México.

“La medida de hoy está dirigida contra orquestadores y facilitadores adicionales con vínculos con la red de México que ha conspirado con el ministro de petróleo de Maduro, Tareck El Aissami, y el (empresario colombiano) inculpado de lavado de dinero Alex Saab, para negociar la venta de cientos de millones de dólares de petróleo venezolano”, indicó el Tesoro.

Entre los principales sancionados figuran el italiano Alessandro Bazzoni, el hispano-venezolano Francisco D’Agostino, el suizo Philipp Paul Vartan Apikian, y las empresas Elemento Ltd, con sede en Malta, y Swissoil Trading SA, con sede en Suiza.

Buques y navieras en Ucrania, Rusia y Venezuela, que han transportado petróleo venezolano recientemente, también fueron incluidos en la lista negra del Tesoro.

Desde Caracas, el canciller de Maduro, Jorge Arreaza, denunció ante la comunidad internacional “una nueva agresión desesperada contra el pueblo venezolano por parte del saliente y agónico gobierno de Donald Trump”.

– “Condena bipartidista” –

El secretario de Estado saliente, Mike Pompeo, señaló que estas medidas buscan “limitar aún más las opciones del régimen ilegítimo de Maduro para vender petróleo”.

“Continuaremos usando todo el peso del poder económico y diplomático de los Estados Unidos para promover la transición pacífica hacia una Venezuela nuevamente libre, próspera y estable”, declaró.

La portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortagus, dijo que Pompeo habló el lunes con Guaidó, a quien transmitió “el apoyo inquebrantable de Estados Unidos a su liderazgo”.

Carlos Vecchio, representante diplomático de Guaidó ante Washington, destacó la “condena bipartidista a la dictadura de Maduro” que existe en Estados Unidos.

“Agradecemos la contundente posición del próximo secretario de Estado”, tuiteó tras la audiencia de Blinken.