Venezuela amaneció este domingo de luto con la información de que los cadáveres de once balseros, entre ellos cuatro niños, que habían salido el pasado 6 de diciembre desde Paria, estado Sucre, intentando llegar a la vecina isla de Trinidad y Tobago, habían sido recuperados tras aparecer flotando frente a las playas de Güiria, en el Caribe venezolano.

 Los náufragos viajaban en un barco de pesca que estaba en paradero desconocido desde hace una semana. Se desconoce el paradero de las otras nueve personas que iban en el barco naufragado, pero se teme que hayan corrido la misma suerte.

El régimen de Maduro no ha emitido comunicación oficial sobre los fallecimientos, que se producen luego de semanas de tensión entre la oposición venezolana y el Gobierno de Trinidad y Tobago, por la decisión del Gobierno de Keith Rowley de deportar a más de 30 adultos y niños venezolanos en las mismas lanchas en las que habían llegado a la isla. Una  decisión ejecutiva que fue revertida por el Tribunal Supremo de Justicia de Trinidad.  

Juan Guaidó señaló que el país está de duelo por las muertes, y que «hace unos días el régimen celebró una cumbre con Trinidad por el tema de las migraciones. 

 «Nuevo naufragio mortal de un bote desaparecido hace tres días. Murieron buscando libertad y un mejor porvenir para sus familias, huyendo de Venezuela en forma insegura», aseguraba la activista de derechos humanos venezolana Rocío San Miguel  en su cuenta de Twitter.

«Funcionarios de la guardia costera hallaron en el mar los cuerpos de un grupo de migrantes venezolanos, incluidos niños, a unos seis kilómetros de Güiria, en Sucre», ha añadido San Miguel, abogada de profesión y presidenta de la ONG Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional. 

La ONU pronostica más de 6 millones de migrantes

Las agencias de la ONU han detectado un repunte en el número de venezolanos que abandonan el país y temen que, si la tendencia persiste, dentro de un año se haya superado el umbral de los seis millones de migrantes y refugiados, con hasta 800.000 desplazamientos adicionales durante los próximos doce meses.

La ONU estima que 5,4 millones de personas habían dejado Venezuela hasta noviembre, de las cuales 4,6 millones han recalado en países de América Latina y el Caribe. El enviado de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur) para esta crisis, Eduardo Stein, advierte de que los «flujos» han vuelto a reactivarse.